Dos sobre la familia


Junto aquí, por falta de tiempo, dos novelas que he leído con pocos días de diferencia y que ambas tratan el tema de la familia. La primera es española y podría calificarse de realismo mágico; la segunda, noruega. Familias muy distintas, pero familias muy conflictivas de las que no arropan sino que agreden y dejan en el alma un poso de culpabilidad a la vez que rechazo y resentimiento. Dos magníficas novelas. 


"Carcoma". Layla Martínez.
«Las mujeres de esta familia enviudamos rápido. Los hombres se nos consumen como los cirios de las iglesias, al poco tiempo de casarnos todo lo que queda de ellos es un cerco en la sábana que no se quita aunque te dejes las manos restregando. Mi madre decía que la casa los seca por dentro hasta que se mueren».   
 
A los hombres los seca y a las mujeres las aprisiona. «[...] las mujeres de esta familia solo salimos de aquí cuando se nos llevan, a mí cuando me encarcelaron y a mi madre cuando la desaparecieron»

Lo primero nos lo dice la abuela. Lo segundo, la nieta. Se alternan en los distintos capítulos para contarnos su historia, que es la historia de la casa. La historia de la familia.

La casa tiene vida propia o más bien la tienen las sombras que la habitan. Las sombras están por todas partes y son más cada vez, más numerosas. «La casa fue el regalo de bodas que mi padre le hizo a mi madre». Esto nos cuenta la abuela. Pero fue un regalo envenenado. Más que un regalo, fue una mazmorra para la madre, aunque quien en realidad quedó encerrado en la casa por siempre, fue el padre. Y las sombras. Y las mujeres que detrás vendrían. 

La casa encierra, aprisiona, pero también protege. Las sombras que la pueblan mantienen los peligros alejados de la casa y de sus habitantes. Los femeninos, claro, los masculinos ya hemos dicho que se secan y mueren. Las sombras «Mantuvieron la casa a salvo durante tres años de guerra y cuarenta de posguerra, cuando todo se convirtió en hambre y polvo y era imposible distinguir a los muertos de los vivos. Por aquí no vinieron con su peste cuando ganaron, a mi madre la dejaron tranquila»

La abuela ve las sombras. Las de la casa y las que los demás llevan dentro. Los que vienen a preguntar por sus muertos, los que desaparecieron con la guerra; los que vienen  a preguntar y llevan las sombras a cuestas y las dejan en la casa. 

«[...] les decía una verdad y una mentira pa aliviarles. La verdad era dónde estaba el padre, el marido, la hija o la hermana que les habían desaparecido. La tapia del cementerio, el camino que va a Villalba, el barranco de la fuente, el cerro de la ermita. Todo el pueblo repleto de cuerpos. La mentira era que ese padre, ese marido, ese hijo o ese hermano estaban en el cielo, que los santos me habían dicho que los tenían allí y que les mandaban recuerdos».

La abuela entiende a las sombras. Sabe cuando mienten y cuando envidian. Nada se puede esconder a los ojos de la abuela. Por eso sabe que su nieta miente. Mintió a la policía cuando dijo que el niño se le había escapado. 

La nieta empezó a trabajar de niñera para los Jarabo, los más ricos del pueblo. También la abuela había trabajado para ellos de joven. El odio entre ambas familias viene de lejos y ha traspasado generaciones. La nieta siempre quiso irse como todos los jóvenes «Aquí ya no quedaba nadie de mi edad porque el que había podido se había ido a Madrid y el que no a Cuenca unos a estudiar y otros a la obra al Mercadona al Zara a donde fuese menos aquí porque aquí solo quedaban viejos a medio morir». Pero se quedó porque ¿quién le iba a pagar los estudios? Y se puso a trabajar para los Jarabo. También volvió su madre, pero ella lo hizo convertida en sombra. Luego pasó lo que pasó y por fin se pudo ir de la casa cuando la encarcelaron. Pero volvió. No podía ser de otra manera. 
 
Layla Martínez

Carcoma es una novela mágica. La magia buena se mezcla con la magia mala, pero me pongo a leer y me arrastra. Es una novela contada por mujeres desde el sentir de las mujeres. Tenemos cuatro generaciones bisabuela, abuela, madre y nieta. A la bisabuela y a la madre las conocemos por lo que de ellas nos cuentan la abuela y la nieta. Los hombres son buenos o malos, pero a todos los seca la casa. Carcoma es una novela sobre la familia porque, desde mi punto de vista, la casa encantada que encierra y a la que siempre se vuelve, es la familia, esa familia de la que tanto cuesta librarse por muy mal que nos trate, por muy mal que a uno le vaya con ella. «Eso es la familia, un sitio donde te dan techo y comida a cambio de estar atrapada con un puñaíco de vivos y otro de muertos».

Título del libro: Carcoma
Autor: Layla Martínez
Nacionalidad: España
Editorial: Amor de madre
Año de publicación: 2021
Año de publicación original: 2021
Nº de páginas: 134


"La herencia". Vigdis Hjorth.
«Soñé que me encontraba en los parajes de mi infancia, caminaba con mi madre por Eiketunet, queriendo explicarle todo eso contra lo que tenía que luchar, hacía grandes esfuerzos, pero ella no escuchaba, no quería escuchar, no quería entender, solo hablaba de sus cosas, y yo pensé: ¡Tengo que mudarme! Y al instante: Pero no puedo hacerlo, solo tengo cinco años».

Bergljot era muy pequeña cuando empezó a sentir la necesidad de huir de su familia. No fue un deseo muy consciente. Con cinco años no sabes muy bien lo que te pasa. Tiempo después tal vez lo sabía mejor. «Recordaba que un día camino del colegio cuando iba a tercero y llevaba un vestido nuevo de color naranja del que me sentía muy orgullosa pensaba que podía haber sido feliz si no hubiera sido por aquello».

Han pasado muchos años y Bergljot hace ya mucho que se despegó de su familia. Un día decidió que tenía que despedirse por completo. Fue hace quince años. Ya había roto antes, pero había mantenido un cierto contacto por sus hijos, para que no perdieran el contacto con abuelos, tíos y primos. Hace quince años rompió del todo. «Tienes que romper» le dijo su amiga Klara.

«¿Eso se puede hacer?, le pregunté, entre sollozos. Sí, contestó, lo hace mucha gente. Y la idea de no tener que volver a verlos nunca más me alivió al instante. No tener que tomar postura, no tener que escuchar llantos, reproches ni amenazas, no tener que poner excusas, defenderme ni explicarme para de todos modos no ser comprendida. ¿Era posible romper? Sí, dijo Klara. Yo no tenía que decir ni escribir nada, simplemente decidirlo, y ya estaba decidido, rompo, decidí, allí, junto al quiosco Narvesen, en Bogstadveien, y estaba hecho».

La familia es extensa. El padre, la madre y cuatro hermanos. Bergljot es la segunda, por delante de ella está Bård, el único hermano. Detrás, Astrid y Åsa. Ahora la herencia vuelve a enfrentar a los hermanos. Los padres han decidido descarada, pero hipócritamente, favorecer a las dos hermanas pequeñas legándoles las dos casas de la playa en Hvaler. Lo que Bergljot no sabe es que su hermano también se ha alejado de la familia, no de la misma forma radical que ella, no con ella, sino cada uno por su lado y por motivos diferentes. Ahora, ante el agravio, volverán a juntarse. Bergljot no esperaba nada de la herencia, y no se ha sorprendido ni disgustado, pero Bård está dolido ante la injusticia y Bergljot se pone de su lado.

Todas las familias agobian en un momento dado, pero algunas destruyen. Bergljot descubrió que su infancia no había sido tan maravillosa como pensaba. Un buen día entendió aquello y lo manifestó y no encontró apoyo en la familia, solo reproches y culpa. Bergljot está acostumbrada a que su familia la destruya con una sonrisa, con buenas palabras, tratando de convencerla de su amor y buena intención, tratando de convencerla de que ella es la culpable, la que los abandona, la que los agravia. Tendrá que luchar contra todo eso que aún le duele demasiado. Tendrá que preservar su salud emocional. 

Vigdis Hjorth

Como ya hiciera en ¿Ha muerto mamá?, Vigdis Hjorth nos muestra una familia en la que la madre cede todas sus prerrogativas al marido, se infantiliza en su trato con él. No es extraño que los personajes de Ibsen atraviesen la novela. Bergljot es crítica de teatro y sabe bien de lo que habla. «Mi madre carecía de experiencia, era infantil y eligió seguir siendo infantil. Si mi madre hubiera elegido hacerse adulta, la realidad se le habría hecho infranqueable. [...] lo que le ocurrió a mi madre y por lo que podría haber crecido y liberarse fue más duro que lo que le ocurrió a Nora. ¿Mi madre hizo una elección? Viajar con el viento, esperar lo mejor, no reaccionar, ¿es eso una elección? Ser como una niña y no saber demasiado».

La segunda novela de Vigdis Hjorth, vuelve sobre el tema de la familia y nos vuelve a regalar una historia que empiezo a pensar que tiene mucho que ver con su propia familia. Dos novelas, en todo, caso magníficas y muy esclarecedoras.

Título del libro: La herencia
Autor: Vigdis Hjorth
Nacionalidad: Noruega
Título original: 
Arv og miljø
Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
Editorial: Nórdica
Año de publicación: 2019
Año de publicación original: 2016
Nº de páginas: 440

Comentarios

  1. Inhibirse, hacer como que no pasa nada, es en sí mismo una elección, así como una manera de posicionarse. Igualmente, la complicidad es también una manera de ser culpable. Sin duda Vigdis Hjorth plantea en La herencia preguntas muy interesantes. Por lo que he podido interesarme tras su lectura, es una novela con un fuerte origen autobiográfico. Sin haber leído ¿Ha muerto mamá?, me da que la familia de esa otra novela también se parece bastante a la de la autora.
    En cuanto a Carcoma, nada sabía de ella ni de su autora. La primera vez que supe de esta novela fue cuando vi que la estabas leyendo. Me gusta el realismo mágico y, por las citas que has dejado, creo que me va a gustar cómo escribe Layla Martínez. Su novela parece contar una de esas aparentemente pequeñas historias que se dan de puertas para adentro, entre paredes que resguardan las voces mudas de su habitantes a las que Layla Martínez parece liberar. No sé para cuándo, pero tomo nota.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las dos novelas de Hjorth muestran familias muy conflictivas que se asemejan en lo que se refiere a las relaciones entre los padres, en las que las mujeres se supeditan totalmente al marido incluso en contra de los hijos. Las causas del alejamiento de éstos son diferentes. Viendo ambas novelas se concluye que la autora tiene que estar narrando de distintas maneras y con distintos enfoques su propia experiencia.
      Carcoma es un libro que conocí por recomendación de una amiga y me ha resultado toda una experiencia. Aparte, la portada me parece grandiosa. Te la recomiendo. Creo que es de las historias que te gustan.
      Un beso.

      Eliminar
  2. HOLAAA
    No los he leido pero el primero lo he visto mucho en todas las plataformas, lo tengo apuntado, pero aun no lo he comprado :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cualquiera d elos dos merece mucho la pena. Son muy distintos, pero muy interesantes ambos.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Hola, David:
    Je je, sí: una de las normas de convivencia es la conveniencia de silenciar ciertas sinceridades. Además, lo grato de la compañía estimula el rato que pasamos viendo una peli trostélida.
    Tardé en darme cuenta del efecto “cine” para proyectar relaciones. Siempre me ha gustado ir solo al cine. La primera peli a la que fui acompañado por una minina fue a una reposición de “Primera plana”. Ella no paraba de hablar; por lo que no recuerdo qué excusa me inventé para cambiarme de butaca. Sobre decir que la mileidi se enfadó y se fue del cine. Tardó más de un curso en volverme a hablar. Desde entonces, sólo iba bien acompañado al cine cuando la peli, en teoría, no me interesaba. Más de una vez volví al cine a ver una peli que me pareció interesante mientras la entreveía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Anónimo. ¿Quién eres? Yo no soy David y creo que tu comentario no pertenece a esta entrada, sino a la anterior que sí es sobre cine.

      Eliminar
  4. De las dos llama más mi atención la de Layla Martínez. Quizás sea por transcurrir en España y es que Noruega queda lejos aunque también pinta bien. Tomo nota de la primera. Las familias como dices en tu reseña en algún momento siempre agobian; de ahí que los asuntos que se desarrollan en su seno siempre atraigan.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La novela noruega trata un tema que puede darse en cualquier lugar. Son conflictos familiares contados en primera persona desde el punto de vista de quien los sufre. Carcoma es más localista. Tiene detalles, como la alusión a la guerra civil, que hacen que solo pueda ser española, pero sí, nos queda más cerca y es una historia más original y mágica.
      Un beso.

      Eliminar
  5. Hola Rosa, el tema de la familia siempre me ha parecido muy interesante tanto en cine como en literatura, me parece además un modo en que se puede hablar de tu propia historia, con un cierto anonimato. De Carcoma si había oído hablar, en cambio de La herencia no, pero creo que cualquiera de ellas puede gustarme. Me las llevo apuntadas. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cualquiera de las dos novelas merece la pena. Son muy diferentes en tema y en estilo, pero ambas tienen en su centro esos conflictos familiares que tanto juego dan en cine y en literatura, y de los que está llena la realidad. Muy recomendables.
      Un beso.

      Eliminar
  6. Hola, Rosa.
    El de Carcoma se lo he visto a mucha gente pero no muchas reseñas. Me encantan estas historias mágicas aunque me da cierto reparo que los hombres siempre se sequen. Es también un poco Casa de los espíritus.
    Me la llevo.
    Respecto a la Herencia, tengo apuntado de la autora el anterior y todavía no me he puesto. Así que si me gusta, me apuntaré este también.
    Es verdad que familias perfectas y felices solo las hay en Instagram, y en las demás todas tienen sus cosas pero también es verdad que algunas personas tienen muy mala suerte y les toca una que mejor no tener ninguna.
    Iré poco a poco.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta las familias felices de Instagram estoy segura de que tienen sus cosas y puede que más que ninguna porque tanto proclamar felicidad puede ser una forma de esconder la infelicidad, ja, ja.
      Carcoma se parece más a La casa de los espíritus por la magia, por ese realismo mágico en el que podría encuadrarse, porque no recuerdo yo a Esteban Trueba nada seco ni siquiera en su vejez.
      En cuanto a Vigdis Hjorth cualquiera de sus dos novelas me han gustado mucho, ambas tienen cosas en común y cosas que las diferencian y creo que pueden complementarse. A ver si traducen algo más de la autora. tengo curiosidad por ver si sigue por los mismos derroteros familiares.
      Un beso.

      Eliminar
  7. A esta autora noruega le tengo que echar un ojo, Rosa. En cuanto a las familias, dan tanto de sí en literatura (y en la vida). Son auténticos universos en los que todo cabe, por sorprendente que parezca. Me gustan las dos que nos traes. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te las recomiendo las dos. La autora noruega ha sido todo un descubrimiento. Ojalá traduzca alguna novela más (tiene varias) porque me interesa mucho. Y Carcoma, hay que leerla para saber en realidad de qué trata y cómo lo trata. Muy, muy buena.
      Un beso.

      Eliminar
  8. Las dos me han resultado muy interesantes, pero debo reconocer que Carcoma me ha atrapado, me ha seducido y me han entrado unas ganas tremendas de leerla. El estilo narrativo, como muy bien apuntas, de un realismo mágico, me ha cautivado. Y además tiene una longitud muy aceptable para mi, que soy más bien de novelas cortas, je, je.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues cuando la leas me cuentas tus impresiones. Creo que te gustará. carcoma destila magia por todas sus páginas. Hay cuatro mujeres que han vivido o viven en la casa, y cada una tiene una historia con la misma, una relación distinta. Es una muy buena novela.
      Un beso.

      Eliminar
  9. Buenos días, Rosa.
    Siempre me han atraído las novelas que centran su mirada sobre la familia. Las dos que nos traes hoy me parecen fascinantes. La primera, Carcoma, me trae aromas a La casa de los espíritus, quizá por el tema generacional femenino. La herencia me atrae más, y supongo que es por mi curiosidad hacia la narrativa de Ibsen, con la que tengo una deuda. Tengo tantísimos compromisos literarios pendientes...En fin, que me han parecido dos lecturas muy atrayentes. Muchas gracias por esta entrada tan interesante.

    Un abrazo y feliz inicio de semana!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Undine.
      Ibsen aparece varias veces a lo largo de La herencia. La narradora es crítica de teatro y la situación de su madre en la familia es comparable a varias protagonistas de obras de Ibsen. Yo es un autor del que he leído dos o tres obras y he visto representada alguna cuando en TV se hacía obras de teatro. También asistí en vivo a una adaptación de Casa de muñecas que no me gustó nada como estaba hecha. Un autor recomendable.
      Carcoma recuerda a La casa de los espíritus por esas generaciones de mujeres y, sobre todo, por la magia que destila. Es una historia mucho más oscura. Yo veo La casa... como una historia luminosa. No así Carcoma.
      Un beso.

      Eliminar
  10. Hola.
    Madre mía me apetecen ambas, pero necesito las siete vidas de mis gatos y algunas más para leer todo lo que quiero.
    Muy feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues peor estoy yo que sólo tengo un gato y no está dispuesto a cederme ninguna de sus vidas, ja, ja. Es terrible y es mejor no pensar en todo lo que el tiempo nos va a impedir leer. Mejor dejar de pensar y ponerse a la lectura. Cualquiera de las dos novelas es, para mí, una apuesta segura.
      Un beso.

      Eliminar
  11. ¡Hola!
    tengo en mente haber empezado en algún momento Carcoma, no se porqué no seguí con su lectura, igual por ese toque de realismo mágico que comentas, me suele gustar mucho, aunque a veces no tanto. Me parece muy apetecible, muy del estilo de las novelas que mas me gustan. Igual le doy otra oportunidad me has dejado con los dientes largos.
    Respecto a la segunda, ya sabes que leí de la autora "¿Ha muerto mama´?" y me encantó, quedé fascinada con su prosa y con la historia familiar que contaba. ¿Sabes? todo ese desapego familiar que comentas sobre la novela me recuerda mucho a la que yo leí, todo el tema de sentir la necesidad de huir de la familia, alejarse de hermanos, madre, y después de un tiempo, el acercamiento, en este caso obligado por el tema de una herencia
    Igual me animo a leerla, sí
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La herencia es como un complemento de ¿Ha muerto mamá? Por lo que cuenta Lorena más arriba, hay bastante de autobiografía de la autora en estas novelas. No podía ser de otra forma. las dos tienen demasiados elementos en común, sobre todo esas madres, como para pensar que es una obsesión de la autora ajena a su propia vida. las he leído las dos y si traducen alguna más la leeré aunque vuelva a tratar el mismo tema.
      Respecto a carcoma, no puedo imaginar que la hayas dejado tras empezarla. A mí me ha arrastrado sin remedio. Es fantástica. No he querido extenderme mucho en la reseña pero habla de muchísimas cosas relacionadas con la opresión: de las mujeres por los hombres y por el hogar, de los pobres por los ricos, de los que perdieron la guerra por los que la ganaron... Muchas cosas se esconden en esa casa y en ese pueblo y en esas cuatro mujeres de las que se nos habla.
      Un beso.

      Eliminar

Publicar un comentario

Con tus comentarios reflexionamos, debatimos y aprendemos más.

Lo más visto en el blog este mes

"La buena letra" Rafael Chirbes

"Tan poca vida" Hanya Yanagihara

"Después de la derrota" Paco Gómez Escribano

"Hierro viejo" Marto Pariente

"Todas las familias felices" Hervé Le Tellier

"La casa de la orilla" Daphne du Maurier

"La luz difícil" Tomás González

"El asesino dentro de mí" Jim Thompson

Tres eran tres 36

"Mujer en punto cero" Nawal El Saadawi