"La solución final" Michael Chabon
«Había un niño con un loro en el hombro caminando por las vías del tren. Sus andares eran distraídos y se dedicaba a agitar una margarita mientras caminaba. Con cada paso el niño hacía una marca con la punta del pie en el lecho de las vías, como si estuviera midiendo su viaje con señales meticulosas de sus punteras sobre la grava. Era pleno verano, y había algo en el pelo negro y en la cara pálida del niño sobre el fondo de las colinas parecidas a una bandera verde desplegada, en las rodillas huesudas bajo sus pantalones cortos y en el aire solemne del bonito loro gris con su cola salvaje de plumas rojas, que cautivó al anciano que los estaba viendo pasar. Lo cautivó, o tal vez despertó su intuición —una facultad que antaño había sido famosa en toda Europa— para las cosas prometedoramente anómalas» . Así es como el anciano detective ve al niño por primera vez y comienza esta historia. Sin más demora y para empezar, diré que no ha estado a la altura de lo esperado tras haber leído o...