"Plomo" José Luis Sastre
«Se notaba acaso un silencio en una esquina, o al salir de una ventana, pero es el silencio de diario. El de mi barrio, por ejemplo, cuando hay quien baja la voz si me ve para que yo no oiga que me señalan con el dedo o con los ojos por el hecho de que yo tenga el oficio que tengo. Aquí el mundo se mira en bandos y cualquier pretexto es bueno para meterte en ellos. Yo soy escolta y así me gano la vida. Algunos días presiento que todos esos rumores, que llenan las calles de ecos, me acabarán matando a mí. Me salva que no creo en los presagios». Esto piensa el narrador, en primera persona, de la mayor parte de esta historia. Esto piensa mientras se dirige al funeral de un amigo y compañero asesinado en un atentado. El narrador no tiene nombre como no lo tiene el grupo terrorista ni el lugar ni la época en los que ocurren los hechos, pero todos podemos poner nombre y momento: ETA, algún lugar del País Vasco, años ochenta (o primeros noventa, da igual). Podemos poner nombre a todo me...