"Juego y distracción" James Salter
La casa de los Wheatland está en la parte vieja de la ciudad, exactamente encima de la muralla romana. [...] Es grande y de piedra, con el tejado hundido y los alféizares gastados. Una casa enorme, de ventanas altas como árboles, exactamente como la recuerdo de una visita de unos pocos días en que, al subir desde la estación, tuve la extraña certeza de que estaba en una ciudad que ya conocía. Sus calles me resultaban familiares. Para cuando llegamos a la cancela, ya se había formado la idea que flotó en mi cabeza durante el resto del verano: la de que volvería. Y ahora estoy aquí, delante de la puerta. Y en la casa de los Wheatland en Autun es donde el narrador, del que no llegaremos a saber el nombre, decide pasar un tiempo para conocer la Francia verdadera . Esa Francia de la que empieza hablando a la vez que nos describe su viaje en tren desde París hasta Autun. «La vida secreta de Francia, en la que nadie puede penetrar, la vida de álbumes de fotos, de tíos carna...