"Mamá" Jorge Fernández Díaz
"Mimí cosía en el área de los sacos y mi madre en el sector de los pantalones. Se conocieron a la salida y descubrieron que tenían muchas cosas en común. Las dos eran jóvenes, solteras, españolas y sirvientas de sus tíos. Sospechaban ya que sus familias no terminarían de cruzar el mar, que ellas quedarían atrapadas al otro lado del abismo, que la puerta se había cerrado y que el destino estaba jugado y perdido. Se hicieron íntimas amigas. Se confesaron desgarros e ilusiones. Se conjuraron una y otra vez para olvidar lo que no podía olvidarse y para salir de la melancolía. Compraron con gran esfuerzo vestidos y zapatos nuevos, y bailaron pasodobles y valsecitos en el Cangas de Narcea" . Mimí y mamá, son las dos primeras personas conjuradas por el autor para contarnos esta historia verídica de emigración y desarraigo. Cuando empieza la novela, Jorge Fernández Díaz nos habla de su madre que ya no llora al leer las cartas de Mimí, que ni siquiera recuerda ya dónde guardó esas...