"Todos nuestros ayeres" Natalia Ginzburg
" El retrato de la madre estaba colgado en el comedor: una señora sentada con sombrero de plumas y una cara larga y cansada con gesto de susto. Siempre había tenido mala salud, le daban mareos y palpitaciones, y cuatro hijos habían sido demasiados para ella. Murió poco después de que naciera Anna" . Por eso Ann a y Giustino van al cementerio algunos domingos. Concettina e Ippolito no, porque si una detesta salir de casa los domingos, el otro tiene que acompañar al padre y ayudarle con sus memorias. Así es que Anna y Giustino van al cementerio acompañados de la señora María, una señora para todo que se trasladó a vivir con ellos cuando murió la madre y antes vivía con la abuela paterna y la acompañaba en sus viajes. En el cementerio solo María reza ante la tumba de la madre porque el padre siempre ha dicho que rezar es una estupidez y los niños obedecen al padre que también les ha dicho "que Dios a lo mejor existe pero no hace falta rezarle, es Dios y ya sabe por sí...