"La buena suerte" Rosa Montero

«Ese hombre lleva sin levantar la cabeza del portátil desde que hemos salido de Madrid. Y eso que es un AVE de exasperante lentitud con parada en todas las estaciones posibles en su camino a Málaga. Podría parecer que ese hombre está inmerso en su trabajo, casi abducido por él; pero cualquier observador meticuloso o al menos persistente advertirá que, de cuando en cuando, sus ojos dejan de vagar por la pantalla y adquieren una vidriosa opacidad; que su cuerpo se pone rígido, como suspendido a medio movimiento o medio latido; que sus manos se contraen y sus dedos se arquean, garras crispadas».

Ese hombre está a punto de bajarse del tren, retroceder hasta la estación de Pozonegro donde, desde la ventanilla, ha visto que se vende un piso, comprar esa fea y destartalada vivienda y dejar atrás su vida cómoda y sin falta aparente de nada. Ese hombre se llama Pablo Hernando y pronto lo van a echar de menos en los ámbitos que hasta ese momento constituían su vida.

Lo echaron de menos primero en Málaga a donde se dirigía para un ciclo de conferencias. Es al día siguiente, cuando desde Málaga llaman al estudio, cuando empiezan a echarle de menos en su lugar de trabajo habitual y es entonces cuando vamos sabiendo algo del personaje. Por ejemplo que nunca había «cometido una pifia tan grande», aunque «recientemente ha anulado a última hora alguna reunión y dejado plantado a algún cliente porque se le había olvidado la cita. ¡Olvidársele una cita a Pablo Hernando, que vive para su profesión!». sabemos también que últimamente el hombre lo debe de estar pasando muy mal. 

No es esto, de todas formas lo único que sabemos de Pablo. Ya antes lo hemos visto comprar un piso sin verlo, pagarlo a tocateja sin el más mínimo intento de regateo la noche anterior, recién llegado a Pozonegro, un lugar «que confirma sus pretensiones de villorrio más feo del país». Los comentarios de sus compañeros al día siguiente provocarán en el lector más preguntas que respuestas le proporcionan. Y tendrá que conformarse con ver a Pablo en su nueva condición sin saber cuál era la antigua, la habitual. Tendrá que ir avanzando por la lectura para saber del pasado de Pablo, para entender qué es lo que le ha podido traer a esta situación en la que, por otra parte, parece desenvolverse con bastante solvencia. Tendrá que verlo en su relación con otras personas con las que, en principio, nada le une. Raluca, una chica abandonada al nacer, que vive justo debajo y que le ayuda a comprar lo más necesario y a limpiar mínimamente el piso; Felipe, un antiguo minero que ahora vive pegado a una bombona de oxígeno, pero que es generoso y divertido. 

También está la vecina de arriba que tiene una niña pequeña y en cuya casa se oyen golpes y ruidos y llantos, aunque eso Raluca no lo sabe y él no se lo cuenta. Y está, ya fuera del edificio, Benito, uno de los seres más miserables y depravados que se puede uno echar a la cara. «Tenía que haberle pedido mucho más a ese tío. Ni discutió la pela. Ni le echó un ojo al sitio. Y eso es de gente rica. A ver, ¿quién se compra un piso a tocateja sin siquiera subir a echarle una visual? Pues alguien muy rico. [...]  ¡Pedazo de animal, tenías que haberle pedido mucho más! ¿No viste la prisa que tenía, eh? ¿No viste que estaba loco por comprar, eh? Vaya pesquis el mío. Me hierve la sangre de la rabia. No hay nada que duela más que un negocio a la baja. Me parece que estoy perdiendo facultades… El Urraca, dejándose engañar. Vaya vergüenza. Pero esto no va a quedar así. Ríe más quien ríe el último. Este tío esconde algo, y los que esconden pringan». Será Benito, en su hurgar miserable de las vidas ajenas en una búsqueda sin fin del provecho que pueda sacar de ellas, quien nos dé las claves de la verdad que se esconde tras Pablo.

Lo que ya tenemos claro  hace tiempo es que Pablo no quiere ser encontrado por nada del mundo. Tal es su empeño en borrar sus pistas que no quiere tocar sus cuentas bancarias por lo que le urge trabajar  y empieza a hacerlo en el mismo supermercado de la cadena Goliat en el que trabaja Raluca. Ella es cajera y él, reponedor. Pero hay una transferencia con la que no fue muy cuidadoso. Es difícil en este mundo actual desaparecer sin dejar rastro.

Además de las peripecias de Pablo y sus más o menos eficaces estrategias de despiste, conoceremos su pasado y el de Raluca, dos seres desprovistos de amor desde pequeños, abandonados a su suerte. Pablo achaca a esa falta de amor su propia incapacidad para amar. Se considera uno de esos «niños salvajes del amor, que jamás vieron en su infancia a una pareja que se quisiera y que son incapaces de distinguir el alfabeto amoroso, el cual les resulta tan ajeno como si la gente estuviera hablando en tagalo. Para resumir: Pablo no sabe tagalo. Y no se cree capaz de poder aprenderlo». El tagalo, como el amor, hay que aprenderlo de niño. Y la falta de amor, con frecuencia, desemboca en la violencia.

Y es que esta es una novela que trata de varias cosas, pero la que más sobresale es la violencia. Una violencia que tiene lugar en el seno de la familia, tal vez la más aterradora, la que encuentra su acomodo en el lugar que debería servir para protegernos de ella. Y cuando falla la protección primordial solo queda el individuo débil, inerme, abandonado a su suerte y sin aprender tagalo. Rosa Montero pone en la mente de Pablo, casos reales en distintas partes del mundo, de violencia en el seno del hogar. Pablo va recordando casos. La familia Turpin en California, Davinia Muñoz en Valladolid, Michael Valva y Angela Pollina en Long Island. En todos, víctimas de los padres, de la pareja, de quien debería proporcionar confianza y amor. 

Tan solo hay un caso en el que la violencia no ocurre en la familia, un tiroteo indiscriminado desde la torre de la Universidad de Texas, en Austin. El trastorno psicopático que llevó a la masacre estuvo  provocado tal vez por un tumor, un gioblastoma que se vio que padecía el asesino. Pero ¿hasta qué punto es el tumor responsable del comportamiento criminal de Whitman? «¿Y si de verdad era ese monstruo y lo único que le quitó el tumor fue su capacidad para controlarse?». La pregunta que me provoca este comentario me sobrecoge. ¿Seremos todos monstruos en potencia a los que un tumor (o alguna otra circunstancia) puede liberar de la capacidad de control? ¿Es un tumor lo único que separa a los asesinos en potencia de los que llegan a serlo en acto?

Rosa Montero

La buena suerte es una novela con toques de negro rural en un ambiente asfixiante, feo, desesperanzado. «Un supermercado de la cadena Goliat a la entrada del pueblo y la gasolinera que hay al lado, repintada y con anuncios fluorescentes, son los dos puntos más iluminados, limpios y animados de la localidad; [...] El resto de Pozonegro es deprimente, pardo, indefinido, sucio, necesitado con urgencia de una mano de pintura y de esperanza». En ese ambiente los personajes nos van desvelando sus secretos y su pasado. En ese ambiente se va fraguando su futuro. 

(A partir de aquí, puede que alguien interprete que estoy destripando algo que no debería. Quien no quiera correr riesgos que no siga leyendo)

El pasado es negro y sucio como el ambiente que rodea a los personajes. El futuro, más luminoso, se presenta esperanzado contra todo pronóstico en un ambiente también más promisorio. Un final inesperado (al menos yo no lo esperaba) contrasta con el talante del resto de la novela. Rosa Montero nos inocula el veneno de la realidad más dura y cuando ya casi estamos moribundos de dureza nos proporciona el antídoto de la esperanza. Al leer ese final me pareció que todo se resolvía demasiado bien. Ya sabéis que soy amiga de finales más ajustados a la vida real. Sigo pensando lo mismo, pero no quiero tampoco que nadie piense que no me ha gustado. La novela es muy buena, está escrita de maravilla, los personajes son muy completos y están muy bien perfilados y si la autora quiere dar una oportunidad a la esperanza, creo que también está en su derecho.

Título del libro: La buena suerte
Autora: Rosa Montero
Nacionalidad: España
Editorial: Alfaguara
Año de publicación: 2020
Año de publicación original: 2020
Nº de páginas: 328

Comentarios

  1. Eso sí que es un puzzle en toda regla, muchos personajes esenciales y muchas situaciones desconocidas para el lector que, sin duda, acrecienta el suspense y el interés por la lectura de esta novela de suspense (?).
    Me gusta la trama y me gusta su autora. Seguro que es una muy buena opción lectora para pasar un buen rato.
    Un beso.

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    1. Es una buena novela. Todas las de Rosa Montero lo son. Pueden gustar más o menos, a mí hay algunas que no me entusiasman, pero es un problema mío con ciertos géneros. Esta es de las que me gustan mucho. ¿Suspense? Sí, algo hay y algo negro también y policíaco. Y, desde luego es entretenida y engancha.
      Un beso.

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  2. Pues lo tengo en casa esperando en la estantería. Con esta autora, unos libros me han gustado muchísimo y otros bastante poco, nada de término medio. La veré cómo quedo con este.
    besos

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    1. Me pasa lo mismo con esta autora. Me gustan sus libros reales ambientados en épocas actuales. Los futurisras o los fantásticos, no me seducen.
      Este es de los que atrapan.
      Un beso.

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  3. Hola, Rosa. Yo leí esta novela hace unos meses y me gustó mucho. Arriesgada por la ambientación que elige y la dureza de lo que cuenta y llena de reflexiones muy acertadas. Coincido con lo que dices respecto al final pero, sí, es una forma de abrir una puerta a la esperanza. Muy recomendable la historia y estupenda tu reseña. Un beso.

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    1. El ambiente es bastante asfixiante. Pozonegro es como un compendio de incomodidades y hostilidad. Los personajes, variados: odiosos algunos y muy tiernos otros. El final... pues lo dicho, a veces viene bien darle una oportunidad a la esperanza.
      Un beso.

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  4. ¡Hola, Rosa! Una novela que me ha atrapado de inmediato, por momentos me ha recordado un tanto a cualquier personaje de Jim Thompson, y esa sensación se agudizó al leer que es un noir rural. Por no hablar de que esa trama que parece desarrollarse y que nos va desvelando la información me parece muy sugerente. Ideal para este verano que no se nos acerca. Un abrazo!

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    1. La trama es sugerente, el ambiente puede recordar los de Jim Thompson y también algunos personajes aunque no hay ninguno tan siniestro. Al menos no en la parte de ficción, porque en los casos reales que se mencionan hay tipos que hacen a los de Thompson niños vestidos de comunión.
      La trama hay que ir descubriéndola. Aunque dejo intuir el final no sucede lo mismo con todo lo que encierra el libro.
      Un beso.

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  5. Creo que bajo determinadas circunstancias todos seríamos capaces de matar. Esas circunstancias no tiene por qué ser las mismas para todos y tal vez puedan estar ligadas también al momento en que se den, pero creo que llevados a un límite todos seríamos capaces.
    Yo también suelo ser indulgente con esos finales que tal vez no serían los más adecuados cuando el resto de la novela me ha convencido.
    No sé por qué, pero me he acordado leyendo tu reseña de Un amor de Sara Mesa. Será, supongo, por esa huida a un lugar que parece dejado de la mano de Dios y por la peculiaridad de los personajes.
    No he leído nada de Rosa Montero pero este libro me ha llamado mucho la atención. Tal vez sea hora de estrenarme con la autora.
    Besos

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    1. Como he dicho en respuesta a algún comentario, salvo sus libros de fantasía o futuristas, todo lo que ja escrito Rosa Montero, y lo he leído casi todo, me gusta. Escribe muy bien y desarrolla temas muy interesantes.
      No he recordado Un amor leyendo la novela, pero entiendo que, a alguien se la pueda recordar o que se la recuerde sin haberla leído, solo por lo que aquí se pone. Los personajes son muy distintos y la historia también.
      Yo también creo que todos somos capaces de matar. La frase esa de que el tumor, más que provocarle el acceso de violencia, pudo quitarle la inhibición que lo controlaba, me pareció espeluznante.
      Un beso.

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  6. Hola Rosa, mi experiencia con esta escritora ha sido de lo más diversa, alguno de sus libros me han encantado, y otros me han gustado menos, pero siempre me ha parecido que la autora tiene mucho que contar y que es buena narradora. Después de leer tu reseña estoy convencida que que este va a gustarme, pero aun tengo en casa La carne que me compré en su momento y que aún no he leído. Pero lo pongo en pendientes desde luego. Besos.

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    1. Pues tenemos exactamente la misma opinión. No me gustó demasiado Historia del Rey Transparente por fantasiosa y tampoco Lágrimas en la lluvia por futurista, pero sus novelas realistas me encantan y las he leído casi todas. La buena suerte me ha gustado más que La carne, que también me gustó mucho, pero por cuestiones de gusto personal, de género, etc. esta se adapta más a mí.
      Un beso.

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  7. Hola, Rosa.
    Negro rural + Rosa Montero hecen una combinación que suena muy bien. Me encantan, además, las novelas que comienzan en un tren y a partir de ahí se desarrollan los acontecimientos.
    Estupenda recomendación aún con sus peros.
    Besos.

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    1. No sé si oficialmente se la clasificará como negro rural, pero a mí me lo ha parecido.
      El comienzo es muy bueno y el giro que da el hombre, genial. Los peros que le pongo son manías mías por lo que ni siquiera los consideraría peros en general.
      Un beso.

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  8. Yo también prefiero en este tipo de novelas un final más realista. Pero es Rosa Montero, así que terminará cayendo.
    Besotes!!!

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    1. Sí a ciertos autores se les perdonan detalles pequeños porque su obra es muy grande. Y yo de Rosa Montero, pocas cosas me pierdo, salvo su serie de Bruna Husky y eso que ando pendiente de ponerme con ella. Leí Lágrimas en la lluvia, pero fue muy futurista para mí.
      Un beso.

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  9. Hola Rosa!! Me has dejado con muchas ganas de darle una oportunidad a este título, creo que podría ser una buena elección lectora para mí. Tomo buena nota, pese a lo larga que es ya mi lista de pendientes. ¡Estupenda reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Espero que te guste. Rosa Montero escribe muy bien y es una gran contadora de historias.
      Las listas de pendientes son así, pero por muy grandes que sean nunca dejamos de alimentarlas. La mía está también muy saludable.
      Un beso.

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  10. Hola. Me encantó siempre la idea de esta novela, esa de seguir un impulso y darle una patada en el culo a la vida. Pero le veo muchos agujeros a la historia, puedes desaparecer en una gran ciudad pero ¿en un pueblo? Esa es solo una de las cosas que me planteo, detrás vienen muchas. Pero podrían compensarlo los personajes y las relaciones entre ellos incluido el Urraca y entonces te olvidas un poco de la credibilidad de la historia. Me gusta mucho Rosa Montero pero el tema de la violencia me sobrepasa, en especial, la doméstica y la verdad, la evito cuanto puedo y solo caigo en contadas ocasiones. Es una de esas novelas que tienen que esperar al momento de adecuado.
    Besos

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    1. Bueno, tampoco te creas que consigue desparecer. De hecho siempre tiene a alguien tras su pista y es que, como dices, en un pueblo y con esta vida que llevamos en que dejamos huellas a cada paso, efectivamente, desaparecer es muy difícil.
      Los personajes y sus relaciones, así como la historia, son muy buenos. Violencia hay, más por referencias que en la propia historia (en la que también hay algo), pero no es algo que a mí me disuada, aunque entiendo lo difícil que es toparse con ella.
      Espero que la novela encuentre en ti su momento porque merece la pena.
      Un beso.

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  11. ¡Hola Rosa! No he leído el final de tu reseña porque sé que esta novela es para mí, la voy a leer, seguro, me atrae mucho todo lo que cuentas, el tema de la violencia y esos personajes, vamos que me has dejado con muchas ganas de saber porqué se esconde Pablo, su oscuro pasado.
    Además de Rosa Montero leí "La historia del rey transparente" y me gustó mucho, me llamó la atención su prosa y pensé en que repetiría con la autora, aunque después nunca repetí

    Besos

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    1. Pues curiosamente, La historia del rey transparente es una de sus novelas que menos me ha gustado. la época en que se ambienta y la fantasía que trata no son para mí y menos en la época en que lo leí (2007). Ahora trato de vencer prejuicios, pero en aquel momento de haber sabido de qué iba, jamás lo hubiera comprado. Lo leí entero porque la autora escribe muy bien y te termina atrapando.
      Ya nos contarás qué te parece La buena suerte.
      Un beso.

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  12. Rosa Montero es una de mis escritoras españolas favoritas. De las suyas más recientes recuerdo "La carne" en la que ella se exponía muy directamente. Luego la última que he leído ha sido "La ridícula idea de no volver a verte" en la que también su intimidad aparece, en esta ocasión totalmente mostrada. Es una autora valiente que escribe muy bien, aunque quizás a veces se deje llevar por el estilo periodístico en demasía. Pero, quizás, esto sea lo que me la hace tan próxima y predilecta.
    Esta de "La buena suerte" por lo que leo en tu reseña me parece menos referida a ella misma. Por eso quizás me apetecería leerla. No ahora, pero tomo nota.
    Besos
    Un beso

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    1. En La buena suerte, salvo que algo se me escape, creo que la autora no aparece. Es una historia que nada tiene que ver con ella sino más bien con sus fantasmas, con su posición anti violencia. Y quién sabe si alguna vez habrá tenido ganas de desaparecer y poner tierra entre ella y su realidad cotidiana. Aunque las vivencias que se narran, nada tengan que ver con su vida.
      Creo que es una historia que te resultará interesante.
      Un beso.

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  13. INTERESANTE COMO RESEñAS ME DAN GANAS DE COMPRAR EL LIBRO

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  14. Me gusta este libro de tu tocaya, Rosa. Tengo que mirar si lo tengo en casa porque, si te digo la verdad, no estoy segura. El tema violencia, ufff... Me parece que de las peores lacras. Hay mucha violencia a nuestro alrededor y como dices, la más devastadora es la que se propicia en el hogar. En el ámbito doméstico no hace falta levantar la mano para que exista violencia. La hay de muchos tipos. En fin, que me has convencido y buscaré si lo tengo por aquí. Besos

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    1. La violencia es terrible y la que se produce por parte de seres que deberían ser los que nos protegen de ella, es la más aterradora. Esos niños que han sufrido violencia o la han visto en sus mayores, que no ven amor en su infancia (que no aprenden tagalo), quedan imposibilitados para amar y muchas veces terminan siento violentos ellos mismos, pero como decía un poeta de tu tierra «[...] por qué acusarme? / ¿puedo dar más de lo que a mí me dieron?».
      Un beso.

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  15. Después de leer tu reseña me dan ganas de leer la novela, parece interesante, gracias. Besos.

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    1. Pues creo que no te arrepentirás. Es una muy buena novela.
      Un beso.

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  16. Efectivamente el final es tan luminoso que contrasta demasiado con todo lo leído, pero mira de vez en cuando, yo que soy amiga del realismo más puro y más duro, cerrar un libro tan oscuro como este con una sonrisa, hasta lo agradezco (o será que a Rosa Montero se lo perdono todo).
    Besos.

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    1. Nos pasa lo mismo. A Rosa Montero se lo perdonamos todo y, además entendemos que nuestro gusto por los finales menos luminosos y más coincidentes con el talante del resto, es algo personal y no tiene por qué ser siempre así. Lo que digo: una oportunidad a la esperanza.
      Un beso.

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  17. Pues con Rosa Montero me ocurre que o me gusta mucho muchísimo algunos de sus trabajos, o cero patatero. Oído cocina, Rosa, apuntada "la buena suerte"
    Muchos besos y gracias una vez más, Rosa.

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    1. Veo que somos muchos a los que nos pasa eso, aunque a mí, las novelas suyas que no me gustan no es porque me parezcan malas o mediocres, es porque pertenecen a géneros que no me seducen, pero sigo reconociendo lo bien que escribe y el valor de sus libros sean del género que sean. Creo que esta será de las que te gustan.
      Un beso.

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    2. Esta mañana, casualmente, Rosa, he leído “La buena suerte”. Se me olvidó el libro que llevaba en el coche, y a la espera de una intervención de un familiar, vi que en el estanco del hospital vendían libros, así que pillé el de Rosa Montero y me lo liquidé en la tediosa espera, más de tres horas y dos cafés de la maquinita. Justo me he quedado en la página 300, el capítulo que comienza diciendo “Buenas noticias…”, y buenas noticias fueron porque la operación salió estupenda. Esta noche lo termino.
      No solo me distrajo de la espera y de la preocupación, sino que consiguió abstraerme de todo lo que ocurría alrededor, que no suele ser agradable el entorno de un hospital y si se habla con alguien suele ser de enfermedades varias.
      Me gustó mucho… al principio creí que el narrador era un observador directo en el AVE quien contaba la historia, apero era una voz omnisciente y medida, nada entrometida, solo lo justo, que nos lleva por los vericuetos que a su vez nos lleva pablo, en ese pueblo de mala muerte lleno de intriga y mucha ironía no exenta de mala milk.
      Con el que no puedo, aunque he hecho una segunda antentona, es con “La maldición de Hill House”.
      Un abrazo, Rosa, y mil gracias por la recomendación.

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    3. Pues me alegro mucho tanto del buen resultado de la operación como de lo que el libro contribuyó a que pasaras esos momentos lo mejor posible.
      Yo también pensé que el narrador viajaba en el tren e iba a ser un personaje más. Es sorprendente que ese viajero contemplado por el narrador dé el salto a protagonista. Una novela original y muy buena que me alegro que hayas disfrutado.
      La maldición de Hill House es más dura y entiendo que no te convenza.
      Un beso.

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  18. Solo leí una novela de Rosa Montero, "Amado amo" y no me convenció, caía en tópicos y arquetipos que a mi juicio sobraban, o a lo mejor yo estaba muy "tiquismiquis", no lo sé...pero me consta que como excelente periodista que es, también es una aguda observadora de nuestra condición y realidad, y eso es materia prima muy potente para una escritora, sería bueno acercarme otra vez.

    Un beso Rosa, me alegro de tu regreso.

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    1. Leí Amado amo hace ya muchos años y recuerdo muy poco de la novela, pero sí recuerdo que no fue de las que más me han gustado.
      Creo que sí que es una gran observadora de la realidad y de los seres humanos y como es también una buena narradora escribe historias interesantes.
      Las tres últimas que he leído me han gustado mucho: La carne, La ridícula idea de no volver a verte y La buena suerte.
      Un beso.

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  19. He leído algo de Montero, y tengo algunos de sus títulos por aquí. Pero mantengo mis recelos, Rosa, sobre sus letras. No se si he de volver sobre ella en lo inmediato. Quizá deba dejar sedimentar un poco sus propuestas. No obstante, tomo en cuenta tus líneas.
    Un abrazo para ti.

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    1. A mí me gusta mucho en su novela realista y ambientada en épocas conocidas. Con sus novelas futuristas o de fantasía abandoné. Esta concretamente es de las que me gustan. La historia es curiosa y trata temas muy duros y los trata muy bien. Creo yo.
      Un beso.

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  20. A mí esta novela me encantó. Me reencontré con la Montero que me encandiló hace muchos años. El nivel es el esperado en ella, y los personajes muy bien perfilados y algunos entrañables.
    A mí el final no me pareció tan "bonito"; sin entrar en destripes, quedan algunos flecos que pueden desestabilizar esa esperanza, pero el protagonista los afronta y decide vivir sin miedo. Una moraleja que me pareció fantástica.
    Un beso.

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    1. Desde luego, la puerta queda abierta a todo tipo de sucesos, pero es que ya me parece difícil llegar hasta ese punto. No obstante, nada que objetar. Como digo, no es más que una cuestión de preferencias personales.
      A mí también me ha gustado mucho. El que más de los tres últimos que le he leído que son los tres últimos publicados si exceptuamos dos de la serie de Bruna Husky que han aparecido en medio y que es una serie que no me atrae, aunque me la estoy planteando.
      Un beso.

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  21. Es una de las autoras con las que no consigo conectar. No obstante, después de leer tu detallada reseña, me daré otra oportunidad, a ver si de esta vez la suerte es buena.
    Muchas gracias, Rosa.
    Un abrazo.

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    1. A mí me gusta mucho, aunque no todo lo que escribe. Su serie policíaca de Bruna Husky la tengo apartada por estar ambientada en el futuro. Pero sus novelas "normales" me parecen muy buenas y escribe muy bien. A ver si esta te gusta.
      Un beso.

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  22. Hola.
    Pues este me lo apunto, me he quedado intrigada y con ganas de saber más sobre Pablo, las razones que tiene para desaparecer...apuntada.
    Feliz martes.

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    1. Pablo tiene detrás (y delante) una vida muy dura y complicada. No me extraña que desaparezca aunque la forma de hacerlo es un tanto... carente de confort. Ojalá te guste.
      Un beso.

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