"Todas las familias felices" Hervé Le Tellier
Sería un escándalo no haber querido a tus padres. […] Sonó el teléfono. Lo primero que pensé fue: es la policía, ha habido un accidente de coche, mis padres han muerto. Digo «mis padres» para simplificar (siempre hay que simplificar), pues se trataba de mi madre y de mi padrastro. No era la policía. Era mi madre. Se habían entretenido, llamaba para que no me preocupara. Colgué. Acababa de descubrir que no había sentido ninguna inquietud. Me había imaginado su desaparición sin angustia ni tristeza. Estaba sorprendido por haber aceptado tan pronto mi condición de huérfano, incluso asustado por la punzada de decepción que había sentido al reconocer la voz de mi madre. Fue entonces cuando supe que era un monstruo. ¿Se puede considerar un monstruo a alguien solo por no querer a sus padres? ¿Y si el padre desapareció muy pronto claudicando de los deberes paternales antes de haberlos asumido? ¿Y si la madre es un ser egoísta, ocupado más en mantener las apariencias que en asum...