Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

martes, 28 de julio de 2015

"Alex" Pierre Lemaitre


Hace unas semanas, traje aquí la reseña de "Irène" la primera novela de la serie del policía Camille Verhoeven. "Alex" es la segunda entrega de la serie, aunque como en España se publicó primero, muchos lectores habrán empezado por ella, robándole toda la emoción a la primera al descubrir sucesos que en ella acontecen y que deberían descubrirse solo al leerla. Ese final inesperado de "Irène", trepidante, poco convencional, queda totalmente al descubierto en esta segunda parte que nunca debió publicarse antes.
Camille es el comandante con hipotrofia fetal debido al tabaquismo de su madre, de un metro cuarenta y cinco centímetros de estatura, que ya conocimos en la entrega anterior. "Semejante altura no es solo una minusvalía. A los veinte años es una terrible humillación y a los treinta, una maldición, pero desde el principio uno comprende que se trata del destino". Ahora han pasado cuatro años desde el final de "Irène" y Camille Verhoeven aún no se ha recuperado de las secuelas que aquel caso dejó en su ánimo cuando tiene que enfrentarse a una nueva y escalofriante serie de asesinatos.
Alex es una joven de treinta años, muy hermosa, muy solitaria; con una vida por detrás que se intuye dura y se va descubriendo horripilante. El secuestro de Alex, cruel hasta lo inimaginable, pone en marcha una investigación que irá revelando muchas cosas; entre otras, que la necesidad de venganza puede convertirse en una fuerza desbocada que se traduce en una brutalidad sin paliativos; que los resentimientos acumulados durante años, se pueden traducir en una total falta de empatía, en una necesidad apabullante de hacer daño, de causar dolor, en una vorágine de violencia que supera los límites de la cordura. Revela, entre otras muchas cosas, que Alex no es lo que parece y es que "no se vive una semana en una jaula tan pequeña con una colonia de ratas excitadas sin contraer una deuda con la existencia", o mejor, la existencia ha contraído una deuda con ella; más de una en realidad.
Aparecen personajes que ya conocemos como Armand el policía tacaño y miserable que "vacía el tabaco de tres colillas sobre una hoja de papel blanco para liarse un cigarrillo"... pero quién diría que tras tanta mezquindad se esconde un corazón generoso y desprendido, capaz de dar lo más y contentarse hasta el júbilo con lo menos. Y Louis tan atildado, culto y elegante como siempre.
El caso le sirve a Camille para exorcizar algunos de sus demonios, para reconciliarse con su madre y con parte de su pasado. "Siente que, en el fondo, también él es como los demás. Alex ha sido un instrumento también para él. La ha utilizado".
El caso tiene un final imprevisto, una vuelta más a la tuerca que ya ha girado varias veces a lo largo de toda la novela. 
Como ya me pasó al hacer la reseña de "Irène", no quiero contar más de lo necesario. Son novelas originales muy bien tejidas, con finales sorprendentes y en las que el efecto sorpresa es muy importante. 
Espero con impaciencia la tercera entrega, espero que me guste y me sorprenda como las anteriores y, por supuesto, la compartiré con todos los que se acerquen por aquí.



domingo, 26 de julio de 2015

"Marsella" Belén Macías


Hay gente a la que la vida le sonríe y otra de la que la vida se carcajea en una cruel e injustificada burla. Sara pertenece a este último grupo: abandono por partida doble o triple, caída en el alcohol y las drogas y, como consecuencia, pérdida de la custodia de su hija, Claire, cuando tenía cuatro años. Una mujer obligada a buscarse la vida que se ha sacado del pozo a sí misma y ha logrado una recuperación que le posibilita recuperar a su la niña y hacer todo lo que ha soñado mientras ha estado alejada de ella, principalmente llevarla a Marsella a conocer a su padre que abandonó a Sara cuando quedó embarazada.

Virginia pertenece al primer grupo: un matrimonio feliz, chalet con piscina y, porque la vida le negó la posibilidad de tener hijos, ha conseguido convertirse en la madre de acogida de Claire. Ahora Claire tiene unos nueve años y es feliz con Alberto y Virginia a los que considera sus padres. Pero un juez ha decidido que Sara está lista para hacerse cargo de su hija y ambas inician el tan ansiado viaje a Marsella para conocer al padre biológico de Claire.
Pero las cosas no van a ser tan fáciles porque cuando la vida ha decidido burlarse de ti, no es probable que suelte su presa y decida ser amable. Todo, desde el principio, son complicaciones; todas las circunstancias de la fortuna se alían para demostrar que tal vez Sara aún no está lista para enfrentarse a su maternidad por más que lo intenta. Las azarosas circunstancias ponen en su camino a dos camioneros amables, una banda de traficantes de droga nada amables y a la madre de acogida que acaba viajando con ellas hacia Marsella. 
Virginia hará todo lo posible por demostrar que la niña debe serle devuelta; Sara se empeñará con todas sus fuerzas en que eso no ocurra y Claire... quiere a una y va aprendiendo a querer a la otra y hace lo que su instinto infantil le dicta.
La llegada a Marsella no es lo que se espera. Allí las cosas suceden como nadie hubiera imaginado y, finalmente una madre es una madre y será capaz de todo por su hija.
Una película que, sin ser excepcional, se ve con agrado. Una película que ha pasado desapercibida en las carteleras, como muchas otras y si se ha salvado del anonimato es por su nominación a los Goya de Mejor actriz protagonista para María León y Mejor actriz de reparto para Goya Toledo. Me ha gustado más la primera. María León es una actriz que derrocha naturalidad, tanto en el discurso, como en los gestos. Le ayudan su acento andaluz, en lo primero y sus increíbles ojos con los que lo dice todo, en lo segundo. Goya Toledo domina sobre todo la expresión. Sus gestos transmiten a la perfección el estado
Noa Fontanals Fourgnaud
de ánimo de su personaje y es capaz de expresar una variada gama de sentimientos con súbitos cambios en la expresión de su cara. La niña, Noa Fontanals Fourgnaud actúa con la naturalidad  e ingenuidad propias de la infancia. Siempre agradable de ver Edouard Fernández de quien cuesta creer que sea un actor interpretando un personaje. Parece que siempre sea él mismo, por muy diferentes que sean sus papeles, tal es la verosimilitud con la que trabaja.

Ninguno de los dos Goya fue para esta película y sus actrices. El de Mejor actriz protagonista fue para Bárbara Lennie por "Magical girl" y el de Mejor actriz de reparto para Carmen Machi por "Ocho apellidos vascos".
Marsella es una película de la que he tenido noticia gracias a sus dos nominaciones y que hace que me pregunte cuántas buenas películas (o al menos, películas correctas) quedarán dormidas y desconocidas en los sótanos del cine español. Un cine que, por fin, esperemos que no sea coyuntural, parece que está recuperando algo de su pasado esplendor.



viernes, 24 de julio de 2015

Cadena de libros número 34-24 Julio de 2015

Nuestras amigas de Estantería compartida se van de vacaciones hasta septiembre, pero antes de irse nos dejan la última cadena de libros. En este caso, se trata de "Tema libre", vamos que se puede recomendar cualquier libro.
Yo voy a recomendar un libro que reseñé hace unos meses y que me parece muy interesante y a la vez fácil de leer para estos tiempos de playa y piscina.
Recomiendo "El anarquista que se llamaba como yo" de Pablo Martín Sánchez. Una historia que mezcla la realidad con la ficción y en la que siempre nos queda la duda de hasta dónde llega cada una.
Espero que os animéis a leerlo y lo disfrutéis.
Feliz verano a todos.

jueves, 23 de julio de 2015

"Carthage" Joyce Carol Oates


Cuando hice la reseña de "Mujer de barro" de Joyce Carol Oates ya dije que no era su novela más reciente, que tenía otra posterior, y citaba una entrevista hecha a la autora con motivo de esta última publicación que no es otra que "Carthage". 
Por fin le ha llegado su momento, la he leído y debo decir que, como siempre, ha cubierto todas mis expectativas y es que Joyce Carol Oates nunca me ha defraudado. Incluso en sus incursiones por el mundo de la fantasía, como en su "Saga gótica" de la que sólo he leído "Bellefleur" y "Las hermanas Zinn", reconozco que el hecho de que me hayan resultado un poco pesadas, es más bien culpa mía: no me gusta la fantasía gótica; pero la autora demuestra en cada línea de cada página su maestría para crear mundos y personajes exclusivos y maravillosos.
Si "Mujer de barro" estaba ambientada en Ithaca, ésta lo está en Carthage, aún más al norte (unos 275 kilómetros), aún más cerca de la frontera con Canadá, al oeste y mucho más cerca de los montes Adirondack que ya habíamos conocido allí. Son ciudades con nombres míticos que parecen sacados de historias del pasado. Se prestarían mucho a ser invenciones de la autora, pero existen. Están al norte del estado de Nueva York, entre bosques verdes y lagos azules o grises de un tamaño tan inmenso que no tienen fin, su horizonte carece de accidentes, recuerdan vastos océanos, pero sólo son lagos, los lagos que separan estados Unidos de Canadá. Los mismos lagos que se irán secando a medida que la zona se eleve (si el cambio climático no lo impide).
Son ciudades pequeñas, donde se conoce todo el mundo, donde cualquier suceso que se salga de lo normal, por poco que sea, cobra carácter de acontecimiento, de noticia para comentar en cualquier lugar donde se reúnan dos o más personas, y más aún si el suceso es la desaparición de la hija pequeña de los Mayfield, Cressida. Porque Zeno Mayfield, el padre, es un abogado muy conocido en la ciudad, de la que fue alcalde, y Cressida es la hija menor, "la lista", en contraposición a su hermana Juliet que es "la guapa"; porque enseguida se baraja como causa más probable el asesinato por parte de Brett Kincaid, veterano de la guerra de Irak de donde volvió mutilado física y psíquicamente y, lo más morboso, ex prometido de Juliet. Y contado así, puede parecer una novela rosa con tintes truculentos, una mala novela de asesinatos, traiciones y envidias, pero en manos de un buen escritor, puede ser también una novela sobre la soledad humana, sobre la frustración, sobre el miedo al rechazo, sobre la envidia y la traición, sobre el perdón o su imposibilidad (o su inutilidad)... sobre el ser humano, en una palabra. Y es la novela que Joyce Carol Oates escribe cada vez que escribe una novela, o la novela que va construyendo con todas sus novelas. Y no hay nada que me guste más que esos escritores que nos cuentan siempre la misma historia disfrazada de diferentes argumentos; la misma historia en la que profundizan con cada nuevo libro y de la que van sacando hasta el matiz más nimio y recóndito.
Esta novela trata de personajes atrapados en su propia realidad hecha de inseguridades y frustraciones y celos y soledad. Cressida vive tensa y acomplejada. Se siente poco querida y se refugia en el sarcasmo, el cinismo e incluso la crueldad. Cressida desea huir de sí misma y de su familia y de su ciudad y finalmente lo consigue... aunque, tal vez, solo tal vez, no como esperaba.
Brett Kincaid tal vez no se habría alistado de no ser por su padre, pero "el sargento de primera clase Graham Kincaid había luchado en la primera guerra del Golfo, desde agosto de 1990 hasta marzo de 1991" y aunque había abandonado a su mujer y a su hijo cuando Brett era un niño, éste tiene la necesidad de que su padre se sienta orgulloso de él. Brett Kincaid asistió en Irak a demasiada violencia y no siempre en actos de guerra, y no siempre causada por "los malos"; Brett Kincaid esconde algún secreto, vio algo que no debía haber visto y en el suceso que le causó las heridas y lo devolvió a su casa herido y trastornado hay algo turbio, algo de lo que no se habla, algo que ni él mismo conoce bien. Brett Kincaid también desea huir de sí mismo y pagar deudas reales o imaginarias. Se siente culpable de un asesinato y en su cabeza, uno se mezcla con otro y los medicamentos y el alcohol no ayudan. 
Son personajes sumidos en el dolor de la pérdida, divididos entre el perdón necesario a la conciencia cristiana y la imposibilidad del perdón ante la magnitud del perjuicio y la traición. 
Para Zeno, no hay perdón posible. Él no es religioso y ni siquiera se lo plantea. No puede perdonar al asesino de su hija y la condena de "diez a quince años" le parece insuficiente. No querría la pena de muerte "porque Zeno no creía en la pena de muerte. Ni siquiera para el brutal y despiadado asesino de su hija". Se hubiera conformado con la cadena perpetua.
Arlette busca consuelo a la desaparición de su hija en la ayuda a los demás, a pesar de que Cressida se burlaba, con su cinismo habitual, de esa necesidad de altruismo "parafraseando una observación de W. H. Auden: «Estamos en la tierra para ayudar a otras personas. Pero para qué están aquí las otras personas, eso no lo sabe nadie»". Su generosidad y entrega encuentran su culminación perdonando a Brett y yendo a visitarlo a la cárcel.
Juliet es, quizás, el personaje más trágico de la novela. No solo ha perdido a su hermana, sino también a su prometido. ha perdido los hijos que hubiera tenido con él y aunque se ha casado y es aceptablemente feliz, es incapaz de perdonar a su propia hermana; no puede dejar de pensar que le ha arruinado la vida, la ha obligado a una vida de parche que tapa malamente las heridas, sin curarlas ni aliviarlas. Y es que no puede dejar de pensar, y con ella tal vez los lectores, que su hermana es la culpable de todo lo sucedido, y los demás, el cabo Brett incluido, sus víctimas.
Y también es una novela contra la guerra; contra la necesidad de patriotismo que sienten muchos jóvenes, que sintieron tras el 11 de Septiembre de 2001, y que les llevó, en muchos casos, a entregar su juventud, su salud mental y su vida por su país, pero, "¿Qué país? Casi ninguno de los hijos e hijas de los dirigentes políticos se alistaban en las fuerzas armadas. Ni los jóvenes con estudios universitarios. Ya en 2002 cualquiera se daba cuenta de que en la guerra pelearían los miembros de una clase de marginados, supervisados por el Ministerio de Defensa" Así es que cuando Zeno ve a Brett Kincaid con su uniforme de gala, apuesto y feliz del brazo de su hija, en la fiesta de despedida para los chicos que se van a Irak, no puede dejar de pensar "Dios del cielo. No dejes de tu mano a este pobre chico, tan buena persona y tan bobo. [...] Se paga un precio demasiado alto por ser estúpido"


sábado, 18 de julio de 2015

La isla de los blogs


Esta es una iniciativa con la que me acabo de encontrar y que me ha parecido interesante. Aparece en el blog "La isla de los blogs" y se trata de que, si quieres participar, en su blog te hacen una reseña del tuyo y así la gente lo conoce. Además tienen muchos tutoriales, bastante majos, para personalizar los blogs y darles un aspecto más original.
Yo me acabo de apuntar. Para aquellos a los que les interese deberéis consultar la manera de hacerlo AQUÍ. Además tienen un banner tan bonito que da gusto ponerlo en el blog. 
Se puede, también, consultar los blogs que participan y seguir a los que os interesen. Es fácil ya que están clasificados por categorías y así cada uno consulta lo que le apetece. 
Animaos que me parece una buena propuesta para conocer blogs y dar a conocer el nuestro.

"Loreak" Jon Garaño y José Mari Goenaga


Loreak significa "flores" en euskera. Y de eso trata esta película; tal vez, una de las más originales de las que este año peleaban por los Goya (bien es cierto que me queda alguna por ver). 
Esta película trata de flores y de las personas que están detrás de ellas.
Narra historias que tienen como nexo de unión unos ramos de flores y nos hablan de tres mujeres. Y con todos estos mimbres construye una trama hermosa en su tristeza y sencilla en su complejidad. 

Ane recibe, de forma anónima, todos los jueves hacia las seis y media de la tarde, un ramo de flores. No sabe quién se lo envía. Su marido no "¿para qué?" es su lacónica respuesta cuando ella le pregunta si ha sido él. No sabe quién se lo envía, pero le cambia la vida. No mucho tampoco, pero tiene otra ilusión, otra razón para la esperanza, otro motivo para levantarse por las mañanas, otras ganas de vivir.
Beñat muere en un accidente de tráfico y dona su cuerpo a la Ciencia (bueno, ya lo había donado antes de morir). Ante la falta de una tumba donde llevar flores, éstas se acumulan en la curva donde perdió la vida. Pero entre las flores de su madre, sus hermanos y sus amigos, periódicamente, aparece un ramo que nadie sabe de quién es. 
Tere, la madre de Beñat se pregunta intrigada quién puede llevar flores a la tumba de su hijo. Pregunta e indaga y acaba descubriéndolo. Y se entera de que no son de su nuera, como parecía lógico.
No, las flores no son de Lourdes, la viuda de Beñat. Ella nunca le ha llevado flores, ni ha visitado el lugar, quizás por no encontrarse con su familia política. Ella ha intentado seguir adelante con su vida sin quedarse anclada en la ausencia de Beñat, pero las flores anónimas le harán volver la vista hacia un pasado que creía haber dejado atrás.
Han pasado cinco años. Hace mucho tiempo que Ane ya no recibe flores los jueves hacia las seis y media; hace mucho tiempo que en la curva del fatal accidente se marchitó la última flor. Todo el mundo ha recuperado su vida y su normalidad, aunque para algunos la normalidad consista en hundirse en la nieblas del olvido. Beñat ya ha sido estudiado por varias promociones de estudiantes y ahora la Facultad de Medicina lo incinera y entrega las cenizas a la familia. ¿Dónde acabarán las cenizas de Beñat ahora que todo el mundo ha superado su muerte y su ausencia? ¿Qué hacer con la molesta urna salida del pasado para importunar el presente?
Una historia triste de mujeres tristes ambientada en un paisaje triste: gris del asfalto, gris de las grúas, gris de la lluvia. Una grisura y una tristeza que sólo las flores, primorosamente combinadas en ramos monocromáticos de singular belleza, puede mitigar.
La película estuvo nominada a dos Goyas: "mejor película" y "mejor música original". Tengo que reconocer que no me fijé mucho en la música, respecto a la calidad del film, competía con películas mucho mejores y tenía muy poco que esperar en esta categoría que tan merecidamente ganó "La isla mínima". Que por cierto se llevó también el Goya a la mejor música original.





jueves, 16 de julio de 2015

"Mi querido Mijael" Amos Oz


"Mi querido Mijael" es una novela sencilla en la que una mujer, Jana, nos cuenta su vida desde que conoce al que será su marido hasta que éste desaparece de su vida. Es una novela sin grandes acontecimientos, donde en realidad nada sucede, excepto el tranquilo transcurrir de la vida de Jana con Mijael, un hombre tan bueno, amable y servicial ("Mijael se levantaba normalmente a las cinco de la mañana, hervía agua y lavaba los pañales del niño. Yo abría los ojos más tarde y veía a mi marido a la cabecera de mi cama, solícito y callado. Me había preparado una taza de leche caliente con miel"), como simple, falto de ingenio, originalidad y chispa ("Mijael bromeó [...], pero su chiste no tuvo ninguna gracia. No era una persona ingeniosa. O a lo mejor no lo había sabido contar bien. Aprecié su esfuerzo y me agradó ser yo la que le causaba tal tensión. Por mí había perdido la compostura y se esforzaba en mostrarse alegre y divertido").
Con una prosa austera, carente de adornos y artificios, pero precisa y rotunda, Amos Oz nos cuenta la historia vulgar de un matrimonio vulgar. Un matrimonio en el que Jana, se encuentra prisionera porque ella, al contrario que Mijael, es pura pasión, pasión contenida y sublimada, pero pasión que se manifiesta en sus ensoñaciones, en sus fantasías con las aventuras leídas en su infancia y adolescencia; tiene sueños de fuga, de viajes largos y exóticos: el ballenero que persigue a "Moby Dick", el trineo de "Miguel Strogoff" o el Nautillus del capitán Nemo en "Veinte mil leguas de viaje submarino"; sueña con dos gemelos árabes, vecinos suyos durante la infancia, y sus sueños no son puros y castos. Sueña para huir de su vida prosaica y vulgar.
Pero la vida continúa. Tienen un hijo con el que no llega a entenderse del todo. El niño es más afín a su padre: racional y lógico como él, carente de fantasía y grandes emociones como él, padre e hijo se entienden a la perfección y ella va quedando excluida de la complicidad que une a ambos. 
Y la vida continua. Viajes de verano a Tel Aviv, a casa de la tía Lea. Viajes a visitar a la madre y al hermano de Jana en el kibbutz Nof Harim. Viajes a visitar al padre de Mijael en Jolón, la ciudad natal de Mijael.
Si podemos entender que Jana no abandone a Mijael (es la década de los cincuenta en Israel), nos cuesta más comprender por qué Jana se casó con él "Si fuera mi madre, y aunque me enfadase con ella, no permitiría que me casase de repente con alguien que había conocido por la calle de casualidad. ¡Podría haberme encontrado por casualidad con alguien completamente distinto, o no haberme encontrado con nadie!". Así nos cuenta lo que le dice su vecina y casera dos días antes de la boda tras oírla gritar por la noche, en sueños. Lo más sorprendente es que finalmente
Amos Oz
la relación termina como menos se podía esperar. 

Y todo ello en Jerusalén, una ciudad triste, según Jana "Jerusalén es una ciudad que produce tristeza, pero en cada momento y en cada estación la tristeza es diferente"; una ciudad, también según Jana que es "[...] la ciudad más grande del mundo. Cruzas dos o tres callejuelas y te encuentras otro continente, otra generación e incluso otro clima"; una ciudad que vemos evolucionar a través de la década que abarca lo narrado y de lo que Jana nos cuenta de su infancia. Vemos como se complica su situación y si Jana tenía por vecinos a dos niños árabes con los que jugaba, ahora se pregunta si tal vez ponen bombas o llevan ametralladoras. 
Nos quedamos con Jana esperando a Mijael que ha sido movilizado para participar en la Guerra del Sinaí y del que no se sabe nada hasta que aparece semanas después. 
Pero no es una novela sobre el conflicto palestino-israelí. Éste sólo aparece como una parte más del escenario en que se desarrolla la historia. Amos Oz, un hombre de paz, partidario de un entendimiento con los palestinos y consciente de que la solución pasa por dos estados, se muestra en esta novela sumamente aséptico en lo que se refiere al problema político y social de su país. Y es que no es eso lo que el autor pretende contar con este libro. Esta novela es un intento, tal vez desesperado de Amos Oz de entender las causas que llevaron a su madre a suicidarse cuando él tenía doce años. En "Una historia de amor y oscuridad", su libro autobiográfico (tan bello y sugerente que merece una relectura, lo sé por experiencia), nos dice refiriéndose a su madre "Al cabo de algunos años, en el barrio de Kerem Abraham, en la calle Amós, en el semisótano asfixiante y húmedo, debajo de los Rosendorf y al lado de los Lemberg, entre barreños metálicos, pepinillos en vinagre y adelfas que se iban marchitando en latas oxidadas de aceitunas, rodeada todo el día por olores a repollo, colada, pescado cocinado y orines secos, mi madre empezó a consumirse. Tal vez fuera capaz de apretar los dientes y enfrentarse a una tragedia y a una pérdida. A la pobreza. Al desengaño de la vida matrimonial. Pero creo que de ningún modo pudo soportar el deterioro".
No sabemos lo que será de Jana cuando acabe de escribir la historia que nos cuenta. Tal vez sea capaz de salir adelante; tal vez se haya acostumbrado y sea capaz de enfrentarse al desengaño y seguir con su vida. Tal vez se haya librado del deterioro y de esa manera Amos Oz pueda exorcizar sus demonios y ajustar cuentas con su pasado.  




martes, 14 de julio de 2015

Black wolf blogger award


Libezzy del blog "Perdida entre un mar de libros" ha tenido la amabilidad de nominarme a este premio que le agradezco mucho.  
Las normas para del premio son:

  • Poner la imagen del premio.
  • Escribir una entrada diciendo lo que sientes y agradeciendo públicamente a quien te nominó.
  • Nominar 15 blogs que consideres.
  • Avisar a los autores de los blogs de que lo has nominado.

Mis blogs nominados son:
"Cómo salir del laberinto"
"Torre de libros"
"Book lover"
"Lazos del destino"
"Cristina entre letras"
"Devoradora de letras"
"Por los bigotes de Shakespeare"
"El rincón de Ari"
"Estantería compartida"
"Universo de letras"
"Las estaciones del corazón"
"Divagando, divagando"
"Ese olorcito a libro"
"Entre hojas de papel"
"Lectura y otras adicciones"


lunes, 13 de julio de 2015

"Perfidia" James Ellroy

Perfidia es la última novela de James Ellroy y es además la primera novela del "Segundo cuarteto de Los Ángeles". Previamente, el autor nos había regalado el "Cuarteto de los Ángeles" que abarca desde el año 1946 hasta el 1958 y está compuesto por cuatro novelas que no he leído, aunque al menos dos de ellas las conozco por el cine: "L.A. Confidential" y "La dalia negra". Las otras dos novelas del cuarteto son "El gran desierto",  y "Jazz blanco".
Además James Ellroy tiene la "Trilogía americana" que comprende desde 1958 hasta 1972. Las novelas que la componen son: "América" (la única que he leído), "Seis de los grandes" y "Sangre vagabunda".

Este "Segundo cuarteto...", pretende tratar hechos acaecidos durante la Segunda Guerra Mundial. Podría ser considerado como una precuela por utilizar un término muy de moda en cine.De esta manera el autor completará una visión de la historia americana que, mezclando personajes reales y ficticios, nos dará una idea de las sombras y las luces que conforman la foto en blanco y negro de un país contradictorio que a mí, personalmente, me fascina más que me repele.
"Perfidia" acaba de salir a la venta en España y he decidido empezar por ella antes de leer las siguientes, aunque es algo que me llevará mucho tiempo porque James Ellroy no es un autor para leer deprisa ni de seguido. Sus tramas son enormemente complejas y su lenguaje duro, directo y contundente, hace que su lectura sea difícil, a la vez que placentera.
"Perfidia" es una novela policíaca en el amplio sentido de la palabra, pero también es una novela sobre la guerra. Estamos en vísperas del ataque japonés a Pearl Harbor. Concretamente, es el seis de diciembre de 1941 al inicio de la trama. La guerra se respira en las calles de Los Ángeles; una guerra más, porque la ciudad de Los Ángeles convive desde siempre con su propia guerra, su guerra particular que podría resumirse en una cruenta y eterna batalla entre policías y delincuentes de toda índole. Lo malo es que en Los Ángeles, en la década de los cuarenta, no se sabe dónde hay más delincuentes si en las calles o en las comisarías de policía.
A última hora de la tarde del 6 de Diciembre de 1941, justo la víspera del día en que tendrá lugar el bombardeo, una familia japonesa, los Watanabe, aparecen muertos en su casa, rodeados de toda la sangre que puede salir de cuatro cuerpos colocados sobre una alfombra. "Estaban en posición supina. Estaban eviscerados. Estaban totalmente destripados. Sus vísceras desparramadas por el suelo. Yacían los cuatro al través. Parecían haber sido colocados en esa posición. Cuatro espadas impregnadas de sangre yacían junto a ellos". En principio parece un suicidio ritual, un seppuku, pero un químico forense de la policía de Los Ángeles, Hideo Ashida, tan japonés como su nombre, no está de acuerdo: "Había algo en la posición de los cuerpos que resultaba anómalo. La casa se veía demasiado ordenada. A menudo el caos doméstico precipitaba el seppuku. Debería haber más desorden". El asesinato de los Watanabe parece tener relación con el atraco, pocas horas antes, a una farmacia.
James Ellroy
Comienza así una historia compleja con todo tipo de corruptelas políticas y policiales: policías que organizan robos y policías que regentan burdeles de alto copete para personas de alta alcurnia de la ciudad; policías alcohólicos que tratan de desengancharse y policías que están felizmente enganchados al opio y la benzedrina. Una historia donde los Kennedy no son lo que nos han vendido, sino lo que todo el mundo bien informado conoce en el país; donde, mientras la policía, en connivencia con los políticos, planea retener en Campos de detención a todos los japoneses de la ciudad para enajenar sus propiedades y alquilarlas con el beneficio correspondiente, otros policías de acuerdo con algún ciudadano chino avispado, deciden acondicionar con todo lujo los bajos de un burdel para esconder a japoneses ricos y ponerlos a salvo del confinamiento (a cambio del dinero correspondiente, claro); Una historia donde policías de Los Ángeles, de acuerdo con Carlos Madrano de la Policía del Estado de México, traen a la ciudad trabajadores mejicanos para sustituir a los japoneses confinados en un sistema que se parece tanto a la esclavitud como la propia esclavitud; donde estos policías de uno y otro lado de la frontera han estado traficando durante años con trabajadores del país vecino para surtir de mano de obra barata las granjas de los japoneses en los valles de alrededor. Por su parte Carlos Madrano trafica con heroína y cuida de los yates que tienen en Puerto Vallarta algunos jefes de la policía de Los Ángeles.
La novela está escrita con el lenguaje del autor, un lenguaje lleno de elipsis y repeticiones, con frases rítmicas y melodiosas a la vez que violentas hasta la náusea. La novela está llena de expresiones racistas en la que la más repetida, aunque no la más ofensiva, es "japo". 
James Ellroy ha experimentado en su propia biografía acontecimientos dignos de figurar en sus novelas. Cuando el autor tenía diez años, su madre apareció asesinada en una cuneta. Nunca se llegó a saber quien era el asesino y el caso fue cerrado. James Ellroy relata esta historia en su libro autobiográfico "Mis rincones oscuros". En esa novela nos hace partícipes también de su alcoholismo y posterior recuperación con ayuda de Alcohólicos Anónimos, y de sus veleidades nazis durante su juventud.
Una imagen de "L.A. Confidential"
con algunos personajes que ya
aparecen en "Perfidia"
No obstante, da por terminada esa época de su vida y yo creo que los comentarios racistas que aparecen en "Perfidia" no tienen nada que ver con la propia ideología del autor. Son más bien su manera de transmitirnos el sentir de la población americana, o al menos de una gran parte de dicha población, durante la época y los acontecimientos que nos narra.

Una novela despiadada sobre la gran injusticia llevada a cabo con la población japonesa de Estados Unidos tras el bombardeo de Pearl Harbor. Un análisis profundo y certero de la clase política y policial de Los Ángeles durante los años de la Segunda Guerra Mundial y de lo impregnada que estaba por la corrupción y el ansia de poder y riqueza.
Una novela en la que los buenos nunca ganan porque no hay nada que ganar y además tampoco hay buenos.



sábado, 11 de julio de 2015

Cadena de libros número 33-10 Julio de 2015



Hasta ahora, anunciaba esta iniciativa en un gadget a la derecha del blog, pero he visto que mucha gente hace una pequeña entrada y he decidido hacer lo mismo, pués así se ve mucho mejor y no corre el riesgo de pasar inadvertido. No obstante, seguiré poniéndolo también en el gadget.
Esta quincena el tema que nos proponen nuestras amigas de "Estantería compartida" es "Libros que ocurren en un lugar especial". Ellas recomiendan: "Los Abisales" de Kat Falls y "Ready Player One" de Ernest Cline.
Yo recomiendo un clásico de la literatura futurista: 
"Fahrenheit 451" de Ray Bradbury. Una novela muy interesante que casi todos habréis leído y, si no lo habéis hecho, deberíais empezar. está ambientada en un lugar imaginario y en un tiempo futuro; donde los bomberos no apagan incendios, sino que los provocan, donde leer es un delito y el mundo sería muy triste y aburrido para todos nosotros.
En la iniciativa anterior, "Libros que suceden en verano", el resumen de todas las recomendaciones está AQUÍ


Premio Best Blog

Hace ya varios días que recibí este premio de Ana M. de "Devoradora de letras" cuyo blog recomiendo visitar. Me hace mucha ilusión recibir premios porque eso pone de manifiesto el hecho de que la gente se ha fijado en mi blog y lo valora.
Si he tardado tanto en escribir esto ha sido porque tenía pendientes tres entradas de cine y literatura que quería terminar y para no publicar tantos premios seguidos, que parece que una quiere alardear y nada más lejos de mi intención. 
Las normas de este premio son:
  • Nombrar y agradecer al blog que te ha nominado.
  • Contar once cosas sobre ti.
  • Responder a las preguntas y formular otras nuevas.
  • Nominar once blogs
Paso a responder las preguntas de Ana:
¿Te gustaría trabajar en algo relacionado con los libros? Por supuesto. Mi mayor ilusión hubiera sido leer libros para una editorial. Me pagarían por hacer lo que más me gusta.
Si te dieran la oportunidad de ir a cualquier parte del mundo ¿a dónde irías? A algún país musulmán, Jordania, Irán, Siria. Pero no están las cosas para hacer turismo por esa parte del mundo. Algo seguro siempre es Nueva York.
¿Cuál es tu lugar favorito para leer? Un sofá cómodo donde me tumbo después de comer o la cama. Siempre leo tumbada.
Algo imprescindible para ti. Te diré tres cosas: leer, leer y leer.
Define tu blog en tres palabras. Muy fácil: libros, películas, viajes.
¿Cuál es el libro más antiguo de tu estantería? Unos libros de Julio Verne, grandes, a dos columnas, con letra minúscula y con algún dibujo en blanco y negro a plumilla. Son de cuando mi padre era un chaval. Están restaurados y más manoseados que los billetes de veinte duros. 
¿Hay algún libro que no hayas sido capaz de terminar? Sin contar las cincuenta sombras de Grey que de libro solo tiene el formato, y para mi vergüenza, "La ciudad y los perros" de Mario Vargas Llosa. No sé por qué se me atragantó, porque el resto del autor lo he leído casi todo.
Si fueras director de cine ¿qué libro escogerías para llevarlo a la pantalla? Lo he pensado de muchos libros, pero por cercanía temporal, el último del que pensé que sería una buena película ha sido "Twist" de Harkaitz Cano.
¿Cuál fue el último libro que regalaste o que te regalaron? Lo último, hace una semana, ha sido el regalo que le hice a mi hermana de "Los viejos amigos" de Rafael Chirbes.
¿Cuál es el objeto más raro de tu habitación? El rosario de mi abuela (ya sé que suena a bolero). No vale nada porque es de plástico, negro, pero es el rosario que vi entre sus manos durante toda mi infancia, o sea que es un objeto sin valor con un valor inconmensurable.
¿Por qué crees que he nominado tu blog? Huy! Esta es la más difícil. Me imagino que porque te gusta y te aporta algo. Me lo tendrás que decir. No me dejes en ascuas.

¿Qué decir acerca de mi? No soy un tema de conversación que me apasione. Bastante tengo con convivir conmigo como para encima hablar de mi, pero en fin lo intentaré.
  • Lo que más me gusta es leer.
  • Estudié Biología, aunque quizás debí estudiar algo relacionado con libros. No me arrepiento. La biología quita trascendencia a la importancia que nos damos los humanos, nos pone en nuestro sitio. Me ha venido muy bien.
  • Soy bastante introvertida.
  • Soy poco sociable, pero amable y muy maja (je, je)
  • Me encanta la soledad, no como estado permanente y vital, sino quedarme sola en casa una tarde o un par de días. Siento que el tiempo, el espacio y el mundo son míos.
  • Soy un despiste con patas. Tú no ves con quién te cruzas por la calle, yo no veo ni la calle. Mucho menos, con quien me cruzo. Muchos pensarán que soy una estúpida que no saluda. Tras quince años en la misma urbanización, no conozco a más de la mitad de los vecinos. Mi marido me riñe, pero ¿qué voy a hacer? ¿estudiar por la noche?
  • Soy nerviosa y duermo muy mal por lo que puedo estar leyendo a cualquier hora de la noche (prefiero eso a estudiar qué vecino vive en cada casa).
  • Me gusta mucho viajar.
  • Tiendo a ser bastante sedentaria. Tengo que forzarme para salir a pasear.
  • Adoro el cine y me gusta el cine español, aunque me ha gustado más en otros momentos.
  • Tengo un hijo de 28 años que es cocinero (y aunque lo pongo lo último, es lo más importante)
Mis preguntas.
  • ¿Recuerdas a qué edad empezaste a leer?
  • ¿Cuál fue el primer libro que te entusiasmó?
  • ¿Sueles releer?
  • ¿Cuál es el libro que más veces has leído?
  • ¿Sueles dejar libros sin terminar?
  • ¿Cuántos libros lees al año de media?
  • Prefieres los libros cortos o los de cuatrocientas páginas como mínimo?
  • Te gusta alternar o prefieres leer seguidos libros del mismo autor, del mismo país o del mismo género?
  • ¿Cuál es el mejor libro que has leído en el último año?
  • ¿Cuál es el autor al que sigues siempre, siempre, siempre?
  • ¿A qué horas del día (o de la noche) prefieres o puedes leer?
Ahora vamos con mis blogs nominados:

lunes, 6 de julio de 2015

"Regreso a Ítaca" Laurent Cantet


Toda la acción de esta película transcurre en una azotea desvencijada, rodeada de casas desvencijadas con otras azoteas tan desvencijadas como ella misma. Azoteas en las que se acumula de todo, en las que se hace la matanza del cerdo para celebrar la victoria de Los Industriales en el partido de pelota (béisbol), en las que los vecinos hablan de una a otra, se piden favores e información, comparten radio, tocadiscos y olor a grasa de puerco. Unas azoteas en las que los cubanos viven la vida.

En una de estas azoteas, un atardecer, con una vista espectacular sobre el Malecón, se reúnen cinco amigos: Amadeo (Néstor Jiménez), Tania (Isabel Santos), Eddy (Jorge Perugorría), Rafa (Fernando Hechevarría) y Aldo (Pedro Julio Díaz Ferrán). El motivo, celebrar la vuelta de Amadeo que regresa al país tras un exilio de dieciséis años en España, aparentemente voluntario. Conversación informal atropellada por risas y recuerdos de juventud; más risas ante la visión de un álbum de fotos y qué viejos nos hemos hecho, carajo; y más risas. Felicidad a flor de piel, felicidad de estar juntos, de disfrutar del aire, el sol y la vista maravillosa del mar desde la altura. La pura y desenfadada felicidad... pero una mirada, por un instante, se ensombrece de seriedad; una sonrisa, durante un segundo, parece quedar congelada en unos labios y unos ojos, y poco a poco, casi sin darse cuenta, comienzan a surgir los reproches (y por qué no viniste cuando Ángela se moría, y por qué dejaste de pintar, y por qué dejaste de escribir y por qué dejé que se los llevaran y desde cuando te dio por los cactus y cuándo fue que nos fuimos pal carajo y "en qué momento se había jodido Perú"). Poco a poco comienzan a recriminarse, a echarse en cara unos a otros el miedo que a todos ha atenazado durante años; lo que no entienden de los demás porque no se entienden a sí mismos o porque no quieren ver en sí mismos los fracasos y traiciones de los demás. Poco a poco van mostrando su tránsito desde la fe en la revolución, hasta el desencanto de lo que ésta ha hecho con ellos "¿Tú sabes lo peor de todo eso? Que en ese tiempo pensábamos que todo eso que nos estaba pasando era normal" "Eso no podía ser normal, chico. Como eso iba a ser normal". Solo a Eddy (un Jorge Perugorría tan inmenso en su actuación como todos los demás) parece irle bien. Se ha subido al carro del poder y ahora forma parte de la élite privilegiada que tiene coche y celular, viaja en avión y disfruta de buenos hoteles... a 
Néstor Jiménez
cambio de sentirse una mierda, pero sentir también que no se dejó robar la vida "Dejé que me convirtieran en una mierda. Es verdad. Pero no me robaron la vida. Me robaron mi sueño de ser escritor, eso sí, ¡¡pero la vida no, cojones!!" El resto malvive con el sueldo de trabajos mal pagados que completan con lo que les mandan sus familiares desde el extranjero (o no). Son ingenieros, médicos, abogados, pero malviven y malresisten en un país donde no hay oportunidades. Porque las oportunidades solo están al alcance de quien se deja robar los sueños, y para que no les robaran los sueños, se dejaron robar la vida. Solo hace falta saber qué es más importante si la vida o los sueños. 

En esta película, pocas cosas son lo que parecen. Poco a poco se van descubriendo las verdades ocultas tras las apariencias de cada uno. Todos ocultan algo, principalmente miedos, decisiones de las que arrepentirse (o no), sacrificios disfrazados de traiciones y quién sabe si traiciones disfrazadas de sacrificios. 
Poco a poco los personajes van revelando sus secretos y los actores van revelando su maestría en unos primeros planos de larga duración en los que todo lo que se ve es una interpretación que emociona, por el contenido en sí mismo y que emociona de tanta calidad (incluso en Pedro Julio Díaz Ferrán, del que cuesta creer que es un debutante).
Por momentos parece una historia de cine negro; por momentos parece salida de una novela policíaca. El guión es de Leonardo Padura y se nota. Por momentos creemos ver aparecer a Mario Conde y al Flaco, que estuvo en la Guerra de Angola, como Aldo, pero con menos fortuna, regresó en una silla de ruedas. Y vemos aparecer a Jose (Josefina), la madre del Flaco que a la manera de Fela, la madre de Aldo, los alimenta con lo mejor de su cocina (¡quién pillara esos platos de fríjoles con arroz que pasan por delante de nuestros ojos!). Por momentos, todos ellos nos recuerdan a Mario Conde y el Flaco, escuchando a Serrat "uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia", borrachos y melancólicos.
Leonardo Padura y Lauren Cantet
en la azotea de la película.
Por momentos parece una obra de teatro. Y es que toda la película es una larga conversación, desde un atardecer hasta un amanecer, ambientada en tres escenarios: la azotea, mayoritariamente, el comedor de la casa, durante la cena, y las escaleras del edificio, durante unos instantes. 
Por momentos deseamos que la película no termine, sino que continúe y nos siga hablando, porque los miedos y desengaños que nos cuenta trascienden de las peripecias de los personajes y pasan a ser las peripecias del pueblo cubano "el pueblo más culto del mundo" que parece que va saliendo del letargo y se va abriendo al exterior. Una apertura sin la cuál esta película podría haberse hecho, pero nunca en las genuinas azoteas de la Habana, sobre los genuinos tejados de la Habana, a la vista del genuino Malecón de la Habana.


jueves, 2 de julio de 2015

"Madame Proust y la cocina kosher" Kate Taylor

París, 1942. En una ciudad invadida por el ejército alemán, donde impera la ley de los nazis, las SS y la Gestapo, los judíos empiezan a sentir su seguridad y su vida amenazadas. Los que han tenido el don de la anticipación y han podido, han abandonado el país, pero la mayoría nunca pudieron imaginar que semejante horror inédito pudiera ocurrir en Francia, el país de la Enciclopedia y de la Revolución, el país de la liberté, la égalité y la fraternité, el país que cantaba la marsellesa (parte del país la cantaba) ante el invasor y clásico enemigo boche. Pocos pensaron que pudiera desencadenarse tal horror, y además con parte de sus propios ciudadanos.

Sophie y Philippe Bensimon son un matrimonio judío y acomodado que ha conseguido poner a salvo a su hija de once años, Sarah, enviándola a Canadá. Cuando comienza el libro, Sophie está buscando piedras de un tamaño adecuado para depositarlas en las tumba de su familia y de la familia de su marido, en el mítico cementerio del Père Lachaise; el cementerio por el que irá conduciendo imaginariamente  a su hija ausente, a modo de visita turística; el cementerio en el que están enterrados Oscar Wilde y, sobre todo, Marcel Proust  "el famoso escritor, [...]. También él era judío. Por parte de madre. De hecho, era prima lejana de mi padre. Sí, estamos enterrados entre lo más granado."
Poco más sabremos de los Bensimon, al menos, directamente. Lo que resta por conocer, lo sabremos por medio de su hija Sarah que años después vuelve desde Canadá para investigar el paradero de sus padres tras la guerra.
Y es que en esta novela se mezclan tres historias, tres mujeres que nos cuentan sus anhelos, sus miedos y ansiedades, su sensación de abandono y soledad por causas muy distintas. Estas tres historias nos van narrando la vida, (o episodios de la vida) de estas tres mujeres: la vida de Sarah en Canadá y su viaje a Francia para encontrarse con el destino de sus padres; la de Marie Prévost, una mujer que vive en Canadá, aunque pasó su infancia en París y está en la Biblioteca Nacional de Francia, traduciendo el diario de Madame Proust, y finalmente, los relatos de dicho diario escrito en libretas sueltas que Marie va consultando y traduciendo en la Biblioteca.
Es esta parte de los diarios de Jeanne Proust la que me ha interesado más. Me ha transportado de nuevo al ambiente que tanto disfruté cuando leí "En busca del tiempo perdido" y me quedé prendada del autor, su personalidad y su ambiente en el París de fin de siglo. En estos diarios vamos asistiendo a la vida de Marcel y su madre y vemos
Marcel Proust, su madre, Jeanne
y su hermano Richard.
que "En busca del tiempo perdido" es una novela más autobiográfica de lo que ya sospechábamos. Al leer las vivencias de Jeanne, y las de Marcel a través de ella, no podemos dejar de recordar personajes de la novela a los que pondremos el nombre de sus originales, y episodios que aparecían en la ficción y vemos aquí narrados por la madre del escritor. Y es que, como dice la autora en los agradecimientos finales, si bien los diarios no existen, se ha basado en acontecimientos de la vida del escritor para elaborarlos.
Marie Prévost quedó prendada como yo de Marcel Proust y sus vivencias. Ella lo conoció a los quince años por un libro de texto del colegio. A pesar de que en los diarios de Madame Proust se nos muestra como un personaje caprichoso e inmaduro, tirano y hasta un poco perverso, tras haber leído su ingente novela (en la que ya en el narrador y protagonista se daban ciertos indicios de tal carácter) no podemos sustraernos a la atracción que despertó en nosotros. Marcel Proust tiene algo que nos atrae hacia su personalidad y hacia su entorno "Saboreo la descripción, pienso pausadamente en la sátira, deseosa de habitar ese mundo de guantes grises como palomas y orquídeas blancas" (¡Ah, las descripciones de "En busca del tiempo perdido"!. Solo por una de ellas, la de los espinos en flor, por ejemplo, se redime nuestro autor de tanta desidia, caprichos y tiranía). A pesar de su carácter que adivinamos un tanto retorcido, Marcel Proust tiene algo que engancha y enamora.  
Marie no termina la novela de Proust a los quince años, sino mucho más tarde, mientras estudia en Montreal su carrera de intérprete. La lee en francés y en inglés y se va metiendo cada vez más en la vida y obra del autor mientras se consuela de su amor no correspondido por Max. Por razones que no queremos desvelar, años más tarde, mientras traduce en Francia a Madame Proust, Marie se ve persiguiendo por París la sombra y los pocos rastros que quedan de los Bensimon, a la vez que nos va contando su infancia, adolescencia y juventud. Y nos va contando sobre todo su relación con Max.
Por su parte, Sarah Bensimon se va haciendo una vida en Canadá. El primer septiembre después de llegar, se da cuenta de que aquello no son unas vacaciones. Se hace a la idea de que tendrá que pasar mucho tiempo allí y, finalmente, se acaba convenciendo de que no volverá a ver
Kate Taylor
a sus padres ni a vivir en París. No obstante, nunca deja de aspirar en sus anhelos más íntimos, a que esa etapa termine y vuelva la normalidad que se interrumpió en 1942. Sarah se vuelve una mujer temerosa, sobreprotectora y controladora. "Sarah ensayaba continuamente los desastres y las heridas potenciales del futuro como si al invocarlos pudiera ahuyentarlos, porque nada podía hacer por rectificar la catástrofe que había tenido lugar en el pasado".
 No consigue entregarse a quienes la acogen y la quieren. Su marido, su hijo, la pareja que la acogió al llegar y que han actuado de padres, todas sus relaciones, en definitiva, son para ella temporales, no es capaz de sumergirse en ellas con plenitud. Sarah se refugia en la cocina kosher e investiga la manera de mezclar los alimentos, la manera de combinar los postres con el plato principal para no servir en la misma comida carne y leche. Se refugia en el cuidado de su marido y su hijo, las personas que le son más cercanas y que dan estabilidad a su vida. Preocupada en demasía por el futuro de su hijo, acaba resultando un espejo de Jeanne Proust y es que los hijos de ambas tienen algunas cosas en común que intranquilizan a sus madres. Ambos tienen deseos que van más allá del mero acomodo social y económico: el hijo de Sarah, encontrar una vacuna contra el VIH, a lo que dedica su vida de médico; Marcel Proust, mitigar sus contrariedades con la literatura. Porque como nos dice Marie Prévost al final de la novela "[...] he encontrado la cura para el desconsuelo. Es la literatura. Aunque no he descubierto nada que el hijo del doctor Proust no supiera hace un siglo"






miércoles, 1 de julio de 2015

Julio 2015


Nadie piensa nunca que pueda ir a encontrarse con una muerta entre los brazos y que ya no verá más su rostro cuyo nombre recuerda. Nadie piensa nunca que nadie vaya a morir en el momento más inadecuado a pesar de que eso sucede todo el tiempo, y creemos que nadie que no esté previsto habrá de morir junto a nosotros.

Con estas palabras sorprendentes y aterradoras comienza "Mañana en la batalla piensa en mí", un libro que fue el primero que leí de su autor, Javier Marías, y que hizo que me enganchara a él sin remisión. A partir de ese momento, busqué todos sus libros anteriores y compré y leí cada nueva novela en el momento en que se publicaba. Pocas volvieron a impactarme como esta primera. Si acaso "Corazón tan blanco" que también aparecerá por aquí... dentro de unos meses.
La novela debe su título a textos de "Ricardo III" de Shakespeare, autor amado y admirado por Javier Marías: "Mañana en la batalla piensa en mi, y caiga tu espada sin filo: desespera y muere [...]. Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla: caiga tu lanza [...]. Piensa en mi cuando fui mortal: desespera y muere" (según traducción del propio Javier Marías en la novela).
La cita de Shakespeare, así como la novela, trata del peso que atenaza a los vivos cuando alguien muere y los que quedan se sienten de alguna manera culpables. Con más o menos motivo, a veces con ninguno, pero siempre soportando una gran carga. Javier Marías en este libro nos enfrenta al terrible lastre que le queda al narrador, más que por la muerta que se encuentra entre sus brazos, por otras muertes, por la ignorancia que él pudo remediar y que hubiera evitado de no ser tal ignorancia, de haber pasado a ser conocimiento, más muertes, más dolor, más abandono.
Para mi, después del paso de los años y de muchas novelas más, sigue siendo la mejor de Javier Marías, aunque tiene muchas historias inolvidables, la última de las cuales "Así empieza lo malo", también fue reseñada en este blog y comparte con la que nos ocupa muchas aspectos y obsesiones del autor.
Una novela muy recomendable que hoy he querido traer aquí porque me parece de lo mejor de su autor, porque su comienzo la hace merecedora de aparecer en esta sección y porque creo que, aunque hay gente que no la ha soportado, todo amante de la literatura debería, al menos, intentar leerla.
Las novelas que aparecen en esta sección, "Bienvenido nuevo mes literario", no están recién leídas, pero están leídas. Se trata de novelas que empleo para comenzar cada mes. Por ello comienza la entrada con el inicio del libro. No pretende ser una reseña, sino el comentario sobre una historia que me marcó lo suficiente como para poder hablar de ella aunque haga ya muchos años que la leí. Por ello, espero que me perdonéis si incurro en algún error.


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