"Septiembre negro" Sandro Veronesi
« Para empezar a contaros esta historia, tengo que hablar de mis padres. En aquel tiempo eran los guardianes de mi tranquilidad, y eso significa que eran unos buenos padres. Yo tenía doce años y en mi vida no había nada que fuera ni de lejos tan importante como ellos. Si puede decirse que mi infancia fue un lugar seguro y que yo fui un niño feliz, fue gracias a ellos. Por eso los hechos que voy a narrar me perturbaron tanto: porque, por primera vez, mis padres fueron incapaces de protegerme; es más, fueron una de las causas de la conmoción que sufrí. Por primera vez el mundo me tocó directamente, sin filtros, y el mundo quema, es fuego vivo, y esto yo no lo sabía porque hasta entonces mis padres siempre se habían interpuesto. Pero aquella vez ellos mismos fueron el mundo que me arrasó, así que, si puede decirse que a partir de cierto día no volví a ser feliz –no de aquel modo–, fue culpa suya ». Es 1972 y está a punto de empezar el verano. Gigio nos adelanta que ese verano todo dio un...