Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

viernes, 1 de marzo de 2019

Marzo 2019


Arrodillado en la cuneta, Márquez tomó foco en la nariz del cadáver antes de abrir a plano general. Tenía el ojo derecho pegado al visor de la Betacam, y el izquierdo entornado, entre las espirales de humo del cigarrillo que conservaba a un lado de la boca. Siempre que podía, Márquez tomaba foco en cosas quietas antes de hacer un plano, y aquel muerto estaba perfectamente quieto. En realidad no hay nada tan quieto como los muertos. Cuando tenía que hacerle un plano a uno, Márquez siempre accionaba el zoom para enfocar a partir de la nariz. Era una costumbre como otra cualquiera, igual que las maquilladoras de estudio empiezan siempre por la misma ceja. En Torrespaña eran famosas las tomas de foco de Márquez; los montadores de video, que suelen ser callados y cínicos como las putas viejas, se las mostraban unos a otros al editar en las cabinas. No te pierdas esta, etcétera. Junto a ellos, los redactores becarios palidecían en silencio.

Cuando yo conocí a Arturo Pérez-Reverte era corresponsal de guerra para Televisión Española y desde la pantalla, durante los telediarios que siempre han acompañado en mi casa a las comidas y a las cenas, nos relataba los hechos terribles de la guerra en la antigua Yugoslavia. 

Luego supe que además había publicado varios libros y comencé a leer sus novelas ("La tabla de Flandes", la primera) que me atraparon hasta el punto de que hasta la fecha, creo solo he dejado de leer dos, "Cabo Trafalgar" y "Un día de cólera" porque los sucesos tratados ya los conocía por los Episodios Nacionales de Galdós y porque la temática tampoco me atrae mucho.

Todo el resto de sus novelas las he leído y alguna incluso releído y he de decir que, unas más y otras menos, todas me han gustado excepto "El francotirador paciente".

Pero hoy quería hablar de un libro concreto que es una novela, pero que además es como un libro de memorias, porque en "Territorio comanche" el autor, con el pretexto de la trama y los personajes, nos cuenta su experiencia como reportero de guerra. Territorio comanche es para un reportero en una guerra, "el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta. El lugar donde los caminos están desiertos y las casas son ruinas chamuscadas; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras esta siempre cubierto de cristales rotos. Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando. Donde no ves los fusiles, pero los fusiles sí te ven a ti". No me creeréis, pero tanta belleza literaria es lo que a mí puede ponerme los pelos de punta y mojarme los ojos más de la cuenta. 

La novela es corta y sencilla. Al menos en apariencia. Un reportero, Barlés, y un fotógrafo, Márquez, esperan la voladura del puente de Bijelo Polje. Los croatas van a volarlo en su retroceso para evitar el avance de los musulmanes de la Armija. El fotógrafo quiere fotos de ese puente saltando por los aires. El fotógrafo está enamorado de los puentes sobre todo cuando vuelan por lo aires.

Mientras esperan, Barlés recordará otras guerras, otros episodios, y mezclará en su relato hechos reales y personas igual de reales que forman parte de las memorias de guerra del autor. "En realidad era siempre la misma barbarie: desde Troya a Mostar, o Sarajevo, siempre la misma guerra".

Un relato impactante de la barbarie, una crítica despiadada de los que diseñan las guerras, de los que las ven de lejos, de los que las usan para su propio beneficio del tipo que sea.
"Hemos parado la guerra, decían ahora que todo parecía cerca de acabar, y se empujaban unos a otros para salir en la foto, presentándose en el cementerio a pintar de azul las cruces. Cuarenta y ocho de esas cruces correspondían a reporteros, muchos de ellos viejos amigos de Márquez y Barlés. Y ojalá los ministros y los generales y los gobiernos hubiesen hecho su trabajo como todos ellos: con el mismo pundonor y con la misma vergüenza".

Imanol Arias, Carmelo Gómez y Cecilia Dopazo en "Territorio Comanche"
Gerardo Herrero, 1996
Dos años después de publicarse la novela, en 1996, Gerardo Herrero estrenó una película basada en ella. No es una gran película, tampoco es mala. (Arturo Pérez-Reverte no ha tenido suerte con las adaptaciones al cine de sus novelas; las he visto casi todas y creo que no hay ninguna buena). 

De "Territorio comanche" solo recuerdo con especial entusiasmo las interpretaciones, siempre geniales, de Carmelo Gómez y de Imanol Arias (cuando aún era un gran actor llamado Imanol Arias y no había sido fagocitado por Antonio Alcántara). Ya ni siquiera recordaba qué papel hacía cada uno, pero viendo fotos de la película deduzco que Carmelo Gómez es Márquez.

En este caso, al revés de lo sucedido en meses anteriores, la película es prescindible, la novela es muy buena. Tan buena es, que cuando leí el inicio para ponerlo al comienzo de esta entrada, me pilló de tal forma que he seguido leyendo la novela, por lo que en esta ocasión el párrafo que va siempre al final de estas entradas, no es estrictamente cierto: hace años que la leí, pero la estoy releyendo.

Y algo que no recordaba es el maravilloso final de "Territorio comanche", que también he rememorado al leerlo para ponerlo aquí, un final en el que cualquier cosa puede pasar, porque así es la guerra, "un par de desgraciados con distinto uniforme que se pegan tiros el uno al otro, muertos de miedo en un agujero lleno de barro, y un cabrón con pintas fumándose un puro en un despacho climatizado, muy lejos, que diseña banderas, himnos nacionales y monumentos al soldado desconocido mientras se forra con la sangre y con la mierda. La guerra es un negocio de tenderos y de generales, hijos míos. Y lo demás es filfa". Y cuando pegan tiros o caen granadas nunca sabes si la próxima te va a atravesar o a caer encima mientras corres por una carretera. 

Así termina Territorio comache

Estalló otro mortero: cuarenta y nueve segundos. Aún volaban por el aire los últimos cascotes cuando Barlés le puso una mano en el hombro a Márquez.
—Nos veremos allí —dijo.
—¿Dónde es allí?
—No sé. Allí.

Márquez se echó a reír con su risa de carraca vieja. Entonces se pusieron en pie y echaron a correr por la carretera.

Las novelas que aparecen en esta sección, "Bienvenido nuevo mes literario", no están recién leídas, pero están leídas. Se trata de novelas con las que quiero comenzar cada mes. Cada entrada comienza con el principio del libro y termina con su final. No pretende ser una reseña, sino el comentario sobre una historia que me marcó lo suficiente como para poder hablar de ella aunque haga ya muchos años que la leí. Por ello, espero que me perdonéis si incurro en algún error.

Título del libro: Territorio comanche
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial: Ollero & Ramos
Año de publicación: 1994
Año de publicación original: 1994
Nº de páginas: 138

26 comentarios:

  1. Tengo en casa todo lo que ha publicado este señor porque es uno de los autores favoritos del costillo, pero tan solo he leído uno de sus libros y no me gustó nada. Besos

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    1. Los gustos literarios no siempre coinciden con los de quienes más cerca tenemos. Me queda la curiosidad de saber cuál fue ese libro del autor que no te gustó.
      Un beso.

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  2. Hola, Rosa.
    Pues igual que tú, tengo nítidas esas imágenes del telediario con Pérez-Reverte de reportero por las guerras a lo largo y ancho del mundo, y recuerdo especialmente sus crónicas desde Los Balcanes. Mi casa también era de comidas y cenas frente al telediario.

    Has comentado el libro de un modo tan atractivo que me has puesto los dientes largos con este título.

    Estremece pensar lo que habrá visto Reverte cubriendo las guerras… quizás ese punto fanfarrón (y que a mí, sinceramente, no me molesta), es el propio de una persona que está de vuelta de casi todo, habida cuenta de su labor como reportero en conflictos bélicos tan cruentos, de la cantidad de veces que habrá visto las orejas al lobo.

    Creo que Reverte, viendo lo que ha visto, está sobradamente preparado para narrar las bondades y miserias humanas.
    Un observador de nuestra condición… en primera línea de fuego, un lugar peligroso y a la vez privilegiado donde cualquier detalle, por nimio que sea, es profundamente revelador de lo que somos.
    Una propuesta muy atractiva.
    Buen finde.

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    1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que Pérez-Reverte ha visto demasiadas cosas terribles como para preocuparse de ser políticamente correcto o por no herir sensibilidades ñoñas y/o interesadas. Se ha jugado la vida demasiadas veces y no tiene nada que demostrar. No es que siempre esté de acuerdo con él o que no le note a veces un punto borde, pero yo también puedo ser borde y aun así, me quiero.
      Tiene una visión del alma humana que está muy de acuerdo con la mía. Creo que ya abundé en ello en la última reseña de un libro suyo, que creo que fue "Eva".
      "Territorio comanche" solo puedo recomendártela.
      Un beso.

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  3. Cuando me he acercado a las primeras novelas de Pérez-Reverte siempre ha sido para bien (recuerdo otra buenísima, "El húsar"), así que lo mismo le hago un hueco. Coincido respecto a la mala suerte que ha tenido con las adaptaciones, parece que el cine no es su territorio (¿Y "El maestro de esgrima"?, es no está mal). La última "Oro", me la destripó un amigo mío experto en el tema y tampoco salía bien parado. Nos quedamos con su literatura, que no es poco.
    Un abrazo.

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    1. Tienes toda la razón. "El maestro de esgrima" es una muy buena película. Ahí Pedro Olea, acertó de pleno. Pero creo poder decir, ahora con convencimiento, que es la única. "Oro" no la he visto. Solo ver las escenas que ponen me produce un aburrimiento mortal: Intuí desde el principio que era "mucho ruido y pocas nueces". Igual tendría que verla para opinar con sentido.
      "El húsar" es una maravilla y "La sombra del águila" cerca le anda. Y tantas y tantas. Ahora me está gustando mucho la serie de Lorenzo Falcó. Aunque entiendo que eso es un gusto muy personal. Tiene una serie de cosas que son muy mías.
      Un beso.

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  4. A mi también me encanta Reverte, no me he leído todas sus novelas pero también recuerdo cuando cayó en mis manos La Tabla de Fandes, ... me enganchó desde el principio. Otra de sus novelas que me encantó fue El tango de la guardia vieja. Me encantó tu entrada!

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    1. Ay, sí "El tango de la guardia vieja" es genial y una a la que tengo especial cariño es "La piel del tambor". La he leído dos veces.
      Y esta que hoy traigo aquí, es de lo mejorcito.
      Me alegro de que te haya gustado.
      Un beso.

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  5. He leído muchas cosas de Pérez Reverte (justo anoche empecé "Eva") pero no esta novela. En general no me gustan ni las películas ni las novelas de guerra porque me ponen mal cuerpo y/o me aburren, pero este autor me gusta mucho y tampoco descarto leerla.

    Estupenda forma de empezar el mes contigo, Rosa. Como siempre :))

    ¡Un beso enorme!

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    1. Yo tampoco soy muy dada a la literatura ni al cine de guerra, más que nada porque las batallas me aburren, pero aquí hay muy pocas batallas y mucha vida y humanidad.
      Pérez-Reverte es un gran autor.
      Me está gustando la serie de Lorenzo Falcó. De hecho, "Eva" es la última novela suya que reseñé en el blog.
      Un beso.

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  6. Fíjate tú, que conocía la película (aunque no la he visto) pero no sabía que estaba basada en esta obra de Pérez Reverte. Me parece especialmente interesante por cuanto mezcla ficción con la dura y cruel realidad de una guerra que él vivió en primera persona, lo que le otorga un valor añadido.
    Un beso.

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    1. La novela es muchísimo mejor que la película. La he terminado ayer en la segunda relectura, la que menciono en esta entrada, y es genial. Tiene unos análisis y unas reflexiones muy buenas porque aunque los personajes son ficticios, todo lo que Barlés recuerda yo creo que es verídico y muchas de las personas que nombra, también. De hecho, algunas están nombradas con su nombre verídico.
      Un beso.

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  7. ¡Hola Rosa!
    Ya sabes que a mí Arturo me produce sentimientos encontrados. Me encantaba como corrsponsal y La tabla de Flandes me gusta mcuho(libro y peli) pero con el tiempo me ha dejado de gustar. No tiene porqué ser él, puede ser culpa mía, que al madurar a veces nos volvemos algo tontos, jejeje.
    Muy feliz finde y me gusta mucho el reparto de Territorio Comanche, y concuerdo totalmente, Imanol ha sido fagocitado por Antonio Alcántara.

    Muy muy feliz finde.

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    1. Esta es una novela escrita como corresponsal. Hace una semblanza de la guerra, de todas las guerras que, como él dice, son la misma guera, maravillosa y terrible a la vez.
      A mí, "La tabla de Flandes" novela me gustó mucho. La verdad es que de la película estuve a punto de salirme del cine de lo mala que me pareció.Pero los gustos son variables, por fortuna.
      El reparto de "Territorio comanche" fue muy bueno, la película, muy normalita.
      Un beso.

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  8. La verdad es que hace tiempo que leí esta novela y apenas la recuerdo. Me gusta Pérez Reverte tanto en su vertiente polémica como literaria. En esta en concreto, quizá es demasiado obvio. Algo muy común en las novelas bélicas. Como ser humano considero la guerra como algo cruel, injusto, innecesario, como un momento en el que afloran todos los demonios de la Humanidad; pero eso ya lo asumo antes de leer la novela y si esta solo incide en mostrar el horror de la guerra, me suele aburrir un tanto. Es como si leyera algo que ya he leído. Quizá por ello el género bélico no es de mis preferidos, siempre lo veo como algo que incide en lo que todos podemos imaginar o ver en las noticias.
    ¡Ah! Veo que estás leyendo Muerte en los estantes de Paco Camarasa. Creo que es un libro de cabecera para los amantes del género negrocriminal. Mucho de él he sacado para algunas entradas de mi blog.
    Un fuerte abrazo!!

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    1. El género bélico tampoco es de los míos, pero en este libro Pérez-Reverte nos cuenta escenas, detalles que va recordando, no necesariamente escenas de guerra, sino vivencias cotidianas con otros periodistas, con distintas personas que se ha ido encontrando, puentes volados... Hay de todo, pero contado con la genial pluma del autor, con su sentido crítico que a todo abarca, con su mención de otros conocidos reporteros. Más luego la propia y sencilla trama de la novela y ese final que considero maravilloso.
      Síiiii, estoy leyendo a Paco Camarasa y su "Sangre en los estantes" y estoy descubriendo algunas cosas que contaré en la reseña (si no las pierdo porque son tantas las notas que estoy tomando que no sé si podré releerlas todas). Lo malo es que también estoy apuntando tantos libros para leer que mi lista va a morir de sobrepeso. Entre los conocidos, pero que aún no he leído, y los desconocidos que me está descubriendo, hay un montón de nuevos pendientes. No entiendo cómo no me decidí antes a leerlo.
      Un beso.

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  9. También recuerdo a Arturo Pérez-Reverte cuando era reportero de guerra, y creo que el estar en situaciones tan trágicas le ayudó para su excelente narrativa. Aunque también creo que le pudo dejar algún tipo de secuela que quizás le haya influido en su polémico carácter personal. Respecto al cine, tienes razón. Ninguna de sus novelas estuvo a la altura en la gran pantalla, y Territorio Comanche en mi opinión, fue una cinta muy, muy flojita.
    Un beso Rosa, y bienvenido sea este mes de marzo lector y cinematográfico.

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    1. Por el comentario de Gerardo recordé "El maestro de esgrima" y esa sí que la considero una buena película, pero creo que es la única.
      Probablemente el carácter un tanto borde le venga de haber visto tantas barbaridades que no está dispuesto a andar templando gaitas y ha decidido decir lo que piensa a pesar de lo que sea. Yo le admiro por ello.
      Un beso.

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  10. Leí esta novela hace mucho y recuerdo que también me impactó. El conocimiento del tema de primera mano por parte del autor le dio un valor añadido. Cuando vi la película también me gustó pero, creo recordar, que no me resultó tan impactante como la novela, aunque el buen sabor de boca de la cinta puede que se debiera a la participación en la misma de Carmelo Gómez.
    Puede que me anima a releerla ya que ahora estoy en una fase casi compulsiva de relectura.
    Un beso.

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    1. La verdad es que se lee en un par de días o tres. Atrapa desde el principio y está muy bien escrita, tanto en la gorma como en el contenido. Yo releo mucho. Hay libros de los que no me resigno a despedirme.
      Creo que voy a crear una etiqueta en el blog con relecturas.
      Carmelo Gómez es un autor que me gusta mucho. Imanol Arias, también, pero creo que Antonio Alcántara lo ha asesinado. Ojalá me equivoque y haya actor más allá del personaje.
      Un beso.

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  11. Leí "Territorio comanche" hace bastantes años. Me gustó, y es que yo igual que tú conocí a Pérez Reverte en esos Informes Semanales entre bombas en Beirut o en Sarajevo transmitiendo la guerra en directo. Tras conocerle como periodista luego lo hice en su faceta de novelista leyendo muchos de sus títulos, aunque recuerdo con especial cariño "El maestro de esgrima" también llevada a la pantalla. Me encantó esta novela y luego la riada de ellas que he leído (¡Ay!, "El club Dumas" y "La tabla de Flandes, ¡qué recuerdos!) salidas de su mano hasta hoy mismo en que "Sabotaje" la tengo ahí aguardando y no sé por qué se me va demorando ponerme con ella.
    La etiqueta de 'Relecturas' que dices estás pensando colocar en tu blog es en verdad interesante porque es cierto que la actualidad nos devora a veces con obras no excelentes cuando otras que sí lo fueron podríamos revisitarlas con agrado.
    A mí la película, aunque la vi,no me dejó tan buen sabor como la novela-testimonio de Pérez Reverte.
    Un beso

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    1. La película es mucho peor que el libro. Independientemente del libro, no es una buena película.
      Yo también he leído casi toda la obra de Pérez-Reverte. Y he releído "El cub Dumas" y "La piel del tambor" que creo que es mi novela favorita del autor.
      Lo de releer yo lo hago mucho. De hecho, ya he puesto la etiqueta y han salido unos cuantos.
      En breve, leeré "Sabotaje".
      Un beso.

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  12. Que razón tienes cuando dices que las adaptaciones cinematográficas de la obra de este señor no están a la altura de los escrito, descrito y narrado.Para mi gusto se salvan "El maestro de esgrima" y "Oro"
    Arturo Pérez Reverte es vilipendiado por muchos, por distintas razones que no discuto, pero en lo personal para un servidor, es un personaje al que conozco de primera mano, y no solo por las lecturas de todo lo publicado, y me parece de un valor increíble, al no tener pelos en la lengua y criticar y denunciar todo lo criticable y denunciable y llamar "hijo de perra" con todas sus letras a todo aquél que se lo merece. Por mucho que no les parezca bien a muchos esto de dar la cara aunque te pongan a parir, no está de moda precisamente. Sus colaboraciones articulistas no tienen desperdicio. El dijo en una ocasión una frase lapidaria que me gusta especialmente cuanto transmite una realidad alarmante muy actual: "Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado".
    Un abrazo. Y gracias por traernos a uno de mis autores favoritos.

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    1. No he visto "Oro", no es un tipo de historias que me atraiga, pero creo que no está basada en una novela de Pérez-Reverte, sino que él hizo la historia para la película y participó en el guión.
      Yo también valoro su sinceridad y el hecho de que diga lo que piensa sin cortarse lo más mínimo.
      Sus artículos me gustan, pero sobre todo, me gustan sus novelas.
      Estoy de acuerdo con esa frase que citas. Los malvados listos saben ser malvados y hasta donde no deben llegar, los imbéciles son malos por imbéciles y encima lo son a lo loco y sin control.
      Un beso.

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  13. Si no me equivoco es la primera novela que leí de Arturo. No todo lo que he leído de él me ha gustado, pero esta pequeña novelilla sí que me gustó, y mucho. A mi manera de ver Pérez Reverte pierde mucho cuando se alarga.
    Saludos.

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    1. A mí me gusta casi todo lo que ha escrito, pero es cierto que sus novelas cortas como esta, "El husar" o "La sombra del águila" son especialmente buenas.
      Un beso.

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