Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

jueves, 11 de octubre de 2018

"Retrato de una dama" Henry James


Tras publicar hace unos días una entrada sobre "La señora Osmond", de John Banville, quiero ahora, como prometí allí, hablar de la novela que da origen a ella y de la que la obra de Banville no es más que una continuación. Se trata, de "Retrato de una dama", de Henry James, que yo no había leído, y como no la había leído no supe reconocer lo que "La señora Osmond" me estaba contando.
"Retrato de una dama" junto a "Otra vuelta de tuerca" fueron  mis libros pendientes de James durante muchos años. Curiosamente, cuando me inicié en la lectura del autor lo hice con otros títulos: "Washington Square" y "La figura en el tapiz" fueron mis primeras novelas de Henry James. Aunque "Otra vuelta de tuerca" no tardó en sumarse a los leídos, "Retrato de una dama" se me resistía y aún no había abandonado la estantería de pendientes. Por fin lo ha hecho arrastrada por su secuela. Me alegro de haberme visto empujada a ello, pero poco más le tengo que agradecer a John Banville. Me atrevo, por el contrario a decir que alguna cosa le tengo que reprochar.


"Retrato de una dama" Henry James
"Cuando concurren ciertas circunstancias, pocos momentos hay en la vida que resulten más gratos que esa hora que se dedica a la ceremonia conocida como el té de la tarde. Hay circunstancias en las que, tanto si uno toma té como si no —y, por supuesto, hay gente que jamás lo hace—, la situación resulta placentera por sí misma. Aquellas que tengo en la mente al iniciar la narración de esta sencilla historia hacían que el escenario de tan inocente pasatiempo resultase digno de admiración". Estamos en Gardencourt en una tarde de verano, a esa hora en que los crepúsculos se hacen esperar y las tardes son eternas. Ralph Touchett se dispone a tomar el té en compañía de su padre y de su buen amigo, lord Warburton. Ellos no lo saben, pero algo está a punto de cambiar sus vidas para siempre. La señora Touchett acaba de regresar de Estados Unidos de donde se ha traído a Isabel, una sobrina, hija de su fallecida hermana, y que acaba de quedar también huérfana de padre.
Isabel Archer es una joven impetuosa, independiente, con gran imaginación y que ha leído mucho. Si a ella se le abre todo un mundo con la oportunidad de visitar Europa que le ofrece su tía, ella a su vez será un hálito de vida e ilusión para varias de las personas que se crucen en su camino.
Lord Warburton quedará enamorado de Isabel y no tardará en declararse. Nadie, salvo Ralph, entiende que lo rechace y que además rechace con él la oportunidad de convertirse en lady, ascender de categoría social y vivir en un mundo con el que jamás habría soñado.
Ralph no solo lo entiende, sino que la admira por ello. Ralph está enfermo. Podemos creer que está enamorado de su prima. Nunca nos lo dirá, o tal vez, lo haga de forma velada. Enamorado o no, la quiere lo suficiente como para no hacerla cargar con un enfermo y como para darle los medios que la liberen de caer en un matrimonio de conveniencia. Por eso le hace a su padre una original propuesta "Dices que yo tendré dinero suficiente para dos. Lo que yo quiero es que tengas la bondad de librarme del superfluo y se lo dejes a Isabel. Que dividas mi herencia en dos partes iguales y le des la otra a ella. [...]Si te hago esta propuesta es precisamente para librarla de ese tipo de cosas. Si cuenta con ingresos suficientes, nunca se verá obligada a casarse para que la mantengan. Eso es lo que yo quiero astutamente evitar. Ella desea ser libre, y tu herencia le dará la libertad". 
Lo que Ralph desea es sentarse y ver a su prima vivir con libertad. Y es que para Ralph una persona es rica cuando tiene lo suficiente como para dejar volar su imaginación y satisfacer los caprichos que su fantasía le imponga. Y lo que Ralph piensa obtener a cambio es disfrutar al ver como se cumplen los proyectos que su propia imaginación pone en la mente de Isabel: ver mundo, conocer gente y no atarse a nada ni a nadie.
Pero a veces los regalos están envenenados aun sin conocimiento de quien los otorga, y Ralph verá a su prima evolucionar de forma muy distinta a como él había imaginado. 
Disponemos de más de ochocientas páginas para acompañar a Isabel y ser testigos de sus errores, de su arrogancia de mujer joven que se cree invencible y que termina claudicando donde menos se podría esperar; y también asistiremos a la desilusión de Ralph y a su, a pesar de todo, cariño inquebrantable por su prima.

Henry James
"Retrato de una dama" es tal vez la novela más célebre de Henry James. Se publicó originariamente por fascículos entre 1880 y 1881, año en que salió en forma de libro. Es la cuarta novela que leo del autor y si bien, junto a "Washington Square", es la de más fácil lectura, también he de decir que de todas las leídas es la que menos me ha impactado. Y es que Henry James es un autor que impacta, que te deja imaginar (se ve que lo de la imaginación es para él un asunto muy serio y digno de respeto), te permite terminar de escribir sus libros y a veces te ves con las manos llenas de datos que te empujan hacia un final tan inquietante como incómodo.
Es tanto lo que James empuja a sus lectores a completar sus historias que John Banville se ha atrevido a continuar "Retrato de una dama" en el mismo sitio en que lo deja James. Ahora, con ambos libros leídos, me veo en condiciones de opinar y completar la reseña de "La señora Osmond". 
Como dije en ella, Banville se mimetiza a la perfección con el estilo de Henry James, pero solo en la forma: la sintaxis, las frases largas, las descripciones minuciosas, los análisis pormenorizados de sentimientos, pensamientos y actitudes, todo ello nos recuerda mucho lo salido de la pluma de James. En cuanto a la forma, nada que objetar y hasta puedo decir "chapeau".
Por lo que al contenido se refiere, ya es otra cosa. Las largas reflexiones y análisis de James nos obligan a seguir leyendo, queremos saber más, queremos ver a dónde le llevan (nos llevan) sus razonamientos, las conclusiones de sus silogismos; nos arrastra en un torrente de palabras e ideas que queremos saber en qué mar desembocan. Los largos párrafos de Banville me hacen perder la atención, me aburren, me entran enormes tentaciones de abandonar.
Si hubiera leído primero la novela de James, me hubiera interesado más la de Banville, hubiera tenido interés por ver lo que les sucedía a los personajes una vez abandonados por el autor; unos personajes a los que Henry James me ha hecho querer y desear saber de su vida. 
Se debería avisar de que por nada del mundo se debe leer "La señora Osmond" sin antes haber leído "Retrato de una dama". Porque no es solo que me hubiera interesado más la secuela, es que además no hubiera servido para destriparme la trama de la magnífica novela de Henry James haciendo que la haya disfrutado mucho menos que si hubiera llegado "virgen" a ella. Cuando la empecé, ya sabía todo lo que iba a pasar, nada me pilló por sorpresa, nada pude imaginar.
Quiero destacar además en esta novela, los interesantes comentarios con los que Henry James, por boca de sus personajes (casi todos estadounidenses afincados en Europa), compara actitudes y formas de ver la vida entre Estados Unidos y Europa, sobre todo, Reino Unido.
Y quiero terminar hablando de los maravillosos diálogos que es capaz de construir, algo que John Banville no consigue ni de lejos. Es largo, pero no quiero privaros de esta maravilla (hablan la señorita Stackpole, periodista del Interviewer de Nueva York en busca de crónicas de la vieja Europa, y Ralph Touchett):
"—No comprendo cómo no le remuerde la conciencia.
—¡Mi querida señorita, yo no tengo conciencia!
—Pues le aconsejo que se la procure. La va a necesitar la próxima vez que vaya a Estados Unidos.
—Lo más probable es que no vuelva jamás.
—¿Es que tiene vergüenza de dejarse ver?
Ralph meditó la respuesta con una leve sonrisa.
—Supongo que si uno no tiene conciencia, también carece de vergüenza.
—De lo que no carece usted es de gran aplomo —declaró Henrietta—. ¿Le parece bien renunciar a su país?
—Uno no puede renunciar a su país, de la misma forma que uno no puede renunciar a su abuela. Ambos preceden a toda elección… son elementos de la propia esencia que no pueden eliminarse.
—Supongo que eso quiere decir que lo ha intentado y ha fracasado. ¿Qué piensan aquí de usted?
—Me adoran.
—Eso será porque cede ante ellos.
—Bueno… ¡atribuya también algo a mi encanto natural!"

Título del libro: Retrato de una dama
Autor: Henry James
Traducción: Ana Eiroa Guillén
Editorial: Penguin clásicos
Año de publicación: 2015
Año de publicación original: 1881
Nº de páginas: 832

Esta novela entra además en el II reto "Nos gustan los clásicos" por estar publicada antes de 1990. "Retrato de una dama" está publicada en 1881.

24 comentarios:

  1. Hola Rosa.
    Pues ya sabes, una reseña genial.
    Mi libro preferido de Henry James es Otra veuelta de tuerca, lo leí después de ver la adaptación(bastante rara) interpretada por Marlon Brando, creo que ni siquiera se titulaba igual.

    Me intrigó y supe que mis padres tenían el libro así que lo devoré.
    Besos y feliz jueves.

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    1. "Otra vuelta de tuerca" es una de las novelas más inquietantes que nunca he leído, cuando respondí a las preguntas que me iba planteando, me quedé sobrecogida de terror. Desde luego, admite muchas lecturas, pero algunas son precursoras del más terrorífico Stephen King.
      Yo vi otra película basada en la novela, "Suspense", de Jack Clayton (1961) que también es muy buena.
      Un beso.

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  2. No deja de resultarme atractiva esta novela, a pesar del regusto novecentista que me produce la lectura de su argumento. Un autor tan reconocido y prolífico como este debe, sin duda, ser digno de lectura y de elogio. Por desgracia, mi única (de momento) experiencia fue la lectura de "Otra vuelta de tuerca" que, por cierto, leí con sumo interés. Y aun asi debo coinfesar que me defraudó. Lo que en un pricipio parecía una historia espeluznante, se fue diluyendo hasta alcanzar la forma de una historia de suspense un poco aguado para mi gusto. Pero ya se sabe que para gustos los colores. También es cierto que cuando uno tiene unas expectativas muy altas, es fácil caer en la decepción. Aun así, vista la talla literaria de este autor, creo que voy a darle/darme una nueva oportunidad, aunque 800 páginas se me antoja algo duro si no resulta ágil, coaa que, por lo que comentas hacia el final de esta entrada, no es así.
    Muchas gracias por esta nueva reseña de Henry James. Lo que no me ha quedado claro (aunque recuerdo que ya lo mencionaste hace algún tiempo) es la relación entre este autor y Banville, así como que "La señora Osmond" sea una continuacion del "Retrato de una dama". Se me hace extraño que un autor continúe la obra de otro.
    Un beso.

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    1. Es que es novecentista, Josep María, pero Henry James es atemporal. No en su forma, que es muy de la época, pero en sus análisis, ideas (se muestra muy feminista), reflexiones, etc, se muestra de lo más actual.
      Relación con John Banville, que yo sepa, no tiene ninguna más allá de que a este último le ha dado por escribir la continuación de "Retrato de una dama" y lo hace justo donde termina. No han pasado unos años, como yo creí en un momento dado, sino que nada más terminar una (con una ligera alteración en la trama) continúa la otra.
      Respecto a las 800 páginas, pues es cuestión de tiempo, gustos e intereses. A mí me ha encantado leerlo por fin. Pero ya sabes, si no te convence, siempre lo puedes dejar.
      Respecto a lo que dices de "Otra vuelta de tuerca", me resulta muy sorprendente. Para mí se vuelve aterrador cuando hago mi propia interpretación y se me ponen los pelos de punta. Por ahí tengo la reseña por si quieres leerla, aunque no revelo mucho por no fastidiar la sorpresa y el suspense.
      Un beso.

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  3. No he leído nada del autor, pero esta novela junto a Otra vuelta de tuerca me llaman la atención y llevan tiempo en mis lista de pendientes.
    Besos

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    1. Hola, Ayla.
      Esas dos novelas fueron mis pendientes durante años, como digo en la reseña. Así como “Otra vuelta de tuerca” es alucinante (o a mí me lo pareció), esta, siendo buena, es la que encuentro más convencional, aunque teniendo en cuenta, cuando está escrita, sus personajes femeninos son de gran profundidad.
      Un beso.

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  4. A pesar de tener "Retrato de una dama" y "Los europeos" (y no sé alguno más) de H. James por casa, no lo he leído, pero reseñas como la tuya son un buen acicate para hacerlo.

    Muy revelador tu análisis paralelo sopesando el recorrido de Banville con de la obra de H. James, a partir del vínculo que tienen. Queda claro que la riqueza psicológica que atesoran los personajes de H. James, partiendo de unos diálogos magníficos como nos has mostrado, es algo que, por lo que sea, no logra alcanzar Banville, éste se queda más en la superficie.

    También recuerdo haber leído en algunos artículos el hecho de que en los EEUU siempre se le considerase un autor muy "europeo", en el sentido de predominar en sus novelas la vertiente psicológica e incluso filosófica (profusión de diálogos, pensamientos, etc) sobre la acción. En muchos aspectos H. James se sentía más europeo que norteamericano, ¿no? Aparte de sus estancias en Europa.

    Lo dicho, muy interesante, Rosa.

    Un abrazo!

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    1. Hola Paco, muchas de las novelas de James, y esta especialmente, analizan las diferencias entre Estados Unidos y Europa. Es cierto que se sale un poco de la norma de los escritores estadounidenses, pero a la vez, lo es y mucho.
      Me quedan muchas novelas por leer, entre ellas “Los europeos” y también “Las bostonianas” y bastantes más porque fue muy prolífico.
      Banville es un autor que domina muy bien la forma, aunque (siempre desde mi punto de vista) no tanto el contenido. En algún sitio he dicho, creo que en el blog de Ana, que su novela “El mar” me pareció mucho ruido y pocas nueces (a ella la encantó, y suelo estar de acuerdo con sus opiniones, pero en esta ocasión no es así). A esta novela le pasa un poco igual: en la forma de las frases y en la sintaxis, se mimetiza con James, pero su profundidad y su lógica para explicarlo todo, no la alcanza para nada.
      Un beso.

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  5. No me extraña que H. James supere a Balville. Ya lo dejas tú todo bien claro en tu reseña. De Balville recuerdo con sumo gusto"El mar" pero entienfeque ponerse a hacer una secuela de "Retrato de una dama" es una arriesgada empresa.
    Un brsb

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    1. Hola, Juan Carlos, como ya he dicho, a mí “El mar” no terminó de convencerme. Mucha belleza formal y poco contenido.
      Hacer una secuela de una novela tan famosa no llego a saber qué sentido tiene y, sin embargo, he de decir que de haber leído antes “Retrato de una dama” hubiera cogido con ganas “La señora Osmond” para ver qué sucedía con los personajes más allá de James.
      No sé si achacarlo a falta de ideas propias (así interpreto los remakes en cine) o a homenaje al autor.
      ¿Has leído a Banville en su faceta de Benjamin Black? Tiene una serie en que el protagonista es un forense irlandés, bastante recomendable.
      Un beso.

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  6. Al final el libro de Banville es como unas falsificación de guitarras eléctricas que vi no hace mucho, hechas en China. Idénticas por fuera, pero se caen a cachos cuando las tienes entre las manos. Menudo novelón te has metido entre pecho y espalda, me parece frustrante que no hayas podido sacarle todo el partido por culpa de Banville. En fin, tomo buena nota.
    Un abrazo.

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    1. Hola, Gerardo, me hubiera gustado leer las novelas en orden y creo que mi percepción de la de Banville habría sido menos severa, pero es que si le quitas las peripecias anteriores que se cuentan en la obra de James, se te desmorona como una tiza muy manoseada. No tiene entidad por sí misma y resulta un producto sin coherencia.
      Sí, fue una faena que me destripara la obra de James y me robara gran parte del disfrute que debí sentir al leerla, aunque a James se lo disfruta aunque no haya sorpresa. Su calidad va mucho más allá.
      Un beso.

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  7. No he leído ninguna de las dos, por eso he debido recurrir a tus propias líneas para saber de qué iban cada una. Sí he leído 'Otra vuelta de tuerca', de la que algo dije en su momento -creo haberla combinado con la ópera basada en ella, de Benjamin Britten-.
    Me gusta el estilo narrativo de James, tanto como la escritura poética de Banville. Prometo hacer el viaje inverso al tuyo, cuando pueda, y ver cómo se vive comenzando por James.
    Gracias por la reseña (de ambas novelas).
    Un fuerte abrazo.

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    1. Hola, Marcelo, me encantará saber tu opinión al leerlas en el orden correcto.
      El lenguaje de Banville es hermoso y muy poético como dices, pero tras leer “El mar” no me quedaron ganas de leer más y si me animé con esta es porque algo en su sinopsis me atrapó y decidí darle otra oportunidad. Igual también se la doy a “El mar” porque a casi todo el mundo le ha gustado mucho (incluso a gente con la que suelo coincidir como Ana o Juan Carlos). Veremos.
      No sabía que había una ópera basada en "Otra vuelta de tuerca". Interesante.
      Un beso.

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  8. Hola Rosa leí hace mucho tiempo Retrato de una dama y tengo en el ebook la Señora Desmond pero no sé cuando me decidiré a leerla porque han pasado por encima muchos otros que aún tengo que leer.

    Me ha gustado mucho la comparativa que haces entre los dos libros. Personalmente hacer continuaciones de libros por parte de otros autores me parece complicadísimo.

    Besos

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    1. Además de complicado, nunca le he visto mucho sentido. Hay por ahí continuaciones que son nefastas. Hechas sólo con fines comerciales o, al menos, con muy poca pericia (recuerdo ahora la de "Lo que el viento se llevó", que no la he leído, pero me han dicho que es malísima).
      Esta no se puede decir que sea mala y de haber leído primero "Retrato de una dama" hubiera disfrutado más de ambas. Aunque de la de James, he disfrutado mucho.
      Un beso.

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  9. Ya te comenté que tengo pendiente esta novela desde hace tiempo y que me echaba para atrás esa narrativa tan peculiar del siglo XIX y el tocho de tantas páginas, pero si ahora me dices que James tiene esos finales abiertos para que el lector los complete... ¡Me has matado! Con lo poco que me gustan a mí esos finales, pues que lo voy a dejar, aunque quede como una inculta.
    Gracias por el aviso, porque me ha venido muy bien.
    Besos.
    P.D. No lo tacho de la lista, de todas formas, pero queda relegado a un segundo plano.

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    1. Esta es de las novelas más cerradas del autor. Las otras que he leído exigen mucho más del lector y para mi gusto, son mejores. Por ese lado no creo que debas tener miedo.
      Ahora, las ochocientas páginas no te las quita nadie.
      Sí te animas, ya nos contarás.
      Un beso.

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  10. A pesar de no ser la novela que más te haya impactado de las que has leído de Henry James, la verdad que me tienta su lectura. (¿Tal vez no te haya impactado tanto porque Banville te la había destripado un poquito?). De todas formas tengo pendientes de leer de James las mencionadas 'Una vuelta de tuerca' y 'La figura en el tapiz' (la última, además, por tu reseña), así que no sé muy bien si apuntar también esta porque la lista ya no solo se está haciendo interminable sino también inabarcable y todos los -ables posibles.
    Besos

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    1. Es cierto que Banville me ha impedido hasta cierto punto disfrutar de la novela, pero creo que también sucede que es una obra que no exige tanto del lector como las dos que mencionas. Creo que es una historia más convencional, aunque siempre en comparación con las otras, porque en realidad, y teniendo en cuenta cuando está escrita y que lo está por un hombre, de convencional no tiene nada. El tratamiento que da a los personajes femeninos es muy progresista para su época.
      Respecto a la lista, ya la tengo asumida. Sé que ni en dos vidas de cien años cada una me daría tiempo a leer todo lo que atesora.
      Un beso.

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  11. Hay Rosa me da placer venir aquí
    me paso el tiempo viendo también como comentas
    sos genial
    directa
    divertida
    seria
    pero nunca
    jamás aburrida
    Que mas ppuedo decirte
    me deleito con lo que aprendo
    de todos uds, me gusta sentirme asi de facil conmigo
    mil besos querida y te dejo jazmines blancos sacados del jardin de mis olvidos

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    Respuestas
    1. Muchas gracias. No necesitas decir nada más.
      Creo que responder a los comentarios es algo de la más elemental cortesía y no me gustan las respuestas por cumplir. Intento ser sincera con todos.
      Muy agradecida y encantada con lo que ya me dices.
      Me llega el maravilloso olor de tus jazmines blancos.
      Un beso enorme.

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  12. De Banville solo he leído el mar, y me gustó aunque a ratos se me hacía pesado. Muy triste. Está bien saber el orden de las lecturas, aunque de momento no tengo ninguna novela de Banville en mi lista de lecturas pendientes. A James no lo he leído todavía, se me acumulan demadiados libros así que voy un poco por antojos. Quizás de repente me de por leerlo todo de él!!
    Es una pena que Banville te haya destripado algunas cosas de Retrato de una dama, pero bueno, veo que tampoco te ha impedido disfrutar el libro.
    Lo de continuar una historia de otro autor siempre me ha parecido raro. Creo que nunca me atrevería a continuar una historia, ni me gustaría que alguien lo hiciera con una de las mías. Si dejo un final abierto es porque quiero que así sea.
    Muy buena entrada Rosa, a ver cuando empiezo con Henry James!! Un besote

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    Respuestas
    1. Es que no disfrutar de Hanry James es muy difícil. No es un autor cuyo interés resida en el suspense o en las sorpresas de sus tramas (más allá de lo que tú descubres cuando completas sus libros), pero es cierto que de no haber sabido nada, la lectura hubiera sido más completa.
      Yo solo entiendo que se quiera continuar la obra de otro autor cuando te ha marcado tanto que quieres hacer tuyos los personajes y darles vida y continuidad. So no es así, tampoco lo entiendo. Puede que ese haya sido el motivo de Banville.
      Un beso.

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