Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

martes, 21 de febrero de 2017

"Mimoun" Rafael Chirbes.

Hay un hombre en Marruecos. Es escritor. Escribe una novela empezada en Madrid. No sabemos exactamente qué es lo que le ha llevado a Marruecos a terminar su novela. ¿Es Manuel, el protagonista de "Mimoun", Rafael Chirbes? ¿Cuánto tiene esta novela de autobiográfico? Sabemos que Chirbes vivió en Marruecos como profesor de español. Igual que Manuel. ¿Es "Mimoun" la novela que Manuel está escribiendo en Marruecos? ¿Cuánto hay de Rafael en Manuel? No lo sé. Tampoco sé si tiene importancia, aunque me imagino que no, pero no puedo dejar de preguntármelo. Siempre me pasa. Cuando una novela tiene indicios de estar más basada en la realidad de lo que en principio parece, me entra una enorme curiosidad por saber hasta qué punto lo está.
El Marruecos que nos cuenta Chirbes, el Marruecos de Manuel, se aleja mucho del estereotipo literario. No hay doradas dunas al atardecer, ni niños sonrientes por las medinas; no huele a especias y cuero en el zoco, ni hay tiendas llenas de mercancías exóticas en los bazares, ni sentimos el alma solazarse al amanecer ante el canto del almuédano desde el minarete de la mezquita. El Marruecos de Manuel, el Marruecos de Chirbes, es un escenario agobiante, opresivo desde las primeras líneas. Un Marruecos de lluvia pertinaz en que el agua y el viento con su sonido y golpear de ramas torturan la imaginación del protagonista; en que el olor a estiércol enmascara el de las especias y le hace pensar que su decisión de vivir en Marruecos fue precipitada. Fez, la ciudad en la que se encuentra, le produce "una mezcla de fascinación y asco por el olor a orín, excrementos y especias de la decrépita medina, que todavía se me presentaba como un santuario maravilloso, aunque cerrado para el forastero [...] Pensaba todavía que Fez era la ciudad más hermosa del mundo, aunque ya no sabía explicar el porqué".
Tras conseguir trabajo en la Universidad de Fez, decide trasladarse a vivir fuera de la ciudad donde teme ver su excesivo tiempo libre limitado a una relación monótona, circunscrita al estrecho círculo de los profesores de español. Es por ello por lo que se traslada a Mimoun, donde comparte casa con otro español, Francisco, que da clases en el instituto del pueblo y además es escultor. Si Manuel ha llegado al país para escribir una novela, Francisco lo ha hecho para encontrar la tranquilidad y la inspiración para sus esculturas.
El Marruecos que se nos presenta es el lugar misterioso y exótico con el que se sueña; es el paraíso al que retirarse en busca de las musas que no pueden haber elegido mejor escenario para aposentarse. Es la tierra prometida del artista. Pero una vez te atrapa, muestra su verdadera cara. Las musas, si alguna vez lo frecuentaron, salieron corriendo; el escultor, el escritor, va cayendo en "la indolencia marroquí [...] la puta indolencia marroquí. En este país hay un virus del que nadie se libra. Al final, te vuelves moro". Francisco, que lleva más tiempo en Mimoun, se ha resignado. Sabe lo que tiene delante y lo acepta "Me vine aquí para trabajar tranquilo —decía—, y ya lo ves. Ahora sé que nunca volveré a esculpir. Este país te quema".
Medina de Fez
Encerrados de día en la casa el tiempo que su trabajo les deja libre, pasan las noches bebiendo, fumando kif y buscando amantes o prostitutas con los que retirarse, ya avanzada la madrugada, y con la mente y los sentidos lo más embotados posible. 
Manuel camina a lo largo de una senda de autodestrucción en la que cada vez se va enredando más y de la que cada vez parece más difícil que pueda salir. Cuanto más se enfanga en el mundo de las drogas, el sexo y el alcohol, más patente se va haciendo su falta de voluntad que lo lleva a adentrarse más en el alcohol, las drogas y el sexo. 
Manuel camina hacia la más absoluta decepción del país en el que pensaba encontrar su sitio, la decepción que ya ha envuelto a Francisco y que le lleva a decir sin venir a cuento "No soporto más este país [...] Todos. Aquí te engañan todos". La que ha hecho que "desde hacía años, luchaba, en un descabellado mano a mano, contra toda una nación". Pero Francisco, en una esquizofrenia de sentimientos contradictorios, es capaz de reconciliarse con el país, es capaz de volver a ver Marruecos como el país maravillosos que una vez lo cautivó. Entonces se levanta de la cama y siente que está en su sitio, en un país poblado por gentes nobles e ingenuas.
Manuel no tiene esa suerte, o esa desgracia. Manuel cae sin remedio, nada lo ayuda a levantarse. Se hunde cada vez más en el vapor etílico, en el humo del hachís, en las relaciones autodestructivas con hombres que se aprovechan de él o le engañan de manera incomprensible. No escribe porque "después de varios meses en Marruecos, había dejado de pensar que resultaba creíble la historia que me había parecido tan importante contar cuando vivía en Madrid".
Cambia de casa pensando que tal vez así recupere su vida, que tal vez sin el impedimento de Francisco y de su compañía y de sus malos rollos, sin tener necesidad de huir cada noche hacia los bares, pueda recuperar la paz y volver a escribir, pero la nueva casa nunca pierde el terrible sentimiento de provisionalidad que lo embargó desde la primera tarde que pasó a solas en ella; Manuel no se da cuenta de que de quien huye, en cada bar, en cada copa, en cada abrazo y en cada beso, es de sí mismo.
Cada vez se siente más extraño y extrañado. "Allah Akbar! —había gritado el almuédano, y el grito se había quedado temblando largo tiempo en el mar de sombras.
Yo ignoraba aquella lengua, bella y terrible, y no podía confiar en ningún dios. Las palabras del almuédano parecían nombrar objetos que yo nunca había visto, sentimientos que desconocía".
Rafael Chirbes
Intenta sumergirse en el mundo que le rodea, volverse parte de él, tal vez como una reacción a su equivocación, tal vez como un no querer admitir que aquella estancia en la que había puesto tantas esperanzas, lo ha dejado sumido en el más profundo desengaño. Empieza a sentirse, quiere sentirse un poco marroquí, sobre todo frente a los extranjeros. Pero será tarea vana. "Volvieron las pesadillas y aparecieron los primeros insomnios".
Comienza para él el principio del fin. Todo le da la espalda, todo se le vuelve hostil, los amigos, los amantes; se siente vigilado por la policía, algunos amigos desertan por el camino de la muerte, aunque queda la duda de si desertan o son expulsados, algún amante le pasa por delante sus infidelidades. 
Poco a poco, todos los que le han acompañado en su aventura, más bien desventura, marroquí se van borrando, lo dejan solo, se queda solo "Era como si mi vida en Marruecos hubiese sido una obra de teatro y, concluida la representación, los actores se hubieran marchado".
La historia no tiene mucho que ver, pero no he podido evitar que esta novela me recordara "El extranjero". Y no creo que sea porque la novela de Camus esté ambientada en Argelia y la de Chirbes en Marruecos; no creo que sea por la concisión rotunda que sus poco más de cien páginas les confieren a unas historias muy intensas, ya que no extensas.  Puede que sea porque sus personajes se enfrentan solos, cada uno a su manera es cierto, a un mundo que no les acoge, ni les entiende, ni hace con ellos el más mínimo derroche.  Creo que es porque sus protagonistas son extranjeros, extraños en un mundo en el que no encuentran asideros, tal vez extraños de sí mismos. En todo caso, cada uno huye a su manera y no sabemos si el lugar al que llegan será otro desierto para sus sentidos y esperanzas o si lograrán, por fin, encontrar su hueco en el mundo.
Termino con esta maravillosa frase de Chirbes.
"Vivía en Mimoun como si hubiese ido desnudándome de todo, y me quedé a solas con un paisaje que también se iba borrando tras el polvo y el sol hasta no parecer más que el decorado irreal de una pesadilla".

Esta novela entra en el reto "Nos gustan los clásicos" por estar publicada antes de 1990, concretamente, "Mimoun" es de 1988.


sábado, 18 de febrero de 2017

"Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado" Maya Angelou

"¿Acaso no había pensado yo siempre —pero lo que se dice siempre— que la vida era un gran riesgo para los vivos?" Todos lo hemos pensado alguna vez, todos lo tenemos en mente desde algún momento en que la vulnerabilidad de la vida se abre paso a través de nuestro espeluznado conocimiento. Pero para haberlo pensado siempre, lo que se dice siempre, es necesario haber sido negro en el profundo sur de Estados Unidos en las décadas treinta y cuarenta del pasado siglo. 
Marguerite y Bayley son enviados a Stamp, Arkansas, a vivir con su abuela paterna, tras el divorcio de sus padres. Desde entonces vivirán su vida de negros en la "la segregada parte meridional" del país. Allí, desde muy pequeña, sin ser consciente de todo el terrible significado del hecho, Marguerite sueña. Sueña que despierta de un feo sueño negro, y un pelo largo y rubio y unos preciosos ojos azules embellecen su piel blanca. Y eso a pesar de que durante una gran parte de su infancia, no creyó que los blancos fueran reales de verdad y es que "la segregación en Stamps era tan completa, que la mayoría de los niños negros no tenían pero lo que se dice la menor idea sobre el aspecto de los blancos".
En Stamps vivirán con la abuela Annie, una mujer hecha a sí misma que, tras la venta ambulante de comida a los aserradores del almacén de maderas y a los trabajadores de la desmotadora de algodón, mandó construir una tienda en el centro de la zona negra de la que vive desde hace veinticinco años. La situación económica de la familia es, por tanto, mejor que la de muchos otros; de hecho, la abuela "tenía más dinero que todos los pelagatos blancos", es decir, los blancos pobres o blancos que viven como negros, clase muy extendida en la década de los treinta, tras la Depresión, y que aparece mucho en las novelas de William Faulkner. Con ellos vive el tío Willie, inválido desde la niñez y referente masculino en la infancia de los niños.
Maya Angelou escribe en esta novela la primera parte de su autobiografía; desde que los hermanos llegan a Stamps a vivir con la abuela Annie y el tío Willie hasta que tienen dieciséis y diecisiete años y viven ya con su madre en San Francisco. 
Entre tanto, han ido y han venido, y las emociones sentidas y los hechos vividos responden a la dureza de quienes han tenido que luchar por cada pequeño logro conseguido; de quienes han tenido que asumir como normal más horror del que otros pueden siquiera imaginar.
Maya Angelou
Han echado de menos a sus padres y han sentido un abandono que no entienden "¿Por qué nos habían enviado lejos de ellos? ¿Y qué delito habíamos cometido? ¿Qué delito? ¿Por qué, cuando teníamos tres y cuatro años de edad, nos habían puesto marbetes en los brazos para enviarnos solos por tren desde Long Beach (California) hasta Stamps (Arkansas), a cargo exclusivamente de un mozo ferroviario? (Que, para colmo, se apeó en Arizona)"; han envidiado a sus padres que viven en California comiendo cuantas naranjas quieren, aunque Marguerite no puede creer que su madre sea feliz comiendo naranjas sin sus hijos; han pensado que están muertos y por eso no han sabido nada de ellos en varios años, nada hasta aquella Navidad en que ambos mandaron regalos para los niños y, un año después, su padre se presentó en Satmps para llevarlos con él; han vivido con su madre en San Luis, y han vuelto a Stamp y han vuelto a vivir con su madre en San Francisco. Marguerite ha sufrido abusos sexuales y ha recibido el don maravilloso de los libros que la acompañará desde entonces haciendo su vida un poco más luminosa. 
En esta primera parte de su autobiografía Marguerite sufre y se ve sometida a todas las discriminaciones posibles. Hay discriminación en ser niña, en ser menor y, por lo tanto, estar al albur de lo que los mayores decidan. Hay discriminación en ser negra y tener que padecer todas las penalidades inherentes al hecho: el miedo a la noche, a caminar por los caminos solitarios, a equivocarse o simplemente parecerlo, al mal humor de los blancos, porque todo eso "era otro linchamiento, otro negro más colgado de un árbol, otra mujer víctima de una emboscada y violada, un niño negro azotado y mutilado. Eran sabuesos siguiendo la pista a un hombre que corría por ciénagas. Era una mujer blanca abofeteando a su criada por haber olvidado algo". Hay discriminación en ser mujer y estar sometida a los hombres en forma de padre o tío o padrastro o simple amante de la madre. En esta primera parte de su autobiografía Marguerite es una niña negra y con eso tiene todas las papeletas para que el destino se le presente esquivo y poco favorable.
Finalmente Maya conseguirá estudiar en un colegio de blancos, el Instituto George Washington en San Francisco donde "tuve la decepción de no ser la estudiante más brillante ni la casi más brillante siquiera. Los blancos tenían mejor vocabulario que yo y —lo que era más consternador— menos miedo en clase". Los años de estudiante en escuelas exclusivamente para negros habían hecho su labor. No obstante Maya se sentirá a gusto y terminará obteniendo su título de Bachillerato, pero para entonces, nuevas circunstancias en su vida, la llevarán por un camino que nos quedaremos con ganas de conocer, pero para ello, tendremos que leer la segunda parte de sus memorias. O consultar la Wikipedia, porque no deja de ser una persona real con una vida real, pero yo lo leí sin querer saber nada de su biografía y entiendo a quien lo quiera así.
La novela no es muy original. Al fin y al cabo, las vidas reales nunca, o casi nunca, lo son. Las penalidades de los negros en Estados Unidos las hemos visto y leído muchas veces en cine, series y novelas. El estilo es directo y sencillo. Va contando acontecimientos, unos penosos, otros no tanto, algunos alegres. Pero en ningún momento cae en el victimismo, sí en la reivindicación; no se deja llevar por el lamento, sí por la exigencia de justicia. Me ha recordado en su forma de expresarse a la Scout Finch de Harper Lee en "Matar un ruiseñor". Tiene la misma forma de transmitir lo que no entiende, lo que debería ser en lugar de lo que es, con una inocencia rotunda, con un lenguaje sencillo, pero claro, con la seguridad de quien sabe lo que pretende decir y aún no tiene la malicia suficiente para disimularlo. Esa capacidad de escribir con la ingenuidad transparente de la infancia, pero desde la experiencia y el bagaje emocional de la persona adulta, me parece muy difícil y, cuando está tan bien conseguido, me conmueve y me emociona. Por eso, aunque no sea muy original, no puedo dejar de recomendar "Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado".
Maya Angelou murió en 2014 a los 86 años de edad. Aparte de sus siete novelas autobiográficas escribió poesía, ensayo, teatro, guiones de cine y televisión. 
De las siete novelas autobiográficas que escribió, solo esta primera y la segunda se han traducido al español. La segunda, con el título de "Encontraos en mi nombre", la he buscado, pero en todas partes me pone que está descatalogada. La editó Lumen en el año 2000. Si alguien sabe como hacerse con ella, le agradecería que me lo diga. Si no, lo intentaré en la Biblioteca pública.

Esta novela entra además en el reto "Nos gustan los clásicos" por estar publicada antes de 1990, concretamente, "Sé por qué canta el pájaro enjaulado" es de 1969.



miércoles, 15 de febrero de 2017

"Secretos imperfectos" Michael Hjorth & Hans Rosenfeldt

"Por lo general, Sebastian se levantaba en cuanto lo despertaba el mismo sueño de todas las noches, independientemente de la hora que fuera. Pero no siempre. A veces se quedaba en la cama. Cerraba los ojos y sentía que poco a poco remitía el calambre de la mano derecha mientras él se esforzaba por enterrar el sueño en las profundidades de su mente".
Sebastian Bergman es un psicólogo criminalista que colaboraba con la policía haciendo estudios de personalidad de todo tipo de delincuentes, principalmente asesinos. Pero ahora lleva mucho tiempo retirado. Una desgracia personal destrozó su vida hace ya más de cinco años y, desde entonces, un sueño recurrente lo despierta cada noche. Un sueño salido de su subconsciente que pretende solucionar durante la noche "lo que su yo consciente no conseguía resolver durante el día. Superar el sentimiento de culpa".
Desde hace un tiempo afronta el sueño sin medicación y sin alcohol y ha aprendido a vivir con él, pero nuevos problemas vienen a sumarse y harán que el sueño domesticado se vuelva de nuevo algo incómodo y difícil de controlar. Su madre ha muerto recientemente y él viaja a la ciudad en la que creció para hacerse cargo de la casa familiar. Allí tendrá que enfrentarse a sus recuerdos, a las tortuosas relaciones con sus padres que lo han mantenido alejado de ellos por varias décadas. Los enfrentamientos continuos con su padre, la tranquila dignidad de su madre, siempre ajena, siempre fría, "pero nunca de su parte". Ahora quiere regresar, vender la casa lo antes posible, volver a Estocolmo y alejarse de allí para siempre, de su ciudad, de Västerås.
Pero no será tan fácil porque en Västerås se encuentra un antiguo amigo y colega de Sebastian, Torkel Höglund, responsable nacional de la Unidad de Homicidios, llegado al lugar para investigar la muerte de un joven.
Roger Eriksson, de dieciséis años, salió de casa de su novia Lisa un viernes hacia las diez de la noche y nadie volvió a verlo. Al menos con vida. Todos los errores posibles se cometen en las primeras horas de la investigación. El caso, denunciado el sábado hacia las tres de la tarde por la madre del joven, "se había quedado acumulando polvo sobre una mesa hasta el domingo, cuando una patrulla recibió la orden de investigar". Pero no es hasta el lunes hacia la hora de comer, cuando el caso llega a manos de Thomas Haraldsson. Y en peores manos no podía haber ido a parar porque Haraldsson está convencido de que el joven está corriéndose una juerga en Estocolmo y cuando aparece el cadáver se encuentra ausente por lo que el hallazgo lo realiza un grupo de boy scouts que andaba de acampada por la zona. Ante tal cúmulo de conductas erráticas e ineptitudes manifiestas, Kerstin Hanser, jefa de la policía de Västerås, decide llamar a la Unidad de Homicidios con cuyo responsable, Torkel Höglund, coincidió años atrás en un curso de formación.
Sebastian Bergman está alejado de su trabajo y de los casos criminales desde que su vida se transformó en la pesadilla a la que se enfrenta cada noche, pero ahora ve la oportunidad de utilizar  los medios que la policía puede poner a su alcance para hacerse con una dirección que puede ser muy importante para él. Entre los objetos personales de su madre ha encontrado unas cartas. Alguien podría ayudarle a recuperar una parte de su vida, un leve simulacro, al menos, de lo que un día fue su vida, y no está dispuesto a dejar pasar la oportunidad. 
Aprovechando su amistad con Torkel, se hace agregar al equipo investigador con la mera intención de conseguir, en los archivos policiales, la dirección que necesita tras haber fracasado por otros medios. Lo que Sebastian no sabe es que la investigación del caso lo llevará a revivir parte de ese pasado que quiere olvidar. La hipocresía que hace que la buena reputación esté por encima de cualquier otra cosa y sirva de excusa para tapar delitos y ocultar todo tipo de vergüenzas. El colegio que fundó su padre y en el que él mismo estudió, sigue siendo el escondite perfecto para todo tipo de conductas reprobables que serán silenciadas para mantener intacto el prestigio de la institución.
De izquierda a derecha, Hans Rosenfeldt y Michael Hjorth
Sebastian no es un buen tipo, pero no es un hipócrita. No duda en utilizar todo lo que está en sus manos para conseguir sus fines; a la policía o a las mujeres, pero lo sabe y no se engaña al respecto. Es un adicto al sexo con el que intenta conjurar su sueño para imaginar que existe un atisbo de normalidad en su torturada vida. Cada noche necesita dormir con una mujer a la que, indefectiblemente, dejará abandonada a su suerte, más o menos aceptada, en cuanto empiece a clarear. 
En un momento concreto, en el centro de formación del FBI en Quantico, comprendió que su "comportamiento se parecía mucho a la forma de actuar de los asesinos en serie", lo cual no resultó un consuelo para él; solo una explicación a su adicción que, como psicólogo, le puede satisfacer en su curiosidad. Afortunadamente, las consecuencias eran muy diferentes. Él no dejaba cadáveres tras de sí, tan solo mujeres desilusionadas, frustradas, burladas una vez más en su afán por encontrar el cariño del que tan necesitadas estaban. Desgraciadamente, las causas eran las mismas. "Una infancia difícil con poca empatía y cariño, un gran déficit de autoestima y una enorme necesidad de parecer fuerte. Y el incesante ciclo que pasaba por la fantasía, la ejecución y la angustia, como una rueda que nunca dejaba de girar. El individuo necesitaba reafirmarse y concebía fantasías de control, que en su caso eran sexuales y en el caso del asesino en serie guardaban relación con la vida y la muerte de sus semejantes".
Un personaje, en definitiva, muy poco convencional para protagonista de una serie. No obstante, no importan sus motivaciones para sumarse al caso y su investigación. Rápidamente le acabará atrapando y será a él a quien se deba su resolución.
Nosotros desde el primer momento vemos al asesino arrastrar el cuerpo sin vida de Roger. Aunque quizás no es el asesino. Al fin y al cabo, nos lo han presentado como el hombre que no es un asesino "El hombre no era un asesino.
Se lo iba repitiendo mientras arrastraba al chico muerto cuesta abajo:
—No soy ningún asesino.
Los asesinos son criminales. Son mala gente. Las tinieblas les han devorado el alma y ellos, por diferentes razones, han abrazado la oscuridad y la han hecho suya, de espaldas a la luz. Él no era malo". Hasta la Biblia permite matar en ciertos casos excepcionales, por causas justas, a gente mala que lo merece. Varias veces a lo largo de la novela, nos encontraremos con este hombre que no es un asesino e iremos sabiendo algunas cosas sobre sus pensamientos y motivaciones. 
Una novela en la que se mezcla la resolución del caso, con la situación del resto de las personas implicadas pues, más allá de la vida de Sebastian, asistiremos a las vidas, relaciones, miedos y todo tipo de problemas de las personas que forman parte del caso: familiares, amigos, profesores y compañeros del muerto; miembros de la policía de Västerås; los componentes de la Unidad de Homicidios venida de Estocolmo; el hombre que no es un asesino.
La novela está escrita por dos autores procedentes del mundo de la televisión. Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt, son guionistas de series muy célebres. El primero escribió guiones para una serie sobre Kurt Wallander, el famoso detective de Henning Mankell. El segundo es el creador y guionista de la serie escandinava "El puente" y coguionista de la británica "Marcella"
Se han traducido al español las dos entregas siguientes de Sebastian Bergman, "Crímenes duplicados" y "Muertos prescindibles". Su lectura no se hará esperar mucho. La situación de Sebastian requiere saber más acerca de su devenir que se interrumpe con un giro sorprendente al final de "Secretos imperfectos". Tras estas, aún quedan dos novelas por traducir, aunque visto el éxito de las anteriores, no creo que tarden mucho en serlo. Estaré esperando. 


lunes, 13 de febrero de 2017

Libros directos al corazón "Reencuentro" Fred Uhlman


Esta es una iniciativa de Carmen Forján, administradora en Facebook del grupo "Tarro-libros 2017" (si vais al enlace, veréis la entrada en la que explico mi adhesión a este grupo y en qué consiste).
Se decidió, a instancias de Carmen, celebrar de alguna manera literaria el día de San Valentín y esta ha sido la manera: recomendando algún libro que nos ha llegado al corazón por razones varias. "por la dureza de su historia, por la ternura, por la cercanía de sus personajes, por el desgarro y la tragedia, por la reconciliación con la humanidad que sus páginas nos brindaron..."nos dice Carmen en el anuncio de la iniciativa.
El libro que yo recomiendo, porque realmente me llegó al corazón, es "Reencuentro" de Fred Uhlman. Hay tantos libros que me llegaron al corazón que tenía que hacer una selección y mis criterios fueron dos sobre todo: no tener reseña escrita en el blog y que no fuera un libro muy conocido. Repasando mi lista le leídos encontré esta joya, porque este libro solo puede calificarse como joya, una pequeña joya, si atendemos a su extensión. De pequeña obra maestra lo califica Arthur Koestler en el prólogo que le hizo en 1976.
En poco más de setenta páginas se nos relata la amistad entre dos jóvenes de dieciséis años en la Alemania de 1932. "Ingresó en mi vida en febrero de 1932 y ya no ha salido de ella". Así comienza este libro. Así nos empieza a contar Hans Schwarz su encuentro con Konradin von Hohenfels, un conde perteneciente a la nobleza más rancia de Alemania, en el Karl Alexander Gymnasium de Stuttgart. 
Hans Schwarz es el hijo de un médico judío y pertenece a una de esas familias judías acomodadas que nunca pensaron lo que se les venía encima bajo la forma vociferante de cuatro locos de uniforme que gritaban mucho y admiraban a un individuo de ridículo bigote e histriónico discurso. Una de esas familias de las que ya hablé aquí, en el inicio de diciembre, con "El jardín de los Finzi Contini". "Conozco a mi Alemania. Esta es una enfermedad temporal, algo parecido al sarampión, que pasará apenas mejore la situación económica. ¿Usted piensa realmente que los compatriotas de Goethe y Schiller, de Kant y Beethoven, se dejarán engatusar por esa bazofia? ¿Cómo se atreve a insultar la memoria de doce mil judíos que murieron por nuestra patria?". Así responde el padre de Hans, un veterano condecorado de la Gran Guerra, a un sionista que le ha mencionado a Hitler y los peligros que pueden derivarse del nazismo.
Konradin von Hohenfels pertenece a una familia noble ligada a los hechos más célebres de la historia y la mitología alemanas. Un Hohenfels "murió en 1190 mientras intentaba rescatar a Federico I de Hohenstaufen, el gran Barbarroja, de las aguas torrentosas del río Calicadno, en Asia Menor"; otro fue amigo de Federico II al que ayudó a escribir su famoso libro De arte venandi cum avibus; uno más fue muerto en Pavía tras haber cogido prisionero a Francisco I de Francia.
Ambos jóvenes comparten su gusto por la arqueología y las monedas griegas, la lectura de los clásicos y la extrañeza con el resto de los compañeros de su edad. La amistad surge entre ambos y se mantiene a lo largo de un curso.
Fred Uhlman. Stuttgart, Alemania, 1901- Londres, Reino Unido, 1985
Eso es lo que se nos cuenta en poco más de setenta páginas. Una amistad que crece mientras el mundo externo no se inmiscuye, que sufre sus altibajos cuando se enfrenta a la realidad política y social que los rodea, que se interrumpe cuando Hans es enviado por sus padres a Estados Unidos para protegerlo de lo que ni ellos mismos creen que pueda llegar y se mantiene viva y presente para el narrador a lo largo de los años.
El final es hermoso, inesperado, conciso: una frase telegráfica, doce palabras sobrecogedoras para demostrar que, cuando se ha sido noble (no por alcurnia), honrado y delicado de sentimientos, los engaños solo pueden ser temporales, las alucinaciones pasajeras, los mitos de cartón, porque enseguida surge la belleza del espíritu para poner todo de nuevo en su sitio, y la bondad y los comportamientos honorables se hacen inevitables.
Tras leer esta novela, el alma se esponja, el intelecto se emociona y una se siente plena de belleza y buenos sentimientos. Además se lee en un par de horas y puedo asegurar que resultan dos de las horas mejor empleadas en mucho tiempo.

Esta novela entra además en el reto "Nos gustan los clásicos" por estar publicada antes de 1990, concretamente, "Reencuentro" es de 1971.


sábado, 11 de febrero de 2017

Lecciones para escribir una novela. Séptima: Primer punto de giro principal.


Si diciembre fue un mes complicado, enero lo ha sido aún más. Eso ha llevado a que haya pasado sin la entrega correspondiente de estas "Lecciones para escribir una novela" que Ana Bolox publicó en la Revista MoonMagazine y que Txaro Cárdenas, directora, editora y alma de la revista, me ha dado permiso para rebloguear en "Cuéntame una historia".
Abordamos en esta entrega el cuarto elemento del Planteamiento, primera de las tres unidades dramáticas que estamos analizando. Este cuarto elemento es el:
Consiste en un cambio brusco con el que terminará el Planteamiento. Después de abordar el resto de los elementos, "tenemos ya definida una determinada línea argumental. Es decir, la historia está encaminada hacia un destino concreto. Ahora bien, si continuáramos durante mucho tiempo con esa línea argumental, el lector podía llegar a aburrirse, de manera que algo tenemos que hacer para no sólo mantener su atención, sino para darle un poquito más de cuerda que vuelva a atraparlo".
Eso es lo que vamos a conseguir con este primer giro argumental. En esta lección veremos las funciones de este giro argumental, las condiciones que debe cumplir y lo que de ninguna manera puede ser, y lo distinguiremos del desencadenante que ya vimos en la quinta lección.
Con esta entrega, terminamos con el planteamiento, primera unidad dramática, para pasar en la próxima a analizar la segunda: El desarrollo.
En la Revista MoonMagazine encontraréis esta y las demás lecciones del curso de Ana Bolox, y en su página, "Ateneo literario", más cursos y talleres acerca del arte de escribir que os pueden interesar.


miércoles, 8 de febrero de 2017

"Woods Lane" David Verdejo

"Jimmy sueña. Imagina un mundo bañado por el sol y el canto de los pájaros invadiendo la casita del árbol, mientras llueve al otro lado de la ventana". Pero todo lo que puede hacer Jimmy es soñar, porque ya no es un niño, tiene cuarenta años y pesa cien kilos. Las escaleras para subir a la casita del árbol ya no aguantarían su peso y además, aunque él no lo sabe, su vida está a punto de cambiar para siempre.
Aquella mañana del 25  de agosto de 2016, cuando entra en la cocina, su vista se nubla y se hace la oscuridad mientras la tía Dorothy le grita palabras que no entiende y él va perdiendo el sentido. Cuando recupera la visión, delante de él, unos pies apuntan al techo. La tía Dorothy, tumbada sobre su espalda, parece jugar a "a que roza el tractor con el estómago y se llena de sangre". La mano de Jimmy coge el cuchillo que sale en vertical del cuerpo de su tía y huye corriendo hacia el bosque prohibido que rodea Woods Lane. Hacia Bloods Spring, donde su tía nunca le deja entrar. 
Allí lo encontrará la policia más de veinticuatro horas después, asustado, lleno de sangre y con el arma homicida en las manos. Allí se convertirá en el sospechoso principal del asesinato de su tía, Dorothy Samuels.
Pero algo no le cuadra a la policía Karen Williams de la Oficina del Sheriff. Jimmy siempre ha sido un chico pacífico, un niño de siete años encerrado en un cuerpo adulto, un cerebro que, en algún momento del pasado, Karen no sabe aún por qué, se negó a seguir creciendo y permaneció con toda la ingenuidad, pero también con todos los temores infantiles, prisionero de un cuerpo que, por el contrario, crecía más de lo debido.
Pronto el caso se complica. Jimmy sufre una agresión en la sala de interrogatorios de la oficina del sheriff y una furgoneta verde con un extraño símbolo entra en acción. La investigación ya no se centra en Jimmy y a lo largo de la misma nos iremos encontrando con personajes de lo más curioso e inquietante. 
"El Sheriff no tenía nombre. Nadie sabía como se llamaba. Nunca mostraba su identificación y todos sus registros oficiales los almacenaba bajo llave en aquel despacho". Además, desde hace seis meses, acostumbra a desayunar botella y media de Bourbon, aunque solo los martes. Y algún jueves. Es por eso por lo que Karen hace las veces de Sheriff, ayudada desde hace poco por George "un tipo menudo, joven e ingenuo en un pueblo [...] donde una mala pasada del destino le obligó a cubrir la plaza en la oficina del Sheriff".
Conoceremos al reverendo Cleverance quien guarda en la sacristía un pequeño escritorio de época victoriana que, al apretar un extraño símbolo dibujado, descubre un pequeño cajón oculto en el que guarda un misterioso cuaderno.
Y al Señor H, un siniestro hombre cuya inicial aparece en las revistas de Jimmy, el hombre que lo castiga cuando es malo, cuando su tía lo encierra en el pozo.
La familia Samuels oculta sus secretos. Rencores, suspicacias, una herencia envenenada con una condición difícil de aceptar, delitos, extraños nacimientos, algunos ocultos durante demasiado tiempo. Muchos enigmas que han esperado más de cuarenta años para salir a la luz y envolver con sus tentáculos al inocente Jimmy, a la no tan inocente tía Dorothy.
Y todo ello en una ciudad "llena de polvo y maloliente". Como Ponka City, la ciudad de uno de mis juegos infantiles. Y Woods Lane, en el desierto de Tejas, me la ha recordado tanto que ha sido como si ya la conociera. Leyendo este libro se mastica el polvo del desierto, se suda con los calores del sol inclemente, de ahoga uno con la propia pastosa y polvorienta saliva, se siente la desolación terrible de esos paisajes inmisericordes en los que sus moradores se cuecen al fuego lento de lo conocido en exceso. 
Aunque a veces, en Woods Lane también llueve y, cuando lo hace, lo hace con la furia y el resentimiento de la lluvia por largo tiempo contenida. Las gotas se desploman sobre la tierra con toda la rabia de sus ganas por largo tiempo reprimidas. Aquel 31 de agosto de 2016 "al igual que miles de gotas se precipitaron sobre el suelo con violencia, sin importar si aplastaban una hormiga o ahogaban a un armadillo despistado, así cayó la noticia del segundo crimen sobre cada uno de los estupefactos vecinos".
"Woods Lane" podría estar ambientada en el siglo XIX y sería una  novela policíaca del Oeste, pero está ambientada en 2016. Resultaría igual de creíble en ambas épocas, pues poco ha cambiado la vida en algunos de estos pueblos del sur de Estados Unidos. 
Woods Lane encierra secretos escondidos en los nombres de sus calles, homenajes que nos hablan de "Las uvas de la ira" de Steinbeck y de "Twin Peaks" del David Lynch, no solo la serie, sino también la película de 1992.
Woods Lane conoció tiempos mejores cuando el boom del petróleo, "ya entrados en el siglo XX con su "cultura de la perforación"" dejó el suelo de Tejas como un colador. Pero aquellos años pasaron. Ahora el pueblo es víctima de la crisis, de las hipotecas basuras, de su clima inclemente. Las cosechas se pierden temporada tras temporada y, como en el maravilloso libro de Steinbeck, las familias se vuelven a marchar con sus bártulos hacias otros estados. Aunque tal vez la huida no sea más que la maldición sobrevenida cuando él llegó "Cuando él llegó, todo se fue al traste. Este maldito pueblo nunca ha vuelto a ser lo que fue desde que apareció".
David Verdejo
"Woods Lane" es la primera publicación larga de David Verdejo, nombre con el que firma sus novelas David de la Torre. No es, curiosamente, la primera novela que ha escrito, sino la cuarta, la que ha tenido la suerte de vestirse de largo y asistir al baile de debutantes antes que las demás.
Hasta ahora ha publicado relatos cortos en varias revistas.
En breve, el 18 de febrero, en Alcalá de Henares, presentará la segunda novela, "Alma de cobre", que tiene como personaje central a Lee Johnson, un detective muy particular, protagonista de relatos cortos que ha publicado en la Revista MoonMagazine. Con ellos y con su irreverente y delirante sentido del humor, he disfrutado mucho.
También prepara la publicación de otra novela, la primera escrita, si no me engaño. "El secreto de Pozonegro", ambientada en Alarife, un pueblo cordobés imaginario con una guardia civil, Clara Campoamor, como protagonista. Una gran curiosidad por saber las circunstancias que han llevado a la  guardia civil a llevar un nombre tan emblemático.
Dos nuevas novelas que estoy deseando leer y de las que daré cuenta aquí. 


lunes, 6 de febrero de 2017

Mi particular año Chirbes


Tras leer el año pasado "París-Austerlitz" y comenzar este con "En la lucha final", han sido muchas las ganas que me han entrado de ir leyendo las novelas que me faltan y releer las ya leídas del gran Rafael Chirbes. Como he manifestado en la respuesta a un par de comentarios en la reseña del último libro mencionado, quiero hacer de este 2017 "Mi particular año Chirbes". 
Leeré una novela cada mes en orden de publicación. En enero, antes de que se me ocurriera la idea, he leído la segunda publicada por el autor por lo que tampoco se altera tanto la percepción de la evolución de su obra. Mis planes de lecturas son:
  • Enero: "En la lucha final" 1991
  • Febrero: "Mimoun" 1988
  • Marzo: "La buena letra" 1992
  • Abril: "Los disparos del cazador"  1994
  • Mayo: "La larga marcha"  1996
  • Junio: "La caída de Madrid"  2000
  • Julio: "Los viejos amigos"  2003
  • Agosto: "Crematorio" 2008
  • Septiembre: "En la orilla" 2013
  • Octubre: "Pecados originales" 2013
  • Noviembre: "París-Austerlitz"  2016
Estas son sus novelas. Además tiene varios libros de ensayos de tema literario donde desvela su idea de la literatura y la novela, habla de escritores y de escenarios literarios y nos da las claves para entender su obra. No programo estos libros de ensayo, pero mi intención también es leerlos:
  • "El novelista perplejo"  2002
  • "El viajero sedentario" 2004
  • "Mediterráneos" 2008
  • "Por cuenta propia"  2010
  • "La estrategia del boomerang" 2013
Con motivo de mi reseña de "En la lucha final" recibí un comentario de Manolo Micó de la Fundación Rafael Chirbes. En dicho comentario además de agradecer todos los comentarios vertidos por todos vosotros, dejaba un enlace para descargar el anuario de la Fundación, "Universo Chirbes". Aunque algunas partes están en valenciano, la mayoría y, lo más importante, los escritos del propio Chirbes, están en castellano por lo que no hay ninguna dificultad para su comprensión.
También me parece interesante dejaros el enlace para la página de la Fundación donde encontraréis artículos, entrevistas, vídeos, etc.
Una manera de sentir vivo a este autor imprescindible de nuestra literatura, nunca suficientemente reconocido y que nos dejó prematuramente y por sorpresa (para mí lo fue y de lo más desagradable y triste) un 15 de agosto de 2015
Tal vez alguien quiera seguirme en este viaje. No tiene que hacer nada, tan solo leer a Chirbes y publicar sus reseñas en su blog o su opinión en facebook o twitter. Solo pediría que me dejara aviso para poder leer lo derivado de esta iniciativa. Yo, por mi parte, iré actualizando esta entrada con los enlaces a las reseñas a medida que las vaya publicando. Los pondré en la lista de lecturas por meses.




viernes, 3 de febrero de 2017

"Rey de picas" Joyce Carol Oates

Andrew J. Rush es un afamado escritor de novela de suspense. Tiene publicadas veintiocho obras, de las cuales tres han sido llevadas al cine y dos han dado lugar a sendas series de televisión. Sus historias son de "suspense y misterio con un toque macabro. (No un toque excesivo, ni repugnante ni malintencionado, ni tampoco perturbador. Nunca obsceno, ni siquiera machista"
Andrew J. Rush vive en Harbourton, New Jersey, en la misma zona rural donde nació y creció, en Mill Brook House, una histórica casa reformada que compró con el dinero de sus primeras novelas. En su estudio, que es una ampliación hecha sobre el garaje, escribe sus novelas y trabaja unas diez horas diarias.
Pero Andrew J. Rush esconde un secreto. A partir de media noche, se convierte en Rey de Picas, un autor de novela negra que cada vez va teniendo más éxito. Un autor cuyas novelas esconden toda la truculencia y el morbo que nunca se permitiría en su obra como Andy Rush; novelas vulgares, terribles y depravadas, sangrientas, machistas en opinión de Julia, la hija de Andy; novelas cuya inspiración le llega cuando se despierta de madrugada rechinando los dientes. 
Rey de Picas nunca ha sido seleccionado para un premio. Su literatura es políticamente incorrecta, pero tiene "un grupo de seguidores underground y se ha convertido en objeto de culto para unos cuantos miles de personas".
Rey de Picas es como un premio que Andrew se concede cuando ya ha escrito en un día diez o doce páginas, pulidas, retocadas, mimadas, de sus novelas. Entonces, en el silencio de su estudio, con su mujer durmiendo en la casa, se sienta con un par de dedos de whisky en la mesa de época que está en un rincón, la mesa marcada como por una navaja y comprada en un anticuario del valle, la mesa en la que Rey de Picas escribe sus novelas o Andrew J. Rush escribe las novelas que firma como Rey de Picas. En esas novelas, no mima tanto las frases, apenas relee, avanza muy deprisa. "A diferencia de «Andrew J. Rush», no preparo cuidadosamente los argumentos, apenas pienso en términos de argumento".
Andrew J. Rush vive en equilibrio sus dos vidas de escritor. Mantiene en estricto secreto su personalidad de Rey de Picas, ingresa dinero por ambas autorías y paga escrupulosamente los impuestos de las dos. Y así vive tranquilo en Mill Brook House con su esposa Irina y recibiendo las visitas de sus tres hijos ya adultos. Pero todo eso empieza a desmoronarse cuando es acusado de robo y plagio por una anciana del lugar, C. W. Haider. 
A partir de tan delirante acusación, Andrew empieza a manifestar una intranquilidad que le lleva a comportarse de la peor manera posible de cara a la vista que ha de tener lugar, pocos días después, en el "Tribunal Municipal del condado de Hecate, del estado de Nueva Jersey". A partir de la acusación y de la vista, la conducta de Andrew se vuelve un tanto errática. Sabrá que la mujer ha intentado lo mismo con otros autores famosos, principalmente Stephen King, y sabrá que es considerada como una mente un tanto perturbada y bastante chiflada. 
Arrastrado por las palabras que le dicta su conciencia en el papel de Rey de Picas, se colará en casa de C. W. Haider y allí descubrirá cosas bastante inquietantes y descubrirá objetos tentadores que llevarán a que se cumpla parte de la denuncia. Nosotros acompañaremos a Andrew y, atónitos, no sabremos en qué tiempo nos encontramos, ¿pasado o presente?, ni a qué estamos asistiendo, ¿causas o consecuencias? 
La obsesión lo acompañará a partir de ese momento y a nosotros, la perplejidad, y, cada vez, Rey de Picas le hablará con más frecuencia y le hará consciente o le hará recordar contra su voluntad, cosas que iremos sabiendo casi sin darnos cuenta; episodios del pasado con un turbio y confuso significado, comportamientos del presente difíciles de entender. "Desde aquella noche Rey de Picas invadía mis pensamientos a cada paso. Porque no tenía ningún otro abogado"
Rey de Picas utilizará en sus novelas retazos del pasado, acontecimientos casi olvidados o escondidos en lo más recóndito de la memoria. Pero no solo él plasmará fragmentos de las vidas ajenas. También en novelas desconocidas, de autores desconocidos, encontrará Andy retazos de otras vidas, retazos de otras obras. "El fulgor se había publicado tres años antes que El resplandor de Stephen King (yo recordaba que era de 1977… aquella novela me había impresionado mucho cuando aún era un escritor joven)".  ¿Quién copia a quién? ¿Quién es el plagiado y quién el plagiario? ¿Quién el ser real y quién el imaginado? ¿Quién gobierna los actos de quién?
Hay autores que escriben con seudónimo y se tarda en saber a quien pertenecía dicho nombre inventado. Así, mi admirado "Yasmina Khadra" que no es sino el nombre bajo el que el escritor argelino Mohammed Moulessehoul huía de la doble represión de su país. Hay autores que utilizan distintos nombres según el tipo de novela que escriban. Me viene a la cabeza John Banville que utiliza el nombre de Benjamin Black para sus novelas policíacas; sin ir más lejos, la autora de esta novela, Joyce Carol Oates, ha utilizado seudónimos con los que ha firmado alguno de sus libros como son por ejemplo, Rosamond Smith y Lauren Kelly
Andrew J. Rush ha inventado un nuevo escritor del que se mantiene al margen. Nadie sabe de él más que lo que escribe y el secreto que rodea su persona. "Nadie ha visto nunca a «Rey de Picas», cuyas novelas negras de suspense se entregan al editor por correo electrónico y cuyos contratos se negocian del mismo modo impersonal [...] no existe, al parecer, ninguna imagen de «Rey de Picas», y en el hueco de la contraportada donde uno espera ver la fotografía del autor solo se encuentra un (negro) vacío desconcertante". Nadie sabe quien es Rey de Picas. Se habla de que es un criminólogo, o un psiquiatra, o un detective, o un forense; que es un exconvicto condenado por homicidio o un profesional jubilado; que vive en Maine, Montana, Nueva York, Nueva Jersey o California.
Rey de Picas es el alma sucia y atormentada de Andrew J. Rush, su conciencia culpable, el basurero donde se deshace de toda la inmundicia que le atormenta y el mentor que le dicta sus peores actos; es el responsable de aquellas acciones con cuya autoría Andy no quiere enfrentarse. 
Rey de Picas escribe las novelas que le gustaría escribir a Andy Ruhs, violentas y muy sangrientas. Novelas siniestras y morbosas en las que aparecen escenas que jamás escribiría un autor de la fama y el buen gusto de Andrew J. Rush. Y llega un momento en que se nos desdibuja quién lleva el nombre real y quién el seudónimo; quién es el sujeto que inventa y quién, el objeto inventado; quien maneja y quien es manejado. 
Joyce Carol Oates
Joyce Carol Oates, nos vuelve a sacudir con una novela asombrosa. Contra lo que esperamos los que la seguimos y le somos fieles, estamos ante una novela muy corta. Sus ciento ochenta y cuatro páginas la alejan mucho de las obras voluminosas a las que la autora nos tiene acostumbrados, pero si pierde en extensión, no lo hace en intensidad narrativa, en profundidad psicológica, en lo afilado de sus análisis y de sus críticas. No es una de sus mejores novelas, pero hablando de una escritora de la talla de esta, eterna candidata al Nobel, no ser una de sus mejores novelas no es impedimento para mantenerse dentro del círculo de las novelas muy buenas. Tal vez esta obra no haya sido para la autora más que un divertimento, un ejercicio liviano de suspense entre una y otra de sus monumentales historias. "Carthage" fue la anterior, "The man without a shadow" ("El hombre sin sombra"), aún no traducida al español, la siguiente. Pero los ejercicios y divertimentos que entretienen a esta autora entre novela y novela, son mejores que toda la obra de muchos autores, algunos consagrados, en toda su vida.
Te dejo el enlace por si quieres leer más reseñas en mi blog sobre novelas de Joyce Carol Oates.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...