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"Sandwich" Catherine Newman

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«Cuando piensas en Cabo Cod, puede que te imagines el cielo de color lapislázuli o escalonado de gloriosas bandas grises. Puede que visualices las largas extensiones de playas salvajes con dunas escarpadas al fondo o pintorescas casas de tejas rodeadas de nubes de hortensias azules. Tal vez pienses en el azul intenso del mar mientras el sol se hunde en él y forma los colores de un polo derretido. Es curioso, porque la mayor parte del tiempo la pasas en realidad en la tienda de surf, o en el extraño supermercado que huele a carne cruda, o en la cola del puesto de almejas, de la panadería, en el baño público, o en el minigolf. Estás comprando una crema solar de veinte dólares en la gasolinera. Estás esperando a que tu hijo elija seis caramelos masticables, con la playa dentro de un bocadillo de pensamiento sobre la cabeza mientras la barba se te llena de canas, te llega hasta el suelo y las hojas del calendario pasan volando». Yo cuando pienso en Cabo Cod (Cape Cod en mi imaginario) pie...

"La víspera" Manuel Jabois

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«Quebró las patas del conejo con las manos y los chasquidos la hicieron retroceder al día en que apretó un gatillo dos veces, muerta de risa, creyendo que la pistola era de juguete. Aquel suceso hizo estallar su vida para siempre, pero apenas reparaba en él. ¿A qué edad sabe un niño cuándo acaba el juego y por qué? […] Cuando creció, se preguntó si el hecho de no haber sentido nunca una poca lástima tenía que ver con que solo era una niña y desconocía, aún, las instrucciones básicas de la vida y la muerte, dónde acababa una y empezaba otra, ni siquiera si había algo en la frontera de las dos. Creía recordar que aquellos dos niños salieron de la casa en dos camillas. Le pareció entonces oír el ruido de las ambulancias y los gritos y urgencias que rodean a un grave accidente, no el silencio helado que cubre todo cuando se produce una muerte. Pero en realidad ella no vio nada, porque en cuanto sonaron las detonaciones su padre apareció corriendo en la cocina y se la llevó en volandas ...

Ristretto 10

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Difícil encontrar dos novelas más distintas para unirlas en un Ristretto de los míos. Puede decirse que lo único que tienen en común es el estar escritas por mujeres. Y como lo único que puede decirse ya está dicho, no digo más. " Villette ". Charlotte Brontë. «Era otoño y me encontraba en Bretton; mi madrina había ido en persona a buscarme a casa de los parientes donde en aquella época tenía fijada mi residencia. Creo que ella veía con claridad los acontecimientos que se avecinaban, cuya sombra apenas adivinaba yo; pero una leve sospecha bastaba para sumirme en la tristeza, por lo que me alegré de cambiar de escenario y de compañía. El tiempo siempre discurría plácidamente al lado de mi madrina; no de un modo agitado, sino despacio, como el curso de un río caudaloso que atraviesa una llanura.». Cuando empieza la narración, en primera persona por parte de Lucy, esta es una niña de unos doce o trece años. En esta visita a su madrina, la señora Bretton, estará acompañada por ...

"Deje su mensaje después de la señal" Arantza Portabales

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«Del día que te fuiste tan solo recuerdo una canción sonando en la radio. Y que estaba tomando café. Más que tomarlo, dibujaba espirales de espuma dentro de la taza mientras revolvía sin parar. Parecían una Vía Láctea en miniatura. Eso es lo que recuerdo. Y que te fuiste. Miento. También recuerdo que te ofrecí un café. Aunque tú nunca lo tomas. Y menos en domingo. Supongo que ese era el pro­blema. Que lo que yo te ofrecía no era lo que tú esperabas. […] Yo era pequeña, y tu maleta, enorme. En ella cabían todas tus cosas. Ropa. Libros. CD. Siete años de vida metidos en una maleta gris gigante. Esa que nunca usamos, porque, cargada, ni tú ni yo podíamos con ella. Y después hablaste. Pero no puedo recordar lo que dijiste, porque no quería escucharte, así que fijé la vista en las espirales de espuma, pensando que si me concentraba lo suficiente, podría sumirme de nuevo en un sueño profundo y despertar de nuevo en esta cocina, un domingo cualquiera, tomando café, mientras tú salías a co...

Ristretto 9

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Este es el primer Ristretto que tiene más de dos novelas, pero cuando anuncié esta sección del blog ya avisé de que no siempre iban a ser dos libros. En este caso se trata de una trilogía. Las tres historias están ambientadas en el mismo lugar, Holt, del condado de Holt, Colorado. Aunque había leído que se pueden leer de forma independiente, se puede decir que la segunda es continuación de la primera, aunque algunos personajes hayan desaparecido o perdido importancia. Sí que es más independiente la tercera que se centra en la historia de una familia y sus allegados y, aunque se menciona algún personaje de las anteriores, se hace de manera muy tangencial.  No suelo leer tantos libros seguidos del mismo autor. Había leído poco antes La balada de Holt , ambientada también en el mismo lugar, donde parecen estar ambientados también los dos libros que me quedan y que no creo que tarde en leer porque Kent Haruf es un autor que me ha cautivado totalmente. Holt es un lugar imaginario ...

Ristretto 8

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En este octavo Ristretto hay dos autoras de novela policíaca. Ambas europeas, una de Francia y la otra de Reino Unido; la primera actual, la segunda muerta hace ya más de medio siglo. Dos escritoras muy diferentes y dos novelas que también lo son. En lo que ambas obras coinciden es en su interesante trama, su prosa precisa, directa y sumamente descriptiva; sus personajes muy bien trazados y, por si todo eso fuera poco, su capacidad de atrapar primero y entretener después. " Las almas feroces ". Marie Vingtras.   «Eran las tres de la tarde, estábamos a 26 de abril de 2017. La fecha se me quedará grabada en la memoria a menos que la expulse otra fecha aún peor. Con el género humano nunca se sabe. Cogí y solté aire dos veces más y cuando volví a abrir los ojos, estaban pasando en bici unos chavales que se reían. "¡La sheriff sobando!, ¡la sheriff sobando!", gritó el más pequeño. Hice como que sacaba el arma y se rio aún más. Así son las cosas aquí. La gente finge que ...