"La señora Dalton" Alicia Lakatos
Conseguir llegar hasta el tercer piso de la calle Rivera número 125 era ya un éxito. De allí habían salido las grandes voces que en la actualidad llenaban los mejores coliseos de ópera. Fiorenza Dalton fue, en su juventud, una mediocre cantante que nunca llegó a actuar más allá de su ciudad y alrededores. Cantante con enormes dificultades vocales, que suplía gracias a su temperamento y dotes de actriz. ¿Cómo es posible que una persona así pudiera llegar a convertirse en la mejor maestra de canto de Italia? Gracias a su humildad. Una humildad que la ayudó a reconocer todos sus errores y defectos y, lo más importante, la ayudó (aunque ya demasiado tarde para ella) a aprender de dónde derivaban todos ellos, consiguiendo solucionarlos. Por eso, cuando se encontraba frente a frente con algún nuevo estudiante, enseguida veía cuáles iban a ser sus luchas si quería alcanzar aquello que tanto anhelaba. Fiorenza Dalton no triunfó como cantante de ópera, pero como profesora de canto no le pued...