Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

domingo, 26 de abril de 2015

"Nightcrawler" Dan Gilroy

La ciudad de Los Ángeles ha dado para una infinidad de relatos, en papel y en celuloide; relatos, casi todos negros (cine negro, novela negra, novela negra llevada al cine) y es que Los Ángeles es una ciudad que no descansa ni de día ni de noche y esta película es la noche y la noche de Los Ángeles está poblada de una gran variedad de personajes que viven en las sombras y para las sombras; que se alimentan de la oscuridad o le prestan sus servicios: delincuentes de todo tipo, policías, personal sanitario en ambulancias veloces, bomberos, periodistas... y algún que otro buscavidas.
Lou Bloom es uno de esos buscavidas que recorren la noche robando cables, tapas de alcantarilla y cualquier cosa susceptible de ser vendida por unos dólares. Pero una noche descubre que hay quien se gana la vida, y bastante bien además, filmando desgracias ajenas para que los buenos ciudadanos amenicen el desayuno con una pizca de morbo aliñado con sangre; cuanta más, mejor; cuanto más cerca, mejor. 
Nuestro hombre empeña una bicicleta a cambio de una cámara y una radio con la que sintoniza la frecuencia de la policía y, a partir de entonces, sus noches cambian y se lanza a la aventura del periodista freelance, de un nightcrawler a la caza de la noticia más truculenta de la truculenta noche de Los Ángeles. Ya no tiene que jugarse el tipo cortando alambradas con la cizalla. Ahora le basta con enterarse y llegar antes que los demás a los accidentes con heridos o muertos, a los asesinatos, incendios, tiroteos y apuñalamientos.
Tiene la suerte de empezar vendiendo bien sus grabaciones a una emisora local de medio pelo y, poco a poco, va prosperando. Contrata a un ayudante, compra mejor material... y nos va desvelando su verdadera personalidad.
Tras la apariencia de una persona de firmes convicciones y afán de trabajo y superación; con las cosas muy claras (acaba de llegar y ya quiere ser el dueño de la cadena de televisión); tras una vida sobria, en un pequeño apartamento en el que plancha mientras contempla un viejo televisor; tras la imagen de un hombre normal, trabajador pero con mala suerte, se esconde un psicópata. Un psicópata que se nos va manifestando poco a poco a medida que va teniendo éxito y colocando mejor sus historias; capaz de modificar la escena de un crimen para que resulte más atractiva (más siniestra), más fotogénica; capaz de seguir filmando sin que se le mueva uno solo de sus grasientos pelos mientras, en el suelo, un herido gime y, tal ves está a punto de morir; capaz de todo para quitarse de encima a un colega que le hace la competencia... Un verdadero sociópata, carente de empatía, que explota y estafa a su ayudante al que es capaz de sacrificar por obtener una buena escena. 
Y lo más terrorífico de todo es que, cuanto más desquiciado y demente se nos manifiesta, más éxito va teniendo. Lo inquietante es que no nos encontramos, como de costumbre en cine y novela, ante un psicópata al que se persigue y se acaba apresando, sino ante un hombre que descubre un trabajo duro, pero bien remunerado (siempre que se consiga colocar bien el producto), y que va triunfando a medida que se va mostrando más despiadado, más inhumano, más cruel.
De su escasa salud mental, da muestra un detalle que llama la atención y sobre el que se insiste en varias ocasiones: cada vez le va mejor y, lógicamente, gana más dinero, pero sigue en su pequeño apartamento desportillado, planchando camisas, mientras contempla el mismo viejo televisor. Todo lo invierte en el trabajo (ayudante, cámaras, coche veloz, una radio más potente...) y uno se pregunta para qué, si su vida no ha cambiado ni un ápice desde que vendía cable robado.
Al final, ha triunfado de manera absoluta. Tiene varias camionetas y se dispone a contratar a un equipo de becarios (y, como becarios, se dispone a explotarlos y, si se da el caso, sacrificarlos). Sus últimas palabras en la película son para ellos: "... no os exigiré nada que yo mismo no esté dispuesto a hacer". Y eso es algo preocupante porque de lo que él está dispuesto a hacer ya hemos tenido noticia y es, cuando menos, estremecedor. 
Ya ha dejado claro que su trabajo se basa en un lema: "Si me ves, tienes el peor día de tu vida" y es que puedes estar muerto o agonizando, pero Lou Bloom se limitará a registrar tu dolor a través del objetivo de su cámara y, si para su objetivo es pertinente, puede que incremente tu dolor o acelere tu muerte. Mejor que no le veas.    
"Nightcrawler" es una sensacional película, más sensacional aún si tenemos en cuenta que es el primer trabajo de su director, Dan Gilroy. Es una crítica dura y descarnada del sensacionalismo en los medios de comunicación; del hecho de que la noticia sea lo primero, por encima de los acontecimientos reales, de las víctimas e incluso de los espectadores.
Pero además es una crítica de la sociedad americana y de toda la sociedad del maravilloso hemisferio occidental en el que la opulencia convive con bolsas de pobreza y de delincuencia difíciles de digerir; tan difíciles de digerir como las noticias y los tipos de programas que cada vez abundan más en nuestros televisores; programas en los que la vida y la muerte de unos se convierten en el espectáculo cotidiano que ameniza los ratos de ocio de otros.
Lou Bloom está interpretado por Jake Gyllenhaal, aquel joven con cara de niño bueno que nos emocionó en "Brokeback Mountain" con su amor incondicional y prohibido por un vaquero casado y con hijos; el periodista
Jake Gyllenhaal
serio y concienzudo que persigue al Asesino del Zodiaco en "Zodiac", es ahora el nightcrawler psicópata que, incluso en sus momentos de mayor lucidez aparente, tiene un brillo siniestro en los ojos que muestra un gran trabajo de actuación porque muchas cosas se pueden deber a maquillaje y caracterización, pero la expresión de unos ojos que te miran con un punto de demencia; la mirada un poco más fija de lo correcto, sostenida unos segundos más de lo aconsejable, solo es trabajo de interpretación, de una interpretación impecable, de la interpretación de un actor consumado.
Rene Russo
Le acompaña Rene Russo, que interpreta a Nina, la directora del programa al que vende sus grabaciones; una mujer que mantiene su programa a base de esas noticias morbosas que Lou y otros como él (pero él sobre todo, a partir de un determinado momento) le proporcionan; una mujer que no conserva sus empleos más allá de dos años... que están a punto de cumplirse. Lou le propone una relación sexual con la amenaza de que si no acepta, dejará de venderle sus exclusivas con lo que se quedará sin trabajo porque  "...tienes el informativo de la hora de los vampiros de la cadena de televisión menos vista de los Ángeles". Un personaje que le va muy bien a una Rene Russo que se nos muestra con un punto de ordinariez, más maquillaje de la cuenta y con un atisbo de fracaso en la mirada. Ella no es una psicópata, ella sólo quiere mantener su trabajo aunque para ello, cada madrugada, tenga que inundar de sangre las pantallas de los americanos.
"Nightcrawler" estaba nominada a mejor guión original: Se lo llevó "Birdman". Lástima que no haya un Óscar que reconozca la labor del mejor Director novel o de la mejor Ópera prima porque no se hubiera encontrado mejor película para concedérselo.







2 comentarios:

  1. Conoces a Weegee, el reportero de sucesos de New York? Su vida va por ahí, aunque creo que no tan extrema como la cuentas. Creo que hay un biopic que se llama El ojo público. Saludos.

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    1. Por supuesto, que conozco. Una película genial con el genial Joe Pesci. Por cierto, que ya hace un montón de años que la vi y sería hora de ir revisitando.
      Un abrazo.

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