Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

domingo, 21 de junio de 2015

"Twist" Harkaitz Cano

Twist es una novela de sentimientos encontrados que dominan la vida de las personas a lo largo de los años. Twist es una novela sobre la culpa, sobre el hecho paralizante de querer vivir las vidas de otras personas o de que otras personas vivan la vida a través de ti porque ellas ya no van a poder vivirla en absoluto, ni por sí mismas ni de ninguna otra manera. Twist es una novela sobre la añoranza; sobre la añoranza de los que se fueron cuando aún no les correspondía irse y de las ideas, o más bien los ideales de la juventud, que se fueron porque quizás debían irse.
Twist recrea la desaparición de Lasa y Zabala en 1983 (Soto y Zeberio en la novela) y recrea la guerra sucia, los secuestros cometidos por ETA, los asesinatos de policías, ingenieros, empresarios; retrata a políticos y guardias civiles cuyos nombres de ficción se pueden sustituir sin ningún esfuerzo por los reales a poco que uno viviera los hechos o los juicios consecuentes. 
El caso de Lasa y Zabala fue el primero de una serie de asesinatos, torturas y secuestros llevados a cabo por los GAL y con plena aquiescencia por parte del Estado; del Estado de Derecho salido de las urnas y que empleó nuestros votos y nuestro dinero para hacer terrorismo de Estado, el único terrorismo que es peor que el propio terrorismo.
Comienza la novela con ritmo de tango más que de twist. El primer capítulo se titula Cambalache 1983 y es tan estremecedor que si hubiera durado algo más, como algunas opiniones que he leído y oído deseaban, tal vez muy pocas personas hubieran podido seguir adelante.
Harkaitz Cano
"En las entrañas de la tierra siempre es de noche, es la hora de los topos en los dominios del topo. [...] Hace tiempo que eres uno con la tierra, y al principio te ha parecido que lo mejor que podías hacer era no moverte en absoluto. ¿Acaso no son la misma cosa tus entrañas y las de la tierra? Uña y carne. [...] estarse tantos años quieto no puede ser bueno. Quisieras poner a bailar esos miembros entumecidos, hacer que espabilen un poco las puntas de tus dedos. [...] ¿Cuánto tiempo necesita un cuerpo para corromperse? ¿Seis, ocho, diez años? Según los antropólogos forenses, depende del grado de humedad. [...] «¿Aún no sabes, Soto, en qué te vas a convertir? [...] Al principio te convertirás, como todos los mártires, en adrenalina para el pueblo. Y luego te convertirás, como todos los mártires, en anestesia para el pueblo."
Y así unas veintiséis páginas, narradas en segunda persona, dirigiéndose a Soto que, como Lázaro, se ha despertado y tiene que ser convencido para mirar alrededor y reconciliarse con la tierra que le ha cubierto durante años; recordando el secuestro, la tortura, el asesinato; mostrando los años ochenta que nuestro muerto no conocerá en su mayor parte. Finalmente, Soto se levanta y entonces sí, entonces aparece el twist porque ¿qué mejor ritmo se nos ocurre para acompañar el movimiento de un esqueleto por los nocturnos campos mediterráneos? ¿qué mejor ritmo que el twist para un muerto recién salido de entre la tierra y la cal y que empieza a moverse entre "el perfume de hierbas como el hinojo o la salvia al borde de la carretera, anís y arena [...] las agujas del romero, prestas a pinchar a quien acerque los dedos [...] el insomnio de las lagartijas, [...] quietas sobre las rocas como imanes de nevera"? Soto se levanta y camina. Zeberio no lo sigue. Tal vez se ha vuelto vago, tal vez le ha cogido apego a la tierra húmeda y al regusto a cal viva, tal vez no quiere saber más de la vida.
Después, cuando estamos a punto de desistir, cambia el registro y comienza una historia contada a retazos, con sucesivos saltos en el tiempo donde se entremezclan pasajes del año ochenta y tres, e incluso antes, con sucesos posteriores, de los años noventa y ya del nuevo siglo. Vemos, como por el ojo de una cerradura, al ingeniero secuestrado y al etarra guardián y secuestrador, haciéndose casi amigos mientras buscan la forma de acabar con las hormigas que por momentos se adueñan del agujero en el que pasa sus días el recluso sin juicio. Asistimos a la preparación de los planes criminales por parte de militares y guardias civiles, con la connivencia del Delegado del Gobierno; al secuestro y asesinato de Soto y Zeberio; a los amores de Diego Lazkano y su vida arrasada por la culpa; a la confesión de Vargas y al reconocimiento de los cadáveres aparecidos años antes y olvidados en una
Lasa y Zabala
morgue cualquiera. Tenemos noticia del juicio y sus consecuencias, más lesivas para unos que para otros, que no afectaron para nada a los verdaderos artífices de toda la trama que nunca dejaron de ser la "x" que no logró despejar un juez al que finalmente sí despejaron y despojaron; un juez que acabó siendo víctima de la injusticia que con tanto empeño combatió; un juez sobre el que ha caído y sobre el que ha adquirido materia, peso y consistencia la más absoluta de las infamias. 

Tiene también la novela su parte de ficción, con algún personaje extravagante, episodios curiosos, una traición más grande que otras y que nos hace preguntarnos quién vive en realidad la vida de quién, con una carpeta de color salmón, un chantaje (que quizás cambió el curso de un juicio) y, en fin, una trama novelesca que se ensambla a la perfección con la realidad de los hechos históricos. 
No quiero contar demasiado. La novela tiene sus giros, trepidantes como el twist, amargos como el tango, nostálgicos como el bolero. Mezcla los hechos reales con la ficción, el pasado con el presente, en una historia, contada por un narrador omnisciente, que atrapa desde el principio; una novela en la que no hay héroes, solo personas de carne y hueso, que pueden engañar y traicionar y abandonar porque la carne es débil. No hay héroes, pero sí hay villanos, de un lado y de otro porque la villanía no conoce fronteras, ni físicas, ni ideológicas y la novela huye de las ideologías y de los sectarismos; narra los hechos sin juzgarlos, dejando que el lector tome el partido que quiera, o no tome ninguno.
La novela se escribió en Euskera y fue traducida al castellano en 2013. Ha tenido varios premios: Premio Beterri de los lectores, en 2011; Premio Euskadi a la mejor novela en euskera, en 2012; Premio de la Crítica, en 2012.
Con motivo de si traducción al castellano en 2013, el periodista Ricard Ruiz de "El Periódico" escribió: "En un país normal, la aparición de Twist debería haber supuesto un acontecimiento". Para mí, desde luego, aunque con un poco de retraso, lo ha supuesto.


10 comentarios:

  1. Me llama mucho, de veras que sí. Este tipo de libros me encantan.

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    1. Sí. De verdad que merece la pena. Gracias por leerme y por el comentario.

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  2. Abordar este tema dejando de lado ideologías y sectarísmos se me antoja realmente complicado, aunque parece, por lo que cuentas, que Harkaitz lo ha conseguido. Le echaré un vistazo. Gracias.

    Un abrazo

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    1. Te gustará. Está muy bien escrito y no hay ningún sectarismo.
      Gracias por visitarme. Un saludo.

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  3. Este país adormecido o más bien anestesiado, no se sorprende ni mucho menos por la aparición de un libro que pone en entre dicho las normas del juego impuesto por las fuerzas del estado. los años 80 estuvieron regidos por la ley del silencio y el hermetismo. Dos frentes en pugna violenta de la ley del más fuerte y muchas víctimas por el camino. Inocentes y no tanto, pero todas con derecho a su vida.
    Un libro el que nos traes muy duro, que no hace más que repetir el tan manido dicho que dice: "El pueblo que no aprende su propia historia está condenado a repetirla"
    Un abrazo

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    1. Son temas poco tratados. Sobre todo, por miedo y es muy difícil escribir sin tomar partido y sin que huela a sectarismo de uno u otro lado. este libro lo consigue. Lo recomiendo.
      Muchas gracias por tu comentario y por tu visita.Un saludo.

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  4. Leo tu reseña y me apetece leer el libro pero me da miedo. Miedo porque el tema del terrorismo de ETA me afecta especialmente. El padre de una compañera de instituto fue asesinado por terroristas vascos. Aunque ya han pasado muchos años no puedo quitarme de la mente la imagen de mi compañera yéndose de la clase llorando. No me siento capaz de hacer este tipo de lecturas desde una posición imparcial y me da miedo el volverme 'sectaria'.
    Maravillosa tu exposición sobre un tema que aún levanta muchas ampollas.
    Un beso.

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  5. Las cosas afectan a cada uno de distinta manera y solo cada uno sabe de lo que es capaz ante ciertos temas. desde luego, el libro huye de sectarismos y creo que merece la pena, pero no si te va a afectar muy negativamente. Eso lo has de valorar tú.
    Un beso.

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  6. Ahora que ya lo leí, estoy muy de acuerdo con tu comentario.
    Una recomendación para quien todavía no lo haya leído: no dejéis pasar mucho tiempo entre capítulo y capítulo. Yo lo leí despacio, a lo largo del verano, y creo que he perdido algo del ritmo que comentaba Rosa. No os dejeéis desanimar por ese primer capítulo tan duro; merece la pena continuar.
    Una vez más, gracias por tus reseñas. Un beso

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    1. Muy buen libro. Aunque he olvidado muchas cosas desde que lo leí. A ver si van traduciendo más del autor.
      Un beso.

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