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"Una mujer inoportuna" Dominick Dunne

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Con el tiempo, acabó siendo vilipendiado y deshonrado; el arzobispo Cooning le denunció desde el púlpito de Santa Vibiana como un pervertido, y las palabras del arzobispo se esparcieron por la tierra. Pero antes de la deshonra y del vilipendio, Jules Mendelson se encontraba, al menos en apariencia, en la cima del mundo: tenía un aspecto impresionante, una magnífica esposa y era admirado de la forma en que los muy ricos son admirados en América. Clouds, la finca de los Mendelson que domina Los Ángeles desde su imponente cumbre, permanece deshabitada pero cuidada, a pesar de que los enormes portalones de hierro que en su día flanquearon la entrada de una residencia ducal en Wiltshire están descoyuntados, sus bisagras desenjacadas por vándalos. El guarda a cargo ha reforzado los portones con tablas de madera contrachapada para disuadir a los curiosos de mirar dentro; pero, aunque pudieran hacerlo, no verían nada de la casa ni de los jardines, ya que, a una decena de metros, el camino gi...

"Una temporada en el purgatorio" Dominick Dunne

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Sé perfectamente que, al contar la historia que me dispongo a contar, corro el riesgo de perder todo lo que he logrado y adquirido en mi vida, incluyendo mi reputación. También sé que voy a ganarme la eterna animosidad de la familia y, a lo largo de los años, he sido testigo, en ocasiones muy cercano, de lo que significa su eterna animosidad, cuando eran otros muchos los que la sufrían. Ellos, la familia —o «la Familia», como la llaman ellos mismos y a veces también la prensa—, no son mi propia familia, pero sí la familia en la que fui aceptado hace veinte años. Mi primera visita a la finca de los Bradley la hice en calidad de compañero de colegio de Constant, y se prolongó durante un mes. Estudiábamos en Milford, un colegio de Connecticut para hijos privilegiados de familias católicas ricas  que había fundado setenta y cinco años atrás un millonario católico con una floreciente fortuna procedente de las minas de cobre, cuyo hijo, en opinión del millonario, no había sido admitido...