"¿Quién se hará cargo del hospital de ranas?" Lorrie Moore
«La semana en que la contrataron como Cenicienta, Sils hizo una pintura de esto, de lo que habíamos hecho con las ranas durante esos años. Pintó el cuadro con azules y verdes profundos. En el fondo, detrás de algunos árboles, había dos niñitas vestidas de santas o enfermeras o niños o princesas… ¿qué eran? Cenicientas. Cuchicheaban. Y en primer plano, cerca de las piedras y los nenúfares, había dos ranas heridas, una enyesada, la otra con una venda atada alrededor del ojo: parecían ranas que habían sido besadas y besadas con violencia, pero se habían quedado ranas. Lo enmarcó, lo colgó en su cuarto y lo tituló ¿Quién se hará cargo del hospital de ranas? » . Sí, ¿quién se hará cargo del hospital de ranas? Hay que ser inocente, no haber perdido la ingenuidad de la niñez para tener un hospital de ranas. Sils y Berie lo tenían de niñas. En él curaban a las ranas que, como ellas, habían tenido la desgracia de ver su vida mezclada con la vida de los varones. Berie nos cuenta...