"Al pie de la escalera" Lorrie Moore

«El frío llegó tarde aquel otoño y a los pájaros cantores los cogió desprevenidos. Cuando la nieve y el viento empezaron a ser intensos, demasiados habían sido engañados para quedarse, y en vez de partir hacia el sur, en vez de haber volado ya hacia el sur, estaban acurrucados en los jardines de las casas, con las alas ahuecadas para conseguir un poco de calor. Yo estaba buscando trabajo. Era estudiante y necesitaba trabajo de canguro, de modo que pasé algún tiempo caminando por esos atractivos pero invernales vecindarios, de entrevista en entrevista, al tiempo que inquietantes multitudes de petirrojos picoteaban la tierra congelada, pardogrisáceos y desvalidos —aunque qué pájaro no parece, incluso en las mejores de las circunstancias, algo desvalido.»  Una de las cosas que más me han gustado de este libro son las descripciones de todo tipo, tanto las físicas en las que se nos ofrecen maravillosos cuadros del paisaje, el clima, los cambios de estación; como de los sentimientos, sensaciones, prejuicios, etc.

Tassie procede de Dellacrosse, un pueblo del Medio Oeste en el que sus padres tienen una granja. Su padre cultiva hortalizas muy apreciadas que se sirven en restaurantes reputados hasta en Chicago. Su madre es una judía atípica que no quiere meterse demasiado en las vidas de sus hijos «Era la única judía que conocía que albergaba estos sentimientos. Pero es que era una judía casada con un granjero luterano llamado Bo, y quizás por eso exhibía el mismo carácter reservado e indiferente que las madres de mis amigos.» Tiene también un hermano en el último curso del instituto. Pero Tassie ha abandonado todo eso para irse a estudiar a la ciudad universitaria de Troy, la Atenas del medio Oeste. El cambio con Dellacrosse fue como salir de una cueva oscura a una brillante claridad que aún la tiene deslumbrada.

Ahora necesita trabajar y en vísperas de Navidad busca un empleo de canguro. Le viene de la mano de los Brink, Sarah y Edward, un matrimonio de clase acomodada que se dispone a adoptar a una niña afroamericana. Algo muy típico de Troy, que en opinión de los habitantes de Dellacrosse es un lugar lleno de engreídos que se cree la quintaesencia de lo políticamente correcto, un lugar lleno de ecologistas, liberales, izquierdistas. En ese mundo hay muchos niños de otras razas adoptados por parejas blancas. Pero no hay que dejarse engañar por las apariencias «Esta ciudad se enorgullecía de cómo era. Esta ciudad era tan progresista y tan ejemplar. Esta ciudad era tan de izquierdas. Esta ciudad era tan... blanca. Aquí el único color que la gente conocía era el color de Troy, el que todos adoptaban por conveniencia, para camuflarse. [...] aquí nadie se distinguía de nadie, aquí todos eran educados y virtuosos, todos miembros de asociaciones librepensadoras y ateístas.»

Los Brink adoptan su niña negra, pero las cosas en Troy no son tan ideales como podrían parecer y cuando, por primera vez, alguien llama negra de mierda a la pequeña Emmie, Sarah se plantea si la habrá llevado a un buen sitio para ella, un sitio en el que poder protegerla del racismo reinante en otros lugares. Tal vez se ha equivocado; tal vez todas las familias multirraciales que se ven en los festivales veraniegos de música folk tienen más problemas de los que ella imaginaba. Troy no es la ciudad perfecta que ella pensaba y decide crear en su casa un grupo de apoyo para esas familias, un grupo con el que poder luchar contra esa ciudad engreída e hipócrita, una ciudad que Se bebe hasta el agua del baño si es suya. Al menos eso es lo que pensaban en Dellacrosse acerca de Troy y «Era una metáfora y no era una metáfora, y era lo que se pensaba en todo el estado: [...] Que era todo pose, para sentirse bien consigo mismo (lo cual, en Dellacrosse, significaba «mejor que los demás»). Que no era real. Y «ése» era el verdadero crimen. Su falta de realidad. Significara eso lo que significase. Además, todos los años alguna chica del campo venía a Troy a pasar el fin de semana, bebía demasiado y acababa violada y muerta a golpes en algún piso o parque.».

Las conversaciones que se plantearán en ese grupo de apoyo de los miércoles serán parte importante de la historia. Como lo serán los secretos que se ocultan y que terminan explotando en plena cara cuando menos conviene. Como lo será la vida de Tassie aparte de los Brink. Su relación con un chico negro y brasileño que resultó no ser lo que parecía; o sus vacaciones veraniegas en Dellacrosse, marcadas por algo que debió hacer y no hizo y por las consecuencias que eso desencadenó. Y es que estamos en el verano de 2002. Hace apenas unos meses de los atentados contra el World Trade Center, aunque eso lo iremos deduciendo nosotros porque en ningún momento se menciona explícitamente. El mundo y, en especial Estados Unidos, se prepara para varias guerras que cambiarán la vida de todos, de algunos especialmente, y nos meterán de lleno en el siglo XXI. Si el siglo XX empezó con la Gran Guerra manteniéndose durante los primeros catorce años de su existencia en una apacible continuación del siglo XIX, el XXI no tuvo ese periodo de aclimatación. Menos de nueve meses después de haber empezado (para mí el siglo empezó en 1 de enero de 2001), ya estaba inmerso de pleno en sí mismo. 

Lorrie Moore

Al pie de la escalera es una preciosa  historia, preciosamente escrita, que habla del racismo de los que no somos racistas. Y es que hay racismo de muchos tipos. Está el militante, el racismo capaz de moler a palos a un ser humano por el simple hecho de ser negro o oriental o con rasgos árabes. Y luego está todo el resto, el que se camufla de no racista, el condescendiente, el distante, el compasivo, el tolerante; ese racismo que sorprendemos en nosotros mismos y nos hace dar un respingo y nos saca ampollas de vergüenza e impotencia y daríamos cualquier cosa por deshacernos de él y no podemos porque está impreso en nosotros desde la cuna. 

Pero no solo se habla de racismo. También se habla de Religión:
«No tenía nada en contra de los rezos. Quienes los consideraban murmullos de iluso quizás es que tenían menos necesidad de ilusionarse. La religión, me daba cuenta ahora, y sin la ayuda de ninguna asignatura, estaba hecha para los que tenían que soportar la muerte de sus dulces hijos. Cuando los niños se hacían fuertes y morían menos, y cuando dejaban de ser tan dulces, la religión se iba apagando. Y cuando los niños volvían a endulzarse y a morir, la religión revivía.»;

de Literatura: 
«Había aprendido que en el terreno de la literatura —quizás al igual que en la vida—, uno debía hablar no de la intención del autor sino de la intención de la obra en sí. El creador era un estorbo. Dios había muerto.»;

del cambio climático:
«Es el calentamiento global —dijo mi padre—. Se han visto chumberas en lugares tan al norte como el río Hottomowac. Y este año han puesto nieve de bote hasta en las ventanas del hipermercado Costco.».

No conocía de nada a Lorrie Moore, pero cuando la encontré en el blog Libros en estéreo, de Marcelo Zuccotti, supe que tenía que conocerla. Aunque sobre todo es autora de relatos que se han recopilado en varios libros, tiene varias novelas a las que pienso dedicar mi atención. La próxima será ¿Quién se hará cargo del hospital de ranas?, un título que no puede ser más estimulante y evocador. 

Título del libro: Al pie de la escalera
Autora: Lorrie Moore
Nacionalidad: Estados Unidos
Título original: A Gate at the Stairs
Traducción: Francisco Domínguez Montero
Editorial: Seix Barral
Año de publicación: 2009
Año de publicación original: 2009
Nº de páginas: 384

Comentarios

  1. Hola Rosa! Eres una maestra haciendo reseñas!
    Se cruzó ante mis ojos varias veces este libro ya que trabajo en la biblioteca ad honorem y como te digo entre el ir y venir de las estanterías ahí estaba pero la sinopsis como no Que me explicaba o yo no entendía.
    Por supuesto Lo sacaré de el estante y lo traeré unos días a casa porque tampoco o conozco a la autora.
    Gracias y un fuerte abrazo.

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    1. Madre mía. Si yo trabajara en una biblioteca me entraría una enorme ansiedad viendo todo lo que hay al alcance de una y no se puede leer por falta de tiempo.
      Esta novela me ha encantado. Me alegro de que mi reseña te haya aclarado un poco de qué va el libro y te animes a leerlo. Seguro que te gusta.
      Un beso y gracias por tus palabras.

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  2. Gracias por el crédito, Rosa; sirva de descuento por todos aquellos títulos que tú me has allegado.
    Me alegra sobremanera que haya sido de tu agrado, cosa que compartimos. Tengo los cuentos completos de Moore esperando su momento, y he visitado alguno que otro, pero no me han atrapado tanto como esta novela, y mucho menos con la que habrás de encarar, según tu párrafo final.
    Un gran beso.

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    1. Veo por lo que comentas aquí y en tu espacio que ¿Quién se hará cargo del hospital de ranas? te gustó aún más que Al pie de la escalera. Espero no tardar en leerla, aunque me gusta dejar pasar un cierto tiempo antes de repetir con un autor. pero esta vez creo que va a ser poquito.
      Es genial influirse con las lecturas de un blog a otro, de un país a otro y hasta de un continente a otro. El mundo unido por la literatura. Ojalá esta pudiera más que los intereses espurios de unos pocos.
      Un beso.

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  3. Ya me llamó la atención esta novela cuando la reseñó Marcelo, pero es que ahora tú me la has hecho irresistible con toda esta temática y la prosa de la autora. No sé por qué he pensado en Oates al leerte, igual no hay ninguna similitud entre ambas autoras y es una de esas conexiones extrañas que me da por hacer. En cualquier caso, espero descubrirlo por mí misma. Me dan ganas de llorar pensando en mi lista de pendientes.
    Besos

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    1. Ya sabes que las cosas que un libro sugiere son muy distintas. Yo no he recordado a Oates en ningún momento, aunque tampoco me parece muy extraño que a alguien se la recuerde. Me ha resultado una novela muy interesante por cuanto critica a esa sociedad que se cree muy progresista, de izquierdas, liberal, ecologista, nada racista por supuesto... y que al final parece que todo se queda en cliché y postureo. Todo un descubrimiento han sido el libro y la autora.
      Un beso.

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  4. No me sonaba de nada esta novela. Temas muy interesantes los que aborda y al parecer lo hace con mucho tino. Tomo buenísima nota.
    Besotes!!!

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    1. Yo tampoco la conocía de nada, pero ha resultado todo un descubrimiento. Ojalá te guste.
      Un beso.

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  5. Gracias por la reseña, Rosa. Lo presentas tan bien que tomo nota para la próxima lectura.
    Un beso.

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    1. Espero que te gusta tanto como a mí. Los libros buenos son fáciles de presentar bien y este lo es.
      Un beso.

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  6. ¡Hola Rosa!
    ya la tenía en mente cuando leí a Marcelo, así que ahora la tengo más en mente todavía, no tardaré en darle una oportunidad, porque me ha pasado como a Lorena, que me ha recordado leyéndote a Oates y eso es un plus adicional (ya somos dos que hacemos conexiones extrañas, jeje)
    En fin, que la temática y la forma de escribir que dices tener la autora , la hace muy atractiva para mí
    Besos

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    1. Pues te digo como a Lorena que a mí no me recordó a Joyce Carol Oates en ningún momento, pero lógicamente, lo que a cada cual le sugiere una lectura es muy personal. A ver qué pasa cuando lo leáis. Creo que te gustará.
      Un beso.

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  7. Hola, Rosa.

    Muy buen descubrimiento y excelente la reflexión que nos dejas en tus conclusiones. Aunque no me gusta demasiado el palabro, los "micro-racismos" están de alguna manera impresos en nosotros y no solo en la raza caucásica. Y me parece bien que también se critique a ciertos sectores progresistas y a ciertos usos que se realizan. De hecho, creo que todas las personas que nos consideramos progresistas debemos ser los primeros en observar nuestra realidad para transformarla de manera real y sin hipocresía.

    Besos y buen fin de semana.

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    1. A mí tampoco me gusta la palabra micro-racismo. Creo además que no hay racismos mayores o menores. Otra cosa es como se manifiesten. Incluso esos tipos de racismo de los no racistas me parecen peligrosos porque se camuflan de anti racismo y son difíciles de detectar en los demás y en uno mismo. Claro que sus manifestaciones son inocuas en comparación con otras.
      El gran valor de este libro es precisamente esa crítica hacia las personas que se creen progresistas y a sus pequeñas (o grandes) contradicciones.
      Un beso y feliz semana para ti también.

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  8. Hola. También en el blog de Marcelo descubrí esta autora y además me apunté también el de las ranas que por tema me atrae más. ¡Qué difícil es hacer buenas descripciones! Porque o se quedan cortas o divagan y acabas por aburrirte pero cuando son buenas te llevan al lugar y producen mucha sensaciones.
    El tema del racismo es muy complicado y como bien dices hay como muchos niveles aunque tampoco creo que todos seamos racistas.
    Creo que leeré este libro o el de las ranas enseguida.
    Besos

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    1. ¿Quién se hará cargo del hospital de ranas? parece ser que a Marcelo le gustó más que este incluso. Espero no tardar mucho en leerlo.
      Las descripciones que aparecen en este libro me han encantado. Cómo van avanzando el invierno o la primavera, como ha cambiado el clima desde tiempos pasados... me ha parecido intenso y poético el modo de describir.
      No sé si todos somos racistas. Imagino que es mucho decir y no me atrevo a tanto, pero en mí al menos he descubierto alguna cosa que no me ha gustado nada en ese aspecto y me ha hecho sentir que no soy tan no racista como pensaba. Aunque imagino que el hecho de ser consciente de ello ayuda a corregirlo.
      Un beso.

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  9. Hola Rosa!! No sabía nada de este título, tomo buena nota de tus impresiones lectoras. ¡Estupenda reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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  10. Hola Rosa, de la autora leí hace años Pájaros de América, una colección de relatos que me gustó , aun no tenía el Blog y no la reseñe, luego no se porqué no leí nada más. Esta novela me había pasado desapercibida, pero por lo que cuentas estoy segura que me gustará. Me la llevo apuntada. Besos.

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    1. Ya he visto que Lorrie Moore escribe sobre todo relatos, pero la primera noticia que tuve de ella fue por esta novela y me ha encantado. No sé si terminaré de animarme con alguna colección de relatos, pero lo que sí leeré es alguna novela más.
      Un beso.

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  11. Aprendo de vos aunque no reseñe
    me has ayudado a ver los libros de una manera diferente
    Se te extraña por Miami
    Saludos con besos

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  12. Tendrias que hacer reseñas de blogs creo que lo necesitamos

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    1. Con las de libros ya tengo bastante. Además, jamás se me ocurriría (ni me siento capacitada para ello) juzgar la labor de otras personas que se dedican a la tarea de mantener un blog.

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  13. Yo tampoco conocía a esta autora pero me la apunto, parece que la novela puede tener su miga y un poso interesante y que puede y debe llevar a la reflexión. Gracias por el consejo y la recomendación.
    Besos

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    1. Si te animas, creo que descubrirás una autora interesante y una novela llena de sorpresas y de buen hacer literario. El análisis que hace del racismo y de cierto tipo de gente es de lo más corrosivo.
      Un beso.

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  14. Creo que yo también tengo que conocer a esta autora. Me gusta mucho la novela americana y estas descripciones tan típicas de lxs escritorxs anglosajonxs a las que haces referencia me cautivan de manera especial, voy a buscar esta novela esta misma semana para este verano.
    Besos.

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    1. Es de lo más interesante. Nunca había pensado en el asunto de los niños adoptados por padres de otras razas. En España se da mucho el caso de niñas chinas adoptadas, aunque no creo que su caso sea igual que el de los niños afroamericanos en los USA. Estoy viendo una serie en la que también se aborda el asunto, This is us, pero creo que esta novela lo trata mejor. De todas formas, Al pie de la escalera trata de más cosas, aunque ese se el tema más notable.
      Un beso.

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