"La reina Esther" John Irving
«Jimmy no era el hijo de nadie. Y
todo el mundo lo sabía: su madre lo había adoptado y nadie sabía quién era su
padre. En cuanto a la madre biológica del muchacho, no inspiraba ningún tipo de
confianza. En primer lugar, porque era huérfana.
Para los habitantes de Pennacook, James Winslow era, y siempre sería, el hijo de la huérfana. En la academia eran más amables. Los alumnos y el profesorado comprendían que tal vez Jimmy no era un auténtico Winslow, pero había muchos otros Winslow y todos querían y se preocupaban por ese chico. Bueno, no es de extrañar, señalaban los habitantes de Pennacook: Jimmy era el único varón Winslow».
Para los habitantes de Pennacook, James Winslow era, y siempre sería, el hijo de la huérfana. En la academia eran más amables. Los alumnos y el profesorado comprendían que tal vez Jimmy no era un auténtico Winslow, pero había muchos otros Winslow y todos querían y se preocupaban por ese chico. Bueno, no es de extrañar, señalaban los habitantes de Pennacook: Jimmy era el único varón Winslow».
«Fueron tres alumnas modélicas en las escuelas públicas de Pennacook y, por la forma en que superaron la universidad, pues también lograron entrar en buenas escuelas de posgrado, podría pensarse que pertenecían a la familia Winslow».
Dada la escasa edad que se llevaban las niñas, las tres niñeras convivieron con la familia durante algún tiempo. «Me trataban como a una más de sus hijas, a todas nos trataban igual». Cuando Prudence tenía cinco años y dado el exacto intervalo de dos entre cada alumbramiento, los habitantes de Pennacook descartaron el nacimiento de nuevos hijos y la familia despidió a la última niñera.
Pero para sorpresa de todos, cuando Prudence tenía diez años, Constance volvía a estar embarazada y la niña que nació se libró de los piadosos nombres de sus hermanas porque esta vez fue su padre quien escogió el nombre. Se llamaría Honor, inspirado, tal vez, en algunas de las novelas que Thomas Winslow les leía a sus alumnos de la Academia Pennacook y que dotaba a su portadora de más responsabilidad si cabe que los extraídos de libros religiosos que había escogido la madre para las hermanas.
Para Honor, por distintas causas, tuvieron que buscar niñera en un lugar desconocido. Viajaron hasta Maine, hasta el orfanato St. Cloud, dirigido por el doctor Larch, y si a alguien le suenan orfanato y doctor será porque ha visto la magnífica película Las normas de la casa de la sidra o, mejor aún, ha leído Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra. La película, basada en la novela le valió a John Irving el Oscar al mejor Guion Adaptado en 1999.
Pero sigamos con La reina Esther. En Saint Cloud los Winslow enseguida simpatizan con el doctor Lars. Muchas cosas los unían, entre ellas el gran respeto por la vida y por las distintas maneras de vivirla. Allí le recomendaron a Esther, una huérfana que había llegado al orfanato en 1908. Tenía cuatro años y era judía. Su madre había sido asesinada por antisemitas en Portland, Maine. Esther, que ahora tiene catorce años, lleva como una asignatura pendiente un judaísmo del que sabe muy poco,
«[...] a Esther las historias de Purim le hicieron llorar. "Nunca lograré ser judía, ¡tengo mucho que aprender!", lloró Esther. Nadie la había visto llorar antes.
— Ayudaremos a Esther a ponerse al día, la pondremos en contacto con otros judíos. Encontrará a su gente — le dijo Thomas al doctor Larch.
— Es necesario que sepan que Esther querrá ir allí algún día — les dijo Larch a los Winslow.
— ¿Ir adónde? — preguntó Constance al médico.
— A los reinos históricos de los israelitas y los hebreos, a la Israel y la Judá históricas... ¡Como si fuera posible viajar allí! — exclamó el doctor Larch».
Poco sabían los Winslow la importancia que iba a tener Esther en la vida de Honor y en la de la familia en general. Seguiremos las andanzas de la familia Winslow desde los años veinte (salvo las referencias a los antepasados que llegaron del otro lado del océano en el Mayflower en 1620) hasta los años ochenta. Nos sumergiremos en una historia apasionante, divertida por momentos, trágica en ocasiones, original como pocas (como casi todas las del autor), que rezuma situaciones originales, personajes contradictorios, posturas alegajadas de lo usual en su época (e incluso en la actualidad, varias décadas después), escenas emotivas, pero nunca lacrimógenas; y siempre, siempre, una comprensión emocionante frente a todo tipo de formas de vivir. Nada es censurable para el autor, siempre que sea respetuosos con el resto. Todo es admitido, salvo lo que se niega a admitir; todo respetado, salvo lo que no respeta. Una novela que me ha conmovido, emocionado y perturbado como todas las que he leído de John Irving
Se tratan varios temas en la novela, algunos ya conocidos como el ambiente en academias y universidades, la lucha libre y el papel un tanto paternal de los entrenadores en personajes en los que el padre está ausente o es desconocido; las orientaciones sexuales alternativas, la maternidad como referente único para el niño. Un tema nuevo que aparece en esta historia es el del sionismo. Los emigrados a Israel desde principios del siglo XX, las luchas encarnizadas tras la declaración del Estado de Israel, el MOSAD, el trauma de los que sobrevivieron al Holocausto y/o son descendientes de los que sucumbieron. Interesante tema que en manos del autor, y en los tiempos que se viven, se convierte en fuente apasionante de reflexiones para los que no presumimos de tenerlo todo muy claro y somos capaces de sorprendernos con cosas y situaciones que no nos esperábamos.
John Irving es un autor al que conocí primero como guionista de cine. Como dije más arriba, su adaptación del guion de su novela le valió en 1999 el Oscar al mejor guion adaptado. Yo no sabía nada de él, pero aquella película me fascinó. Su sensible defensa del aborto como remedio a males mayores, me dejó tan sorprendida como satisfecha. Luego una amiga me dejó una novela del autor, Una mujer difícil y el flechazo se vio confirmado. Desde entonces, 2000, no me he perdido ni una de las novelas que John Irving ha ido publicando. Y también he ido leyendo algunas de las antiguas. No es un autor muy prolífico. Entre novela y novela pueden pasar tres o cuatro años, pero la espera siempre merece la pena. Si no conocéis al autor os recomiendo como mis favoritas Reyes de Maine, Príncipes de Nueva Inglaterra y La última noche en Twisted River.
John Irving nació en 1942 y, aunque tiene algunos premios, le faltan los más importantes. No tiene el Nobel, por supuesto, pero es que tampoco tiene el Pulitzer ni el National Book Awards ni el Booker Prize. Y puedo asegurar que los merece. Tan solo el cine ha sabido reconocer el valor de este autor que os aseguro que merece la pena conocer.
Libros que he leído de John Irving con la fecha de lectura entre paréntesis:
"Una mujer difícil" (2000 y 2005)
"El mundo según Garp" (2000)
"La cuarta mano" (2001)
"El hotel New Hampshire" (2002)
"Hasta que te encuentre" (2006)
"La última noche en Twisted River" (2010 y 2012)
"Personas como yo" (2013)
"Oración por Owen" (2014)
"Avenida de los Misterios" (2016)
"El último telesilla" (2023)
"La reina Esther" (2026)



Hola, Rosa. En una palabra, novelón. Qué ganas de leerla. Yo con Irving voy como montaña rusa, los príncipes de Maine me gustó muchísimo y la peli aunque está bien se pierde muchas cosas.
ResponderEliminarPero tropecé con La avenida de los misterios, no me entendí con él. Sin embargo es de esos autores que siempre tienes en el punto de mira porque cuando escriben algo que me gusta es increíble. También me gustó mucho Una mujer difícil y La última noche en Twisted River.
Ya te contaré.
Besotes
Tampoco a mí me entusiasmó la Avenida de los Misterios. Y hace años abandoné uno de los primeros que escribió, La epopeya del bebedor de agua. El resto de los que he leído me han encantado. La reina Esther, en lo que a personajes se refiere, me ha recordado al anterior, El último telesilla, que no sé si lo has leído.
EliminarUn beso.
No lo he leído el del telesilla y eso que lo he tenido en la mano varias veces en la biblioteca. Creo que porque no me acababan de llamar los temas y es muy gordo. No me da miedo el volumen de páginas pero tiene que ser un libro que me llame mucho la atención. Ahora se ha colado La reina Esther pero tendré en cuenta lo del telesilla.
EliminarBesos
Pues podría gustarte. Gordo sí que es, pero los personajes son muy entrañables y creo que merece la pena. Si además lo tienes en la biblioteca, de abandonar siempre hay tiempo.
EliminarOtro beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarMe parece una maravilla cómo logras resumir la esencia de John Irving, esa capacidad tan suya de incomodar y emocionar al mismo tiempo, combinando sus temas de siempre, el deporte, las ausencias familiares, la sexualidad, con elementos totalmente frescos como el sionismo y el peso histórico del Holocausto. Es verdad que, en los tiempos que corren, que un autor con su sensibilidad aborde un tema tan complejo y lleno de matices es todo un regalo para quienes preferimos las preguntas a las respuestas absolutas. Del autor leí, tiempo atrás, "Hasta que te encuentre", en algún momento volveré a él, llevo apuntada varios títulos que me sugeriste hace un par de años.
Se nota la paciencia y el cariño de quien lleva esperando con ganas cada una de las publicaciones del autor ;)
Un beso.
Hasta que te encuentre me gustó mucho. Yo lo llamo el libro de los tatuajes. No está entre mis favoritos, pero me gustó mucho. Aparte de los dos que menciono en la entrada como los que más me han gustado, te recomendaría también Una mujer difícil. Ese fue el que me enganchó definitivamente y hay una película bastante buena con el mismo título.
EliminarEs un autor muy valiente en cuanto a los temas que trata y los personajes que retrata. Lo tiene que estar pasando muy mal tal y como están las cosas en estados Unidos, aunque me imagino que cada vez pase más tiempo en Canadá. Recuerdo haber leído en alguna entrevista que vivía a medias entre Canadá y Nueva Inglaterra, Vermont, creo. Ojalá te animes y los disfrutes tanto como yo.
Un beso.
Hola, Rosa. Un gran novela, sí, por todo lo que cuentas. Tu reseña contagia entusiasmo e incita muchísimo a leerla. Anotada ;)
ResponderEliminarMagnífica, en efecto. John Irving es uno de los mejores autores estadounidenses. No dejes La reina Esther.
EliminarUn beso.
Muchas gracias por tu reseña. No he leído nada del autor, pero, desde luego, con tu reseña dan ganas de leerlo ya mismo. A ver si le pongo remedio pronto. Un abrazo.
ResponderEliminarEs un autor al que merece mucho la pena conocer. Alguna de las novelas que recomiendo estoy segura de que te gustará.
EliminarUn beso.
Hola Rosa,
ResponderEliminarHace años que no leo nada de Irving pero me parece un escritor estupendo al que le he perdido un poco la pista. Por lo que comentas de esta novela estoy segura que me gustará, así que me la llevo apuntada. La última noche en Twisted River la tengo en lista creo que por tu reseña. La mujer difícil y Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra, me encantaron en su momento. Besos.
Tarda tanto en publicar entre un libro y otro que termino por olvidarme del autor. Menos mal que tengo una amiga tan entusiasta o más que yo, que siempre me avisa cuando hay nueva novela. Así me enteré de esta. No dejes La última noche en Twisted River porque es de lo mejor que tiene.
EliminarUn beso.
Pues fíjate, Rosa, que yo no recuerdo haber leído nada de John Irving; sin embargo sí que recuerdo y con gran satisfacción la película Las normas de la casa de la sidra. Tiene uno tntas lagunas... Afortunadamente personas como tú vienen a recordármelas. Intentaré solucionar ésta.
ResponderEliminarUn beso grande
Gustándote como sé que te gusta la literatura estadounidense, este autor es un imprescindible para ti. Cualquiera de las tres que más recomiendo será buena para empezar. estoy deseando leer tu opinión sobre John Irving.
EliminarUn beso.
¡Hola Rosa! no he leído a Irving, es uno de esos autores que tengo siempre en la cabeza (me encanta que las lecturas me perturben) y nunca leo. Me atrae mucho lo que cuentas de la novela, me llama la atención de forma especial lo que dices de "las posturas alegajadas de lo usual en su época (e incluso en la actualidad, varias décadas después)". Por cierto que he visto la peli de la casa de la sidra, estoy de acuerdo contigo en que es magnífica pero fue hace tanto tiempo que la verdad no recuerdo ni orfanato ni al doctor, tendría que verla de nuevo. Y te reconozco que no sabía que estaba basada en una novela de este autor, me acabo de enterar.
ResponderEliminar¡Madre mía! lo has leído todo de él y aunque no sea de los más prolíficos, tiene unas cuantas.
Me alegra que la hayas disfrutado!
Un beso.
No creas, aún me quedan por leer algunas novelas de las primeras que escribió. Es un autor al que ha sido muy fácil seguir desde que lo descubrí. Como tarda dos o tres años entre novela y novela, fui leyendo todo lo que iba publicando y me quedaba mucho tiempo para leer lo anterior. Y aun así, me quedan cuatro novelas. Es cierto que abandoné una de ellas porque me resultaba muy densa y el tema, creo recordar, tampoco me interesaba mayormente. A ver si me pongo al día con las otras tres.
EliminarEn La reina Esther vuelven a salir el doctor y el orfanato de Las normas de la casa de la sidra, pero solo de forma tangencial. Es ahí donde los Winslow encuentran a su cuarta niñera y tienen con el doctor una conversación de lo más interesante. Te recomiendo a John Irving. Es magnífico.
Un beso.
Autor norteamericano del siglo XX (y XXI), un acierto, es un tipo de novelas que me gusta leer, aunque no siempre con la frecuencia que me gustaría. Es tan larga la lista de pendientes, incluso algunas no están ni siquiera en la lista de pendientes y merecen pasar a primera línea.
ResponderEliminarEn este caso además, aparece el tema de Israel, las últimas experiencias en novela han sido muy esclarecedoras. Gracias por traernos a Irving.
Un abrazo.
La literatura estadounidense es mi favorita después de la española y, no obstante, leo más del resto de Europa que de Estados Unidos. John Irving es siempre un autor interesante que trata temas espinosos y sale siempre airoso. Al menos para algunos de nosotros. Otros pensarán de él cualquier cosa. De intolerantes cenutrios está el mundo lleno. Creo que es un autor que te gustará.
EliminarUn beso.
Pues no he leído nada del autor aún, pero ahora me has dejado con ganas de salir corriendo a la biblioteca y ver si encuentro alguno de los libros que tanto te han gustado, incluido este.
ResponderEliminarBesotes!!!
Es magnífico. Los dos libros que recomiendo como mis favoritos y Una mujer difícil estoy segura de que te tienen que gustar mucho. Pero todos son buenísimos.
EliminarUn beso.