"Recuerdos de Jane Austen" James Edward Austen-Leigh
Siguiendo con el homenaje a Jane Austen en el 250 aniversario de su nacimiento, traigo ahora al blog un libro escrito por su sobrino James Edward Austen-Leigh, hijo de James, el hermano mayor de la autora. Puesto que dicho hermano mayor se hizo cargo de la rectoría de Steventon cuando el padre decidió retirarse y trasladarse a Bath, el autor de estos recuerdos pasó parte de su infancia en la misma casa en la que vivió la autora sus primeros veinticinco años de vida. El apellido Leigh, añadido al suyo propio, le viene de una tía abuela de la que heredó una finca.
Estos Recuerdos de Jane Austen los escribió en 1870, cuatro años antes de morir.
James Edward Austen-Leigh fue uno de los sobrinos de Jane Austen, concretamente, el hijo de James, el hermano mayor de la autora. Fue hijo del segundo matrimonio de su padre y tuvo el privilegio de vivir durante su infancia en el mismo ambiente en el que se había criado y había crecido su tía. Cuando el sobrino nació en 1798, su tía ya tenía veintitrés años. En 1801 el padre de Jane decidió retirarse y dejar la rectoría de Steventon a su hijo mayor James, que se trasladó con toda su familia a la casa en la que había nacido Jane.
«Era morena, pero de tez blanca y sonrosada; tenía las mejillas redondas, la nariz y la boca pequeñas y muy correctas, los ojos expresivos y de color avellana, y un pelo oscuro que caía formando rizos naturales alrededor de su cara. Aunque sus facciones no eran tan regulares como las de su hermana, su rostro tenía un encanto muy especial para casi todos los que la miraban. En la época de la que hablo, jamás se la veía –ni de día ni de noche– sin una cofia; creo que, para los demás, su hermana y ella llevaban unos atuendos propios de mujeres más maduras, que no se correspondían con su aspecto ni con su edad; y que, aunque fueran siempre pulcramente vestidas, pues ambas eran muy cuidadosas en todo, apenas prestaban atención a lo que estaba de moda o les sentaba bien».
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| James Edward Austen-Leigh |
Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775. Era hija del reverendo George Austen y de Cassandra Leigh, hija también de sacerdote. Respecto al padre nos dice el autor de estas memorias: «Al ser un hombre muy erudito, pudo preparar el ingreso de dos de sus hijos varones en la Universidad y dirigió los estudios de los demás, tanto de los niños como de las niñas, además de aumentar sus ingresos dando clase a otros alumnos». Pero también la madre tuvo su importancia en la educación de los hermanos: «En la señora Austen se encuentra, asimismo, el germen de muchas de las cualidades de Jane, que también compartirían otros de sus hijos. Combinaba un gran sentido común con una imaginación muy viva, y a menudo se expresaba, tanto por escrito como de palabra, con una concisión y agudeza epigramáticas».
Jane tuvo cinco hermanos y una hermana. Ésta, Cassandra, tres años mayor que la escritora, fue su amiga, compañera y confidente durante toda su vida pues estuvo con ella hasta el momento de su muerte. No obstante fue una familia muy unida y que tuvo mucha relación. Hermanos y sobrinos vivieron muy en contacto e intercambiaron cartas cuando no estaban cerca. Esta correspondencia, así como otra con distintas personas, es parte importante de las fuentes del autor para relatar la vida de su tía.
«Éste era el pequeño círculo, aunque en continuo crecimiento por las familias cada vez más numerosas de cuatro de sus hermanos, en el que Jane Austen encontró sus alegrías, deberes e intereses, y del que apenas salió en los últimos diez años de su vida. Había tantas cosas agradables e interesantes en ese grupo familiar que puede disculparse la tendencia de sus miembros a relacionarse esencialmente entre ellos».
Estos recuerdos aparecen ordenados en once capítulos y ya solo mirando el título de los mismos se puede hacer un resumen de lo que el autor nos va a contar. Comenzará por relatarnos sucintamente las vidas y ascendentes de los padres de Jane, dará cuenta de sus hermanos de los que ella hacía el número siete y era la penúltima. Pasará después a una descripción del entorno social en el que de desarrolló su vida, el paso del siglo XVIII al XIX, y nos hará una pormenorizada descripción del cambio de usos y costumbres desde que su tía era joven hasta la actualidad del momento en que escribe, casi un siglo después. «En aquellos tiempos las mesas presentaban un aspecto mucho menos espléndido que ahora. [...] Las comidas eran también menos sofisticadas, aunque igual de abundantes y sabrosas; y los menús no se parecían tanto de una casa a otra, pues se les daba un gran valor a las recetas familiares. Una abuela con talento culinario podía hacer famosos a sus descendientes por algún plato especial, e influir en la alimentación familiar muchas generaciones».
Nos hablará también de la vida en Steventon donde la autora empezó a escribir y donde vivió los primeros veinticinco años. Y es que empezó a escribir muy joven. Nos dice su sobrino que no sabe exactamente cuando empezó, pero debió de ser muy pronto porque a los dieciséis años ya tenía una importante colección de cuadernos con sus relatos. «Sus primeras historias son ligeras e intrascendentes, y pretenden ser por lo general disparatadas, pero lo absurdo que hay en ellas está lleno de brío».
Algo que marcó un antes y un después en la vida de Jane Austen fue la mudanza de Steventon cuando su padre, a los setenta años, decidió ceder la rectoría de Steventon a su hijo James, padre del autor de los relatos.
La familia, compuesta entonces por Los padres, Jane y Cassandra, se mudó a Bath en 1801. En 1805 murió el padre y la viuda y las hijas se trasladaron a Southampton. En 1809, el segundo hermano de Jane, cedió a la familia una propiedad que había heredado, Chawton Cottage. Este es el que se considera el segundo hogar de Jane tras Steventon y en él viviría hasta su muerte. «Chawton debe considerarse también el lugar más ligado a su carrera de escritora; pues allí fue donde, en la madurez de su intelecto, escribió o revisó, y preparó para su publicación, los libros que le han dado fama en el mundo».
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| Jane Austen |
La familia, compuesta entonces por Los padres, Jane y Cassandra, se mudó a Bath en 1801. En 1805 murió el padre y la viuda y las hijas se trasladaron a Southampton. En 1809, el segundo hermano de Jane, cedió a la familia una propiedad que había heredado, Chawton Cottage. Este es el que se considera el segundo hogar de Jane tras Steventon y en él viviría hasta su muerte. «Chawton debe considerarse también el lugar más ligado a su carrera de escritora; pues allí fue donde, en la madurez de su intelecto, escribió o revisó, y preparó para su publicación, los libros que le han dado fama en el mundo».
En realidad, casi todas sus novelas estaban escritas ya desde Steventon aunque tardaran años en publicatse. Lady Susan, posiblemente, en 1794; Orgullo y prejuicio, entre 1796 y 1797; Juicio y sentimiento, se comenzó en 1797; La abadía de Northanger tiene su primera versión en 1798; los cinco capítulos que nos han llegado de Los Watson se escribieron en Bath y la novela se interrumpió definitivamente a la muerte del padre. Curiosamente, no escribió casi nada desde que abandonó Steventon hasta llegar a Chawton. Ocho años de sequía que seguramente se debieron a que necesitaba un entorno que sintiera como un hogar para poder escribir.
«El primer año de residencia en Chawton pareció dedicarlo a revisar y preparar para su publicación Juicio y sentimiento y Orgullo y prejuicio; pero, entre febrero de 1811 y agosto de 1816, empezó y terminó Mansfield Park, Emma y Persuasión, de tal modo que en los cinco últimos años de su vida escribió el mismo número de novelas que en su primera juventud [...] Después de prepararlo todo tanto, cuando empezó a publicar sus novelas, éstas salieron a la luz una tras otra. Juicio y sentimiento apareció en 1811, Orgullo y prejuicio a principios de 1813, Mansfield Park en 1814, Emma a comienzos de 1816; La abadía de Northanger y Persuasión no se publicarían hasta después de su muerte, en 1818».
Nos hablará de su alejamiento del mundo literario, del desconocimiento que se tenía de ella y de su obra, un desconocimiento que empezaba a disiparse justo poco antes de su muerte, aunque había cautivado al Príncipe Regente que leía todas sus novelas. Nos mostrará algunas críticas y opiniones que sobre su obra manifestaron ciertos personajes más o menos famoso, entre ellos Waler Scott quien dijo de Jane Austen unos años después de su muerte: «Esa joven tenía un talento para describir las relaciones, los sentimientos y los personajes de la vida cotidiana que es imposible encontrar en otro autor».
Para terminar, en el penúltimo capítulo, hará un comentario acerca de las novelas de su tía: tramas, personajes, evolución del estilo. Y concluirá con el último y más triste, el que nos habla de cómo su salud se fue deteriorando hasta terminar con su vida el 18 de julio de 1817. No obstante mantuvo hasta casi hasta el final la claridad mental y la capacidad para escribir. Persuasión se terminó en agosto de 1816 y nos dice el autor que «El 17 de marzo [de 1817] es la última fecha que aparece en el manuscrito en que trabajaba», que suponemos que sería el de Sanditon.
Cuando se escribieron estos recuerdos, aún no se habían publicado tres de sus novelas. En una nota al texto al principio de esta edición se nos dice: «Recuerdos de Jane Austen se publicó en 1870. Un año después, el autor sacó una segunda edición, que incorporaba, en una serie de apéndices, Lady Susan, un capítulo suprimido de Persuasión, y fragmentos de las novelas inacabadas Sanditon y Los Watson. Estos apéndices —ya publicados en otros volúmenes de esta colección— han sido omitidos en nuestra edición».
Y para terminar quiero hacerlo con el texto de los Recuerdos de Jane Austen, que tan hermosamente da inicio a los mismos. Pero antes quiero recomendar la lectura de este libro. Cualquiera que admire a Jane Austen debe leer estos Recuerdos escritos por quien la conoció, la amó y compartió con ella vida y experiencias.
«Ha pasado más de medio siglo desde que yo, el más joven del cortejo fúnebre, asistí al funeral de mi querida tía Jane en la catedral de Winchester; y ahora que soy anciano me preguntan si mi memoria será capaz de rescatar del olvido episodios de su vida o rasgos de su carácter que satisfagan la curiosidad de una generación de lectores nacidos tras su fallecimiento. Su vida estuvo singularmente desprovista de incidentes: ninguna crisis importante, tan sólo algunos pequeños cambios interrumpieron su plácido curso. Incluso su fama puede decirse que fue póstuma: no se consolidó hasta después de su muerte. Su talento ni llamó la atención de otros escritores, ni la vinculó al mundo literario, ni en modo alguno traspasó la oscuridad de su retiro doméstico».
Novelas de Jane Austen leídas con año de lectura entre paréntesis:
"Emma" (1997 y 2014)
"Mansfield Park" (1998)
"Orgullo y prejuicio" (1998, 2025)
"Juicio y sentimiento" (2000)
"Sanditon" (2016)
"Persuasión" (2017)
"La abadía de Northanger" (2020)
"Lady Susan" (2025)
"Los Watson" (2025)






Ay, Rosa. Qué entrada más preciosa. Me encanta este recorrido que estás haciendo sobre la vida de Jane Austen. Este libro en concreto no lo he leído pero voy a ver si me hago con él porque quizá sea el testimonio más cercano que haya sobre ella, al margen de las cartas que también son una pequeña joya. Muy evocador y muy dulce todo lo que has contado. Besos.
ResponderEliminarHa sido una experiencia leer esta biografía escrita por alguien que conoció de primera mano el ambiente y las personas en las que se desarrolló el genio de jane Austen. Además está escrita desde la mentalidad de la época. No se juzga con parámetros actuales, sino con los de unos años después y por alguien que convivió con ella. Me ha encantado y creo que es una lectura obligada para los que admiramos y leemos a Jane Austen.
EliminarUn beso.
Que sabia esa frase inicial tan humilde y tan verdadera: la vida de Jane fue «singularmente desprovista de incidentes», y aun así (o precisamente por eso) su genio se destila en lo cotidiano, en las miradas de reojo en un salón de baile, en la ironía de una carta, en el roce de una cortina. El sob, su sobrino, lo entendió perfectamente: la grandeza de su tía no necesitaba grandes acontecimientos externos; le bastaba con observar el mundo desde la ventana de una rectoría o de Chawton Cottage. Me parece conmovedor eso que señalas del largo silencio creativo entre Steventon y Chawton. Ocho años sin apenas escribir… y luego, en solo cinco años, tres obras maestras seguidas. Es como si Jane necesitara sentirse «en casa» para que las palabras fluyeran.
ResponderEliminarUn gusto leerte, Rosa.
Besos.
Releyendo sus novelas (he leído Orgullo y prejuicio y estoy con Juicio y sentimiento) me admira eso que comentas: su capacidad para narrar lo que sucede en un salón de baile, lo que se narra en una carta o lo que se vislumbra a través de una cortina. La vida cotidiana en una palabra. En estos dos libros insiste en esa mujeres sin derecho a heredar y que tan solo pueden resolver su futuro con un matrimonio conveniente y, sin embargo, esas heroínas aspiran a casarse por amor aunque todo se les pone en contra.
EliminarEn Bath comenzó a escribir Los Watson, pero se ve que sólo sabía escribir en un entorno hogareño. Abandonó esa novela y nunca la retomó. Aunque todas sus publicaciones en vida se hicieron viviendo en Chawton Cottage, algunas novelas ya estaban escritas desde Steventon, como las dos que estoy releyendo y que son las primeras publicadas.
Un beso.
¡Hola Rosa!
ResponderEliminaren realidad mas que una novela es una especie de biografía, quizás novelada ¿no?
quizás en la biblioteca habría que ponerla en esa sección y no en narrativa.
Menudo homenaje que le estás haciendo, muy completa, seguro que los admiradores incondicionales de la escritora deberían leer esta que nos reseñas, tuvo buena idea el sobrino al decidir escribir sobre su tía, compartir con los lectores todo lo que sabía sobre ella
Un beso.
Es una auténtica biografía. No tiene nada de narrativa y creo que en la sección de biografía es donde debe estar en la biblioteca.
EliminarLástima que lo del homenaje lo he recordado un poco tarde. Podía haber organizado un poco las cosas y haberlo tomado con más calma, pero al habérseme ocurrido con tan poco tiempo, lo estoy haciendo un poco a mi aire. Pero así queda más espontáneo, ja , ja. Si será por disculpas...
Un beso.
Aunque mi género literario preferido es la novela, también me gustan las biografías de personajes famosos (excepto la del rey emérito, ja, ja, ja). No obstante, en este caso, creo que la disfrutaría mucho más si conociera más a fondo la obra literaria de esta autora. Pero siempre hay tiempo para corregir esta omisión, así que, después de lo que me dijiste en la reseña anterior sobre ella cuando te comenté que no había leido ninguna de sus novelas, pienso darle (o mejor dicho, darme) una oportunidad leyendo alguna de sus obras.
ResponderEliminarUn beso.
Yo también creo que para disfrutar de la biografía de alguien hay que conocer sus méritos para tal biografía: escritos, películas, hechos históricos, etc. Como le decía a Pedro Fabelo en un comentario en su blog, yo me leeré la biografía de Juan Carlos si la puedo piratear. Mi alma cotilla me impulsa a ello, pero no quiero que reciba de mí ni un euro. me temo que ya bastantes ha recibido.
EliminarPara empezar con jane Austen yo lo hice con Emma y creo que fue un buen comienzo, por si te sirve de guía.
Un beso.
Hola Rosa, qué bonito homenaje estás haciendo a Jane Austen. El libro que comentas no lo he leído, pero todo lo que orbita alrededor de la autora parece infinito, igual que su legado. Un besito
ResponderEliminarEs un homenaje bastante improvisado. Me dio la idea Undine, del blog Las lecturas de Undine. Yo pensaba hacer una pequeña entrada el día 16 y nada más, pero me picó el gusanillo y en eso estoy, y disfrutando mucho.
EliminarUn beso.
Hola Rosa, había visto este libro en el catálogo de Alba y siempre me llamó mucho la atención, aunque sigue entre mis pendientes. Creo que después de Las cartas de la autora es lo más cercano que tenemos a su obra y y su vida y para los que admiramos su obra resulta imprescindible. A ver si no tardo en hacerme con él que tu reseña me ha dejado con muchas ganas. Besos.
ResponderEliminarEs una biografía muy sencilla que tiene el interés de la época en la que está escrita y de estar escrita por alguien que convivió con Jane Austen. Ahora estoy leyendo la de Espido Freire, Tras los pasos de Jane Austen, y es mucho más completa y objetiva. Pero me alegro mucho de haber leído ésta antes. Ahora es ir ampliando sobre algo conocido. Anímate que te gustará
EliminarHola, Rosa.
ResponderEliminarParece mentira que todavía queden cosas por contar y que se puedan dar enfoques nuevos a su biografía. La verdad es que no sé mucho de su vida fuera de los tópicos que siempre se repiten. Me parece muy interesante ese tiempo que estuvo sin escribir.
Creo que es el libro ideal para los seguidores más apasionados de la autora. Tengo apuntado el de Lucy Worsley por si un día me apetecía indagar más.
Besos
Hay muchas cosas escritas que estoy descubriendo sobre Jane Austen. Esta biografía ya tiene siglo y medio, pero hay mucha obra alrededor de la autora, muchas novelas ambientadas en su mundo, que giran alrededor de su figura o incluso reescrituras sobre alguna de sus novelas como La nueva vida de Miss Bennet o La otra hermana Bennet, que recrean personajes de Orgullo y prejuicio y que descubrí en Las lecturas de Undine. Leeré alguna de esas obras para este homenaje.
EliminarUn beso.
Buenos días, Rosa.
ResponderEliminarHoy nos compartes una obra que todo austenita debe tener: la primera bigrafía de Jane Austen. El libro es una curiosodad muy interesante y, como dices, es emotivo conocer los recuerdos de uno de sus allegados. No obstante, yo siento más empatía hacia las memorias sobre la autora publicadas por Claire Tomalín y Lucy Worsley.
Estupenda reseña, querida Rosa.
Un abrazo.
Buenas tarde, Undine.
EliminarAcabo de empezar la biografía escrita por Espido Freire, Tras los pasos de Jane Austen, y en el prefacio habla muy bien de esas dos que mencionas, pero me temo que están en inglés lo cual las pone fuera de mi alcance. Tampoco aspiro a ser una experta en la autora, tan sólo a conocer algo más. La biografía del sobrino me ha encantado, pero imagino que es bastante parcial pues le habrá podido, sobre la objetividad, el tratar de dejar en buen lugar a la familia. En ese aspecto me está viniendo muy bien completar con la de Espido Freire.
Un beso.
Qué bonito homenaje le estás haciendo a Jane Austen. No suelo leer biografías, pero podría hacer una excepción con ésta para conocer mejor a la autora.
ResponderEliminarBesotes!!!
Tampoco es un género al que yo sea muy aficionada, pero a veces me apetece como en este caso. Ya nos contarás si te animas.
EliminarUn beso.