"El enamorado de la carta rosa" Pedro Saugar Segarra
«El tiempo, el tiempo. El puñetero paso del tiempo. Los tres sentían, sin saberlo, o, tal vez, sin querer saberlo, que alguien les había robado el tiempo. Y que el ladrón permanecía al acecho, jugando con ellos al gatorratón, burlándose. A su manera, Bienvenido era el más dado a verbalizarlo, y, sin duda, el más expresivo, con ese ¡putavida! [...] Silviaterremoto, sin embargo, era más propicia a la recaída nostálgica y melancólica, como cobijándose indefensa entre las brumas aún sin disipar de su adolescencia; [...] Pero solo Capone se atrevió a enfrentarlo, envalentonado, con el coraje suicida del que nada tiene que perder pues nada tiene, joder, menos mal que me he dado cuenta, ya está bien de vegetar, total a qué esperar, a que mañana me entierre algún bicho del demonio».
Bienvenido lidera la mesa de los jubilados. Capone se ha incorporado recientemente, después de las navidades, a la de los garramantas, un grupo de poetas que se autodenominan la tertulia de Pombito, y Silviaterremoto es el centro de la mesa de unos jóvenes casi recién salidos de la adolescencia. Tres grupos de personajes que protagonizan los capítulos pares, titulados con una cita literaria, en letra cursiva y narrados en tercera persona por un narrador omnisciente. Los capítulos impares, por su parte, tienen los títulos en letra de molde, relativos a lo que se cuenta (Ese momento que nos cambia la vida, Lo embarazoso de planear tu futuro etc.). Los narra Gimena en segunda persona dirigiéndose al que sucesivamente ha sido novio, marido y padre de sus hijos, Benito Luján Cedeño. Un marido que está ausente, en algún sitio que terminaremos por descubrir.
«No sé, a veces tengo la sensación de que no existes. De que te he creado porque te necesito. Porque si no me volvería loca. si es que ya no lo estoy. Porque ni quiero ni puedo renunciar a la Gimena Salcedo Cañas que me prometí ser contigo. Ni al Benito Luján Cedeño que un día estaba segura que llegarías a ser para mí.
Tan segura como que no había otra persona en el universo.
Solo tú.
Siempre».
Tanto en unos capítulos como en otros iremos del presente al pasado, conociendo las historias antiguas de los personajes a la vez que el desconfinamiento va avanzando. Y en ese presente es cuando de pronto aparecen unas cartas rosas que alguien le dirige a Gimena. Son cartas de amor que pasan a ser motivo de intriga para todos y el argumento central del grupo de jóvenes en la historia por entregas que lanzan cada día en las redes y que titulan HPP, Historias de la Puta Pandemia. ¿Quién es el enamorado de Gimena? Ella misma se lo pregunta. Todos nos lo preguntamos. ¿Es Bienvenido?, ¿Capone?, ¿los poetas?, ¿los chavales?
«Fue lo primero que se me ocurrió, aunque, la verdad, no sé por qué. Tal vez porque a esos años uno es capaz de todo, hasta de la idea más descabellada, cuánto más impensada e impensable mejor. Y porque les noto en ebullición, como leones hambrientos dispuestos a devorar a un domador que les ha enjaulado inopinadamente. Por eso se me ha ocurrido la absurda idea de enseñársela. Pero cuando me he acercado esta tarde con la carta rosa en la mano y les he preguntado si era de ellos, sus caras fueron el reflejo de sus almas, lo sé, siempre he tenido un sexto sentido para eso, ya lo sabes. Y todos me miraron como E.T. observaba la Tierra nada más aterrizar en su platillo, esa extrañeza no se puede disimular».
Y de pronto, cuando estamos a la mitad de la novela, aparece otro tipo de capítulos que empiezan a alternarse con los demás. Se titulan Gala de entrega del LXX Premio Plutón de novela y nos trasladan a 2021, un año después de todo lo anterior. En esa gala nos encontramos, aparte de autores conocidos que han ganado el premio y otros igual de conocidos que optan a él ese año (no hacen falta dotes de adivinación para saber de qué premio se trata), con dos participantes a los que el resto llama nisu (ni su padre los conoce), aunque son bastante conocidos por el lector. Unos capítulos que confirman la idea que todos tenemos de lo que es la farsa de este premio que llegó a su cota más alta precisamente en ese año. Unos capítulos que nos descubren qué es lo que hemos estado leyendo hasta entonces.
El enamorado de la carta rosa es la tercera novela que leo de Pedro Saugar Segarra tras Operación Picasso y Turileda, dos novelas a las que se hacen guiños en esta tercera. Así, Gimena nos cuenta que una noche «leía Operación Picasso, de Pedro Saugar». Y también Gimena pasaba los veranos en Turileda donde conoció a Benito.
Tres novelas sumamente distintas, pero que comparten un estilo un tanto esperpéntico que me fascina. Son novelas extensas, de frases largas, con historias que mezclan muchos personajes y que viajan por el tiempo, si bien en ésta, por primera vez, lo más atrás que se llega es a la segunda mitad del siglo XX (las otras recorrían todo el siglo XX y bastante del XXI). El enamorado de la carta rosa reúne en un bar las historias de unos personajes dispares en sus trayectorias y en sus edades e intereses, pero todos con un pasado que marcan su presente y, unos más que otros, unos anhelos de futuro que puede que hasta se cumplan en algunos casos.
Hay mucho cine y mucha literatura. Muchas referencias a películas, poetas, novelas. Y hay mucha crítica, mucho humor, mucha ironía, algo de esperpento. Algo rocambolesco que nos atrapa desde el principio. Y al mismo tiempo, todo muy real, muy encajado en el mundo de aquella pandemia, el confinamiento y el lento desconfinamiento que vino después.
Para dar una idea del estilo bastará con que os cite los nombres de algunos personajes. Los poetas de la mesa de los garramantas son: Pepe Silverio, alias Federico, así llamado por su devoción lorquiana;
Josemi Sieiro, alias Vicentín, por su devoción alexandriana; Rubén Hernández,
alias Pablito, por su devoción nerudiana, y Sara Silla, alias Alejandra, por su
devoción pizarnikiana. Los componentes de la mesa de los jubilados son Bienvenido Bermúdez de Castro, Pepe García de la Hoya, Juanito Segura de la Muela y Luisón López de Haro. ¿A qué mundos literarios os transportan dichos nombres?
A mí el mundo literario de Pedro Saugar Segarra me atrapa sin remedio y espero con ilusión sus novelas. Ya, tras haber leído la tercera, sé que no me va a defraudar. Esto escribí tras leer la segunda: «Si la primera novela de Pedro Saugar Segarra, Operación Picasso, me entusiasmó, Turileda no ha quedado ni un milímetro por detrás. Las expectativas estaban altas y no ha habido la más mínima decepción». Y lo suscribo totalmente tras esta tercera la tercera.



¡Hola Rosa! respecto a este tipo de novelas creo que no coincidimos en gustos, aunque nunca se sabe lo que pasaría sí me decidiera a leerla. Creo que hay demasiados personajes (y encima con nombres raros o complicados), eso me echa bastante para atrás, ya que disfruto más las novelas con pocos y en los que se ahonda, aunque te aseguro que entiendo perfectamente lo que te atrapa sin remedio del autor, ese toque esperpéntico que comentas, todas las referencias literarias y al cine y ese humor que supongo contribuye a darle ese tono rocambolesco a sus historias. Me da la sensación de que no son novelas fáciles de leer, ni simples, que por otro lado son las que a mi me gustan.
ResponderEliminarAcabo de comprobar, por curiosidad (tengo usuarios que disfrutan como tu mucho con este tipo de novelas, de este estilo) y he visto que en ningunas de las tres biblios de la red donde curro tienen ninguna de las novelas del autor, aunque sí en otras de la Comunidad de Madrid.
Es una suerte encontrar esos autores que nos llenan del todo y de los que esperamos con ilusionismo nuevas novelas suyas ¿verdad? Esos autores que sabemos que nunca nos van a decepcionar.
Me alegra que la hayas disfrutado tanto
Un beso.
No es una novela difícil de leer, pero tampoco es algo ligero. Tiene una prosa que a mí me gusta mucho, pero las frases son largas y elaboradas. Tú lees lo suficiente como para que no te resulte difícil, otra cosa es que no te atraiga este tipo de literatura. Los nombres de los personajes me recuerdan a algunos de Valle Inclán e incluso de los empleados por García Márquez. No obstante creo que el autor ha creado su propio estilo y por eso me resulta difícil describirlo. No se puede comparar fácilmente porque no se ajusta a nada concreto, pero evoca muchas cosas.
EliminarCon los personajes no te lías porque enseguida queda muy claro quién es quien. Tampoco se les llama continuamente por sus nombres completos. Entiendo que hay gustos en los que no coincidimos, pero disfruto tanto con este autor...
Un beso.
Hola Rosa, no me suena el autor, igual leí esas reseñas tuyas pero ahora no las recuerdo. En cuanto a la novela según te iba leyendo me parecía una trama complicada de seguir con tantos grupos de personajes, aunque si tú dices que no es así puedo equivocarme en mi percepción ; por otro lado si encuentro ingredientes atractivos en esa trama: las misteriosas cartas rosas y su remitente, las referencias a escritores, novelas y películas, y el humor y la ironía... miraré en la biblioteca a ver si tienen algo del autor para probar. Besos.
ResponderEliminarCualquiera de las tres novela que ha escrito me ha gustado mucho. No es nada complicado, al menos yo no lo percibo así. Son historias densas, que cuentan muchas cosas y viajan por el tiempo, pero es que a mí eso es lo que me gusta. En ésta, como le digo a Marian, no te lías porque los personajes que más salen tampoco son todos y enseguida queda claro quién es cada cual. Desde luego, para mí no resultan complicadas las novelas de este autor. Sí, muy gratificantes.
EliminarUn beso.
Claro Rosa, no podemos coincidir en todo, por más que en la mayoría de gustos sí que coincidamos. Entiendo perfectamente las razones por las que este autor te fascina, y es tan bonito eso…, disfrutar mucho leyendo algo y es bueno que los autores creen su estilo propio e inigualable, de lo de siempre ya se cansa una ¿verdad? En fin, no sé sí en algún momento le dare una oportunidad al autor
ResponderEliminarOtro beso.
Me encantaría saber tu opinión si le dieras esa oportunidad, pero yo también entiendo que los gustos son variados, afortunadamente. Sería terrible que todos fuéramos iguales. Poco podríamos aportar al mundo, e igual que hay autores variados, que escriben de temas distintos, de manera distinta, hay lectores para toda esa variedad.
EliminarOtro beso también.
Hola, Rosa.
ResponderEliminarMe han hecho gracia los nombres, me ha recordado a las historias que me contaba mi abuelo, cuando en el pueblo había nombres y motes peculiares.
Otra de mis manías lectoras es la pandemia, no me gusta mucho volver por ahí aunque ya fuera el principio o lo que pensábamos que era el principio del fin porque todavía quedaba mucho.
Esta vez me lo voy a ahorrar. En el futuro, cuando ya quede lo bastante lejos, lo llevaré mejor.
Besos
El momento de la pandemia tiene su importancia en la novela y en el devenir de algunos personajes, pero sobre todo es un escenario en el que suceden cosas y, sobre todo, se recuerdan cosas que nada tienen que ver con ella. Pero entiendo que si te echa un poco para atrás el momento no lo tengas en cuenta. No podemos leer todo.
EliminarUn beso.
No sé por qué pero aún no he leído nada de Pedro Saugar y eso que tengo apuntados los dos títulos anteriores en mi lista inacabable. Me da que los apunté a raíz de tus reseñas. Esta vez voy a proponerme darle la oportunidad que se merece el autor. Ya sabes que a mí las referencias literarias siempre me gustan. Pero quiero preguntarte una cosa: ¿Las novelas constituyen una serie o se pueden leer independientes unas de otras?
ResponderEliminarUn beso grande
Creo que te puede gustar mucho, tanto su forma de escribir como los temas que trata o la estructura de sus novelas. Me encantaría que lo leyeras y saber tu opinión. Tú, que sabes mucho más de literatura, podrías decirme a qué autores o qué estilo te recuerda, desde luego, a autores de principios o mediados del siglo XX, con todas sus virtudes. A ver si te animas.
EliminarUn beso.
Pues voy a tener que animarme con este autor. A ver si encuentro alguno de sus libros en la biblioteca.
ResponderEliminarBesotes!!!
Anímate y nos cuentas. Yo creo que te puede gustar.
EliminarUn beso.
Hola, Rosa. Pues tampoco yo he leído nada de este autor pero me resulta muy atractivo todo lo que has contado: la intriga de las cartas, los guiños literarios y esos personajes tan bien armados. La tengo en cuenta. Un beso.
ResponderEliminarAy, Marta, perdona. Te había visto, pero cuando me puse a responder, te despisté. Pedro Saugar es un autor que me gusta mucho y al que recomiendo, no a cualquiera porque no es autor para las prisas que hoy en día tiene mucha gente. Es para los que amamos la literatura, el leer reposado, las historias densas y con muchos matices. En fin, lo que gusta a los que disfrutamos leyendo.
EliminarUn beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarNo he leído al autor, me resulta interesante lo que cuentas sobre este libro, una novela distinta y con una trama atractiva. Una historia que sin duda invita también a reflexionar sobre las fracturas emocionales y sociales que nos "regaló" la pandemia.
No rehuyo de las novelas corales, llaman bastante mi atención esas historias entrelazadas de los distintos personajes que a veces nos llevan a un final probablemente inesperado. Y que además tengan muchas referencias a películas, poetas y novelas es un plus que suelo agradecer.
Me contenta que hayas disfrutado también de esta tercera obra del autor, así que apuntada queda ;)
Un beso.
Es una autor que me cautivó con su primera novela, una historia en la que se cuentan las peripecias de Picasso mientras pintaba Las señoritas de Avignon y otra historia en la actualidad en una Semana Santa en Cuenca (2013) y que conecta con la historia de esos pintores de los primeros años del siglo XX. De verdad, apasionante.
EliminarÉsta es la que transcurre en tiempos más actuales y la que menos se remonta al pasado, tan solo en los recuerdos de algunos personajes. La pandemia está un poco en el recuerdo, en algunas secuelas y, aunque tiene su importancia, como le digo a Norah, tampoco es un elemento fundamental. Anímate con el autor.
Un beso.
Buenos días, Rosa.
ResponderEliminarSe nota que te lo has pasado fenomenal con esta novela, y que empatizas con el estilo del autor. Apunto este título, porque me encanta la metaliteratura y las novelas con referencias cinematográficas.
Un abrazo
Hola, Undine.
EliminarSí es un autor que me cautivó en su primera novela y nunca me ha defraudado. Sus historias son interesantes, bien tramadas, con personajes de los que te cautivan, escribe muy bien y no se deja llevar para nada de modas y de lo que puede ser más comercial. En realidad, me recuerda a algunos autores del siglo XX. De la primera mitad del siglo XX es incluso finales del XIX. Si te animas, me encantará saber tu opinión.
Un beso.
A priori parece una novela interesante, pero cuando has reunido en un mismo párrafo los calificativos esperpéntico, extensa y con frases largas, me he venido abajo, pues son tres características que más bien me desagradan en una novela. Lo de esperpético tiene, para mí, un pase, pero me da miedo que, si la leo, me ocurra como con "La ciudad de las luces muertas", de David Uclés, que si bien algunos la han definido como realismo mágico, yo la definiría como "surrealismo" mágico. Muchos son los que la han alabado y yo, sin embargo, le daría un aprobado justito. Pero, ya se sabe lo que se dice de los gustos, je, je.
ResponderEliminarUn beso.
Pues ya siento haberte causado un bajón en tus ganas de leer la novela. Esos tres ingredientes son lo que más me ha gustado de la novela, pero, sin haber leído la de Uclés, tan solo por lo leído en La península..., creo que no tiene nada que ver con esta que nos ocupa. Ésta cuenta una historia muy real. Lo esperpéntico es más en la forma de contarlo que en lo que cuenta y tampoco sé si esperpéntico es el calificativo que mejor le va. En fin, ciertamente, los gustos son muy variados. Por cierto, gracias por recordarme la novela de Uclés. Quiero leerla, aunque ya me han venido opiniones poco entusiastas por más sitios.
EliminarUn beso.