"Abril o nunca" Juan Gómez Bárcena
«¿Y si en un mundo en el que no sabemos lo que es el tiempo, el tiempo se convirtiera en lo que queremos que sea? Con todo eso acabaron las máquinas. Un tipo inventa un reloj, una cosa por lo demás curiosa, bien bonita, esas agujas tan pequeñitas que dan vueltas y vueltas. Pero luego, con ese reloj en la mano, con ese juguete que para nada sirve, se le ocurre pensar que dos minutos distintos de una misma vida son dos minutos iguales, solo porque es lo que parece en su relojito de mierda. ¿No estaba loco aquel tipo? Creer que un minuto de agonía dura lo mismo que un minuto de placer en la cama. No, para nada. El tiempo no es igual al tiempo. Un minuto solo se parece a sí mismo. No puede medirse, sino experimentarse. La próxima vez que soñéis, folks, preguntaos cuántos MINUTOS reales transcurrieron durante ese sueño en que sentisteis transcurrir DÍAS . Preguntaos qué es más real, si los minutos que soñasteis o los días que vivisteis. Eso es el tiempo. Una jodida experiencia, y nada más».
Daniel y su mujer están separados y Daniel ha abandonado su puesto en el bufete en el que trabajaba para trasladarse a la villa mediterránea y hacerse instructor de buceo. En Benidorm pasaba sus veranos de niño y allí tiene un piso heredado de su madre. Allí pasa seis meses al año, durante la temporada alta del turismo. Los otros seis los vive en Madrid.
Abril es temporada alta por lo que Teresa cumple allí su segundo cumpleaños anual y este año Daniel le tenía una sorpresa: aletas, esnórquel, bikini amarillo, «¿Seguirá siendo el amarillo su color favorito?», y un viaje en coche a la Cala de los Amarillos donde piensa enseñarle a bucear.
«Su segundo cumpleaños no se celebrará hasta algunas horas más tarde, cuando la sorpresa acabe y estén de vuelta en el apartamento de Daniel. No será gran cosa, esa celebración: una botella de Coca-Cola de dos litros, una bolsa de Pelotazos, una tarta congelada de marca Comtessa, dos velas rosas que Daniel se ha acordado de comprar a última hora en un chino».
Pero esa celebración nunca tendrá lugar porque ese día Teresa se ahogará en la Cala de los Amarillos. Y es ese terrible hecho el que Daniel no podrá asumir. A partir de ese momento, negará de palabra y de obra cualquier gesto que signifique el final de su hija. Dejará su cama sin hacer, su maleta abierta en medio de la habitación, la tarta Comtessa durmiendo su sueño helado en el congelador... Dejará el trabajo temporalmente, se alejará de toda la gente que sabe de la muerte de Teresa, con la excepción de su amigo Mario que nunca le menciona el hecho, y cuando encuentre una mujer con la que establecer una relación aparentará que su hija sigue viva en Madrid.
Y para matar el mucho tiempo que le sobra, bebe más de la cuenta, vuelve a su antiguo vicio de fumar y consulta en el ordenador foros que hablan de la posibilidad de retornar a momentos anteriores. Es allí donde descubre a John 1419 que desapareció tras dejar 1174 mensajes en el foro y que daba instrucciones para volver al pasado. Sus seguidores están convencidos de que más que desaparecer «ascendió a los cielos, es decir, regresó al pasado».
Daniel se obsesiona con el asunto. Para él el mundo terminó el 13 de abril (creo que de 2024, aunque no estoy muy segura), para él, ese día vivió sus últimos momentos de felicidad o, al menos, de ausencia de un dolor que lo paraliza.
«La memoria nos prepara esa clase de trampas. Quiere convencernos de que hubo un tiempo en que fuimos felices, pero también lo bastante idiotas como para no darnos cuenta. No es así, claro. Si en efecto no nos dábamos cuenta es por la sencilla razón de que no éramos felices en absoluto: solo lo creemos para explicarnos por qué no somos felices ahora».
Pero volver al pasado, según las instrucciones de John 1419 es mucho más difícil (o más fácil tal vez, quién sabe) de lo que podría parecer. No hay máquinas especiales ni agujeros de gusano porque retroceder en el tiempo es imposible. Lo que sí es posible es volver a ser uno mismo el que era en el Momento. Daniel se pondrá a la tarea, aunque para ello tenga que renunciar a todo lo vivido, aprendido, pensado, visto y oído desde el 13 de abril. Y es que qué no haría para poder volver a revivir aquel momento último que recuerda como feliz, aquella mañana enseñando a bucear a Teresa, el bocadillo de mortadela para el almuerzo... Puede que en aquel momento no se sintiera feliz en absoluto, pero es lo último que recuerda, si no feliz, al menos sin ausencia del terrible dolor que le tiene atenazado de angustia.
De manera que se empeña en conseguirlo haciendo lo que John 1419 aconseja, «Matadlo todo: lo que os gusta y lo que no os gusta. Lo más querido y lo menos querido. Olvidad todo lo que ha sucedido después del Momento, sin distinción, y si lo conseguís, si de verdad sois capaces, entonces regresaréis al Momento. Así de sencillo». ¿Así de sencillo? ¿No es más sencillo lo que Patricia, la madre de Teresa ha hecho y que tanto le duele a Daniel cuando lo descubre en Instagram? Patricia ha optado por cambiar de vida: alimentación saludable, ejercicio físico, rutina, agradecimiento diario a las cosas buenas, saber que el pasado no se puede cambiar y por eso no hay que olvidarlo, tan sólo hay que aceptar el hecho de que no se puede cambiar. Y seguir adelante con ello.
Daniel no puede aceptar lo que él considera un flagrante olvido; no soporta ver las fotos de su hija, que al principio del duelo ocupaban toda la lista de fotos de Instagram de Patricia, muy abajo ahora en esa lista, tanto como el tiempo que hace que Patricia decidió superar ese pasado al que Daniel quiere regresar, aunque sea un ratito cada día.
«Puede que Teresa no viva de nuevo, pero para él sería como si nunca hubiera muerto. Solo un minuto al día o cinco minutos, puede que una hora entera: qué importa. Será un minuto, cinco minutos, una hora de prolongación de la vida de su hija muerta, aunque sea solo en su cabeza. Tan diferente de viajar al pasado, y al mismo tiempo ninguna diferencia».
Abril o nunca es una novela que me ha gustado mucho. El tema es duro, pero está narrado de tal manera que, sin dejar de serlo, sin buscar atajos para suavizar dicha dureza, se consigue que se lea sin excesiva angustia, incluso tiene sus puntitos de ironía. Más allá de narrar cómo se supera el duelo, la novela nos cuenta cómo se vive cuando se es incapaz de superar ese horror y uno se queda colgado del momento en que todo pasó. No conocía al autor y siendo el mismo de Santander es algo imperdonable, pero después de este primer contacto espero que pronto vengan otros.



Hola, Rosa.
ResponderEliminarQué triste y qué humano eso de querer darle para atrás al reloj para volver al momento antes de. Me gustan estos libros que ahondan en sentimientos aunque sea duro. Además veo que el autor tampoco lo convierte en un valle de lágrimas intransitable.
Me apunto. Y no pasa nada por no conocer a todos los escritores de la tierra aunque vivamos en Comunidades más manejables que Madrid o Andalucía.
Besos
Me gusta seguir a los escritores de mis tierras, y no ha sido fácil porque León, no sé por qué, da muchos y buenos escritores; Cantabria, menos, pero también. El asunto es que siempre hay alguno nuevo por conocer y en este caso ha sido un gran acierto. me ha gustado mucho la novela y creo que a ti también te puede gustar.
EliminarUn beso.
Hola Rosa, todos querríamos volver a ese momento en que nuestra vida cambió, para mal, en un intento de enmendarlo, pero a parte de que no se puede, tal vez sí lo hiciéramos no serviría de nada, porque lo que tiene que ser, será, yo en eso soy bastante fatalista. Muy buena pinta tiene esta novela, aunque sea dura, no conocía al autor y me lo llevo apuntado. Yo tampoco llego a todos los autores asturianos y gallegos ( comunidades entre las que paso mi tiempo), pero con tanto como quiero leer es imposible abarcarlo todo. Besos.
ResponderEliminarYo no creo en el destino, creo que no soy fatalista y que de hacer las cosas de distinta forma la vida transcurriría por distinto camino. Lo que si está claro es que una vez tomadas las decisiones y llevadas a la práctica, nada puede hacernos volver atrás y cambiar lo decidido. En esa fatalidad sí creo.
EliminarAsturias, Galicia, Cantabria, León... nos repartimos el noroeste de España. Grandes tierras.
Un beso.
Muchas gracias por tu reseña. Conozco al autor de oídas pero no he leído todavía nada suyo aunque esté parece una opción buenísima para empezar. Me lo apunto. Un abrazo.
ResponderEliminarPues yo no le conocía ni de oídas, más allá de que Bárcena es un apellido muy cántabro. Lo conocía porque he tenido alumnos y conocidos con ese apellido, pero al escritor no lo conocía. Ahora lo seguiré leyendo porque me ha gustado mucho.
EliminarUn beso.
¡Hola! bueno, creo que ya sabes que esta novela la abandoné, pero la verdad que tras leer la reseña de Juan Carlos y ahora la tuya, no me lo explico, porque creo que lo tiene todo para gustarme y me gustaría darle una segunda oportunidad. No sé porqué, hubo un momento en el que él no sale de ese bucle de querer regresar al pasado, que me aburrió.
ResponderEliminarEl tema es muy chulo, esos sucesos del pasado que a veces son tan duros (como la pérdida de una hija) que te anclan a ese Momento y es complicado salir. El comportamiento de la madre me parece genial, cada uno busca la manera de poder desprenderse de ese nudo que atenaza, a su manera...
Me alegra que la hayas disfrutado
Un beso.
Imagino que lo que te aburrió fueron los mensajes de los foros sobre volver al pasado y demás. Creo que deberías darle otra oportunidad porque, aparte de ese empeño por corregir el transcurso de los acontecimientos volviendo al 13 de abril, hay mucho más en la novela.
EliminarA mí también me ha parecido fantástica la estrategia de la madre para superar el pasado. Creo que ante un dolor tan inmenso como debe ser la pérdida de un hijo cualquier estrategia que te permita seguir adelante es válida. Sin embargo la estrategia de él no me lo parece porque más que sobrevivir al trauma se hunde cada vez más en él. Ojalá la retomes y te guste.
Un beso.
La fatalidad suele cambiar a las personas y la pérdida de un hijo, o hija, es de las peores, algo que nunca se olvidará por muchos años que pasen. La cuestión es cómo afrontar esa pérdida, cómo llevar el duelo y lidiar con él. Siempre, o casi siempre, que he visto o leído un hecho como el que se narra en esta novela, suele ser la madre la que tiene muchas más dificultades para sobrevivir al duelo, mientras que el padre asumen esa desgracia con más facilidad. De ahí que se produzcan muchos divorcios tras la muerte de un hijo, o hija, sobre todo si uno de los cónyuges responsabiliza al otro de esa desgracia, o no entiende cómo su marido no sufre (aparentemente) tanto como ella.
ResponderEliminarEn este caso es el padre quien, seguramente acosado por la culpabildad, no supera esa pérdida.
Sea como sea, me parece un tema realmente duro aunque, como dices, no lo resulta tanto en su lectura. Desde luego es un mérito de este autor. Muy interesante.
Un beso.
Las madres suelen estar más involucradas en la vida familiar y sus relaciones con los hijos es mucho más intensa. He dudado si escribir esto porque igual se me trata de machista, pero es que es la realidad que se da aún en la mayoría de las familias. Además tampoco hay que obviar el hecho de que la madre lo ha gestado, lo ha parido y lo ha amamantado y eso tiene que influir porque es algo que ni el machismo ni el feminismo pueden cambiar.
EliminarEn esta historia no hay culpabilidades adjudicadas por parte de la madre y eso que podría considerar que tiene muchos motivos. Es el padre el que se culpa y sí, es ese hecho el que hace que sea incapaz de superar la pérdida. Quiere volver al pasado y cambiar los hechos de los que se siente culpable. Muy recomendable.
Un beso.
Vaya manera de volver al pasado: volver a ser el que uno era en un momento determinado. Original la premisa del argumento de un libro singular que apetece leer. Yo estoy comenzando con "La primera Meiga", a ver que me depara.
ResponderEliminarAbrazos!
Original y angustiosa, porque renunciar a todo lo vivido desde El Momento puede suponer renunciar a cosas muy valiosas y que, en este caso, podrían haber ayudado a Daniel a recuperarse. La primera Meiga no me sonaba de nada, pero he buscado información y parece interesante, sobre todo la parte del pasado. Ya me contarás.
EliminarUn beso.
¡Hola, Rosa! Por tu reseña, veo que es una lectura dolorosa y muy triste, ya que afrontar la muerte de una hija, debe ser devastador. Algo que llamó mi atención, es que el padre hará lo posible por volver al pasado, con tal de ver a su hija otra vez. Me ha gustado mucho la trama y de más está decirte que me lo apunto, solo espero poder encontrarlo en mi país. Muchas gracias por la reseña y espero tengas un fantástico fin de semana. ¡Besos!
ResponderEliminarEn última instancia, siempre está Amazon para encontrar lo inencontrable. Es una historia dura, pero se lee con facilidad porque el autor se encarga de desdramatizar y meter incluso algún toque de ironía. Espero que lo disfrutes.
EliminarUn beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarNo he leído a Juan Gómez Bárcena, veo que en esta novela el autor logra transmitir, sin caer en dramatismos exagerados, la lucha desesperada de un padre por sobrevivir al dolor. Sin duda que el duelo por la muerte de una hija debe ser intenso y caótico, un dolor que lamentablemente no sigue un tiempo lineal, ni tiene una fecha límite :(
"Abril o nunca" pinta ser una historia fascinante y conmovedora y seguro que por el tema tratado no debe ser una lectura fácil, pero me ha llamado bastante la atención y no descarto leerla.
Gracias por recomendarla y feliz domingo ;)
Un beso.
De todas las estrategias que se pueden adoptar para sobrevivir a un suceso tan terrible, el protagonista escoge las más esotérica: tratar de volver al momento (El Momento) en que una decisión trastocó su vida para siempre. Lo malo es que para lograrlo tiene que eliminar toda su vida desde ese momento, olvidarlo todo y volver a ser el que era. Y es muy difícil porque aunque parezca que la vida se para en el momento de la tragedia en realidad se han vivido muchas cosas y se ha conocido gente que puede ser importante. A todo ello hay que renunciar. Tal vez por eso nadie ha sido capaz de retornar al pasado. Me parece mucho mejor dedicarse al yoga, la vida sana y el empeño por seguir adelante como hace la madre.
EliminarUn beso.
Leí con gusto esta novela y disfruté muchísimo escuchando a su autor en la tertulia que hicimos con él sobre este libro. Nos aclaró extremos muy interesantes como, por ejemplo, que él no se planteó para nada centrar la novela en el asunto de la paternidad que muchos lectores le señalan. es curioso cómo los libros hacen estallar en los lectores aspectos que los autores no se los habían planteado. Y muy interesante el debate sobre el final: que si Teresa está así o está asá, etc. Más que interesante el asunto de la superación o no del duelo. También muy interesante el tema de lo que circula y te puedes encontrar en las RRS; hay mucho friki por ahí, mucho solitario como el protagonista y ese Schneider o ese John 1419 que divagan y divagan sobre cuestiones increíbles. Lo que saqué claro de esa tertulia es que a Juan Gómez Bárce -según confesó- siempre le ha atraído el asunto del tiempo. Y esta novela es otra vuelta sobre el tema que lo tiene subyugado-
ResponderEliminarUn beso
Está claro que no es una novela sobre la paternidad. El motivo (El Momento) podría haber sido cualquier otro. Yo he visto más el tema en las diferentes formas de superar un duelo; en la soledad que a todos nos acompaña aunque estemos rodeados de gente; y mucho más si no lo estamos como le sucede a Daniel; y sí, en el tiempo, que creo que es el tema principal. Ese empeño por volver a tiempos pasados, a momentos en los que aún no se había producido ese Momento que cambió la vida para siempre. Muy interesante el final, en efecto. Puede que no sea que se tomen las decisiones que se tomen todo resultará igual, sino que por mucho que nos demos otra oportunidad las decisiones serán las mismas y como dice la frase erróneamente atribuida a Einstein «Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes». Una novela que me ha gustado mucho y que me ha hecho conocer a un autor del que seguiré leyendo cosas. Muchas gracias por la recomendación.
EliminarUn beso.
Es verdad que el tiempo, como tantas otras cosas es relativo. como bien dice el autor al principio no es lo mismo un minuto de angustia que uno de placer.
ResponderEliminarPor otro lado esta novela plantea en su fondo la manera menos dolorosa de afrontar el duelo de la pérdida, cada cuál lo hace como entiende que será menos lastimoso. La vida sigue y el tiempo pasa. Ante un hecho dramático del que no hay vuelta atrás, cada uno sobrevive como puede para no hundirse en el futuro lastrado por el pasado.
Me ha gustado tu sinopsis y el descubrimiento de un nuevo autor.
Besos.
Es una novela muy interesante. No sé cuál es la mejor forma de superar ese duelo, si la del padre queriendo corregir los hechos volviendo al pasado o la de la madre tratando de superar ese pasado y seguir adelante construyendo un futuro, sin su hija, pero futuro para ella. Creo que yo me quedaría a medias. No trataría de volver al pasado, aunque el hecho de haber procedido de otra forma me angustiara, pero tendría serias dificultades para seguir adelante de manera razonable. No obstante son cosas que hasta que no se viven no se sabe cómo se va a reaccionar. Un autor muy recomendable.
EliminarUn beso.
Menuda historia, Rosa. Un tema dolorosísimo y una estrategia tremenda la del protagonista, incapaz de asumir lo sucedido. Pero, efectivamente, cada uno lidia con el sufrimiento como puede y no es algo que nadie deba juzgar. Por lo que dices está muy bien contada y el planteamiento es original así que la tengo en cuenta. Un beso.
ResponderEliminarBien contada, bien escrita y, por supuesto, con una trama original y muy interesante. Han sido todo un descubrimiento tanto la novela como el autor.
EliminarUn beso.
Tema muy interesante, el duelo, que cada uno , por lo que se ve en esta novela, lo lleva como mejor sabe, y creo si afirmo que el duelo como para la enfermedad o cualquier sitruación que afrontes en la vida, es diferente en cada uno de nosotros, tiene sus fases y sus momentos.
ResponderEliminarYo recuerdo que el duelo de mi padre fue mas duro que el de mi madre, por una razón muy sencilla, mi padre fue por sorpresa y sin esperarlo, y el de mi madre, era algo que se esperaba, y han sido distintos, además a mi padre le pude llorar durante un periodo de tiempo, pero a mi madre, otras circunstancias familiares y sobre todo porque la muerte de mi madre, era muy clara, y se lleva de distinta forma, porque acabas aceptandoló sin querer, y además lo mas importante, es que aquella que tienes delante, primera no es la que era, y segundo, aunque con todo el dolor de tu corazón prefieres que parta antes que sufrá y no va a volver a ser aquella madre presumida y llena de vitalidad, de modo que en mi si me dolió pero también hubo un poco antes aceptación, aparte que por cuestiones ajenas a mi voluntad tampoco me dejaron mucho paso ni al dolor ni a la tristeza. y además ya sabes se me junto con el duelo de la perdida de Chari.
Un beso y la anoto porque creo que ha pasado el tiempo suficiente para poder leer algo asi.
Ya tienes la segunda parte de nuestro finde en Madrid, ,que te animara.
Sí, los duelos son muy diferentes. Diferentes duelos para una misma persona o el mismo duelo para personas diferentes. Por desgracia, vamos acumulando pérdidas y sabiendo cada vez más del tema. Lo original de la novela es que Daniel trata de llevar su duelo de manera patológica desde mi punto de vista. Tratar de volver al pasado para cambiar el Momento que lo desencadenó todo, es algo muy loco. Sea como sea, es una novela muy recomendable.
EliminarUn beso.
Buenas tardes, Rosa.
ResponderEliminarTema duro el que trata la novela que nos reseñas. Enfrentar una realidad tan dura debe ser horrible, ni me imagino cuánto. Apuntada queda, ya que a ti te ha gustado tanto el planteamiento del autor y su estilo literario. Gracias por el descubrimiento!!
Feliz comienzo de semana!!
Hola, Undine.
EliminarYo tampoco puedo imaginar el inmenso dolor que supone perder a un hijo. No quiero ni planteármelo. Y creo que ante una situación tan terrible, cualquiera puede salir por cualquier lado: unos haciendo yoga y otros tratando de corregir el pasado. ha sido un descubrimiento también para mí.
Un beso.
Un tema muy duro, pero me alegra saber que el autor no se recrea en el dolor. Y con todo, creo que es un libro que tiene que doler. Es una situación que nadie quiere vivir. Pero me has dejado con curiosidad por esas dos maneras tan diferentes de afrontar esa cruel realidad. No me importaría leerla.
ResponderEliminarBesotes!!!
Duele, pero no tanto como se podría pensar en un principio. El autor sabe enfrentar el tema con poco drama y, por momentos, incluso sus detalles humorísticos. Es una novela distinta que creo que merece la pena.
EliminarUn beso.