Cuentame una historia

Aquí todo son historias, algunas reales, pero casi todas imaginarias porque la realidad resulta demasiado increíble.

viernes, 15 de diciembre de 2017

"La uruguaya" Pedro Mairal

"Me dijiste que hablé dormido. Es lo primero que me acuerdo de esa mañana. Sonó el despertador a las seis. Maiko se había pasado a nuestra cama. [...]

—¿Querés que te haga un café?

—No, amor. Sigan durmiendo.

—Hablaste dormido. Me asustaste.

—¿Qué dije?

—Lo mismo que la otra vez: «guerra»".
Pedro Mairal era un autor totalmente desconocido para mí cuando una amiga, que la había visto en "El Cultural" de El País, con motivo de la entrega del premio Tigre Juan en Oviedo, propuso esta novela como lectura para la tertulia del instituto en el que trabajo. No conocía de nada a Pedro Mairal, como digo, pero fue empezar a leer "La uruguaya" y quedar enganchada en su lenguaje porteño, en su historia real y dolorosamente cómica, en sus reflexiones, en esos episodios que se van abriendo ante nosotros y nos van explicando las causas del desastre que poco a poco vamos intuyendo
La novela cuenta un día en la vida del escritor Lucas Pereyra; desde que suena el despertador a las seis de la mañana hasta que vuelve a entrar en su casa, tarde por la noche. Durante todas esas horas ha viajado a Montevideo, ha hecho maravillosos planes económicos y románticos, ha recordado hechos del pasado y ha adelantado episodios futuros. Un día que será como un sueño que poco a poco se va haciendo más real, menos onírico por sombrío y complicado, hasta terminar despertando en una pesadilla que dará lugar a la situación actual de Lucas un año después de los hechos. ¿O será que se ha ido durmiendo y el sueño, que empezó bien, como corresponde a un sueño, se ha ido enturbiando hasta devenir en una pesadilla de la que aún no ha conseguido despertar?
Un año después, Lucas se ha adaptado, ha tenido que adaptarse, a su nueva vida y va encontrando de nuevo la estabilidad de la que huía sin saberlo (aunque quizás sí lo sabía) cuando se fue a Montevideo. ¿O acaso no huía inconscientemente de esa asfixiante situación entre dos que supone compartirlo todo? "Mismo lugar, mismas rutinas, misma alimentación, vida sexual simultánea, estímulos idénticos, coincidencia en temperatura, nivel económico, temores, incentivos, caminatas, proyectos… ¿Qué monstruo bicéfalo se va creando así? Te volvés simétrico con el otro, los metabolismos se sincronizan, funcionás en espejo; un ser binario con un solo deseo. Y el hijo llega para envolver ese abrazo y sellarlos con un lazo eterno. Es pura asfixia la idea". O tal vez no huía y sencillamente pensaba que todo quedaría en la infidelidad puntual, la que se desconoce y no altera la rutina y deja todo como estaba y al matrimonio caminando por la misma vereda, compartiendo huella y futuros desencantos.
Cuando emprendió su viaje aquel día, iba a cobrar quince mil dólares por unos trabajos literarios en España y Colombia. Por cuestiones del cambio de moneda (en Argentina se le hubiera quedado en menos de la mitad), los recibe en Uruguay, donde ha abierto una cuenta, y los pasa a Buenos Aires clandestinamente. Pero también va con la intención de encontrarse con Guerra, una mujer a la que conoció hace un año en un Festival Literario en Valizas; una mujer a la que después de aquel Festival solo ha visto otra vez; una mujer con la que cree que, por fin, podrá culminar el acto de deseo que cada vez, tan solo dos, se ha frustrado entre ellos. 
Lucas cree que esta vez es la definitiva. Por fin podrá coger a Guerra; o coger con Guerra, que nunca he tenido clara la preposición que se utiliza, más allá del océano, para esta expresión tan gráfica de lo que es... coger
Lo malo es que habla en sueños y ha dicho "guerra". O eso cree él que ha entendido Cata, pero, como sabrá más tarde, Cata ha leído su mail, el que mandó a Guerra para decirle que va a Montevideo y que si pueden verse a las dos. Y Cata termina sabiendo que guerra es Guerra y que es una mina con la que se ha citado su esposo en su viaje a Uruguay para proveerse de dinero.


Pedro Mairal

La situación entre Lucas y Catalina está en declive. Él piensa que ella le es infiel, tal vez con un médico de su lugar de trabajo (es la directora de desarrollo de la Fundación Cardio Life). Y ahí es donde Lucas comienza a desbarrar acerca de los médicos, en un genial monólogo tan lleno de ira, resentimiento y caprichoso berrinche como carente de lógica y sentido. Un discurso en el que, como gremio al que pertenece quien cree que se coge a su mujer, los médicos salen muy, pero que muy mal parados. Y si no, juzgad vosotros mismos porque no me puedo resistir a poner gran parte de la reflexión. "Hijos de puta, abusadores matacaballos, carniceros prepagos, sumando comisiones de cesáreas innecesarias, atrasando la operación para después de su semanita en Punta del Este, maltratadores seriales, ladrones del tiempo y la salud, ojalá les llegue un infierno eterno de sala de espera con revistas pegoteadas, aprovechadores parados en su columnata griega, te vas a aplicar la crema en el área pruriginosa, ¡hijo de un camión lleno de putas!, ¡el área pruriginosa!, por qué no decís «el lugar donde te pica», la concha de tu hermana, reverendo sorete grandilocuente…".
Un año después de los hechos, Lucas rememora aquel día, aquel viaje a Montevideo, un preciso momento de su vida en el que se nos cuenta a sí mismo como es , como ha sido y como será en un curioso juego de espejos que reflejan todos los tiempos verbales. No destripo nada, desde las primeras páginas sabemos que su mujer es consciente de su infidelidad o al menos la sospecha; "entonces escribí el mail que vos encontraste más tarde:
«Guerra, estoy yendo. ¿Podés a las 2?»". El peligro de las nuevas maneras de comunicarse es que facilitan mucho los encuentros, los mensajes, las conversaciones... las citas. Pero nos dejan inermes, a poco que nos descuidemos, ante la curiosidad ajena, ante la sospecha. El respeto debido a la intimidad del otro, raramente resiste la desconfianza ante la duda de infidelidad. 
"La uruguaya" está escrita en segunda persona. Lucas habla con Cata y le va contando todo lo sucedido aquel día. Nos lo va contando a nosotros. Se va perdiendo en recuerdos, en anhelos y frustraciones. Nos lo cuenta con un gran sentido del humor; con la grandeza de quienes emplean el sentido del humor para reírse de sí mismos "la vi llegar con pareo, bikini celeste, zapatillas. [...] De día era todavía más guapa. ¿No estaba un poco fuera de mi liga? Pensé que mis chances dependían de meter panza y confiar en mi aura dudosa de escritor argentino. Podía fallar";
con el convencimiento, más que resignación, de que todo lo que se estropeó aquel día en su vida, ya entonces era imposible, ya caminaba por un sendero en cuyo final se presentía la derrota, y los hechos de Montevideo solo fueron el contacto con la pólvora de una llama que se había encendido mucho antes. 
La llama se encendió tal vez en su temprana juventud, cuando decidió jugar a hacerse el descarriado, apostar a la bohemia, "era un lujo más. El hijo sensible de la alta burguesía. Pero el precio de mi bohemia se empezaba a pagar ahora. Era a largo plazo". Y cambió de barrio y privó a su hijo de los lujos que conoció él en su infancia: la nieve, el inglés, Europa, los buenos colegios.
Y, ahora en este año pasado desde aquel martes, ha seguido el resbalar y "no más auto. Maiko en la escuela pública", aunque el niño se ha adaptado a la situación, y ese simplificar, ese desposeerse de cosas, resulta agradable cuando con ellas te despojas del precio vital que cuesta mantenerlas. 
Ha pasado un año y Lucas ha aprendido a vivir de otra manera a conformarse con lo que es capaz de alcanzar. "Entendí que prefería tocar bien el ukelele que seguir tocando mal la guitarra, y eso fue como una nueva filosofía personal. Si no podés con la vida, probá con la vidita".



36 comentarios:

  1. Cómo me gusta descubrir a nuevos escritores, y a este, espero volver a leerlo.
    Me gusta su lenguaje porteño, como bien dices, sus reflexiones cargadas de ironía, su inmadurez,...
    La novela es corta, y se te hace más corta por la facilidad con que vas pasando páginas.
    Muy buena reseña, seguro que consigues que más de uno lea el libro además de tu reseña. Un beso

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    1. Tú fuiste quien lo descubrió y quien consiguió que todos lo leyéramos. Gran descubrimiento por el que te doy las gracias.
      Es cierto que es de esas novelas que sientes que sea corta porque la disfrutas tanto que te gustaría seguir sabiendo cosas del pasado y, sobre todo, del futuro de Lucas Pereyra.
      Pero el autor tiene más novelas y podemos seguir deleitándonos con sus historias.
      Un beso.

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  2. Me han encantado la novela y tu reseña! Ayer te echamos en falta; menos mal que con tu reseña completas y ordenas estupendamente lo dicho en la tertulia.. un beso

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    1. Más eché yo en falta no poder asistir. Con lo muchísimo que me ha gustado la novela, estaba deseando compartir mis impresiones y saber las vuestras. Pero así salen las cosas a veces. La maldita Ley de Murphy.
      Un beso.

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  3. Me atrae eso de dolorosamente cómico, que mezclado con la idiosincrasia argentina promete.

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    1. Promete y, sobre todo, cumple. Te lo recomiendo porque además, sin poder clasificarla dentro del género, la novela tiene su punto negro.
      Un beso.

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  4. me encantan tus reseñas a mi me encanto! besitos!

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    1. No me extraña que te gustara esta novela. ¿Verdad que es muy buena?
      Y me alegro de que te gusten mis reseñas. Muchas gracias.
      Un beso.

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  5. Yo también descubrí al autor con esta novela. La leí en verano y me gustó pero no tanto como a ti. Pero es un autor al que voy a seguir seguro.
    Un beso ;)

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    1. La verdad es que a mí me gustó mucho. Me gustó mucho el lenguaje utilizado y me gustó mucho la historia. Y cuando iba escribiendo la reseña, me iba gustando más aún.
      Es un autor para seguir, desde luego.
      Un beso.

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  6. La quería leer y más después de leer tu reseña. Eso de su puntito de novela negra y el personaje de Lucas me animan a leerla.Un beso

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    1. Pues te alegrarás de tu decisión. Estoy segura de que te tiene que gustar.
      Es una historia triste y dura, pero con un narrador que sabe reírse de sí mismo, con un humor agrio y, sí, también su puntito negro.
      Un beso.

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  7. Hace unos días lo vi entre las veinte mejores novelas del año, según los críticos de El País. Por los fragmentos que citas no estoy seguro de que vaya a conectar, pero me fio de tu criterio. Lo meto en mi apretada lista.
    Un abrazo.

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    1. Si no te atraen los fragmentos que cito igual no te gusta. A mí la literatura sudamericana me gusta mucho. Ese lenguaje me encanta, me imagino que porque me resulta exótico.
      ¿No te parece precioso eso de "si no podés con la vida, probá con la vidita"?
      Sí la lees, ya nos contarás.
      Un beso.

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  8. Lo que más me gusta es que contenga algo de humor, que hace tiempo no leo nada que me haga reír un poco con lo que a mí me gusta y con lo que lo necesito...

    Un abrazo Rosa.

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    1. Tiene su humor, pero reírte, reírte, no es que te rías mucho. Pobre Lucas, le pasa de todo. Lo que sucede es que el narrador tiene una gran capacidad para no hacer drama y contarlo con humor y desenfado. Es humor, pero humor ácido, un tanto amargo.
      Un beso.

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  9. En tus reseñas nos das una información muy valiosa para que podamos valorar,según nuestra percepción, los pros y los contras de leer una obra en particular. Ya sé que ese es el objetivo de tu blog y lo que afirmo puede parecer una perogrullada, pero es tu particular forma de relatar la historia y presentar los personajes lo que me empuja a desear leerla. Y esta no es una excepción.
    Un abrazo.

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    1. Efectivamente, ese es mi objetivo: recomendar libros, hablar de ellos, comunicar lo que me han transmitido. Si comunico las ganas de leer, me siento muy satisfecha. Luego cada uno debe ser consciente de que lo que el libro me ha transmitido a mí, no tiene por qué ser lo mismo que le transmita a él. cada uno lee un libro distinto en el mismo libro. Que nadie pretenda encontrar en los libros el mismo entusiasmo o la misma decepción de los que yo informo. El entusiasmo o decepción han de ser propios.
      Un beso.

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  10. ¡¡¡Hala!!!!!! Otro más para la lista, que no para de crecer.
    Generalmente los premiados con el Tigre Juan me gustan, es de los pocos premios que me convencen así que apuntado.
    Besos.

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    1. Pues fíjate que a mí me suena el premio de nombre, pero no lo he seguido ni sería capaz de decir un libro que lo tenga, aparte de este, claro.
      No sé cómo será el resto de los premiados, pero este es fabuloso. Te gustará.
      Un beso.

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  11. Segunda reseña que leo de esta novela en muy poco tiempo. Y ambas me han dejado con ganas le leerla y eso que la trama no me llama mucho. Gracias por compartir buenas lecturas. Un abrazo.

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    1. La trama en esta novela es muy relativa porque va mucho más allá de la sinopsis que se pueda leer en una contraportada. La novela tiene mucho de reflexión, de recuerdos, de ideas que no se pueden incluir en un resumen.
      Es difícil hacerse una idea de lo que realmente trata con tan solo una sinopsis. Yo he tratado de no desvelar partes de la trama que debe descubrir cada lector por sí mismo.
      Te la recomiendo.
      Un beso.

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  12. No conocía ni la novela ni al autor. La verdad es que no he leído mucha literatura argentina, a excepción de los escritores clásicos, pero siempre he creído que Argentina es un país culturalmente muy rico e intelectual. Hace tiempo que tengo como asignatura pendiente adentrarme en la literatura argentina, y este autor quizás sea un buen inicio. Me voy apuntando los nombres y los títulos, porque es la historia de siempre: la enorme lista de novelas pendientes por leer. Pero bueno, tengo una lista real, que de vez en cuando miro y decido si ha llegado el momento de ponerme con algo.
    Muy buena reseña, un besito guapa, y feliz domingo!

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    1. Yo he leído mucha literatura sudamericana, sobre todo argentina y peruana. Y también, lógicamente colombiana (casi todo García Márquez) y chilena (casi toda Isabel Allende). me gusta muchísimo.
      A este autor tampoco lo conocía, pero ha sido todo un descubrimiento.
      Un beso.

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  13. ¡Hola Rosita! Pero qué buen libro nos has traído ...La trama me llama tanto la atención, empezando por que está ambientada en Uruguay y la historia tiene ese típico sentido del humor que me gusta tanto....Me lo llevo apuntado y gracias por compartir la literatura sudamericana...Un besito!

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    1. Me encanta la literatura sudamericana y la belleza del español en su pluma y en su habla.
      Esta novela tiene lo mejor de la novela latinoamericana, ironía, autocrítica del personaje, drama, y hasta un punto de thriller. Muy recomendable.
      Un beso, Marita.

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  14. Muy buena la reseña como acostumbras Rosa, le pones tantas ganas que contagias tu entusiasmo. Me encanta ver la manera que tienes de describir y las emociones que transmites.
    No conocía al autor ni el libro pero parecer una gran propuesta.
    Gracias por compartirlo.
    Besos

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    1. Una propuesta muy buena para estas vacaciones porque además es una novela corta en extensión (grande en intensidad) que se lee muy bien y en poco tiempo.
      A mí me produjo muchas emociones. Esas he pretendido transmitir.
      Un beso.

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  15. Esta creo que me la salto, no me atrae mucho el tema. Aunque reconozco que si los médicos salen mal parados me da morbo, porque boticarios y doctores (sin doctorado) no nos llevamos bien, profesionalmente hablando siempre hemos tenido muchos piques.
    Un besote, guapa.

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    1. Pues no veas como los pone. Lo que yo he puesto, es solo un trozo de la diatriba que les lanza, muy divertida por cierto, pero es que, cuando un médico se coge a la mujer, es para eso y para mucho más.
      Un beso.

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    2. Dicen que es de humanos equivocarse y de sabios rectificar. Bueno, pues yo he rectificado y he leído esta novela, y aunque eso no me hace más sabia sí me ha permitido disfrutar de una buena lectura.
      Y sí, lo de meterse con los médicos es muy bueno. Pero el resto de la historia también engancha y las vicisitudes del pobre Pereyra son para conocerlas.
      Un besote.

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  16. Me gusta leer tus reseñas, sobre todo éstas en las que acabo pensando que al no ser completamente de mi interés, me doy por enterada de la novela. El lenguaje porteño me echa para atrás, porque un poquito me gusta, pero mucho me cansa.
    No conocía tampoco al autor.
    Un beso, Rosa.
    PD: ¿Cómo puedes leer tanto?

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    1. Porque hago una vida muy sobria y retirada 😂😂.
      Ese lenguaje (sudamericano en general) me encanta cuando es natural. Lo que odio son esas modas que salen en la tele de vez en cuando, como poner un argentino en cada serie o un andaluz, como ha pasado en otras épocas, pero ver una película o leer una novela argentina o peruana o mejicana, me encanta.
      Gracias por leerme a mí aunque no leas algunas de las novelas que recomiendo.
      Un beso.

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  17. ¡Hola Rosa!
    Me atrae esta novela que tan estupendamente nos reseñas, primero porque es corta y segundo porque Pedro Mairal es una joven promesa en el campo de la literatura latinoamericana y muy valorado en Argentina.
    Además el argumento también me ha gustado a medida que iba leyendo tu reseña.
    Un beso y ¡Felices Fiestas!

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    1. ¿Ya conocías a Pedro Mairal? ¡Qué suerte! Yo no había oído hablar nunca de él hasta que esa amiga lo recomendó en la tertulia, pero menudo descubrimiento. Uno de los tertulianos lo terminó, lo dio la vuelta, volvió a empezar y se lo volvió a leer de seguido. No me extraña porque a mí, según iba escribiendo la reseña, me estaban entrando ganas de releerlo. Si no fuera por lo mucho que tengo en la cola...
      Un beso y felices fiestas a ti también por si no nos "vemos".

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  18. No me importaría leerlo, no lo conocía =)

    Besotes

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