Un pequeño viaje por Italia.


Entre el 6 y el 13 de septiembre he realizado un viaje por Italia. Concretamente, he visitado dos ciudades: Florencia y Bolonia. Volamos desde Santander a Bolonia y nada más llegar a la ciudad cogimos un autobús que en hora y media nos dejó en Florencia.  

Yo ya conocía esta ciudad que había visitado en 2004. En aquella ocasión fuimos en coche y recorrimos varias ciudades de Italia, un país que aún no conocía y que me pareció una maravilla. No es para menos, Pisa, Luca, Siena, Florencia, Venecia, Verona, Ferrara (terminaba de releer El jardín de los Finzi Contini y encontré hasta la calle en que se encontraba) son ejemplos suficientes de la belleza del país.

De aquel viaje dejo una foto de Florencia donde se me ve más joven y con distinto look de pelo.


En 2004 me fui de Florencia con la sensación de haber estado poco tiempo. A ello contribuyó el hecho de que no pudimos ir a la Academia a ver el David. El lunes que era cuando decidimos ir, estaba cerrado (Internet no estaba en cada bolsillo en cualquier lugar, al menos no en los nuestros). No había más días y el David quedó sin visita. Pero también me dejó esa sensación de frustración y de haber estado menos días de los necesarios, la belleza de la ciudad. Eso del síndrome de Stendahl no es ninguna bobada. Yo lo experimenté sin saber que existía.  No me desmayé, pero todo un escalofrío me recorrió la espalda y los pelos se me erizaron cuando al desembocar de una calle me encontré ante el espectáculo único del conjunto de la catedral de Santa María del fiore: la iglesia, el campanile y el battisterio. De verdad que es algo único. 


Es difícil hacer una foto en la que se vea todo. Al menos con mis medios. Si se ve una cosa se queda fuera otra y además con tanta gente, resulta aún más arduo. 

En la foto de la izquierda se ve la fachada de la iglesia y el campanile y se aprecia una esquina del battisterio. La grandiosidad del conjunto y la mezcla de los mármoles blanco, verde y rosa le dan al conjunto una belleza que sobrecoge. 


Las de abajo muestran una vista parcial de la fachada sur y la famosa cúpula de Bruneleschi, lo más notable del conjunto por su técnica arquitectónica. Si habéis visto la serie Los Medici, sabréis un poco de qué hablo.


Y para terminar con la catedral y su conjunto, dejo tres fotos. Una del battisterio (intentar hacerla con menos gente es tarea imposible) y dos de la cúpula, una de su visión desde una calle próxima (las vistas de esa estructura desde las callejuelas son numerosas y sorprendentes) y otra de la misma cúpula vista desde el interior de la iglesia, para mí lo más interesante que tiene por dentro.




Y dejamos ya la catedral para ver otra de las joyas de Florencia: el David. El martes a las ocho y media de la mañana ya estábamos a la cola y entramos de los primeros. También sobrecoge entrar en la primera sala y ver al fondo la preciosa imagen más de cinco metros de alto. Le hice fotos por delante, por detrás, por los lados y de los detalles más curiosos de su anatomía.


En esta me he permitido añadirme a la foto. Yo soy lo menos fotogénico que os podáis imaginar, pero con mascarilla gano mucho.

Es una escultura realmente hermosa e impresionante en la que llama la atención el desproporcionado tamaño de manos y pies, la largura del brazo y el tamaño de la cabeza. Cosas en las que hay que fijarse porque, salvo el tamaño de la mano derecha que sí que sorprende, el resto de la figura parece perfecta.


Dejo foto de la mano de el David y de otras esculturas de Miguel Ángel que hay en la Academia como sus famosos esclavos que parecen estar saliendo del mármol y que son realmente preciosas.



Pero dejamos ya los museos y catedrales para callejear por la ciudad llena de palacios, plazas, callejuelas, iglesias... No me voy a extender.

Dos de los lugares emblemáticos de la ciudad son La Piazza della Signoria, con su loggia y su precioso Palazzo Vecchio con su característica torre. Allí hay una copia del David, en el lugar en que estuvo su ubicación original, así como copias de otras esculturas.


Y tal vez lo más curioso de Florencia: su curioso Ponte Vecchio. Un puente que más que puente es una callejuela llena de tiendas, concretamente joyerías, a sus lados. No tengo fotos del recorrido del puente. Demasiada gente y vendedores de todo tipo de mercancías (aparte de las joyerías claro) no hacen que apetezca sacar la cámara. Pero dejo dos fotos nocturnas. Una, desde la salida de la Galeria de los Uficci (esta vez no entramos) y otra desde el otro lado del Arno, desde Plaza Michelangelo, el lugar más hermoso para contemplar Florencia al atardecer.



Y me despido de Florencia con otras dos vistas desde la citada Plaza de Miguel Angel, una de los puentes (con exceso de zoom) y otra de los mejores monumentos de la ciudad.



Y después de tres noches en Florencia, nos cogimos un autobús a Bolonia, la ciudad que cuenta con una de las Universidades más antiguas del mundo fundada en 1088. Es una Universidad pública y cuenta con unos cien mil estudiantes. Aparte de eso ha dado el nombre al Plan Bolonia que pretende unificar los estudios universitarios en toda la Unión Europea. 

La ciudad no tiene monumentos tan emblemáticos como Florencia, pero es una ciudad con muchas cosas digna de una visita. 

Bolonia es la ciudad de los soportales. Casi todas sus calles se pueden recorrer al abrigo de estas estructuras que le dan un aire muy característico a la ciudad. Eso y el tamaño de los radiadores del hotel, de altura superior a la de una persona, me hizo pensar que su clima debía de ser duro. La Wikipedia me confirmó la impresión. Temperaturas máximas medias que oscilan entre 6 grados en enero y 30,5 en julio y días de helada que suman alrededor de 50 al año. Nada que ver con Florencia. Aunque no están lejos, Bolonia está más al norte y más alejada del influjo suavizante del mar.



Su Piazza Maggiore está llena de preciosos palacios, iglesias y demás edificios y es de una grandeza admirable. 



También es grandiosa la vista de las dos torres más famosas de Bolonia, la Garisenda y la Asinelli, ambas con una inclinación notable, sobre todo la Asinelli. En Bolonia llegó a haber entre ochenta y cien torres (hay censos que elevan el número a ciento ochenta, pero se cree que se contaban torres repetidas). Actualmente hay censadas veintiuna.


Especial es también la visita al complejo de Santo Stefano, un conjunto de iglesias y claustros. Aunque en la actualidad solo hay cuatro iglesias, la plaza de Santo Stefano también se llama de las siete iglesias que son las que debió de haber originalmente. Su origen se remonta al siglo V y son dignas de visitar.

La primera foto es del conjunto desde la Plaza santo Stefano, el resto, del conjunto en su interior.







Y con unas fotos de calles, plazas y puertas de Bolonia termino el recorrido visual. Espero que hayáis disfrutado de esta humilde crónica de un viaje sencillo, pero muy gratificante. 





Espero que hayáis disfrutado de esta humilde crónica de un viaje sencillo, pero muy gratificante. Y ojalá os sirva para que os entren la ganas, a unos de volver y a otros de visitar los lugares por primera vez.

Comentarios

  1. Pues un hermoso regalo esta breve pero intensa crónica de tu escapada italiana, a través de tus atractivas fotos.
    Se te ve muy bien, Rosa, con ese escenario florentino de fondo, aunque ya sea un retrato pasado, como dices.

    Mi única experiencia viajera en Italia se reduce a Roma, cuando fui con mi mujer, Araceli (entonces novios), allá por el 2009. creo. Aún en su caótico trasiego, Roma nos deslumbró con el esplendor de su monumental pasado.

    Siempre he querido conocer Florencia, paradigma de la belleza renacentista, y me consta que Stendhal y tú no habéis exagerado. Bolonia tampoco es peccata minuta… es que hablamos de Italia.

    Muchas gracias por el detalle de compartirlo, Rosa, me ha encantado este “paseo”.
    Beso.

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    1. He vuelto varias veces a Italia, después de aquel 2004. Es un país de una belleza espectacular. En Roma, he estado tres veces, una con mi madre. la mujer quería conocer París y Roma antes de que fuera demasiado tarde y la llevé a los dos sitios. Roma es algo que atrapa sin remedio. A pesar del caos, el tráfico anárquico, la suciedad de algunos lugares, el exceso de gente... tiene algo que engancha... pero Florencia y sobre todo su catedral, hay que verlo para hacerse una idea de su belleza y su grandeza. Nunca había sentido nada igual y cuando años después leí lo del síndrome de Stendhal me di cuenta de que eso era lo que yo lo había experimentado.
      Un beso.

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  2. Septiembre es un mes estupendo para visitar Europa. Es uno de los placeres que agradezco. A Florencia fui el siglo pasado, ya va siendo hora de volver. Gracias por compartir tu viaje.

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    1. A Florencia siempre hay que volver y sí septiembre es un mes muy adecuado para ello. Aunque las máximas no bajaron de entre 28 y 30 grados, la verdad es que no sufrimos por el calor y tener siete días seguidos de sol en un viaje es un lujo total.
      Un beso.

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  3. Hola, Rosa.
    Has realizado una estupenda crónica viajera que se ve amplificada por el bonito reportaje fotográfico que nos regalas. Desde luego que son ciudades preciosas y que merecen más de un viaje para recrearse en su belleza. Yo tuve la oportunidad de visitar Roma y siempre he deseado volver a Italia a conocer otros lugares. Impresiona la escultura de el David.
    Feliz domingo.

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    1. Las fotos, salvo un par de ellas, no son muy allá, pero con mis medios técnicos tampoco se puede hacer mucho más.
      Italia es un país precioso. Tras haber visto bastante yo me quedo con Nápoles. Es una ciudad caótica, sucia, pero tan tan viva, tan literaria, tan cinematográfica que enamora. Bueno, descontando Roma claro, que es la ciudad italiana por excelencia.
      Un beso.

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  4. Gracias, Rosa, por acercarnos este pedacito de Italia. Un viaje precioso y una crónica estupenda. Un beso grande.

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    1. Quería compartir un poquito de lo vivido durante este viaje. Me alegro si lo has disfrutado.
      Un beso.

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  5. ¡Hola Rosa!
    Sí, he disfrutado como si yo misma hubiera viajado a estas dos ciudades. Me ha encantado tu reportaje contándonos toda la experiencia. Yo de Italia solo he visitado Venecia (me encantó, es una ciudad especial) pero tengo ganas de conocer sobre todo Roma y Florencia (y más después de ver tus fotos de Florencia)
    ¿Sabes algo que me ha llamado la atención? que en época pandémica como estamos los lugares más turísticos se encuentren petaos de gente, pensaba que aunque ya hay mas disposición a viajar, las aglomeraciones habituales iban a ser menos .
    El David es una pasada, incluso contemplado a través de fotos (por cierto, creo que te tienes una pequeña errata en el texto, en el párrafo que dices que es una de las joyas de Venecia)
    Un beso y gracias por compartir tu viaje

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    1. Muchas gracias por el aviso, Marian, ya he corregido el error. Florencia estaba a rebosar de gente. No me imagino lo que ha podido ser en julio y agosto. ¿Y sabes lo peor de todo? Que solo yo iba con mascarilla. la gente solo se la ponía en los sitios en que la obligaban. Por las calles nadie la llevaba, pero es que mantener distancias, como ves, era imposible.
      Sí, la escultura del David es impresionante. Impresiona su tamaño, su realismo, su gesto y su postura y hasta sus defectos de proporción. Un genio Miguel Ángel.
      Un beso.

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  6. Hola Rosa!
    Qué bonito viaje. Italia siempre es una buena opción. Yo estuve en Florencia y Bolonia hace unos años en un interail que hice y me gustaron mucho. Es que Italia es preciosa!
    Me ha encantado tu entrada, y las fotos muy bonitas. Me alegro de que hayas disfrutado.
    Un besito!!

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    1. Toda Italia de norte a sur, y más en el sur, es una preciosidad. Florencia es un monumento, pero Nápoles es pura vida. Unas ciudades por una cosa y otras, por otra, todas tienen su encanto, al menos las que yo he visitado.
      Me alegro de que te haya gustado la entrada.
      Un beso.

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  7. Precioso el viaje. Estuve en los pueblos de Cincocento y son bonitos. Florencia es arte por todas las esquinas. Siempre nos queda las ganas de volver. Un abrazo.

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    1. En mi primer viaje a Italia empecé la visita por los pueblos de las cinque terre y fue, desde luego, un maravilloso estreno con el país. Florencia y las ciudades son más monumentales, pero esos pueblecitos, sus playas y sus acantilados son preciosos.
      Un beso.

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  8. Soy una enamorada de Italia en general y de Florencia en particular, donde desde luego no me importaría volver una y mil veces. Yo en unas semanas viajo a Italia, pero en esta ocasión toca Turín y alrededores, que no conozco, y una breve visita a Milán, solo pasaremos una noche y para mí será la segunda vez, pero mi hijo se ha empeñado con esa excusa del "ya que estamos..."
    Besos.

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    1. En Turín no he estado y casualmente el otro día, viendo El olvido que seremos, salen una imágenes de la ciudad que me recordaron a Bolonia por los soportales y me dieron muchas ganas de conocerla. También tengo ganas de volver a Milán, una ciudad en la que estuve de paso; ver la catedral (que encima estaba con andamios), la Scala por fuera, comer y poco más. Eso fue en el viaje de 2004.
      He viajado varias veces a Italia y todo, absolutamente todo lo que he visto, me ha encantado. Disfruta de tu viaje.
      Un beso.

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  9. ¡Hola, Rosa! Me ha encantado leer tu maravillosa crónica de viaje. Italia es un país que me encantaría visitar y disfrutar de sus calles, monumentos y museos. Me alegra que hayas disfrutado de este viaje y gracias mil por compartir con nosotros tan bonitas imágenes. No sabía que existía el síndrome de Stendhal, por lo que acabo de googlearlo y recién me entero de qué trata. ¡Besos!

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    1. Pues fíjate mi sorpresa cuando me enteré del síndrome y vi que lo había padecido (levemente por fortuna) sin conocerlo. Italia es un país precioso que merece la pena conocer aunque os queda un poco lejos y plantearse desde ahí la visita no es como aquí que estamos a dos horas de avión.
      Un beso.

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  10. Con esta interesante crónica me has hecho recordar mi visita a Florencia. Mi mujer y yo hemos estado juntos en Italia en dos ocasiones, una en 1995 y la otra en el 2004, con motivo de nuestras bodas de plata. En ambas ocasiones hicimos el mismo recorrido: Roma-Florencia-Venecia. Guardo muy gratos recuerdos de esos viajes, sobre todo del segundo. El motivo por el cual repetimos la visita fue porque en la primera yo estaba inmerso en un proceso depresivo y fui incapaz de disfrutar del viaje y de hacérselo disfrutar a mi mujer. Así que la repetición fue una revancha necesaria, je,je.
    Eso de no poder visitar algo por estar cerrado sin saberlo de antemano nos ocurrió la primera vez en Roma. Destinamos la visita a la Capilla Sixtina para el último día de estancia, que esra el 15 de agosto, el único día del año en que permanece cerrada a causa de la celebración de la Virgen. Ese fue otro motivo para volver.
    Por mi parte, he visitado Milán por motivos de trabajo. Nada destacable salvo, cómo no, el Duomo (una maravilla) y las famosas galerías Vittorio Emanuele.
    Me alegro que hayáis disfrutado de vuestro viaje. Italia es muy bella.
    Un beso.

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    1. Lo de no poder disfrutar de un viaje por andan enfangada en una depresión me ha sucedido a mí también, aunque yo no he vuelto al lugar y eso que está bien cerca, en Galicia. Fue en una estancia en el monasterio de Santo Estevo.
      Como le dogo a Manuela, también he visitado Milán, aunque muy de pasada. No recordaba que también estuvimos en las galerías de Vittorio Emanuele. Cierto que no nos pareció que la ciudad tuviera mucho encanto salvo esos lugares concretos. Pero estuvimos tan solo unas horas y no me atrevería a juzgar.
      En 2004 nosotros también estuvimos en Florencia y Venecia. Para Roma aún me quedaba un año. La conocí en 2005.
      Un beso.

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  11. Hola Rosa, ¡Que viaje tan bonito!. Yo no conozco Italia, pero Florencia es una de las ciudades que siempre quise visitar. Me alegro que lo hayáis disfrutado. Besos.

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    1. Pues ojalá puedas visitar Florencia. Toda Italia es preciosa, pero Florencia es de lo más espectacular.
      Un beso.

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  12. HOLA ♥ soy nueva por aquí :D
    Ay, esta entrada me ha movido el corazón porque justo me has hecho recordar mi viaje por italia y justo estuve viendo fotos de Florencia. Te juro que estoy al borde de las lágrimas :')
    Espero que podamos volver pronto ♥
    Muchas gracias por compartir con nosotros esta experiencia tan especial ♥

    Espero nos sigamos leyendo ♥

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    1. Me alegro de haber movido tus emociones y tus recuerdos con mi pequeño reportaje. Florencia es una ciudad que es todo un espectáculo y un monumento. Yo acabo de venir de allí y ya estoy deseando volver.
      Un beso.

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  13. Hola.
    Qué maravilla de viaje, por favor. Y no es cierto que ganes con mascarilla, mejor sin ella.
    Adoro Italia, en casa somos unos enamorados, mis hijos hablan bien el idioma y han ido mucho (la carrera de mi hijo giró en torno al italiano y su erasmus fue allí, en Perugia, solo había una plaza para Asturias y la consiguió). Nosotros hemos ido menos, pero estamos deseando volver. Mis lugares favoritos son Roma, Nápoles y La Toscana en general y Florencia en particular.
    Enhorabuena por el viaje y feliz día.

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    1. Yo también he estado bastantes veces en Italia y me encanta. Mi ciudad favorita es Nápoles. El sur de Italia es maravilloso. Fue uno de mis últimos viajes antes de la pandemia: la costa amalfitana, Sorrento, Matera, Lecce, Bari. Un lujo de viaje.
      Lo de que gano con la mascarilla lo digo porque soy lo menos fotogénico que te puedas imaginar. esa foto que pongo de 2005 es de las pocas que se salvan. Cada vez que me hacen una foto suelo terminar borrándola, pero con mascarilla siempre quedo bien, ja ja.
      Un beso.

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  14. Gracias por compartir tu viaje con nosotros, Rosa. Se te ve francamente bien entre tanta maravilla. Estuve en Florencia en 2010 y a pesar de la masificación (fui en Semana Santa, figúrate), me pareció deslumbrante. Lo hice acompañando a un grupo de 2º de Bachillerato y cuando íbamos a la Academia, donde teníamos hora, yo me frotaba las manos porque estuve varios años leyendo todo sobre Miguel Ángel y era mi ídolo. Pero sonó el teléfono, justo en la puerta: dos alumnas se habían perdido y tuve que salir a escape a buscarlas. Pude regresar unos minutos, que me supieron a muy poco. Luego mis compañeros me compensaron dándome unas horas libres a mi aire, que aproveché para visitar Santa María Novella a solas. En fin, espero volver algún día, sin tiempo.
    Un abrazo.

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    1. Lo de viajar con alumnos puede dar sorpresas de todo tipo. Yo lo hice dos veces de muy joven y, aunque no me puedo quejar porque salió muy bien, la tensión continua en la que se vive (al menos yo porque hay gente muy tranquila y que contribuye a que yo esté más tensa) me terminó agotando.
      Sí encima, me tengo que quedar sin un deseo tan grande como pudo ser el tuyo de ver las obras de Miguel Angel, no compensa para nada.
      Desde luego, tienes que volver a Florencia. Disfrutarás doblemente del David después de de tu frustración. Te lo digo por experiencia.
      Un beso.

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  15. En mi caso los visitaría por primera vez. Bien que me gustaría hacerlo, especialmente Florencia, de la que se suele decir que es preciosa y tus fotos dan buena muestra de ello.
    Muchas gracias por compartir tu viaje con nosotros. Ha sido un poco como pasearse por esas dos ciudades.
    Besos

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    1. Me alegro de haberte hecho sentir un poco de esas dos ciudades. Las fotos, sobre todo las de la catedral de Florencia, son muy pobres en comparación con lo que es el lugar, pero no tengo medios sofisticados que es lo que se necesita para hacer fotos de algo tan grandioso.
      Ojalá puedas cumplir tu deseo de conocer esa preciosa ciudad.
      Un beso.

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  16. ¡Hola, Rosa! Aunque todas las fotos son impresionantes, lo que más me ha gustado es verte y ponerte cara después de estos años leyéndonos. Estás estupenda, con y sin mascarilla. Una crónica viajera que nos has regalado, nos has cogido de la mano y hemos paseado por esas calles emblemáticas y, cómo no, a mi tocayo de mármol cuya similitud conmigo empieza y acaba en el nombre, ja, ja, ja... Me alegra que hayas disfrutado esos días. Un fuerte abrazo!

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    1. Ay, muchas gracias, guapo. No es extraño que esté estupenda en la primera foto. Es de ¡2004! Yo no me había dado cuenta, pero sí que estaba estupenda, ja, ja.
      El viaje fue sencillo, pero de lo más agradable. Ver el David fue un sueño que había tenido en la mente desde aquel 2004 en que se frustró. Pasear por las calles de ambas ciudades ha sido muy agradable y disfrutar de su gastronomía (cosa de la que no he hablado) siempre es algo muy importante en cualquier viaje.
      Un beso.

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