"Illska: La maldad" Eiríkur Örn Norðdahl

"Un día, Agnes se dejó caer en los brazos de Ómar. En los brazos de Agnes estaba Adolf Hitler junto a todos sus esbirros, por no hablar de unos dos mil habitantes de Jurbarkas, doscientos mil judíos lituanos, seis millones de judíos europeos, diecisiete millones de víctimas del Holocausto y ochenta millones de víctimas de la guerra en seis años: de 1939 a 1945". Agnes proviene de una familia lituana. Tiene bisabuelos judíos y bisabuelos católicos nacionalistas lituanos. Los padres de Agnes emigraron de Jurbarkas, Lituania, a Islandia y allí nació ella. Pero no ha podido evitar que el pasado de su familia se le pegue a la piel. No forma parte de sus recuerdos, pero sí de su historia y es por eso por lo que Agnes lleva en sus brazos tantos millones de víctimas y algún verdugo. Por eso hizo su trabajo de fin de grado sobre la colaboración de los habitantes de Jurbarkas en el asesinato masivo de judíos. Por eso quiere hacer su tesis sobre los movimientos de ultraderecha en Islandia en la actualidad. No quiere escribir más sobre nazis muertos, ahora quiere saber sobre nazis vivos. Y es por eso por lo que Agnes contacta con Arnór, "uno de los poquísimos neonazis islandeses, si no el único, que no escondía sus ideas [...] ni tenía un coeficiente intelectual de chichinabo, al contrario de lo que era habitual"

Esta es la historia de Agnes y Ómar que se conocen una madrugada de enero de 2009, con la crisis recién comenzada. Y es la historia de Agnes y Arnór que se habían conocido algo antes. Agnes y Ómar viven juntos. Casi un año después de conocer a Ómar, Agnes y Arnór empiezan a acostarse juntos. Puede parecer una aberración, pero es que Arnór es un hombre atractivo, no solo porque es un hombre guapo, sino porque además es muy inteligente. Agnes puede hablar con él de cosas que a Ómar le quedan muy lejos, le quedan incluso muy grandes. Arnór cautiva al lector. Arnór me cautiva aunque a la vez lo rechace.

Pero esta historia además, es un análisis lúcido y escalofriante de las causas y de la gestación de la ideología ultraderechista en Europa y sobre todo en Islandia, un país aislado, al que tardaron mucho en llegar los extranjeros y que por lo tanto se mantuvo durante mucho tiempo ignorante de lo que eran el racismo y la xenofobia, pero "la ignorancia del racismo no impidió, sin embargo, que los islandeses devolvieran emigrantes judíos a Dinamarca [...] En realidad, los islandeses aún no han aprendido nada y siguen expulsando a las tinieblas exteriores a extranjeros sin hogar [...] Y quizá no hace falta saber nada de la existencia de países extranjeros para no querer saber nada de ellos"

Es una novela que habla sobre la peligrosa tendencia a la alterización, a pensar que en el mundo hay mucha gente distinta de la que nos rodea, de la que forma parte de nosotros; los otros que, naturalmente, son malos y tontos y peligrosos. No ven el mundo como nosotros y ponen en peligro nuestras costumbres y tradiciones que, por supuesto son mejores que las suyas. Los otros son proclives al delito, lo que se confirma porque violan, roban, maltratan a sus mujeres, son pedófilos y asesinos. Por supuesto, cuando esos delitos los comete uno de nosotros, es con nombre y apellidos, nunca se mancha a la totalidad. Así diremos que los lituanos (léase moros, gitanos, negratas, sudacas) son ladrones o violadores o asesinos en cuanto uno de ellos comete un delito. Es decir se convierten en "una masa sin rostro ni nombre formada por personas depravadas. Y es que los delincuentes islandeses (léase españoles, europeos, blancos) tenían nombre", son una anomalía que deja a salvo a la totalidad. Cuando un gitano roba es que los gitanos son ladrones. Cuando roba un payo es Fulanito de Tal el que es un ladrón (por venirme a tierras más cálidas).

Así es que la crisis comienza a finales de 2008 y la alteridad se dispara y el racismo y la xenofobia y los partidos populistas porque "si somos tan racistas cuando tenemos los bolsillos llenos de dinero en efectivo, ¿os imagináis cuál sería la situación si fuéramos pobres? Y antes o después volveremos a ser pobres. Esperad y veréis".  Esperad a que termine el miedo al virus y nos enfrentemos a la crisis que, al decir de los expertos, va a dejar en mantillas a la de 2008. 


Eiríkur Örn Norðdahl

Cuando empiezo la novela creo que me va a costar leerla. Pienso incluso que va a ser demasiado árida. En la primera parte, se alternan los capítulos que nos cuentan la relación de Agnes y Arnór, así como de Agnes y Omar a partir del momento en que se conocen, con otros en los que vemos a Ómar en el verano de 2012, casi tres años después, viajando por Europa. Los capítulos que cuentan las relaciones de los tres personajes, a su vez intercalan pequeños fragmentos relativos al nazismo, los partidos populistas, la ultraderecha islandesa y cosas por el estilo: "Este es el mensaje del libro. Nosotros somos el mensaje del libro. Intento llegar al nucleo de ciertas cosas. No olvidemos Hiroshima, Auschwitz, Guernica, Pearl harbour y Dresde"

Pienso que me va acostar leerla, pero me va atrapando. Y llega la segunda parte, donde se nos cuenta la vida de los bisabuelos de Agnes antes y durante la guerra. Unos de los bisabuelos paternos, los Lukauskas, eran católicos, y unos de los bisabuelos maternos, los Banai, eran judíos askenazíes. Las otras dos parejas de bisabuelos no tienen importancia en la historia. Cuando me enfrento a esta parte estoy tan pillada que nada, podría hacerme abandonar la lectura. De sus hojas salen tentáculos que me tienen aprisionada. Me dejo atrapar y casi dejo de respirar. He caído en las redes de una de las mejores novelas que he leído en los últimos meses. 

Siguen la tercera y la cuarta parte y seguimos dando saltos en el tiempo y voy sabiendo del destino de los judíos en Jurbarkas "que en el año 1940 contaba aproximadamente con cinco mil quinientos habitantes. De ellos, dos mil trescientos eran judíos. Hoy en día viven en Jurbarkas catorce mil personas, pero no hay ningún judío". No desde la muerte de Sara Zuboviéne, abuela judía de Agnes, en 1999. Sigo sabiendo que entre los antepasados de Agnes hay víctimas y victimarios, hay gente pacífica y hay verdugos asesinos, y ambos bisabuelos, el católico Lukauskas y el judío Banai empezaron siendo amigos y terminaron siendo víctimas de los nazis cada uno a su manera. 

Es en esta parte donde asistimos al Horror con mayúsculas; a todo el horror de que es capaz el ser humano y cuyas claves busco y busco en libros y películas porque a pesar de que "Primo Levi dijo que teníamos la sagrada obligación de no intentar comprender el Holocausto jamás", yo no puedo sentirme a gusto con mi perplejidad y necesito, si no comprender, al menos acercarme algo a las claves de tanta miseria moral.

Y también voy conociendo la historia de Arnór, que no es un nazi descabezado e ignorante lleno de consignas fáciles y lecturas que no ha sabido digerir. No, él tiene criterio, no se traga cualquier cosa. "Leyó Mein Kampf e intentó verle el sentido, leerla con mente abierta [...] pero sin éxito - sencillamente le pareció carente de interés -. Rebuscó en revistas de neonazis suecos y le parecieron ridículas en su mayor parte. No tenía paciencia para teorías de la conspiración ni eslóganes rimbombantes"

Y me entero de la historia de Ómar que se pasó la infancia corriendo por el norte de Europa de casa de su padre a casa de su madre, un padre y una madre divorciados, que se lo pasaban de uno a otro como quien se presta el coche y terminaron volviendo a casarse justo cuando Ómar se independizó. Ahora Ómar no puede dejar de pensar que fue él el responsable de aquella separación y quiere formar con Agnes una pareja y una familia, pero las cosas no van a ser tan fáciles. No lo fue para sus padres y no lo será para él porque las cosas, aun las más sencillas, nunca resultan tan fáciles. Por eso el final de esta historia podría ser doble y así nos lo cuenta el autor. Cualquiera de los dos finales podría ser el cierto, al fin y al cabo las novelas terminan como a su autor le place y en este caso le ha placido que tenga dos finales.

Todas las historias enseñan y esconden, todas son dobles. Lo que es y lo que se esconde detrás de lo que es. "Nunca nos sentimos mejor que cuando señalamos a otros y proclamamos a los cuatro vientos lo malos que son. Nunca estamos más limpios que cuando nos vemos al lado de quienes están cubiertos de mierda. Pero podríamos ser cualquiera. Y podríamos ser otros distintos a los que pensamos. Podríamos estar más sucios". Lo estamos de hecho.

Título del libro: Illska. La maldad
Autor: Eiríkur Örn Norðdahl
Nacionalidad: Islandia
Título original: Illska
Traducción: Enrique Bernárdez Sanchis
Editorial: Hoja de lata
Año de publicación: 2018
Año de publicación original: 2012
Nº de páginas: 640 


Comentarios

  1. Aunque parezca mentira, no descubrí el arraigo nazi o neonazi en los países nórdicos hasta que leí la primera novela de la trilogía MiIlennium, de Stiege Larsson, "Los hombres que no amaban a la mujeres", aunque sí estaba al corriente de que muchos nazis se había benediciado de un trato benigno y a favor durante y tras la segunda guerra mundial. Mucho más recientemente, viendo algunas series nórdicas, también aparece, como telón de fondo, un fuerte componente de xenofobia entre los habitantes de la localidad donde se desarrolla la trama, que ven, alarmados e indignados, cómo se instalan en sus tierras gente procedente de países africanos o árabes. Esa idea que yo tenía de liberalidad y justicia social en esos países se me ha ido diluyendo hasta quedar en nada.
    Esta novela viene a corroborar algo así como que una parte de la población sigue sin hacer ascos a la ideología nazi/neonazi e incluso coquetea con ella. A mí también me ha parecido aberrante que la protagonista, con el pasado familiar que arrastra con ella, pueda llegar a intimar tanto con alguien que comulga o simpatiza con ideas tan extremistas, aunque pertenezca al sector intelectual de la sociedad. Pero bueno, eso ya nos disgresiones mías que nada tienen que ver con la calidad de esta novela que, por lo que dices, puede llegar a enganchar a lector.
    Un beso.

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    1. Todos pensábamos que los países nórdicos eran un ejemplo de tolerancia y lo que pasaba es que tenían suficiente dinero como para sostener un estado de bienestar impensable por estos pagos y que los cubría a ellos y a los pocos extranjeros que había en aquella época. Yo descubrí lo que sucedía en Suecia con la serie de Henning Mankell sobre el inspector Wallander. Fue la primera serie que leí entera y en orden. Allí se ve precisamente como se ha desmoronado todo ese sistema y como afloran las peores características del ser humano. En cuanto empieza a fallar el estado del bienestar y empiezan a llegar en masa los extranjeros toda su tolerancia se derrumba como un castillo de naipes. hasta entonces los soportaban porque eran pocos y había para todos, pero los soportaban sin más. Nunca intentaron integrarlos, como sí se hace en Francia (o se hacía al menos; ahora ya son tantos los inmigrantes y con el problema del yihadismo que no sé cómo está la cosa). Allí y en Reino Unido es más bien un "yo no me meto contigo si tú no te metes conmigo". Vamos que los toleraban y pasaban de ellos, pero cuando las cosas vinieron mal dadas...
      También pensábamos que los holandeses eran tolerantes y mira cómo se han portado con España e Italia en relación al coronavirus.
      En esos países además hubo un gran apoyo a los nazis por una pequeña parte de la población, pero muy fanatizada. No todo es como nos habíamos creído.
      Un beso.

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  2. Supongo que los abuelos lituanos de origen judío huyeron de los espeluznantes progroms (acaecidos en muchos países del este) contra su etnia, actos en los que una parte de la población, o vecindario, no judío, salía en turba (muchas veces de madrugada o amparados en la noche) a masacrar hasta la muerte a sus vecinos, a familias enteras con niños y mayores, a esos mismos con los que un día antes habían conversado tranquilamente e intercambiado el azúcar o la manteca, y eso ocurrió más de un siglo antes que la irrupción de Hitler y el nazismo. Los Cuentos de Odesa, de Isaak Babel, lo narran de una manera sublime… digo sublime, aparte de su dominio narrativo, por no recrearse en la sangría, sino el tensión y el ambiente reinante, lectura más que recomendable también.

    No me extraña tu atracción, con matices, claro, por ese personaje neonazi; la ideología del mal personificada en alguien apuesto y de brillante inteligencia, resulta una combinación muy seductora, el cine y la literatura lo ha reflejado varias veces, y siempre es una variante muy interesante para el lector/espectador.

    Tienes mucha razón, Rosa, después del coronavirus viene otro escenario peligroso; “la pandemia social”, que sin duda será un caldo de cultivo ideal para situaciones nada buenas; políticas, de convivencia, etc, etc.

    Muy revelador todo lo que cuentas con tu buen hacer, “el paraíso nórdico” es una realidad sumamente frágil, ahí está la buena literatura para exponerlo, y además el tema nos concierne de alguna manera, viendo lo que está por venir…
    Muy interesante y bien planteada esta entrada, además no tenía noticia del autor.
    Beso.

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    1. Sí, creo que los antepasados de Agnes se menciona que venían de Rusia, pero tampoco estoy muy segura que digamos.
      Los diálogos de Arnór con Agnes son muy brillantes y puedes llegar a entender esa atracción, porque además Arnór tenía todo lo que le faltaba a Ómar y en momentos de soledad... la verdad es que puede resultar hipnótico como una cobra e igual de venenoso.
      La crisis que se nos va a echar encima, y ojalá me equivoque, tiene pinta de ser muy gorda. Hay muchos trabajos que no se van a recuperar jamás y como este tipo de situaciones se repita puede verse muy perjudicado el turismo, y no olvidemos que en España una gran parte de la población vive de eso.
      Lo primero que me llamó la atención de las novelas policíacas suecas, las de Henning Mankell que fueron las primeras que leí, fue precisamente como incidía en ese fin del paraíso económico en el que habían vivido; el auge de la violencia, la pérdida de valores, las familias desestructuradas y empobrecidas al perderse muchas de las subvenciones que repartía el estado. la verdad es que no es de extrañar el auge de la novela negra en estos países. Creo que tienen una especie de depresión social que es caldo de cultivo para los neofascistas. Aunque esto es una especie de sensación mía más que otra cosa.
      Un beso.

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  3. No conocía este libro, pero parece interesante por el tema que trata y por todo lo que cuentas. Me lo apunto, aunque espero no ponerme de mal humor mientras lo leo.
    Me pasa como a Josep, que no supe el elevado racismo que hay en los países nórdicos o Islandia hasta hace unos años.
    De entrada, parecen países perfectos y casi idílicos, porque son ricos, funcionan y la sanidad es buena. Pero después descubres la ideología que tienen y ya los miras con otros ojos. Además de tener un alto índice de asesinatos, violaciones y suicidios. Creo que engañan porque son discretos.
    La verdad es que da miedo cómo la ultraderecha está subiendo en Europa en general. Inlcuso en nuestro país.
    Parece mentira que en pleno siglo XXI aún exista tanto racismo en el mundo.
    Me apunto el libro!! Un besito


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    1. Cuando yo era adolescente, leí un libro que tenía mi padre del Círculo de Lectores. Se titulaba "Suecia, Infierno y paraíso". Allí contaba cosas que me dejaron bastante alucinada. La libertad sexual de los jóvenes era muy elevada en comparación con España (aún vivía Franco cuando leí el libro) y con otros muchos sitios; las becas y subvenciones eran prácticamente universales y nadie se quedaba sin estudiar lo que quería por falta de dinero. Eso y muchísimas cosas que he olvidado.
      Cuando me encontré con las novelas de Henning Mankell muchísimos años después (yo lo conocí a principios de los 2000, pero sus novelas empiezan en 1991) la mayor parte de eso había desaparecido; las crisis económicas no respetan nada y cuando envían a tu país a montones de extranjeros la xenofobia y el racismo florecen por todas partes.
      Un libro este de lo más interesante.
      Un beso.

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  4. No lo conocía, ni el libro ni el autor, pero me ha parecido muy interesante todo lo que cuentas. Gracias por el descubrimiento. Muchos besos.

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    1. Pues si te animas a leerlo espero que te guste. Desde luego, interesante es, tanto en el contenido como en la forma. A mí me ha atrapado totalmente.
      Un beso.

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  5. Compruebo, con desaliento, que esta ola ultra de derechas no es cosa de nuestro país solo, hasta Islandia ha llegado, pues estamos buenos. Parecería de esperar que los extremismos son cosa de gente ardiente (que no digo yo que en Islandia no la haya) pero ya se ve que el mal no es endémico de ningún sitio en concreto.
    Me apunto el libro aunque no lo pongo en la parrilla de salida porque creo que me va a cabrear algunas de las cosas que nos avanzas y para eso ya tengo los telediarios cuando salen hablando "nuestros" ultras locales.
    Un beso.

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    1. La forma en la que está contado el libro, creo que huye de enfadar al lector. Se cuentan los hechos de forma muy aséptica, sin emitir juicios de forma explícita, aunque se nota el rechazo que le causan al autor. Pero la forma en que lo cuenta hasta es un poco sarcástica a veces.
      El racismo es universal. Cuando aquí no había extranjeros presumíamos de no ser racistas. Recuerdo una conversación con una amiga hablando de la serie "Raíces" en que decía que en España no somos racistas como en Estados Unidos. Yo le hablé de los gitanos y me dijo que es que los gitanos no eran como los negros. Vamos que los gitanos sí merecen el racismo, pero el pobre Kunta Kinte pues no. Creo que fue de aquella cuando nuestra amistad se vio seriamente perjudicada. Fuimos racistas con los gitanos mientras no tuvimos otros a los que discriminar cerca. Hoy hay donde elegir y los ultras patrios eligen como quieren. Lo dicho: universal.
      Un beso.

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  6. Lo apunto. Me ha parecido muy interesante. Gracias, Rosa.

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    1. Una gran novela. De lo mejor que he leído en mucho tiempo. Aunque también es cierto que no es para cualquiera.
      Pero seguro que a ti te gusta.
      Un beso.

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  7. Qué bueno que un libro vaya de menos a más acabando por seducir al lector hasta la conclusión del mismo. Me gusta, además, que la narrativa alterne episodios afectivos con el contexto general político al que hace referencia. Pienso que el odio es el que mueve al auge de la extrema derecha en Europa y lo peor de todo es que este odio es muy contagioso. Más que un virus. Y sí, desde luego que con la monumental crisis económica mundial que se nos viene encima tenemos el perfecto caldo de cultivo para que los populismos totalitarios suban como la espuma.
    Buen fin de semana, Rosa.

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    1. Es el odio, el miedo a que nos quiten, el desprecio al distinto, la tendencia a aferrarnos a lo nuestro (cultura, tradiciones) y el temor a que lo suyo termine con ello. Para los que pensamos que el mestizaje y la mezcla son lo que hace evolucionar el mundo, es toda una aberración, pero a los "puros de espíritu" no les entra otra cosa en sus cabezas. Muy triste.
      Miedo me da lo que pueda venir cuando terminemos (si es que terminamos) con el miedo al virus y el peligro del contagio y nos enfrentemos a la crisis correspondiente.
      Un beso.

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  8. El mundo está tan sucio, la historia está tan sucia, y está todo tan imbricado, que es imposible que hasta el que se crea más inocente no esté manchado. Recuerdo que terminé mi reseña con la misma cita que tú la tuya pero además a continuación añadí esta: «Quizá, pese a todo, es importante, tanto tiempo después, no haber participado en la muerte de otros».
    La historia de los bisabuelos de Agnes también me cautivó. En realidad todas las historias que cuenta la novela son fascinantes, algunas interesan desde el principio y otras nos llegan tan poco a poco. Más luego todo lo que va intercalando el autor. Y ese final dual como muestra de que una sola decisión y un solo instante puede cambiar el devenir de la historia.
    Admirable como el autor mezcla tantas cosas y tantos recursos narrativos y le sale una novela tan coherente. Me alegra mucho que te haya gustado tanto.
    Besos

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    1. Qué casualidad, Lorena. Te aseguro que no recordaba que hubieras terminado así tu reseña. De haberlo sabido hubiera escogido otro final. Yo también pensé en añadir esa frase («Quizá, pese a todo, es importante, tanto tiempo después, no haber participado en la muerte de otros»), pero quería resaltar sobre todo la idea de que podemos ser otros distintos de lo que pensamos y estar más sucios de lo que pensamos y para ello era preferible terminar la cita como la he terminado.
      El libro es abrumador en su totalidad. Aparte de las historias de Arnór y Ómar y la de los antepasados de Agnes en Jurbarkas durante la guerra, esos pequeños párrafos en los que el autor divaga sobre tantas cosas sonde una clarividencia asombrosa. La parte escrita en segunda persona en la que alguien (puede que él mismo) se dirige al bebé que va creciendo y cómo varía lo que se le dice (o se dice a sí mismo) es un prodigio.
      Siempre me han gustado mucho esas novelas en que se cuentan muchas cosas y se van uniendo piezas de aquí y de allá hasta formar un conjunto plenamente coherente.
      Y qué decir del final, de los dos finales. Me ha parecido un recurso admirable. Ayer me llegó al correo un aviso de un comentario en esta entrada de tu blog y alguien decía que no "se había coscado" del final. Me extrañó porque realmente no hay nada que entender, más allá de que hay dos finales alternativos y, como en la realidad, lo que sucede no es lo único que podría haber sucedido y hay un momento en el que cualquier otra cosa podría pasar.
      Una novela sobresaliente que te agradezco (otra más) haberme descubierto.
      Un beso.

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    2. ¿Y por qué habrías tenido que escoger otro final de haber recordado que yo casi la acabé igual si era así como sentías que debías terminar? Es que esa cita resume muy bien de lo que habla este libro y mira que es difícil resumirlo. Por otra parte es normal que dos lectores saquen conclusiones parecidas de una misma lectura, de las muchísimas conclusiones que pueden sacarse de esta novela, claro está.

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    3. Es cierto que dos lectores pueden tener iguales sensaciones y llegar a las mismas conclusiones, pero una vez visto que la otra persona termina de una forma no es cuestión de terminar igual. Para que nadie te llame copiona, ja ja.
      Pero está claro que tenemos una sensibilidad muy similar en cuestiones lectoras. Salvo para el género negro. 😉

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  9. Hola Rosa!! Añado este título a mi lista de pendientes, tiene una pinta increíble y lo dejas fenomenal. Me alegro que lo hayas disfrutado tanto ¡Fantástica reseña, como siempre, y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Espero que te guste. Realmente es una novela que me ha encantado y de la que hablar ha sido difícil porque tiene muchos matices y muchas historias dentro de la Historia. Puede resultar un poco difícil al principio, pero en cuanto una se hace con la estructura del texto a mí me poseyó por completo.
      Un beso.

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  10. Hola.
    Tiene muy buena pinta, se ve intenso e interesante.
    He leído en un comentari que descubriste ese "lado" de la vida nórdica con las obras de Henning Mankell. A mí me pasó igual. Mis padres eran socios del Círculo de lectores pero yo no lo era, compraba mediante ellos y en 1996 o 1997, no recuerdo, me hice socia y en la primera compra regalaban dos libros, y uno de ellos fue "La quintamujer". Me aptrapó tanto que fui comprando el resto de libros. Y me sorprendí porqu etenía idealizada esa cultura, fue un poco shock.
    Mil gracias por la reseña y feliz tarde.

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    1. Creo que Mankell fue el primero en abrirnos a muchos los ojos acerca de lo que pasaba en esos países que nos habían vendido como el paraíso. En tiempos de Franco la censura y la represión acerca de todo lo que tenía que ver con el sexo nos hacía percibir como tal paraíso la libertad de que gozaban en los países nórdicos y el estado de bienestar que habían alcanzado. Aunque siempre dieron una enorme tasa de alcoholemia, suicidios, maltrato a la mujer... y otras lacras. El racismo y la xenofobia no les habían llegado porque no había demasiados extranjeros, pero en cuanto empezaron a llegar masivamente pues como en todas partes.
      Un beso.

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  11. El pueblo judío fue barrido de Europa, por eso Raul Hilberg tituló su obra capital sobre el tema "La destrucción de los judíos europeos": sin eufemismos. En Europa oriental quedaron pocos para contarlo (en Polonia, por ejemplo, se exterminó al 90% de la población judía). Y lo hizo en parte gente normal y corriente, "verdugos voluntarios" como otro famoso libro sobre el tema. Confrontar esa historia con un neonazi actual, no un "outsider" como en American History X, sino una persona inteligente y sensata en apariencia, le da un punto a la novela. Pero por lo que sé y hubo una época que me interesó mucho el tema, ser neonazi y sensato es difícil. Ser neonazi implica creer en teorías disparatadas, complots sionistas y un largo etcétera, que no descarta la acción terrorista. Han elaborado una visión del mundo que abarca muchos campos y no se puede seleccionar, porque no aceptan los matices.
    Crisis es sufrimiento, pero también oportunidad de cambiar las cosas y no siempre a peor. Quiero ser optimista pensando en mis hijos y poner mi grano de arena si puedo.
    Un abrazo.

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    1. Yo no diría sensato, por supuesto que las ideas de Arnór no me lo parecen, pero un neonazi capaz de ser muy crítico con los grupos de esa ideología, capaz de encontrarle fallos a Mein Kampf y capaz de pensar por sí mismo y dar ideas propias, sin consignas ni lugares comunes, puede resultar, si encima es atractivo, cautivador. Además que para Agnes era su oportunidad de hablar de lo que le ineresaba, aunque fuera para confrontar ideas.
      Lo más normal es que los neonazi sean unos cabezas cuadradas que han comido sin digerir un batiburrillo de ideas enlatadas y encontrar alguien con criterio es extraño y puede ser peligroso, aunque afortunadamente a Agnes no la lleva a su terreno en ese aspecto.
      Ojalá tengas razón Gerardo y los cambios de esta crisis sean para mejorar, pero mucho me temo que de aquí saldremos más egoístas, más xenófobos y con nuevo miedo que sumar a los muchos que ya acumulamos: el miedo al contagio.
      Habrá que educar hijos para que eso sea más como tú dices que como yo me temo. El mío, con 33 años, va en esa línea de lo cual me alegro mucho.
      Un beso.

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  13. Personalmente te digo y no lo tomes a mal, que cuando hablas del libro le das mucha importancia a tu hablar, tu pensar, tu sentir tu ego de escritora....Y a veces me dejas sin ganas de leerlo. Es tanto lo que dices, que el libro se evapora para quedar nada más lo que tu sabes de historia . Creo querida compañera de letras, la sabiduría del que reseña no es mostrar lo mucho que sabe. Reseñar es sintetizar el encanto o desencanto de quien lo ha escrito
    Esta es mi reseña lo que tu has reseñado

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    1. Utilizo la palabra reseña muy pocas veces y si lo hago es por comodidad y procuro huir de ella. Como ya he dicho en muchas ocasiones, lo que pretendo al escribir estas entradas es transmitir las sensaciones y emociones que me ha transmitido la novela leída. Y me parece estupendo que con la misma libertad tú digas lo que te transmite lo que yo escribo. Y entenderé que no pases más por aquí
      Lo que me extraña mucho es que hayas tardado tanto en darte cuenta de todo lo que aquí me dices porque tus comentarios siempre han ido en el sentido de echarme muchas flores y hablar muy poco (nada) del libro comentado. Ayer mismo en el comentario que luego suprimiste y que recupero de mi correo electrónico decías lo siguiente (copio y pego):
      "Me gusta como lo cuentas
      como lo siento...
      cómo lo reciben los otros
      y cómo te sientes
      al ser el centro de un libro tan especial"
      En fin, cambiar de opinión es de sabios.
      Respecto a lo de que doy mucha importancia a mi hablar, mi pensar, mi sentir o mi ego de escritora, te diré, que por supuesto que le doy mucha importancia las tres primeras cosas. Mi hablar, mi sentir y mi pensar es casi lo único que tengo que es exclusivamente mío (nunca cojo ideas de la red y menos al pie de la letra como tu siguiente comentario que voy a dejar sin contestar porque ya lo hago aquí de alguna manera), así es que sí, les doy mucha importancia. Respecto a mi ego de escritora, jamás lo he tenido. Puedo tener otros egos, pero el de escritora no podría nunca. Tengo demasiado respeto a los buenos escritores como para tratar de emularlos. Sé muy bien quien soy, para lo que valgo y para lo que no valgo. Y ser escritora es una de las cosas que entran dentro de la segunda categoría.
      Ah, y por supuesto, no me lo he tomado a mal. Como tampoco me tomaré a mal y entenderé perfectamente que no vuelvas a pasar por aquí. No puedo aspirar a gustar a todo el mundo.

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  14. La reseña es un escrito donde se resume o describe lo más importante de un libro, película presentación, obra u otros. Sirve para presentar una visión crítica breve y profunda sobre algo. No te enojes bella Acepto las críticas

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  15. Rosa, lo primero que tengo que decirte es que el nombre del autor es como para ir a preguntar por él a una librería jejeje. Díos mío, ¿cómo se pronuncia eso? Pero por lo demás, te diré que el libro tiene una pinta estupenda. No lo conocía y el tema que aborda siempre me ha gustado. Lo voy a investigar a ver si me animo a leerlo. Besos

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    1. Sí, es impronunciable, ja ja. El libro es genial aunque su estructura es un tanto compleja, pero en cuanto le coges el truquillo a mí me ha enganchado totalmente. También es una historia dura, pero de la forma que está contada, sin quitarle valor e importancia, se desdramatiza mucho. Para mí ha sido un descubrimiento importante.
      Un beso.

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  16. Este tipo de lecturas están bien para poner las cosas en su sitio y esclarecer de donde viene tanto prejuicio a lo desconocido( extranjero) de donde procede el extremismo desmesurado y la intolerancia. Creemos los españoles que somos la excepción, que aquí hay una España fraccionada, mientras que en el resto de países campa la armonía y la convivencia fraternal con otras culturas. Estos males están implícitos en la genética del ser humano, no nos engañemos, cuando este ve peligrar sus derechos adquiridos, sus libertades, su territorio...
    Tiene buena pinta esta lectura que apunto inmediatamente.
    Besos.

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    1. En España pasa una cosa curiosa y es que tan pronto pensamos que como España no hay nada (su comida, sus fiestas, su ambiente...) como nos entra el complejo de inferioridad y somos lo peor.
      Por supuesto que en todas partes el ser humano tiene los mismos problemas porque es el mismo ser humano con su naturaleza de ser humano imposible de cambiar. Y en esos países que tanto han presumido de tolerantes (o que nosotros hemos creído que lo eran) también sucede lo mismo.
      Como dices son males implícitos en nuestra naturaleza y cuando las cosas se ponen feas y hay poco prescindimos rápidamente de los que sentimos diferentes y más lejanos para repartir más entre lo que imaginamos iguales y parte de nosotros. Muy triste en todo caso.
      Un beso.

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  17. Creo que muchos hemos descubierto lo que pasó en los países nórdicos con respecto al nacismo gracias a la literatura, esta novela la tengo en la estantería un tiempo ya y lo cierto es que ni me acordaba, gracias a yú opinión voy a buscarla a ver dónde está y me la coloco bien visible.
    Un abrazo

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    1. Siempre he dicho, y últimamente mucho, que en las novelas se aprende más historia que en los libros de texto.Si se quiere ser especialista hay que combinar ambas cosas, pero a los que no aspiramos a ser historiadores la novela enseña muchas cosas.
      Espero que te gusta y leer tu reseña en breve. A mí me ha fascinado.
      Un beso.

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  18. Como Josep y tantas otras personas fui consciente de la importancia del nazismo en los países nórdicos cuando leí la primera entrega de la serie "Millenium" de Stieg Larson. Creo que a nosotros, españoles, nos sorprendió dado que nunca habíamos oído a suecos, daneses o finlandeses poner sus trapos sucios a la vista de todos. Creo que estas gentes piensan que la Historia ya expone con cifras y hechos la ignominia de su comportamiento o el de sus ancestros, y que a ellos -a los actuales nórdicos- lo que les compete es ir hacia adelante sin estar constantemente rebozándose en ese pasado de vergüenza e infamia. Ojalá aprendiésemos de ellos; pero no, por estos lares donde en el siglo XIX (el XIX acabó en 1939, en este sentido) sufrimos del orden de unas 150 guerras civiles constantemente estamos echándonos los trastos los unos contra los otros en lugar de mirar hacia adelante en una idea de marcha común.
    La novela que reseñas me parece interesante por más que el asunto del Holocausto nos sea conocido. Hace dos años estuve de viaje por los Países Bálticos y supe de primera del sufrimiento y pogromos de los lituanos judíos. Hay en Vilna una ruta turística que va marcando los ligares donde se realizaron barbaridades por parte de los nazis y la verdad es que hacerla sobrecoge el ánimo; también en la explicación que te van dando no ocultan la colaboración de parte de la población en el exterminio. ¡Terrible todo lo que sucedió allí!
    Tomo nota del título para tener en cuenta a esta novela en futuras posibles lecturas.
    Un beso

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    1. He hecho esa ruta por Vilna y casi me he arrepentido de no haber hecho fotos para poner en la entrada, pero en aquel momento, fui incapaz de sacar la cámara. Fotos de Vilna tengo, pero de esa ruta no me apreció adecuado hacer ninguna.
      Nosotros nos echamos los trastos a la cabeza, pero seguimos sin leer la Historia. Los muertos siguen en las cunetas, los verdugos no han pedido perdón y sus descendientes siguen con la misma arrogancia y sentido de la autoridad que se les debe reconocer por el hecho de ser ellos, guapos, ricos y de derechas. Cuando gobiernan esquilman lo público y cuando no gobiernan están como perros rabiosos porque les parece una anomalía de la Historia que gobiernen los perroflautas que hace dos días iban en alpargatas y no sabían leer.
      Mañana publico una entrada sobre una novela muy buena sobre estas cosas.
      Hay que pasar las páginas de la Historia, pero antes hay que leerlas. En ese país se arrancan sin leer y se echan a la hoguera.
      El paraíso nórdico siempre escondió un infierno con el que convivía (alcoholismo, suicidios, maltratos etc) cuando vinieron mal dadas económicamente, surgió también, o se acrecentó, el racismo y la xenofobia y los que habían ayudado a los nazis y sus descendientes ideológicos empezaron a surgir de debajo de las piedras. Para mí, Henning Mankell lo explica mucho mejor que Stieg Larson. Era un escritor mucho mejor y más completo. te lo recomiendo.
      Un beso.

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  19. ¡Hola, Rosa! Bueno, para cuando llegué a tu comentario de que es una de las mejores novelas que has leído últimamente ya estaba más que convencido de que me haré con un ejemplar en cuanto las librerías abran cómo Dios manda. Veo en esta novela muchas cosas que atraen. La primera es la figura de ese nazi, parece un personaje con profundidad. También ese esfuerzo del escritor de no presentar una realidad maniquea y un mensaje facilón. Al contrario, recoge toda la complejidad de la vida, en la que no existen los blancos o los negros, sino una infinita gama de grises. Una historia que no parece políticamente correcta siempre me contara entre sus lectores. Fantástica reseña, Rosa. Un abrazo!!

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    1. Es una novela muy elaborada y muy trabajada. Puede resultar compleja al principio, pero va atrapando y llega un momento en que, al menos a mí, me resultó totalmente adictiva. Nada de mensajes fáciles ni de situaciones políticamente correctas. Además la forma de relatar es bastante curiosa y no hace juicios de valor. Sencillamente cuenta hechos y va dejando que el lector tome sus partidos a favor o en contra, pero sin guiarlo.
      Espero que te guste y la disfrutes tanto como yo.
      Un beso.

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  20. Aunque el tema relacionado con el nazismo empieza a estar un poco trillado este enfoque en otros países me atrae. También la trama personal de la protagonista, a pesar de resultar un tanto intrincada. Creo que me haré con él para este verano.
    Gracias.
    Un beso.

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    1. Últimamente salen muchas novelas que me producen cierto rechazo, que si el tatuador de no sé dónde o el violinista de tal otro sitio o el pintor de aquí o de allí, y esos sitios suelen llevar nombres de campos de exterminio. Creo que ante el éxito de "El pianista del gueto de Varsovia", una muy buena novela, han salido muchas imitaciones y no me he animado con ninguna. Pero cuando me topo con una novela sobre el tema con pinta de ser buena, no la dejo pasar. Creo que es un tema que merece siempre una nueva visión e interpretación. Y desde luego, esta novela es muy buena.
      Un beso.

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  21. Hola Rosa desde luego no puedo dejar de apuntarlo aunque sé que me indignará y dolerá porque las atrocidades del nazismo me superan.
    Como a Josep Ma descubrí con la trilogia de Larsson que el estado del bienestar en los paises nórdicos tenía muchos puntos oscuros y que no todo era tan paradisiaco como se nos vendía, me sorprendió la cantidad de maltratos, de intolerancia, de racismo y desprecio por todos aquellos a los que consideraban inferiores porque no habian nacido allí y también la altisima tasa de suicidios, depresiones y alcoholismo que tampoco uno imaginaba. Me imagino que ha de ser desconcertante esa atracción por un personaje que racionalmente e ideológicamente se desprecia y eso habla muy bien en favor del escritor y la novela.

    Me has dejado contagiado las ganas de leerla, que tú digas que es lo mejor que has leído, bufff son palabras mayores viniendo de una superlectora como tú, ya te contaré.

    Besos guapísima

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    1. Pues espero que te guste tanto como a mí que ha sido mucho.
      Las bondades de los países nórdicos siempre tuvieron muchas sombras. El alcoholismo, los suicidios, la violencia que mencionas estuvieron siempre a la orden del día. Imagino que la falta de luz durante tanto tiempo seguido y la dureza del clima en general, algo tendrán que ver. En cuanto el estado del bienestar empezó a fallarles surgieron las lacras asociadas a todo lugar cuando ve peligrar lo que tiene e interpreta que los que vienen de fuera lo hacen para quitarles lo que les corresponde. Yo he dicho siempre que en España no hubo racismo hasta que no hubo razas, y para una que teníamos que eran los gitanos, tampoco es que los tratáramos con mucha apertura de criterio.
      Un beso.

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