"Canción de Navidad" Charles Dickens
«Marley había muerto. Empecemos por dejar establecido este hecho de un modo incontrovertible. Su partida de enterramiento estaba firmada por el párroco, por el sacristán, por el representante de la funeraria y por el presidente del duelo. Scrooge la había firmado y su nombre era buen aval para cualquier documento en el que figurase. El viejo Marley estaba pues tan difunto como el clavo de una puerta [...] Personalmente habría dado a un clavo de ataúd la preferencia entre cualquier otra pieza de ferretería, pero, ya que la sapiencia de nuestros antepasados dio por bueno el símil, no serán mis manos pecadoras las que pretendan alterarlo. Así es como se desmoronan los imperios». Hace cuatro años por estas fechas, colaboré con esta reseña en el concurso de relatos que El tintero de oro dedicó a la novela de Dickens. Hoy quiero volver a compartirla y lo haré sin cambiar nada, salvo alguna frase referida especialmente al concurso. Ahora no entiendo como nunca fui capaz de leer este libro. T...