"Zuleijá abre los ojos" Guzel Yájina
"Zuleijá abre los ojos. Está oscuro, como en una bodega. [...]No obstante, el frío exterior no se cuela por las rendijas, gracias a que el previsor Murtazá selló las ventanas antes de la llegada del invierno. Un buen amo de casa, Murtazá. Y también un buen marido. Ahora ronca abundante y ruidosamente en su lado de la estancia, el lado reservado a los hombres. Duerme, duerme, Murtazá, que el sueño más profundo es el que se tiene antes del amanecer" . Además a Zuleijá no le conviene que Murtazá se despierte porque lo que se dispone a hacer, tiene que hacerse en secreto. Zuleijá va a robar comida, no mucha, tan solo un par de láminas de manzana, un par de láminas elaboradas con manzana cocida y aplastada y después puesta a secar al final del verano para tenerla lista para los duros meses de invierno. Tan solo dos láminas va a coger la mujer. Se le hace la boca agua solo de pensar en aplastar un trocito entre la lengua y el paladar. Pero jamás haría eso la joven. Jamás roba...