"El cielo está vacío" Sara Jaramillo Klinkert


«Esta es mi confesión: nunca me han gustado las historias de amor. Te acostumbran a esperar un tipo de final feliz que rara vez ocurre en las vidas normales de personas normales, como yo. No me gustan porque, apenas terminan, te quedas pensando en qué estarás haciendo mal para que a ti no te pasen esas cosas maravillosas que les ocurren a los protagonistas. Para la mayoría de la gente, las palabras felices y perdices no riman y, antes de que los separe la muerte, hay un montón de cosas que podrían separarlos. La trampa de las historias de amor está en que no logran capturar por completo un sentimiento tan complejo como ese. Pretenden hacerte sentir bien pero, al final, te hacen sentir como una mierda. Esta no es una historia de amor. Hace años nos separa un océano entero. Ocurrió así: él a un lado, yo al otro y, en el medio, el océano salvaje y agitado. Él no quería nadar y yo tampoco. Él porque estaba cansado y yo porque no quería cansarme».

Esta es una novela hecha de recuerdos y en cuatro estaciones. Recuerdos del año, con sus cuatro estaciones, que la narradora y protagonista pasó en Londres allá en su juventud. Enmarcando esos recuerdos, el presente muchos años después, ya en Colombia, su tierra natal, ya casada, ya madura suponemos. Un presente que empieza con la recepción de un mensaje, «Tal vez me recuerde. Deseo verla. Llego en dos días». Y sí, claro que le recuerda. Nunca le ha olvidado. Incluso ha esperado sus mensajes durante mucho tiempo. Hasta que justo ahora, cuando ha dejado de esperarlos, el mensaje llega. «Cada minuto de espera rejuvenezco. Cuando leí el mensaje esta mañana tenía cuarenta y dos años, luego treinta, después veintiocho, ahora tengo veintitrés y estoy a punto de aullar, de andar en cuatro patas y agitar la cola como cuando era libre y salvaje y nadie me había domesticado».

Y es entonces cuando empieza a recordar el año que pasó en Londres cuando tenía veintitrés, cuando era libre y un poco salvaje, un lobo en una manada de lobos sin domesticar. Un lobo que abandona temporalmente la selva para descubrir un mundo que en nada se parece al conocido, un mundo hostil al que llegó en invierno con la sana intención de hacer fotos y conocer la nieve, pero que le deparó muchas cosas que no imaginaba, porque si hay algo difícil de imaginar para un habitante de la selva es, por ejemplo, un árbol desnudo. 

«Una cosa es que te lo cuenten y otra es saber que en la vida real existen árboles que no tienen hojas. Primero pensé que lo más grave de un árbol sin hojas es que no puede dar sombra, en unos días caeré en cuenta de algo que degradará el problema de la sombra a un hecho sin importancia, porque el verdadero problema de Inglaterra es la ausencia del sol».

Pero con todo, el frío, la falta de sol, los árboles desnudos, no eran lo peor de Inglaterra. También descubrió que el ser latina no era una bicoca y, menos aún, el  ser colombiana. Le cuesta alquilar alojamiento porque explícita o implícitamente, hay algo que sobrevuela las líneas que los caseros no están dispuestos a saltar «No negros. No latinos. No chinos. No gais. No mascotas». Tampoco le resulta fácil encontrar trabajo si no es limpiando o cuidando niños. Si hay algo peor que ser latina es ser colombiana y, aunque ella no lo parece, figura en el pasaporte que siempre la acompaña. 

Y no obstante, consigue trabajo y amigos y alojamiento, aunque no siempre sea en las mejores condiciones; aunque un solo trabajo no le proporcione todo el dinero que precisa para, sencillamente, sobrevivir;  aunque el casero la agobie con sus problemas de ruidos y electricidad, y el cambio sea peor; aunque la nieve no llegue, pero el frío y la lluvia sean muy agresivos sin abrigo. «Sé que necesito un abrigo, pero sé también que es un gasto innecesario, pronto vendrá la primavera. Para el invierno siguiente ya no estaré aquí y en Colombia un abrigo gordo solo sirve para acumular polvo». Y es así como conoce al inglés viejo. Ella había entrado al British Museum buscando la calefacción; él, buscaba arte. Terminaron en un pub y él le prestó su abrigo ante el temblor amoratado de los labios de ella.

Y así empieza una relación que irá creciendo a lo largo del año que ella pasa en Londres, justo hasta que ella es capaz de liberarse, dejar de necesitarle y decidir volver a su casa, a su selva y a su manada de lobos amparados por la loba madre.

Y ahora, casi veinte años después, el viejo inglés aparece de repente removiendo todos los temores, las dudas y las inquietudes de ella.

«A las tres he decidido no verlo. A las cuatro he cambiado de opinión. A las cinco planeo ir y esconderme en un lugar estratégico del lobby que me permita verlo sin que él me vea a mí, de manera que pueda decidir, objetivamente, si entrar en acción o salir corriendo. A las seis decido actuar como la mujer adulta que soy y enfrentarme al destino como sea que este se presente».

Y hasta aquí llegamos porque hay sorpresa en ese final, un cierre redondo, aunque habría funcionado igualmente sin sorpresa. Hay historias que no necesitan giros finales, ni sorpresas adicionales. 

Sara Jaramillo Klinkert

El cielo está vacío
 es una preciosa historia, la de esa joven que se pierde por Londres y encuentra un viejo inglés que podría ser la solución a todos sus problemas si no fuera porque ella sigue siendo una loba ansiosa de libertad. Pero además es una historia que cuenta muchas más cosas. Cuenta experiencias reales vividas por la autora; cuenta una historia de desarraigo, de personas que vienen a un mundo que se supone más justo y confortable, para toparse con la injusticia y la incomodidad; trata de la solidaridad entre los que sufren similares agravios y trata de los que se aprovechan de sus propios paisanos para sacar tajada de su desgracia y superar la propia. 

Y por si todo eso fuera poco, la prosa te envuelve desde el primer párrafo. Es una prosa directa y sencilla que contrasta con la dureza de la historia y la aligera, la dota de un toque de humor y desenfado que contribuye a hacer de ella algo fresco y de muy grata y placentera lectura.

Espero leer pronto alguna otra novela de Sara Jaramillo Klinkert porque esta primera me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más.  

Comentarios

  1. Ayyy Rosa!! que grata sorpresa encontrarme con esta reseña..., ya sabes que yo reseñé esta novela a finales del año pasado y que la autora es de mis preferidas. Yo sabía que te iba a encantar a pesar de ese pequeño toque fantasioso, pero es que esa prosa es hechizante, mágica, a mí me produce un enganchamiento y atrapamiento tal que, una vez que empiezo a leerla no puedo parar, me fascina como cuenta las cosas. Y ese final..., me dejó 😳, ¿te lo esperabas? yo para nada y me encantó, me maravillo la forma de cerrar la historia. No puedo dejar de recomendarte "Cómo maté a mi padre", te encantará y sé que tiene algún libro de relatos que igual podría gustarte.
    En fin..., que me alegra muchísimo saber que compartimos gusto literario para variar y que hayas disfrutado con la novela
    Un beso.

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    1. Cómo maté a mi padre está en mi lista de pendientes hace mucho tiempo, pero la tenía olvidada. Ahora espero leerla pronto porque la verdad es que me ha gustado mucho esta autora. La prosa me ha parecido directa, sin adornos innecesarios, con ese humor que rezuma y que hace que la dureza se disipe parcialmente y se lea muy bien.
      El final, magnífico. No me lo esperaba para nada y me ha parecido el broche perfecto.
      Muchas gracias por la recomendación. Ha sido todo un acierto.
      Un beso.

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  2. Hola, Rosa, pues no conocía a esta autora y ya la he apuntado. Me gusta mucho todo lo que cuentas sobre la novela: los temas que toca y esa prosa envolvente que dices que tiene. Y también ese giro final que dices que tiene, ¡qué intriga! ;)

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    1. Hace tiempo se vio por las redes un libro suyo que se titulaba Como maté a mi padre. No llegué a leerlo aunque espero hacerlo pronto. El cielo está vacío te recomiendo que no lo dejes porque creo que te va a gustar mucho.
      Un beso.

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  3. Hola Rosa, me apunté esta autora y esta novela tras leer la reseña de Marian y he visto que en la biblioteca tienen varias novelas de la escritora, así que no tengo ninguna escusa para dejarla pasar. Me gustan las prosas poéticas pero también las directas y sencillas porque muchas veces es lo que la historia requiere. Me alegro que a tí te haya gustado tanto, un motivo más para leerla. Besos.

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    1. Yo la conocía de Como maté a mi padre que tengo en mi lista de pendientes, pero hasta ahora no la había leído y te puedo asegurar que merece mucho la pena. No la dejes pasar. En la biblioteca de Cantabria los tiene todos en ebiblio. Imagino que en papel, también.
      Un beso.

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  4. Hola Rosa. Me ha encantado esta historia de reencuentros. El pasado siempre llama a nuestra puerta. Fíjate que yo pienso con cierta frecuencia en Sara Jaramillo. La conocí hace años cuando vino a Sevilla a promocionar Escrito en la piel del jaguar. Me contó como llegó a los escenarios de la novela, un lugar en plena naturaleza. No sé, he pensado muchas veces que mi sitio no está en la ciudad. Me tomo nota de este libro. Besos

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    1. La ciudad tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Yo vivo fuera y la echo de menos a veces. Claro que tampoco vivo en plena naturaleza. pero te diré que esa naturaleza de este libro de Sara Jaramillo, tan absoluta y un poco salvaje, me resulta un tanto inhóspita. El libro se ambienta en su mayoría en Londres y de haberlo hecho en esa selva colombiana me habría resultado un poco hostil. A ver qué me deparan los otros libros de la autora.
      Un beso.

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  5. No recordaba el nombre de la autora, aunque sí que sabía del título de su novela "Cómo maté a mi padre", aunque no la haya leído. Por lo que dices de "El cielo está vacío" y por lo que en su día decía Marian sobre Cómo maté a mi padre creo que esta escritora se presta para hacer una buena tertulia con alguna de sus novelas, ¿no te parece? Creo que "Cómo maté a mi padre" podría ser una buena opción.
    Un beso

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    1. Desde luego, El cielo está vacío daría lugar a una tertulia sumamente interesante. No he leído más libros de la autora y puede que Como maté a mi padre sea el próximo. Como le digo a Mar, la Biblioteca de Cantabria los tiene todos en ebiblio por lo que solo es elegir cuál leo. Imagino que cualquiera de los dos sería muy buena opción para tu tertulia.
      Un beso.

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  6. A veces, cuando conoces a una persona, te recuerda a otra que conociste tiempo atrás, pues ambas te resultan muy parecidas, y cuando se lo comentas a una tercera persona que también conoció a la primera, esta te dice que no se parecen en nada, que estás totalmente equivocado. Y ahora dirás a qué viene esto; pues a que. mientras leía la parte del texto que has reproducido de esta novela, me recordaba el estilo narrativo de Isabel Allende, fíjate tú. Y precisamente por lo que has señalado (y coincido plenamente contigo): que tiene una prosa directa y sencilla que te envuelve desde el primer párrafo. Me ha gustado mucho la historia y cómo la cuenta, y aunque a mí tampoco me gustan las novelas (y menos las películas) románticas, por el mismo motivo que se cita al principio de esta reseña (por su irrealidad), espero, y creo, que el final de sta historia romántica sea menos edulcorada y más real que en la mayoría de los casos.
    Un beso.

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    1. Podría recordar a la primera Isabel Allende por ese tipo de prosa que decimos, el humor que transmite y ese ligero toque de fantasía realista que tiene, pero otras muchas cosas la alejan de ella.
      Yo tampoco soy muy amiga de historias románticas a no ser que se acompañen de cosas más interesantes que el propio romance. Esta novela las tiene, en realidad romance hay muy poco, por no decir nada, y el final es todo menos edulcorado. Es sorprendente, inesperado y muy bueno.
      Un beso.

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  7. Hola, Rosa.
    Este libro ya lo tenía apuntado por las Mavamar. Y tengo pendiente leer el otro, el del padre, que dicen que es mejor todavía. Este me gusta porque me parece interesante la relación con el inglés. Creo que Londres es uno de los peores sitios para mudarte, no nos acogen precisamente con los brazos abiertos. En mi profesión es muy frecuente ir allí y todos vuelven contando lo mismo y eso que ya van con su contrato de trabajo.
    Es que además la tierra tira mucho
    A ver si le doy la oportunidad pronto.
    Y espero que la sorpresa final sea para cerrar y no me deje a oscuras.
    Besos

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    1. Yo también leeré en breve Cómo maté a mi padre que es el primero que anoté en mi lista hace ya algunos años. Pasé este por delante por las reseña de Marian y Marianna que me dejaron muy intrigada y por las citas que pusieron que me cautivaron con la prosa de la autora.
      Yo en Londres solo he estado como turista y me encanta la ciudad, pero ya sabemos como son los ingleses y esa manía de creerse los más cultos, civilizados y educados que les hace considerar al resto del mundo inferior.
      Y sí, la sorpresa final cierra. Nada queda escondido.
      Un beso.

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  8. Buenas tardes, Rosa.
    Qué buena pinat tiene la novela que nos traes en esta ocasión. Siempre vemos Londres como un lugar de ensueño cuando viajamos como turistas, pero es cierto que quienes han ido allí para trabajar no siempre se encuentrar con el lado amable de la ciudad. Apuntada que da esta autora que tanto te gusta a ti a muchos otros compañeros de Blogger. ¡Enhorabuena por tu reseña!

    Feliz comienzo de semana!!

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    1. Hola, Undine.
      No es lo mismo viajar de turista con más o menos dinero disponible que llegar para buscar trabajo. El racismo se acentúa cuando si víctima es pobre y casi desaparece cuando maneja dinero. La protagonista es una inmigrante pobre tratando de buscarse la vida. Otra cosa hubiera sido una turista en un hotel de lujo. En ese caso se le hubiera perdonado incluso ser narcotraficante. Una autora y una novela muy recomendables.
      Un beso.

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  9. Reconozco mi ignorancia. No conocía a la escritora. Y me has dejado con ganas de descubrir su prosa. La temática de este libro me atrae, pero veo que cualquiera de sus novelas parece estar bien, así que investigaré en la biblioteca, a ver qué libro me encuentro.
    Besotes!!!

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    1. Yo la conocía de nombre porque hace un tiempo su novela Cómo maté a mi padre apareció bastante en redes sociales y pasó a mi lista de pendientes. Ahora han sido Marian y Marianna las que con su reseña de esta otra novela me han animado definitivamente a leerla y ha sido todo un acierto. Espero seguir con otras novelas suyas empezando por esa que me la dio a conocer.
      Un beso.

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  10. ¡Hola, Rosa!
    Me contenta muchísimo saber que has disfrutado de esta novela, una obra valiosa que demuestra cómo una experiencia personal, la migración, el deseo y la búsqueda de uno mismo, puede transformarse en literatura profunda, en un testimonio de dolor, de conciencia, de crecimiento y también de pérdida. Sin duda Sara Jaramillo Klinkert es otra voz potente de la literatura contemporánea latinoamericana, la descubrí con "Cómo maté a mi padre", un libro que me sacudió bastante y que te recomiendo leer, crudo, poético y profundamente emocional.
    Ya nos contarás tu opinión ;)
    Un abrazo.


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    1. Desde luego hay tal cantidad de mujeres jóvenes escribiendo, y escribiendo muy bien, en Latinoamérica que se pierde la cuenta, bueno, creo que no se llega a hacer la cuenta exacta. esta autora, a la que ya tenía apuntada con Cómo maté a mi padre, me ha convencido totalmente y espero leer pronto más cosas suyas. No sé cuánto de realidad habré en la historia más allá de la condición de la autora de inmigrante en Londres, pero, sea como sea, la experiencia le ha servido para pergeñar una novela muy buena.
      Un beso.

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