"Después de muchos inviernos" Marian Izaguirre
«Hay una mujer de espaldas junto a la ventana, lleva una bata de motivos geométricos que parece un cuadro de Robert Delaunay. [...] Se vuelve hacia la cama, en la que hay un hombre joven. Está dormido. [...] El silencio se rompe cuando alguien abre la puerta. [...] El tiempo se quiebra. Quizá no sea el mismo día, aunque esta escena parezca la continuación de la otra. La mujer está en el suelo, aún consciente, cuando la vuelven a golpear con la figura de bronce en plena cabeza. La sangre tiñe de rojo la moqueta blanca. Debajo de la bata entreabierta de esa mujer, que ahora ya parece definitivamente muerta, vemos de nuevo sus pechos y la forma del pubis, esta vez cubierto por unas bragas de satén rosa. Nada empieza en el punto donde creemos que empieza. Las cosas siempre vienen de algún momento anterior, lejos de nosotros, y terminan en un futuro que ni siquiera sospechamos» . Así empieza la novela, pero como bien indica la cita puede que no sea aquí donde empieza la historia ...