"Grandes promesas" Pierre Lemaitre
«Su amor por François y Hélène, sus otros hijos, había evolucionado —los quería como una mujer de setenta años quiere a unos hijos de cuarenta—, pero con el Gordito seguía siendo la joven madre que sufre por su niño tímido, retraído, ansioso, permeable a todas las emociones. "El Gordito es una esponja...", solía decir Louis, su marido, fallecido unos años atrás. Así que, mientras el resto de los asistentes observaban el improvisado escenario, ansiosos por que empezara aquella pequeña ceremonia literaria, ella se esforzaba por ignorar la irritación teatral de su nuera. Y aunque se sentía muy orgullosa de François, el protagonista de la noche, sólo podía pensar: "Que no le haya pasado nada a mi Jean"».
Recuerdo que cuando terminé la tercera parte de lo que iba a ser la trilogía Los años gloriosos, Un futuro prometedor, comenté que, por lo que el autor mencionaba en el epílogo, habría más libros acerca de la familia Pelletier, y decía yo: «Una maravillosa promesa que espero que pronto se materialice en una nueva entrega de la trilogía, aunque me inclino más por una nueva trilogía que recupere a los descendientes de Louis y Angèle Pelletier». Pues no, estaba equivocada. Lo que tenía que venir era una nueva entrega de Los años gloriosos que se convierte así en una tetralogía. Una nueva entrega que cierra el ciclo y lo cierra tan bien, y me ha gustado tanto, que seguramente figurará entre mis favoritos de 2026.
Poco se puede decir que no destripe la trama de ésta y de las tres anteriores para quien no las haya leído. Tenemos a los personajes de siempre: Angèle, ya viuda de Louis, sigue velando y sufriendo por sus hijos y nietos. Tenemos por una parte a Jean, el hijo mayor, casado para desgracia de todos, con Geneviève. Colette, la hija mayor, ha sido durante años víctima del egocentrismo extremo de Geneviève que nunca la quiso y se avergonzaba de ella. Pero eso ha cambiado. El hijo pequeño del matrimonio, Philippe, que era el ojito derecho de su madre, ha perdido los favores de ésta en cuanto ha visto que su niño no era la maravilla que ella esperaba.
«Durante siete años, aquel hijo le había parecido perfecto, pero al comprender que nunca destacaría en los estudios había cambiado de opinión y, como por reflejo, había empezado a adorar a su hija, que hasta entonces había sido el blanco de su hostilidad. Algunos temperamentos, decía Victor Hugo, no pueden amar por un lado sin odiar por el otro. Era su caso. En su descargo, hay que decir que era más fácil querer a la que tenía éxito que al que hincaba los codos sin obtener resultados».
François ha triunfado como novelista y ahora recupera su afición original de periodista de sucesos. Ha encontrado pistas que le hacen volver hacia el caso de los asesinatos en serie que se han venido produciendo a lo largo de las tres entregas anteriores. Hace ya años que no se produce ninguno, pero François no cree en las casualidades y las pistas que encuentra, de no ser casualidad, le llevan a un sospechoso en el que jamás habría pensado. No quiero desvelar nada, tan solo diré que el lector está al tanto de la identidad del asesino desde el principio.
Hélène, la hermana pequeña, y Lambert, su marido, parecen vivir tranquilos con sus hijos. Aparecen en las reuniones familiares, pero Hélène tiene menos peso del que tuvo en entregas anteriores.
Mientras asistimos las vicisitudes de los Pelletier, aparece un personaje al que vamos siguiendo a lo largo de los años. Retrocedemos a 1950 y conocemos a Manuel de catorce años e hijo de un matrimonio español. Sus padres tenían versiones muy diferentes acerca de la historia familiar.
«En ambas, todo empezaba a mediados de los años treinta, con las penurias de la vida en España que los habían obligado a emigrar a Francia para que el padre trabajara como temporero. Ambas contaban cómo, gracias a conocidos y parientes, habían acabado en aquella región donde —en una época en la que aún no existían las cosechadoras— la siega requería abundante mano de obra».
Iremos siguiendo a Manuel en capítulos que alternarán con la historia central de la familia Pelletier y que van avanzando en el tiempo hasta encontrase con ella en 1964. No sabemos qué es lo que terminará uniendo las dos historias, aunque lógicamente, sabemos que algo tiene que establecer un nexo entre ambas.
Y lo hay. Y llega casi al final. Y ese final es, como ya he dicho, el cierre perfecto para la historia de la familia Pelletier, que no deja de ser el cierre perfecto (si es que no llegan más novelas relacionadas) para los siete libros que componen la trilogía Los hijos del desastre y esta tetralogía, Los años gloriosos. Una historia que se inició con Nos vemos allá arriba y que recorre medio siglo XX, desde 1918 hasta 1964. Un final con toques de humor, dentro de su tragedia, con guiños surrealistas que hacen esbozar una sonrisa, con esa emoción que queda cuando una historia nos ha ido gustando página a página (y libro a libro, en este caso) y se cierra con un final digno de todo lo anterior. Terminé la novela y lo que me salió en ese momento fue «¡Qué bueno es este hombre!». Y es que sí, Pierre Lemaitre es muy bueno. Me lo ha demostrado novela a novela, y las he leído todas. No hay ninguna de la que se pueda decir que es más floja, pero sí hay un par de ellas que me han parecido sublimes. Ésta es una de ellas.
Las otras novelas de Pierre Lemaitre leídas y con enlace a las reseñas y año de lectura entre paréntesis son:
"Nos vemos allá arriba" (Trilogía Los hijos del desastre) (2014)
"Irène" (Serie Camille Verhoeven) (2015)
"Alex" (Serie Camille Verhoeven) (2015)
"Vestido de novia" (2015)
"Rosy & John" (Serie Camille Verhoeven) (2016)
"Camille" (Serie Camille Verhoeven) (2016)
"Tres día y una vida" (2016)
"Recursos inhumanos" (2017)
"Los colores del incendio" (Trilogía Los hijos del desastre) (2019)
"El espejo de nuestras penas" (Trilogía Los hijos del desastre) (2020)
"El ancho mundo" (Tetralogía Los años gloriosos) (2024)
"La gran serpiente" (2025)
"El silencio y la cólera" (Tetralogía Los años gloriosos) (2025)
"Un futuro prometedor" (Tetralogía Los años gloriosos) (2025)
"Grandes promesas" (Tetralogía Los años gloriosos) (2026)



Muchas gracias por tu reseña. Del autor he leído Irene, Alex, Rosy and John, Camille, Vestido de novia y Recursos inhumanos. Todas me gustaron mucho y me has recordado que tengo pendiente seguir leyendo sus libros, varios los tengo en casa, así que no tengo excusas. A ver si este verano me pongo con la trilogía o con la tetralogía.
ResponderEliminarEl primero de la trilogía que es también el primero de toda la historia que comienza al terminar la Gran Guerra, Nos vemos allá arriba, es desde mi punto de vista la mejor novela del autor, aunque puede que sea porque fue lo primero que le leí y me dejó prendada. No dejes de leer estos siete libros porque son magníficos y compensan cada minuto empleado.
EliminarUn beso.
Qué voy a decirte, Rosa, que ya no sepas de tanto haberlo repetido. Pierre Lemaitre es uno de mis autores favoritos, si no el que más. Yo también he leído todas sus novelas, desde que le descubrí con Nos vemos allá arriba. Y novela que escriba de nuevo, novela que leeré porque para mí ya es un referente y una garantía de disfrute, por los argumentos con los que ha trabajado y sobre todo por su prosa, intercalando, como bien dices, unas pequeñas dosis de humor entre el drama de la historia.
ResponderEliminarY en cuanto a esta novela en concreto, al margen de su riqueza, me ha manteido sumamente intrigado por saber el final que les tenía preparado a Jean y a la odiosa de Geneviève. Hasta en esto Pierre Lemaitre ha sido original.
Un beso.
El final de la historia, ese destino que les asigna a Jean y a Geneviève, es un final de los que emocionan por su perfección. No sé si seguirá con otra trilogía que retome algún personaje de ésta. Al fin y al cabo aún le queda mucho siglo XX por narrar y un cuarto del XXI. me encantaría que así fuera. Cuando terminé Grandes promesas me costó mucho conectar con otro libro. me dejó tan llena y satisfecha que fue difícil volver a conectar con la lectura. Me fui por otros autores, autoras en este caso, que también son garantía segura. Me refiero a Joyce Carol Oates y Elizabeth Strout.
EliminarEspero que sea lo que sea, pronto Pierre Lemaitre escriba otra novela.
Un beso.
En su día tuve en el punto de mira Vestido de novia, pero no lo leí. No he leído nada del autor y esta reseña me ha hecho plantearme acercarme a él, aunque reconozco que me echa para atrás que sea tetralogía. Miraré primero los que son tomo único.
ResponderEliminarBesos!
Aunque es un autor muy dado a trilogías y tetralogías tiene varios libros que son independientes y que son muy buenos, pero para mí lo mejor lo tiene en esas series, policíacas o no. Es un autor al que no hay que dejar pasar.
EliminarUn beso.
¡Hola! Después de leer tu reseña, me di cuenta lo mucho que me falta por leer y hay tantos autores por descubrir, como Pierre Lemaitre. Siendo honesta, no conozco su obra, por lo que me encantaría empezar a descubrir sus libros, así que, apuntado queda. Espero sigas disfrutando del fin de semana. ¡Besos!
ResponderEliminarEs un autor, como le digo a Narayani, al que no hay que dejar pasar porque tanto en policíaco como en novelas más de personajes y circunstancias, atrapa sin remedio y sus historias son de lo más interesante.
EliminarUn beso.
Holaaa Rosa. Qué de tiempo sin pasar por aquí... A ver, de este buen señor sólo me leí los dos primeros de la trilogía de Camille, que tanto dio que hablar, con su crueldad explícita y demás. Lo cierto es que me gustó mucho pero no terminé de leerla. He comentado muchas veces que soy muy perezosa para las trilogías porque se me van cruzando otras lecturas y luego olvidó retomar la que dejé en el aire. Así que, con respecto a esta tetralogía que pones tan bien, y a esta familia, me parece que lo voy a dejar en el aire. Un beso
ResponderEliminarTe diré que yo, salvo el segundo y tercero de esta última tetralogía que los leí seguidos, el resto los he leído a medida que se iban publicando, con muchos meses o años entre uno y otro, y los he disfrutado igualmente. es que el autor es tan bueno y escribe tan bien que no me importa lo que escriba, porque lo voy a leer. Su serie policíaca sobre Camile Verhoeven es fantástica y del personaje de Camille... qué decir.
EliminarUn beso.
De momento me he leído de este autor solo las de la serie de Camille Verhoeven y me gustaron bastante. Quise seguir con la de ``Nos vemos allá arriba´´ pero surgieron otros títulos y otros autores y me desvié de la ruta prevista. Será cuestión de retomar la pista al autor.
ResponderEliminarBesos
Yo empecé con Nos vemos allá arriba y me enamoré del autor. La serie de Verhoeven fue lo siguiente y me cautivó totalmente. La trilogía que comienza con Nos vemos allá arriba y esta tetralogía que de alguna manera la continúa, me han parecido tan buenas o más que la serie policíaca. En fin, que no tiene desperdicio porque sus novelas independientes también son buenísimas. Retoma al autor. No creo que te arrepientas.
EliminarUn beso.
Hola, Rosa.
ResponderEliminarQué buena sensación es esa, cuando después de dedicarle tiempo a nada menos que a cuatro libros cierras el último y dices, qué pedazo historia, qué bueno eres.
Si fuera uno sólo no me lo pensaba pero cuatro igual es demasiado para mí. Me atrae muchísimo el personaje del novelista. Lo mismo me leo éste sólo, o empiezo por éste y luego ya veré. Me has picado, jeje.
Iré viendo.
Besos
Y ten en cuenta que esta tetralogía, da continuidad a la trilogía de Los hijos del desastre (que en un primer momento se llamó Trilogía de entreguerras). Aunque para leer los cuatro libros de Los años gloriosos no es preciso haber leído la trilogía mencionada sí que creo que la tetralogía conviene leerla en orden. Es la historia de una familia y empezar por el último... Si no conoces al autor te recomendaría leer alguno de los cuatro que tiene independientes, luego ya puedes pensar si te apetece seguir con él, aunque es cierto que donde más brilla es en las series. En fin, que creo que no deberías perdértelo.
EliminarUn beso.
Hola, Rosa. Tengo toda esta serie pendiente y el caso es que lo poco que he leído del autor me ha gustado mucho, pero se van cruzando otras historias y nunca llego a ella. Gracias por el recordatorio. Me ha ha encantado lo que cuentas. Un beso.
ResponderEliminarIgual te asusta, pero yo me liaría la manta a la cabeza y las leería las cuatro seguidas. Es una historia muy coherente y con episodios que pasan de una novela a otra, pero lo fundamental es que te engancha de tal forma (al menos a mí) que estás deseando seguir con las aventuras de los Pelletier.
EliminarUn beso.
Buenas tardes, Rosa.
ResponderEliminarYo soy una de esas lectoras/res que no se han leído aún la saga, y agradezco las aclaraciones. Nos pones tan bien esta tetralogía (mira que es difícil cerrarlas bien), que no puedo dejar de apuntarla con letras doradas. Va directa a mi lista para la FLM 2026. ¡Gracias por la recomendación!
Un abrazo, y feliz comienzo de semana!!
Hola, Undine.
EliminarNo sé si has leído Los hijos del desastre, su trilogía anterior ambientada en el periodo de entreguerras, que también es magnífica. Ésta deriva de aquella, aunque tampoco hace falta haberla leído porque tiene entidad propia. A mí Pierre Lemaitre me cautivó desde que lo leí por primera vez con Nos vemos allá arriba. Ganó el Goncourt en 2013. Creo que éste es un premio que aún mantiene su prestigio. Es lo que tiene el que no haya dinero de por medio.
Un beso.
Me queda por leer el último libro de la trilogía de Los hijos del desastre. La quiero leer prontito, que le tengo ganas. Y cuando termine con él, seguramente empiece a darme el capricho y me iré haciendo con estos libros para ir leyéndolos también. Es un autor fantástico, que sabe como atraparte y meterte de lleno en sus historias.
ResponderEliminarBesotes!!!
Me estoy planteando releer Los hijos del desastre porque, salvo la primera que me impactó bastante y fue con la que conocí al autor, las otras dos las recuerdo muy vagamente. Pierre Lemaitre te atrapa y sus novelas te llenan de tal modo que después de terminarlas me cuesta leer otra cosa porque nada me satisface lo suficiente y es que deja el listón muy alto.
EliminarUn beso.
Hola Rosa, de esta tetralogía leí los dos primeros libros, tengo que retomarla. No sabía que la trilogía de Los hijos del desastre era el principio de esta, pensé que eran independientes, (ando un poco perdida), pero por lo que comentas no es necesario haberla leído para disfrutar de Los años gloriosos, a mí me gustaron mucho y no sabía que había otros tres delante, aún así los tendré en cuenta para más adelante. Besos.
ResponderEliminarA ver, se pueden considerar independientes y si no has leído Los hijos del desastre puedes leer Los años gloriosos perfectamente. Al final de El ancho mundo se descubre que un personaje importante es uno de los protagonistas de Nos vemos allá arriba, la primera entrega de Los hijos del desastre. Pero vamos que tampoco es necesario saber eso para disfrutar plenamente. No obstante, te recomiendo y mucho esa primera trilogía porque ese primer libro de la misma es lo primero que leí de Pierre Lemaitre y para mí sigue siendo insuperable.
EliminarUn beso.
Ayyyy que lío, Rosa, con las trilogías y las tetralogías... Entiendo por lo que dices arriba que la familia Pelletier es la protagonista tanto de la trilogía como de la tetralogía? Curioso...
ResponderEliminarEntiendo perfectamente lo que dices, aunque no vaya conmigo, sobre cuando a los que leéis sagas, sí. una de ellas te encanta y parece que ha terminado (a veces solo lo parece porque generalmente suele haber continuación) deseas que haya nueva entrega para disfrutarla también. Aquí parece que ya está cerrada del todo, aunque..., nunca se sabe.
Lemaitre es un grande, eso lo sé, y lo he disfrutado en primera persona en el pasado (hace bastante). ¿Adivinas cual he leído? Claro, uno de los sueltos, "Vestido de novia" y te diré que me gustó mucho, es una novela que recomiendo mucho en la biblioteca, lo recuerdo con mucho agrado
Es maravilloso tener a esos autores que nunca nos defraudan
Un beso.
Un miembro de los Pelletier fue uno de los protagonistas de Nos vemos allá arriba, la primera novela que leí del autor y que inaugura la trilogía. Esta tetralogía, por tanto, tiene sus raíces en aquella primera novela, pero no tiene mayor importancia. Si no has leído la trilogía puedes leer perfectamente la tetralogía.
EliminarYo he leído todas las novelas del autor y con lo mucho que me gustó su tetralogía policíaca sobre Camille Verhoeven, estas dos series más históricas me han gustado mucho más. Sé que las series no te gustan nada, nada, pero es una lástima porque las he disfrutado tanto... Oero bueno, hay tanto por leer. De Lemaitre aún te quedan varios libros independientes.
Un beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarNo he leído al autor y sin duda que en algún momento me acercaré a Pierre Lemaitre, pero no será con la trilogía ni la tetralogía, ja, ja, ja.
He leído siempre buenas reseña de "Vestido de novia" así que probablemente esa será mi primera opción para conocer la prosa del autor.
Entiendo que como lector, uno se encariñe con la evolución personal de los miembros de la familia Pelletier y la verdad es que se disfrutan muchos esas historias que abarcan largos períodos de tiempo.
Por lo que nos cuentas, hay que admirar la capacidad de este autor para construir una narrativa monumental con giros brillantes, intriga política y un ritmo adictivo que no decae a lo largo de las siete entregas. Me contenta mucho saber que esta lectura seguro figurará entre tus favoritos de 2026.
Besos.
Vestido de novia es una muy buena novela y tiene otras tres, también sueltas, que son muy buenas. Pero creo que, precisamente, lo mejor que tiene son estas dos series ambientadas en el siglo XX y su tetralogía policíaca. No obstante, es un autor muy bueno. Lo suyo normalito es muy superior a lo mejor de muchos otros. Creo que cualquiera de sus novelas independientes te gustará.
EliminarTengo pocos recuerdos de la trilogía Los hijos del desastre, salvo que me gustó. Esta otra de Los años gloriosos que la tengo más reciente, me ha parecido fantástica. Escribe de maravilla, mantiene un punto irónico, incluso en escenas terribles, que le da más relieve al horror por puro contraste. En fin, que me tiene enamorada.
Un beso.