"Una mujer inoportuna" Dominick Dunne
Con el tiempo, acabó siendo vilipendiado y deshonrado; el arzobispo Cooning le denunció desde el púlpito de Santa Vibiana como un pervertido, y las palabras del arzobispo se esparcieron por la tierra. Pero antes de la deshonra y del vilipendio, Jules Mendelson se encontraba, al menos en apariencia, en la cima del mundo: tenía un aspecto impresionante, una magnífica esposa y era admirado de la forma en que los muy ricos son admirados en América. Clouds, la finca de los Mendelson que domina Los Ángeles desde su imponente cumbre, permanece deshabitada pero cuidada, a pesar de que los enormes portalones de hierro que en su día flanquearon la entrada de una residencia ducal en Wiltshire están descoyuntados, sus bisagras desenjacadas por vándalos. El guarda a cargo ha reforzado los portones con tablas de madera contrachapada para disuadir a los curiosos de mirar dentro; pero, aunque pudieran hacerlo, no verían nada de la casa ni de los jardines, ya que, a una decena de metros, el camino gi...