Ristretto 1
Inauguro una sección que imagino que va a empezar a ser casi mayoritaria en este blog. La he llamado Ristretto en referencia a su escaso contenido que espero que, como el café del mismo nombre, condense la misma esencia con la mitad de agua, perdón, de extensión.
No es un Tres eran tres que suelo reservar para series policíacas, thrillers y novelas negras y/o policíacas en general, en las que no se puede contar mucho por no desvelar finales; tampoco es un Dos de... que suelo reservar a novelas del mismo autor o con temas similares. Aquí iré poniendo libros leídos que de no ser así quedarían sin aparecer en el blog.
La lectura y otras actividades me dejan cada vez menos tiempo para escribir, así que he decidido hacer estas mini reseñas que puede que sepan a poco, pero también puede que sean del agrado de personas a las que mis entradas les parecen demasiado largas (que sé que las hay) o que destripo más de la cuenta (que también las hay).
Empiezo con dos libros, pero en otras ocasiones pueden ser más.
«Una semana antes de comunicarle la noticia, recibí un correo de los de arriba donde se me explicaba que iban a iniciar los trámites para la jubilación anticipada y forzosa del conserje de este centro. Y ahí, en esas cuatro o cinco líneas, puede que tres y media, se lo juro yo a usted por lo que más me importa en esta vida, no se daba razón alguna. A lo más que llegaban era a emplazarme a una reunión en la que se trataría este tema con más detenimiento, cosa que, por cierto, nunca ocurrió porque luego se lio la que se lio».
Así es que el director del colegio le anuncia a Leo Almada Sapena, el conserje desde hace más de treinta años, su jubilación y, con ella, la necesidad de abandonar la casa en la que vive en las dependencias del colegio. Y aunque las condiciones son buenas, Leo no se lo toma nada bien. Y entonces es cuando se lió. O cuando la lió. Y la que se lio todo el mundo la sabe menos el lector, aunque poco a poco la irá descubriendo. Poco a poco y a medida que los distintos personajes con los que se entrevista el autor vayan desgranando su relato. Un montón de testigos de los que el único que se repite es el Amigo Necesario del Autor, una especie de ayudante, pepito grillo, conciencia, que a veces trata de superar al autor y pasar por encima. Un amigo necesario, pero ¿tan necesario?
El caso es que sabemos que Leo montó una muy gorda con los niños del colegio, una muy gorda de la que iremos conociendo más a la vez que vamos sabiendo la vida de Leo desde su primera infancia, y hasta la historia de sus padres desde antes de que él naciera. Una apasionante historia que se va desvelando a nuestros ojos narrada a trozos por testigos varios que van desde los más cercanos (amigos (?), familiares, vecinos, compañeros de trabajo) hasta los más tangenciales (la hija de la conserje que precedió al conserje, por poner un ejemplo) u otros salidos del pasado remoto (la maestra que lo llamaba Sapena).
Iremos así haciéndonos una idea de la personalidad de Leo, de sus lados más oscuros, de los acontecimientos más terribles de su infancia, de cómo se forja una personalidad compleja y se van pergeñando desde el pasado y en el propio presente, algunos hechos que llegarán en el futuro.
Como ya sucediera con Trigo limpio, el autor me vuelve a sorprender con una novela original, narrada a retazos por distintos testigos que saltan del pasado al presente y del presente al pasado sin ningún tipo de linealidad; testigos con los que un autor, nacido en el barrio en el que todo sucede, se entrevista para llevar a cabo la novela que estamos leyendo y desentrañar las causas que se esconden tras la que se lio. Tan solo se utiliza la forma lineal para ir descubriendo poco a poco qué fue eso, qué fue la que se lio. Una novela entretenida y muy, muy intrigante.
Una novela que toma como protagonista un personaje de esos con los que convivimos a diario sin que lleguen a tener importancia en nuestras vidas, sin que influyan en ellas y sin que nos percatemos demasiado s de las suyas propias. Ha confesado el autor en una entrevista su «deseo de escribir sobre un personaje secundario en la vida, uno de esos que se mueven entre bambalinas, que no protagonizan nada, que están en las antípodas de la épica y de la epopeya. Me pregunté qué personaje podría representar todo eso y me refugié en un recuerdo de mi infancia, un conserje del colegio público en el que yo estudiaba y del que descubrí que vivía dentro del propio centro, lo que me parecía la vida más anodina y gris del mundo. Sin embargo, cuando puse la lupa literaria sobre su vida me di cuenta de que no era así, al contrario, tenía todos los mimbres precisos para convertirse en un personaje digno de cualquier novela».
"Por favor, cuida de mamá". Kyung-sook Shin
«Hace una semana que
desapareció mamá.
La familia está reunida en casa de tu hermano mayor, Hyong-chol, intercambiando ideas. Decidís imprimir volantes y repartirlos donde vieron a mamá por última vez. Lo primero que hay que hacer, todos estáis de acuerdo, es un borrador del cartel. Es una respuesta anticuada a una situación como esta, por supuesto. Pero poco puede hacer la familia de un desaparecido, y el desaparecido es nada menos que tu mamá. Solo podéis denunciar la desaparición, inspeccionar la zona y preguntar a la gente si ha visto a alguien que responda a esa descripción. Tu hermano menor, que tiene una tienda online de ropa, dice que ya ha puesto un aviso en internet explicando dónde desapareció»
La familia está reunida en casa de tu hermano mayor, Hyong-chol, intercambiando ideas. Decidís imprimir volantes y repartirlos donde vieron a mamá por última vez. Lo primero que hay que hacer, todos estáis de acuerdo, es un borrador del cartel. Es una respuesta anticuada a una situación como esta, por supuesto. Pero poco puede hacer la familia de un desaparecido, y el desaparecido es nada menos que tu mamá. Solo podéis denunciar la desaparición, inspeccionar la zona y preguntar a la gente si ha visto a alguien que responda a esa descripción. Tu hermano menor, que tiene una tienda online de ropa, dice que ya ha puesto un aviso en internet explicando dónde desapareció»
Mamá desapareció en la estación de Seúl. Venía con papá a celebrar los cumpleaños de ambos con sus hijos. Cuando papá entró en el metro no se dio cuenta de que mamá no iba tras él. Esa manía de caminar siempre unos pasos por delante. Así es que allí se perdió su pista, en algún lugar de la estación entre la llegada del tren y la salida del metro. Los hermanos enseguida se ponen a la tarea de buscar a su madre y de recordarla, cada uno a su manera, porque la misma madre no es la misma para cada uno de ellos. En los distintos capítulos se utilizará una voz distinta y el punto de vista de distintos personajes.
El primer capítulo se narra en segunda persona y alguien se dirige a la hija mayor, Chi-hon (puede que ella se dirija a sí misma). Chi-hon es la mayor de las dos hermanas. Por delante hay dos hermanos y aún hay otro hermano por detrás. Chi-hon es escritora y en este capítulo ella nos narrará algunos pasajes del pasado. «¿Hasta dónde llegan los recuerdos de alguien? ¿Los recuerdos que tienes de mamá?». Y mientras recuerda, irá narrando, o se narrará a sí misma, sus esfuerzos para encontrar a la madre.
En el segundo capítulo es el hermano mayor, Hyong-chol, quien recuerda a su madre y las visitas que ésta le hacía a sus sucesivas casas cuando se mudó a Seúl. Y sigue también la peripecia de la búsqueda por toda la ciudad.
El tercero se nos narrará desde la perspectiva del marido cuando vuelve a su casa en el pueblo tras un tiempo en el que la búsqueda no ha dado ningún resultado. Sabremos, a la vez que él mismo, algún secreto de su mujer que nadie sospechaba.
No puedo contar quien protagoniza el cuarto capítulo. Deberá descubrirlo el lector para darle una vuelta de tuerca más a los puntos de vista de todos los actores del drama. Y todo ello, a la vez que descubre una historia llena de humanidad, de amor y de recelos, de esas relaciones de los hijos con las madres (y de las madres con los hijos) tan llenas de contradicciones, en las que se mezclan sentimientos encontrados. Y también la relación de pareja que tantas veces decepciona y que tantas veces se queda en el limbo de lo mutuamente incomprendido. Con una prosa muy sencilla, pero muy llena de matices ha sido una novela que me cautivado desde el principio y que recomiendo.
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Hola, Rosa, me ha encantado leer estas reseñas; cortas, muy interesantes sobre el contenido de los libros que tratan. El primero, me ha recordado al conserje del primer centro en el que trabajé. Vivía en el centro, era misterioso, aparecía de repente donde menos te lo esperabas y lo sabía todo, más que la directora.
ResponderEliminarEl segundo con esa madre desaparecida, el marido y los hijos cada uno con su opinión, intuyo que se ha lanzado a una nueva vida y empatizo con ella.
Un beso.
En mi instituto también estaba la casa del conserje y aunque la última conserje que vivió allí seguía trabajando en el insti, la casa ya estaba vacía y se utilizaba como almacén y taller para algunas actividades.
EliminarSon dos novelas muy diferentes, pero muy interesantes ambas.
Un beso.
Buenas reseñas.
ResponderEliminarGracias por compartir Rosa.
Feliz día
Gracias a ti por pasarte, Carmen.
EliminarUn abrazo.