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Tres eran tres 28

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La entrega veintiocho de Tres eran tres nos trae una novela negra, otra con tintes de terror y mucha intriga y la última, policíaca perteneciente a una serie. Dos son españolas y una, estadounidense; dos son actuales y otra, de la década de los setenta del pasado siglo. Las tres muy recomendables.  " El ciervo y la sombra ". Diego Ameixeiras. «Los últimos días de mi vida arden bajo mis párpados. Mi ansia de Dios explota. Volvemos a aquella noche. Cuando Silvio, mi ángel de la guarda, hunde su nariz en la raya de cocaína con ansiedad de oso hormiguero. El tipo que lo acompaña, al que llaman el Acacio, me mira mal. Pero no le he dado motivos» . Así empieza esta extraña y magnífica novela que nos va a llevar en su no muy largo recorrido a contemplar a un Mateo que nos va hablando de sus pérdidas y de sus reencuentros. Se ha librado de las drogas, pero no del mundo en que estas habitan. Sobrevive vendiendo cocaína que le proporciona el Pucho y que él vende a unos pocos clientes...

Todo Ful. Por ahora.

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Es raro que yo lea dos novelas de una serie policíaca seguidas, pero cuando terminé Ful sentí la necesidad de saber por dónde continuaba la historia de este personaje y de sus amigos. Sobra decir que la novela me gustó mucho y me resultó muy grata de leer. Creo que es, para mí lo fue, sumamente adictiva.  Ambas novelas están editadas por Alrevés, una editorial especializada en negro y criminal   que nunca me ha decepcionado y que recomiendo a todo amante del género.  Y dicho esto, paso a hablar de Ful y de sus peripecias en Lleida y Barcelona.  " Ful " «La visión es espantosa. Somos tres hombres de pie en un sucio piso del casco antiguo de Lleida y en el suelo hay dos cadáveres. Hasta ahora, yo solo había visto esto en el cine. Como en Pulp Fiction cuando Samuel L. Jackson cose a balazos a Roger y Brett, después de recitar el pasaje bíblico del libro de Ezequiel: "Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti". Qué grande, L. Jackson. Pero ...