"Loxandra" María Iordanidu
"Dice Loxandra que vino al mundo en Constantinopla, en tiempos del sultán Abdül-Mecit, «que mala muerte tenga…». —Shhh, cállate, Loxandra, nos perderás. —¡Oh, que Dios conceda larga vida al sultán Abdül-Mecit, mal rayo lo parta! —Shhh, calla de una vez. ¿Te has vuelto loca para gritar así? Pero Loxandra no está gritando. ¿O sí? No, está hablando en voz baja. Pero la voz baja de Loxandra resuena como una campana de Santa Sofía. Sólo los muertos no la oyen. Una voz muy grande y sonora tiene la bendita y no la puede modular" . Loxandra es una voz en sí misma. Nadie que haya convivido con ella puede sustraerse a sus palabras, sus actos, su presencia. La vida con Loxandra estaba teñida de olores, sabores y pensamientos especiales. Había venido al mundo, efectivamente, en Constantinopla cuando Constantinopla aún no se llamaba Estambul, pero ya no se llamaba Bizancio; vivía en un barrio de la ciudad, que tampoco hoy se sigue llamando como entonces, y era feliz. Se levantaba por la m...