Siguiendo con el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen, traigo al blog las que probablemente son sus dos novelas más emblemáticas y famosas. También son las dos primeras que publicó aunque Lady Susan se había escrito antes. Juicio y sentimiento se publicó en 1811 y Orgullo y prejuicio, en 1813.
Ambas novelas tienen muchos puntos en común. En ambas hay una familia que solo tiene hijas. No pudiendo heredar éstas las propiedades y bienes familiares, en favor de algún pariente masculino, confían su bienestar futuro en un matrimonio ventajoso. O más bien confían en ello sus madres. Cinco hermanas en Orgullo y prejuicio, la primera que he leído; tres, en Juicio y sentimiento.
No son mis novelas favoritas de Jane Austen, pero he de decir que su relectura me ha gustado mucho. Hacía tiempo que pretendía hacerla y me alegro de que este aniversario me haya dado la oportunidad perfecta.
Poco se puede decir de estas historias que no se haya dicho ya y que los lectores no conozcan por lo que voy a tratar de ser escueta. Otra cosa es que lo consiga.
«Es una verdad universalmente
aceptada que todo soltero en posesión de una gran fortuna necesita una esposa.
Aunque apenas se conozcan sus
sentimientos u opiniones cuando llega a un vecindario, esa verdad está tan
arraigada en la imaginación de las familias circundantes que todas le
consideran propiedad legítima de una u otra de sus hijas».
Los Bennet tienen cinco hijas y muy poco que dejarles en herencia ya que «Los bienes del señor Bennet consistían casi exclusivamente en unas tierras que le rentaban dos mil libras anuales, y que, por desgracia para sus hijas, al no tener un vástago varón, serían heredadas por un pariente lejano». Tampoco es algo que preocupe especialmente al señor Bennet, un hombre indolente que está demasiado preocupado por su propia tranquilidad y que tan solo pide que le dejen en paz en su biblioteca. Muy preocupada está sin embargo la señora Bennet, «una mujer de pocas luces, escasos conocimientos y temperamento indeciso. Cuando algo le disgustaba, se creía enferma de los nervios. Su meta en la vida era casar a sus hijas; su solaz, los chismes y las visitas». Así es que cuando la vecina propiedad de Netherfield Park es arrendada por el señor Bingley, soltero y con una renta anual de cuatro o cinco mil libras, la señora Bennet sueña con casar con él a una de sus hijas.
El señor Bingley llega acompañado de sus dos hermanas, su cuñado y su amigo, el señor Darcy, un hombre orgulloso y poco educado, que se gana enseguida la animadversión del vecindario. Pronto surge la atracción entre Bingley y Jane, la mayor de las hermanas. También surge una antipatía total entre Elizabeth, la segunda hermana, y el señor Darcy, pues es éste un hombre orgulloso y hasta un tanto maleducado.
«El señor Darcy se limitó a bailar una vez con la señora Hurst y otra con la señorita Bingley, no quiso que le presentaran a ninguna dama, y pasó el resto de la velada dando vueltas por el salón y hablando de vez en cuando con algún miembro de su grupo. Todos se formaron la misma opinión de él. Era el hombre más orgulloso y desagradable del mundo».
Esa antipatía se ve confirmada y exacerbada por las acusaciones que contra él emite el militar más apuesto, simpático y admirado de todo el acuartelamiento, el señor Wickam quien lo conoce desde que ambos eran niños. Los prejuicios de Elizabeth, ya predispuesta en contra de Darcy, le hacen creer todo lo que el militar le relata.
Por otra parte, las dos hermanas pequeñas, Catherine y Lydia, que son en opinión de su padre «dos de las muchachas más necias del país», revolotean alrededor de los oficiales del regimiento de la milicia que se había establecido en las cercanías para pasar el invierno. Mary, la hermana intermedia, es la que menos presencia tiene en la historia; al ser «la menos agraciada de la familia, trabajaba con ahínco para instruirse y estaba siempre deseosa de lucir sus habilidades», aunque tampoco tanta lectura parecía estar sirviendo de mucho.
Para cerrar el círculo, aparece en escena el señor Collins, el heredero del señor Bennet, un hombre afectado, pomposo, amante de los discursos grandilocuentes, sumamente vanidoso y pagado de sí mismo que pretende casarse con Elizabeth y no está dispuesto a aceptar una negativa. En su arrogancia no entiende cómo puede ser rechazado, si no es por el afán de hacerse la interesante y forzar la insistencia, por una joven que, piensa, debería estar agradecida por tan alto honor.
Como en otras novelas de Jane Austen, enseguida comienzan los malentendidos, los amores que de la noche a la mañana parecen frustrarse; las peticiones de mano que no se aceptan y las que se desean, pero no llegan; las animadversiones disfrazadas de amistad, los viajes providenciales para los encuentros y las confidencias que dan lugar a cambios de opinión y de sentimientos. Hay muchos sucesos accesorios, pero con su importancia en la trama y en el retrato de la sociedad del momento. Pero lo más importante es el duelo entre el orgullo del señor Darcy y los prejuicios de Elizabeth. El vencimiento de ambos defectos, una vez explicadas y entendidas las causas de los mismos, será tema importante de la trama y motivo de cierta intriga para el lector.
Los personajes están perfectamente retratados, con pinceladas sutiles y muy ingeniosas, y los diálogos, como siempre en las novelas de la autora, son elaborados y con la suficiente profundidad para analizar los hechos y los sentimientos.
Escrita entre 1796 y 1797, con el título de First Impressions, Orgullo y prejuicio es probablemente la segunda novela escrita por la autora, tras Lady Susan. Después de la publicación en 1811 de Juicio y sentimiento que apareció firmado Por una dama, y tras el éxito obtenido con ella, se publicaría Orgullo y prejuicio, firmado esta vez Por la autora de Juicio y sentimiento, concretamente en 1813.
De esta novela nos dice Espido Freire en su biografía de la autora:
«Si en Sentido y sensibilidad seguíamos la sucesión de hechos con interés, en Orgullo y prejuicio estos se nos adelantan y nos guían, tan bien entrelazados que diálogos y hechos se anticipan varias décadas al cine, y aun así, nos ofrecen lo más cercano a una reproducción audiovisual que podríamos imaginar.
Cómo consiguió esto la autora continúa siendo un misterio. La historia la acompañaba desde hacía casi veinte años: los hechos, los personajes, habían madurado con ella, se habían asentado de tal manera que conocía a la perfección cada paso. Si acaso, los últimos años había mejorado la manera de narrar. En la novela aparece algo de la gracia de sus cartas, con la maestría de los diálogos teatrales que tanto había practicado».
«De un matrimonio anterior, el señor Henry Dashwood tenía un hijo; de su actual esposa, tres hijas. El hijo, un joven serio y formal, tenía el porvenir ampliamente asegurado gracias a la fortuna de su madre, que había sido ingente, y cuya mitad se le había hecho efectiva al cumplir la mayoría de edad. Del mismo modo, su propio matrimonio, contraído poco después, incrementó su caudal. No era, pues, en verdad, tan importante para él la sucesión a la heredad de Norland como lo era para sus hermanas; pues la fortuna de éstas, independientemente de lo que pudiera tocarles en el caso de que su padre heredara estas tierras, no podía sino ser pequeña. Su madre no tenía nada, y su padre sólo disponía de siete mil libras; pues la otra mitad de la herencia de su primera mujer estaba también destinada a su hijo, y él únicamente podía beneficiarse de ella en vida».
Sí, como ya había indicado, en Juicio y sentimiento, al igual que Orgullo y prejuicio, hay unas hijas sin derecho a heredar o con derecho a heredar muy poco. Henry Dashwood, su mujer y las tres hijas del matrimonio vivían en la gran mansión de Norland Park, en el centro de sus vastas propiedades. Pero eso no iba a redundar en beneficio de las jóvenes pues el señor Dashwood tenía un hijo de un matrimonio anterior, John Dashwood.
Cuando Henry Dashwood supo que iba a morir llamó a John y le pidió que cuidara de sus hermanas. «John Dashwood consideró íntimamente la posibilidad de incrementar la fortuna de sus hermanas con un regalo de mil libras a cada una». Las buenas intenciones del heredero con respecto a las tres jóvenes fueron bajando en su consideración a medida que una conversación con su mujer le iba convenciendo de ello. Finalmente, la ayuda quedó en la imaginación del hombre.
«—Vaya —dijo el señor Dashwood—, creo que estás sin duda en lo cierto. Seguramente mi padre pudo no querer decir con su petición más de lo que tú dices. Ahora lo veo con claridad, y cumpliré estrictamente mi compromiso con estas muestras de ayuda y solicitud que tú has descrito. Cuando mi madre se mude a otra casa, me pondré a su entera disposición a fin de acomodarla en la medida de mis posibilidades. Entonces quizá pueda considerarse también regalarles algún mueble».
Las tres hermanas y su madrastra tuvieron que abandonar la mansión para instalarse en una casita de campo. Un pariente de la señora Dashwood, sir John Middleton, les ofrecía Barton Cottage, situada en la propiedad de Barton Park en la que él mismo residía con su familia.
En Barton Cottage se instalaron las tres mujeres, y allí y en Londres tendrán lugar los acontecimientos de esta historia que gira en torno a dos malentendidos amorosos. Son éstos los que afectan a Elinor y Marianne, las dos hermanas mayores, muy distintas y que proporcionan el título a la novela. Elinor es el Juicio, «tenía una firmeza de entendimiento y una frialdad de juicio que la hacían idónea para ser, aún a sus diecinueve años, la consejera de su madre, y por lo general la capacitaban para contrarrestar la impaciencia de espíritu de la señora Dashwood, que la mayor parte de las veces tendía a resolverse en imprudencia». Marianne, por el contrario es todo sentimientos. «Era juiciosa e inteligente, pero impaciente en todo; sus penas, sus alegrías, podían no conocer la moderación. Era generosa, amable, interesante: lo era todo menos prudente».
Ambas se enamoran y están tan seguras de ser correspondidas que Marianne, incluso, se cree comprometida, pero las cosas no serán tan sencillas. Elinor recibe una confidencia que echa por los suelos sus pretensiones respecto a Edward, al que creía su enamorado, y Marianne no entiende cómo quien tan enamorado se mostró en Barton, manifiesta tanta frialdad en Londres. La tercera hermana, Margaret tiene un papel accesorio al ser muy pequeña aún para intrigas amorosas y sólo al final de la novela, ya algo mayor, se indica que empieza a frecuentar la sociedad en busca de ese matrimonio que le solucione el futuro «había cumplido ya una edad sumamente oportuna para los bailes, y no demasiado inapropiada para buscarle pareja».
Ambientes cerrados en los que hay que ocultar muchas cosas, mujeres que dependen de un buen matrimonio, hombres cuya herencia y bienestar depende de la mujer en la que se fijen para hacerla su esposa. Todo ello es lo que nos muestra Jane Austen en esta novela, con su perspicacia habitual para diseccionar la sociedad en sus distintos estamentos, con el ingenio y la ironía con que describe las situaciones y con los diálogos maravillosos que la caracterizan, más complejos en esta novela que en Orgullo y prejuicio. Y es que Juicio y sentimiento me ha resultado más ardua en sus diálogos y en el análisis de las situaciones y de los sentimientos; con una prosa un poco más compleja que en algunos momentos exige la relectura de algunos párrafos y algunas frases. ¿Problema de traducción? Nada en todo caso que haya disminuido lo más mínimo el placer de la lectura.
Juicio y Sentimiento fue la primera novela que consiguió publicar Jane Austen. La escribió en 1797, probablemente nada más terminar Orgullo y prejuicio, pero ésta que nos ocupa se publicó antes, en 1811 a expensas de la autora que tendría que correr con los gastos de no obtener beneficios en editor, Egerton.
De la publicación de esta novela nos dice Espido Freire:
«Por fin, el 30 de octubre de ese año [1811] los tres tomos de Sentido y sensibilidad, firmados "Por una dama", iniciaron su ininterrumpida andadura de mano en mano de los lectores.
La novela funcionó bastante bien: la primera edición se vendió al completo, lo cual suponía un beneficio de unas ciento cuarenta libras para Jane. Parte de ellas fueron reinvertidas en una segunda edición que no funcionó tan bien. Durante el año siguiente aparecieron varias críticas en los periódicos que destacaban su verismo y el conocimiento de la psicología de los personajes por parte del autor».
Esta edición de Alba que he leído se basa en esa segunda edición de la novela, de 1813, corregida por la autora.
Novelas de Jane Austen leídas con año de lectura entre paréntesis:
"Mansfield Park" (1998)
"Orgullo y prejuicio" (1998, 2025)
"Juicio y sentimiento" (2000, 2025)

Orgullo y Prejuicio y Juicio y Sentimiento comparten ese ingenio irónico y esa disección magistral de la sociedad regencia, con familias de hijas que dependen de matrimonios ventajosos para su futuro, malentendidos románticos que evolucionan hacia la comprensión mutua, y personajes femeninos fuertes que navegan entre razón y emoción. Me gusta cómo destacas los diálogos profundos y la prosa que invita a la relectura. Aunque no sean tus favoritas, su frescura perdura siglos después.
ResponderEliminarUn beso, Rosa.
No sé si por las adaptaciones que se han hecho o por ser las dos primeras que publicó (aunque de esto hace ya tanto que no creo que influya en la actualidad) éstas son sus dos novelas más famosas y sí, son magníficas y la relectura me lo ha confirmado, pero yo prefiero (o prefería) Emma y Persuasión. Espero a que la relectura de ambas me lo confirme o me haga yo también partidaria de estas dos aquí comentadas. Pero sigo pensando que Sanditon hubiera sido su mejor novela con diferencia.
EliminarUn beso.,
Buenos días, Rosa.
ResponderEliminarComo sabes, Jane es para mí una autora de culto. Todas sus novelas me parecen estupendas, y cada una de ellas me parece única y especial. Justo ayer retransmitieron por la 1 de RTVE las adaptaciones de los títulos que nos reseñas; toda una fiesta para mí.
Un abrazo, y feliz inicio de semana!!
Buenos días, Undine.
EliminarFíjate que a mí sus adaptaciones nunca me terminan de convencer. Me dejan muy fría y es que creo que nadie ha sido capaz de transmitir en pantalla la riqueza de reflexiones, diálogos y análisis de las situaciones de las novelas. Aconséjame alguna adaptación que te guste especialmente. Como no me han convencido desde un principio, no he profundizado mucho en series o películas.
Un beso y feliz semana.
Quizá las dos novelas más conocidas y adaptadas de Jane Austen. Le dices a Undine que no te gustan mucho las adaptaciones pero, mira, de "Orgullo y prejuicio" hay una serie muy buena de la BBC de los años noventa que ahora está en Movistar. A mí es la que más me ha gustado con diferencia, mucho más que las películas. Y de Sentido y Sensibilidad, la de Emma Thompson pero esa supongo que sí que la habrás visto. Estupendas las dos reseñas, Rosa. Me está encantando esta sección ;) Besos.
ResponderEliminarTe refieres a la de Colin Firth. Sí es bastante buena. Como lo es la adaptación de Sentido y Sensibilidad de Emma Thompson. No quiero decir que sean malas adaptaciones, pero no me terminan de convencer y de dejar satisfecha. Yo no pido que las adaptaciones sean igual que las novelas, tan solo que me llenen y me emocionen y estas no terminan de lograrlo. Bien es cierto que hace mucho tiempo que no las revisito. Pero si Orgullo y Prejuicio está en Movistar igual me animo.
EliminarUn beso.
Esta vez son dos novelas que ya he leído, pero que no me importaría releer. Entre las dos prefiero Orgullo y prejuicio, quizás por eso que señalas de que es un poquito menos ligera en sus diálogos. Aunque hace tanto que la leí que quizás en una relectura mi opinión cambie.
ResponderEliminarBesotes!!!
Para mí han sido sendas relecturas y las he disfrutado mucho. Llevaba tiempo pensando en hacerlo y me alegro de haberme animado por fin. No serán las únicas de Jane Austen que relea.
EliminarUn beso.
Hola, Rosa. Si no me falla la memoria Juicio y Sentimiento es el único libro de Austen que he leído dos veces y es esa segunda vez la última que leí algo de Jane. Me gusta más que Orgullo y prejuicio y sé que aquí mi opinión es muy impopular porque no Lizzy me cae bien ni Darcy me enamora.
ResponderEliminarDisfruté más con Mansfield Park, que es mi favorita y Emma que me pareció muy divertida.
Aunque últimamente me ha tentado bastante leer Lady Susan. Ya que es un año especial de la autora, podría leerla.
Besos
Estoy ahora releyendo Mansfield Park y me está gustando mucho, pero siempre he dicho que mi favorita sigue siendo Emma. la leí, como se ve en la lista en 1997 y en 2014. Si la releo ahora espero seguir opinando lo mismo. No dejes de leer Lady Susan. es probablemente (casi seguro) lo primero que escribió y es magnífica. Sanditon hubiera sido un canto de cisne digno de toda su obra, pero quedó inconclusa. Persuasión es mi otra favorita.
EliminarUn beso.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarComo te dije en un comentario a una entrada anterior sobre Jane Austen, tendré que ponerme las pilas y empezar a leer a esta famosísima autora y anular así mis reticencias originaleshacia una literatura que, como también te dije, siempre había interpretado como de un romanticismo trasnochado, propio de su época.
EliminarUn beso.
Sé que hay lectores que lo interpretan así, pero en sentido estricto, es más neoclásica que romántica. Aunque vivió en plena época del romanticismo, en sus novelas hay mucha ironía y mucha crítica social que le encuadrarían más con la novela de costumbres y el realismo. Hay amores y hay romances, pero todo ello enmarcado en unas situaciones en las que se hace crítica con mucho ingenio y más o menos humor. Anímate. De abandonar siempre hay tiempo.
EliminarUn beso.
Una autora maravillosa. Tengo una anécdota con ella. Hace bastantes años viajé a Bath, pero aún no había leído nada de ella así que no presté atención a su casa y no la visité. Después descubrí su escritura y, obviamente, me arrepentí de no haber entrado. Me gusta mucho el homenaje que le estás dedicando. Un besito
ResponderEliminarTe tuvo que dar una rabia inmensa saber que habías estado tan cerca de conocer la casa de la autora en Bath y la habías dejado pasar. Pero siempre puedes volver a Bath y sacarte la espina. he terminado una biografía de jane Austen de Espido Freire y es como una guía de viajes por los lugares de Jane. Creo que te gustará. Publicaré en tres o cuatro días.
EliminarUn beso.
Hola Rosa, todo es cuestión de gustos pero a mí la adaptación de Juicio y Sentimiento me gustó muchísimo y fue precisamente la que me llevó a la novela, tal vez porque hice el camino inverso y no solo después de ella me compré la novela sino también los poemas de Shakespeare. La de Orgullo y Prejuicio de la que habla Marta a mí fue la que más me convenció y eso que he visto como cuatro. Sin embargo a Jane yo como más la disfruto es leyéndola. Besos.
ResponderEliminarTe diré que la adaptación de esa novela protagonizada por Emma Thompson fue mi primer contacto con Jane Austen. No sé si fue eso lo que me llevó a leer a la autora porque aún tardé dos años en hacerlo y fue con Emma, pero sí que me gustó la película. Lo que pasa es que después de haber leído las novelas, las adaptaciones se me quedan cortas. No veo en los intérpretes a los personajes, no encuentro el ingenio ni las reflexiones tan incisivas de la autora. En fin, que algo me falta siempre.
EliminarUn beso.
¡Hola, Rosa!
ResponderEliminar"Orgullo y prejuicio" fue la primera novela que leí de la autora, me gustó y volví a ella tiempo después con "Juicio y sentimiento" que también disfruté, aunque creo recordarla como una historia más reflexiva y pausada. Comparada con mi primera experiencia con la prosa de la autora, diría que no fue tan ágil de leer, así que no me extraña que esa lectura te haya resultado más ardua.
Sin duda que ambas novelas muestran el talento de Jane Austen para retratar la sociedad y el mundo interior femenino con una lucidez sorprendentemente actual, me encanta que hayas vuelto a la autora con tanto entusiasmo ;)
Un abrazo.
Juicio y sentimiento es más compleja (sin serlo en exceso). Tiene una prosa más enrevesada y las reflexiones a veces requieren una relectura. Veo que no va a ser cosa de la traducción, sino que es así, sin más. Sea como sea, se leen y se disfrutan mucho. Pero creo que ninguna va a superar lo mucho que me gustaron Emma y Persuasión. A ver qué me proporciona la relectura de éstas. Ahora estoy con Mansfield Park y creo que dejaré esas dos para el nuevo año.
EliminarUn beso.