"La línea de la venganza" Ángel Osuna
«Es de noche. Por fin.
Dos mujeres yacen en la cama,
atrapadas en una quietud que parece haberlas arrancado del tiempo. La primera
lleva horas esperando a que la oscuridad tome forma y la muerte le revele su
rostro. La otra, más joven —enfermera de profesión, aunque en su mente esa vida
parece distante—, ha intentado salvarla. Ha luchado con todo lo que tenía: ha
presionado heridas, contado pulsaciones, hablado, gritado, susurrado palabras
de consuelo e incluso rezado.
Pero al final solo le quedan las
manos teñidas de sangre, el sudor abrasándole los ojos y súplicas que ya ni
siquiera suenan, ahogadas en la impotencia.
Nada».
A Francisco Raíllo, ex legionario y bastante enfermo, lo conocemos en una noche de levante en su casa junto al faro de Trafalgar. «Miembro de la familia de los Osuna, que junto con la de los Palete controlaban el tráfico de costo en Barbate, el chaval había nacido marcado en el amplio sentido de la palabra». Raíllo tiene su venganza pendiente y ahora que ve cercano el momento final, ha decidido llevarse a unos cuantos por delante.
Lola Barco recuerda que hoy hace un año que murió su hermano, Selu. Ella lo encontró muerto en su dormitorio y «el reguero de sangre que le cruzaba la cara [...] sigue fresco en su memoria, como si nunca fuera a secarse». Ella también lleva su venganza a cuestas, pero para poder llevarla a cabo, antes tiene que saber contra quién ejecutarla.
«Lola se lo había advertido en más de una ocasión. Sabía que Selu estaba metido en asuntos turbios, pero nunca imaginó que fueran de una profundidad tan oscura. Estaba acostumbrada a los rumores que corrían por el barrio. Guillén Moreno es un distrito de gente humilde y trabajadora, un lugar donde la precariedad laboral ha golpeado con crudeza desde siempre. Una barriada de edificios altos de hormigón y ladrillo con cuerdas para tender la ropa y olor a guiso para diez escapando por las ventanas. Entre sus bloques transcurrieron la infancia de Lola y la juventud de Selu. Diez años mayor, su hermano tuvo que enfrentarse a la heroína, el hachís, las jeringuillas en las escaleras y algún que otro ajuste de cuentas».
«Antonio Pavón, más conocido como el Tanque Pavony», también está a punto de acumular motivos para la venganza, aunque antes de pensar en vengarse tendrá que pensar en cómo sobrevivir, en cómo lograr el perdón de su jefe, el que le ha contratado para transportar el alijo que acaba de ser frustrado por la policía. Si todo hubiera salido bien le hubiera supuesto empezar a jugar con los grandes, pero ahora tendrá que aceptar cualquier cosa si quiere salvar la vida.
El Piraña, Luis Castro Mancheño acaba de salir de la cárcel «Al Piraña lo habían detenido en 2021 por pertenecer, presuntamente, a una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y marihuana. La policía se equivocó: el Piraña no es miembro de la organización; es toda la puñetera organización». Ahora pretende dejar de lado toda actividad delictiva y dedicarse a la familia, su mujer, Ana María, y sus hijos. Pero no será tan fácil dejar el mundo de la droga. Incluso en prisión ha adquirido compromisos ineludibles.
Vázquez Quintana es un comisario de policía incorruptible. O tal vez, es que su deseo de venganza no le permite la corrupción en la que tantos otros han caído. Su celo en perseguir narcotraficantes y en frustrar toda entrada de alijos por la costa le ha generado la animadversión de muchos.
Y está, lógicamente, el Francés. El malo de la película por así decir. De padres argelinos, nació en Kalliste, un barrio chungo de Marsella. «Sin embargo, apenas conserva recuerdos de la infancia. En parte, porque fue muy breve: terminó el día en que le metió una bala en la cabeza a Ahmed». Era aún un niño, pero junto a su amigo Nasser estaban a punto de ser asesinados y aprovechando que no le habían cacheado decidió ser él el asesino. Cuarenta años después, Pierre, el Francés, es el mayor capo de la droga en la costa sur de España. Su amigo Nasser es su mano derecha y Karim, el ejecutor de todos los escarmientos, advertencias y ajustes de cuentas.
Y está toda la caterva de personajes corruptos que por dinero o prebendas de cualquier tipo trabajan para el Francés, cada uno de la forma en que su puesto se lo permite. Y viendo cuáles son esos puestos, se entiende que la ayuda es fundamental para que el negocio de la droga se lleve a cabo con la precisión de una sofisticada máquina bien engrasada: el comandante jefe de la Policía Judicial, que dirige y coordina al EDOA de la provincia de Cádiz; el inspector jefe de la UDYCO en la Bahía de Cádiz; capitanes y sargentos de la Guardia Civil. Una red perfectamente tejida para mayor gloria del narcotráfico de la zona.
Y hay un periodista que va a tener su importancia. Pepe Carbonell, conocido en el gremio como el Quitapenas, trabaja en el Diario de Cádiz. Su apodo ha dado lugar a infinitas teorías, pero nadie sabe con certeza su verdadero origen.
«Es el primero en entrar en el rotativo y el último en irse. Pertenece a esa clase de periodistas que aún consideran que su profesión es la mejor del mundo. Es también uno de esos que el Diario querría apartar, pero el peso económico de la indemnización correspondiente impide el despido. Demasiados trienios acumulados engordan la cifra. Es, en definitiva, un periodista de otra época. Así que, en este momento, le pagan por beber, fumar y tocarse los huevos. Sin embargo, el Quitapenas no pierde la fe; anhela encontrar esa última historia que lo lleve de nuevo a la cresta de la ola antes de que un infarto lo conduzca al cementerio».
El Quitapenas cubrió la muerte de Selu mostrándolo como un importante capo de la droga. Su afán por destacar hizo que le diera al personaje una importancia que no tenía. Lola no lo puede soportar, pero ahora será la clave para que la mujer descubra definitivamente lo que sucedió con su hermano.
Con todos estos personajes, el autor monta una trama compleja, completa y tan bien estructurada que no deja cabo suelto. O yo no lo he apreciado, a pesar de que he leído el libro con suma atención. Una novela muy negra, con muy pocas luces, por no decir ninguna, en lo que a la trama se refiere. Con una prosa sencilla, pero depurada; trabajada para dotarla, precisamente, de esa sencillez. Con una estructura también un tanto compleja en la que, tras el primer capítulo, el que sucede en París en mayo de 2024, se vuelve a febrero del mismo año para contar la historia que desembocará en esa noche fatídica en la que dos mujeres, una moribunda y otra viva, permanecen en un hotel de París. La viva es Lola, lo sabemos enseguida. Pero ¿quién es la mujer a punto de morir? ¿Cómo y por qué han llegado allí? ¿Logrará escapar Lola? ¿Qué pasará después? Porque sí, cuando la historia de febrero se encuentra con la de mayo continúa hasta un final... que tendrá que descubrir quien esté interesado leyendo esta magnífica novela. Una novela que me ha sorprendido muy gratamente y me ha descubierto a un autor del que nada sabía, pero con el que espero tener buenos momentos en el futuro. Tiene otras tres novelas publicadas y habrá que estar atenta a las que vayan viniendo.
La lectura de La línea de la venganza ha sido una lectura conjunta, un Debate a tres con Marian, del blog Marian lee más libros, y con Marianna, del blog Los libros de Mava. En los enlaces correspondientes puedes leer las reseñas respectivas.



Hola, Rosa.
ResponderEliminarEsta no es para mí. Yo si apenas hay luz me agobio muchísimo y estoy deseando todo el tiempo que termine.
Qué hábil hay que ser para meter tantos elementos y que no quede ningún agujero por ahí. Pero se ve que este autor lo ha conseguido y además se mete en tu lista de autores a seguir.
Besotes
La verdad es que hay escenas bastante terribles, de las que puede que te produzcan rechazo. La verdad es que es una novela planteada y resuelta con gran habilidad. A mí me ha encantado y a mis dos compañeras de debate también.. Un autor muy a tener en cuenta.
EliminarUn beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarLas tres hemos coincidido en lo de la prosa, esa sencillez que en realidad es fruto de un trabajo muy depurado, es exactamente lo que hace que la lectura fluya tan bien pese a lo dura que es la historia.
Impresionante la construcción de "el Francés", un antagonista despiadado, ese pasado tan violento desde la infancia explica muy bien por qué el personaje resulta tan aterrador incluso antes de "entrar en acción" en la trama actual. Y es verdad eso que comentas de que no hay apenas luces en la historia, es una negrura casi total, sin personajes que sirvan de alivio cómico o esperanza real, lo cual hace que la tensión no baje en ningún momento.
Las tres nos hemos sorprendido con este autor que no conocíamos, tanto que nos ha dejado con ganas de más. Habrá que seguirle la pista a esas otras tres novelas que mencionas y también a sus futuros trabajos..
Ha sido genial compartir con Marian y contigo la lectura y el debate de esta novela negra, pues a por más historias que atrapan.
Un abrazo.
Sí, la prosa sencilla y fácil de leer es la que más trabajo lleva. Decir tantas cosas, decirlas bien y que resulten sencillas y fáciles de entender supone un gran trabajo. Los escritores mediocres hacen frases larguísimas y escriben como piensan y hasta meten frases subordinadas tan largas que se olvidan de añadir la principal y te dejan a medias, ja, ja. En fin, que este autor escribe muy bien, porque encima, además de sencillez, hay belleza y humor en su prosa.
EliminarLos personajes son grandiosos. Creo que es una de las pocas veces en las que me he detenido en hablar de cada uno, cosa que, al contrario que Marian y tú, yo no suelo hacer. Pero éstos se lo merecían.
En fin, un autor al que pienso seguir muy de cerca, en su futuro y en el pasado que ya arrastra con otras tres novelas. Un Debate muy satisfactorio.
Un beso.
¡Hola Rosa! te ha quedado una reseña muy completa, siempre me fascina cómo las tres decimos casi lo mismo con distintas palabras y nuestras reseñas se complementan para quienes nos leen (incluso para nosotras mismas). De esta novela nos ha sorprendido todo, el cómo está escrita, el estilo del autor y esa historia que nos agarró desde el comienzo y que está tan bien atada y entramada sin flecos como nos ha ocurrido con otras novelas que hemos leído. La verdad es que si te pones a pensar que muchos de los hechos que se cuentan y situaciones, son cosas que han pasado, pasan y pasarán probablemente en esa zona tan lacrada con el narcotráfico, es para poner los pelos de punta, así como se reflejaba también en la serie que ambas vimos "Marbella..."
ResponderEliminarPues eso, me ha encantado como siempre leer juntas este gran descubrimiento que seguro seguiremos de cerca (siempre y cuando no empiece a hacer sagas, al menos por mi parte)
Un beso.
Cuando lees esta novela no puedes dejar de pensar en Marbella. Expediente judicial, una serie que me encantó. Y sí, pensar que esas ficciones se viven en la vida real, que son el día a día de mucha gente, pone los pelos de punta. Aquí hay personajes que son carne de cañón, algunos han sido víctimas y victimarios, otros, solo una de las dos cosas, y la mayoría, por no decir todos, tiene complejidad suficiente para darle a la novela interés suficiente. Si añadimos una trama compleja y perfectamente tramada (valga la reduncia, como me dijo una vez una alumna), así como muy bien resuelta, hace que se le perdone todo, hasta ese final que en la forma es un tanto excesivo, pero en el contenido es perfecto.
EliminarUn Debate muy diferente al anterior que nos dejó finalmente un tanto decepcionadas.
Un beso.
Hola Rosa,
ResponderEliminarlas novelas con pocas luces y muchas sombras cada vez me cuestan más y sin embargo, todo en la novela que traes hoy me llama, los personajes, el estilo y esa historia bien urdida que atrapa y no te suelta. Voy a tener que leerla. Así que me la llevo apuntada. Besos.
A mí es que las novelas negras me gusta que sean muy negras y cuantas menos luces, más negras, ja, ja. fuera de bromas, es una novela que merece mucho la pena a poco que te guste el género, que sé que te gusta.
EliminarUn beso.
Negra negrísima, esta historia por lo que cuentas, Rosa, y si la trama está tan bien armada como dices parece una historia muy adictiva. Muy buena propuesta para estos días. Genial tu reseña.
ResponderEliminarRealmente muy negra, Marta, y muy buena. Ojalá te animes y la disfrutes.
EliminarUn beso.
Esta lleva tiempo en mi punto de mira, por eso de desarrollarse parte de la trama en mi ciudad así que me alegra ver que la has disfrutado tanto. A ver si me animo prontito.
ResponderEliminarBesotes!!!
No la dejes más. La he disfrutado mucho porque es muy buena, muy entretenida y Cádiz, siempre un factor que suma. Preciosa ciudad.
EliminarUn beso.
Cuanto más negras, más me gustan, y si son corales mejor. Por lo que cuentas es un autor que merece la pena tener en cuenta. Yo tampoco lo conocía. Apuntado queda. Yo, mientras tanto, creo que este verano voy a comenzar por fin con la serie de Petra Delicado, que siempre he tenido ganas de hincarle el diente.
ResponderEliminarAbrazos!
Realmente merece la pena Ángel Osuna. Creo que te gustará.
EliminarAy, Petra Delicado. Cinco novelas de la serie he leído y luego quedó abandonada. Desde finales de 2018 no la he retomado. A ver si con tu recordatorio me animo. La verdad es que es una serie que me gusta, pero hay tanto que algunas cosas se van quedando sepultadas bajo todo lo nuevo que llega.
Un beso.
Buenas tardes, Rosa.
ResponderEliminarEsta novela se sale totalmente de mi zona de confort. Creo que leerla me costaría muchísimo. Sin embargo, me encanta comprobar cómo le sacas partidos y disfrutas de tu género favorito.
Un abrazo.
Hola, Undine.
EliminarSí, sé que no es lo que más te puede gustar, pero para mí es un género imprescindible y esta novela ha sido todo un descubrimiento.
Un beso.
Felicidades Rosas. Me ha encantado tu reseña.
ResponderEliminarMuchas gracias. Me alegro de que te haya gustado la reseña. Es una magnífica novela que me ha descubierto a un autor del que nada sabía y al que seguiré fielmente.
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