"Belinda" Maria Edgeworth

«La señora Stanhope, una mujer educada, experta en esa rama del conocimiento que llamamos «el arte de prosperar en el mundo», había logrado, con una pequeña fortuna, vivir rodeada de la más elevada compañía. Se enorgullecía de haber establecido a media docena de sobrinas del modo más venturoso; es decir, casándolas con hombres de renta muy superior a la suya. Solo le quedaba una soltera, Belinda Portman, de quien había resuelto librarse cuanto antes. Esta era bella, graciosa, alegre y muy habilidosa; su tía se había esforzado por enseñarle que la principal tarea de una joven dama era agradar en sociedad y que todos sus encantos y méritos debían supeditarse invariablemente a un gran objetivo: establecerse en el mundo».
Y para establecer en el mundo a una jovencita, a caballo entre los siglos XVIII y XIX, nada mejor que un buen matrimonio. Lo que pasa es que la señora Stanhope no cuenta con el carácter dulce pero irreductible, suave pero totalmente ajeno a cualquier tipo de artificio o de engaño con que cuenta la menor de sus sobrinas, Belinda Portman. Y tampoco cuenta con que ya todos los jóvenes casaderos de Londres huyen como de una mala enfermedad de las dotes de casamentera de la señora Stanhope.

Cuando la señora Stanhope vio que su salud empezaba a declinar y que ya no podría acompañar a su sobrina en calidad de casamentera y mentora entre las familias con hijos en edad de merecer, y pensando que mejor le iría a la joven en Londres que en Bath, donde vivía la señora, decidió enviar a Belinda a pasar la temporada en Londres con la vizcondesa lady Delacour. Lady Delacour es una mujer alegre, ingeniosa, mal avenida con su marido y con varios hombres que se rinden a sus pies de los que el más importante es Clarence Hervey. No obstante, como iremos descubriendo, la vizcondesa es menos casquivana de lo que su comportamiento podría dejar pensar. La muerte en duelo de un antiguo enamorado la tiene sumida en la culpa y el arrepentimiento.

Belinda irá descubriendo lo que esconde el carácter frívolo de su amiga, a la vez que se va interesando cada vez más por Clarence Hervey. Su tranquilidad de espíritu desaparecerá cuando escuche una conversación que no le estaba dirigida y en la que se verá enfrentada al bochorno de saber lo que opinan los jóvenes de fortuna de las maniobras de la señora Stanhope de las que, lógicamente, la consideran a ella cómplice necesaria. Especialmente dolorosas son las palabras del señor Hervey por el que está empezando a sentirse interesada. «Belinda Portman es una muchacha bonita, ¿y qué? ¿Creéis que soy idiota? ¿Os imagináis que voy a dejarme atrapar por una alumna de la escuela de Stanhope? ¿Os pensáis que no veo tan claro como vosotros que Belinda Portman es una mezcla de artificios y afectación?». Y sin embargo el señor Hervey se sentirá cada vez más atraído hacia la joven a medida que su honestidad y su inocencia se vayan poniendo de manifiesto 

Belinda muestra una pelea continua entre la realidad, lo que imaginan algunos personajes y lo que otros tratan de aparentar. Y en esa pelea entre realidad, imaginación y apariencia, lo primero que Belida va a descubrir en casa de lady Delacour es que esta vive una vida cara al exterior, que nada tiene que ver con su vida privada. 
«Fuera de casa y en ella, lady Delacour era dos personas distintas. Fuera se mostraba toda vida, espíritu y buen humor; en casa, indiferente, irritable y melancólica. Parecía una actriz mimada fuera del escenario, demasiado estimulada por los aplausos y exhausta por los esfuerzos de encarnar a un personaje. Cuando la casa estaba llena de una multitud bien vestida, deslumbraba con sus luces y resonaban la música y el baile, lady Delacour, en su papel de señora de los placeres, era el alma y el espíritu del deleite y la animación. Pero en el momento en que se retiraba la compañía, cuando la música cesaba y se extinguían las lámparas se deshacía el hechizo».

Descubre además que la vizcondesa tiene sus secretos que tan sólo conoce su doncella, Marriott, quien como depositaria de tales confidencias ejerce sobre su señora una presión un tanto despótica que doblega a lady Delacour con más poder aún que el de su propio esposo al que la vizcondesa desprecia por bebedor e infiel. Frente a ese matrimonio, roto en la realidad e intacto tan solo en apariencia para el exterior, se nos opone la felicidad de los Percival, un remanso de paz y amor, una familia modelo en la que tanto en las relaciones de pareja, como entre padres e hijos, se muestra tan perfecta que llega a cautivar a Belinda y a hacerla caer en las redes y la tentación de formar un hogar similar con un hombre del círculo de tan feliz hogar, aunque sus preferencias vayan por otro camino.

Belinda es una novela llena de sentimientos − amor, celos, resentimiento, traición − y de relaciones − amistad, matrimonio, familia, pretendientes −; una novela en la que esos sentimientos y relaciones van y vienen, y tan pronto la amistad se transforma en rivalidad como el amor, en suspicacia y resentimiento. Es también una novela de situaciones, llena de equívocos, en la que los personajes son vapuleados por las apariencias y lo que creen ver mientras el lector va viendo la realidad y lo que esta se aleja de la percepción del personaje. Por todo ello podría también considerarse una comedia de enredo, aunque, si bien tiene mucho enredo, tiene poco de comedia.

Maria Edgeworth

Ya al principio, Maria Edgeworth introduce una Advertencia en la que deja clara su intención: «La siguiente obra se ofrece al público en forma de "cuento moral", pues la autora no desea considerarla una novela. [...]  tantos disparates, errores y vicios se difunden en libros denominados "novelas" que espera que su deseo de darle otro nombre a este se atribuirá a sentimientos loables y no a un exceso de escrúpulo». Y es que la novela, no de otra manera se nos ocurriría calificarla en la actualidad, es un empeño claro por mostrar las conductas viciadas de la sociedad de la época en lo que al papel de la mujer, las parejas y el matrimonio se refiere, así como de dejar patente cuál es en opinión de la autora el proceder correcto y más honrado y alejado de la hipocresía reinante. Dignas de mención son las cartas que la señora Stanhope envía a su sobrina, bien aconsejándole «[...] Su proposición de matrimonio en este momento de crisis es algo maravilloso. Lo único que tienes que hacer es alentar sus atenciones enseguida [...] Tal matrimonio, querida mía, iría más allá de sus expectativas más optimistas»o bien afeando su conducta «De aquí en adelante, Belinda, puedes manejar tus asuntos como consideres adecuado; nunca volveré a interferir con mis consejos. Rechaza a quien te parezca, ve adonde te plazca, gánate los amigos, los admiradores y la posición que puedas. Me desentiendo de todo».

No es un tipo de novela que en principio me atraiga, pero tras saber que fue una de las autoras leídas por Jane Austen, quien le profesaba gran admiración, sentí la necesidad de saber qué era lo que podía haber inspirado a una autora de la que he devorado prácticamente toda su obra. Y me he encontrado con una historia valiente y que en su día constituyó toda una polémica y es que, para 1801, el matrimonio entre un esclavo negro venido de las Indias Occidentales y una inglesa blanca y, probablemente rubia y pálida, no podía sino desatar el escándalo. Y no voy a decir más. Tendréis que leer Belinda. 

Esta novela la he leído como recomendación del blog Las lecturas de Undine. Dicha recomendación me llegó a través del Reto Serendipia Recomienda 2022. Si queréis saber cuáles son las otras dos que he elegido podéis verlo en esta entrada de mi blog.

Título del libro: Belinda
Autora: Maria Edgeworth
Nacionalidad: Reino Unido
Título original: Belinda
Traducción: Noemí Furquet
Editorial: Libros de Seda
Año de publicación: 2021
Año de publicación original: 1801
Nº de páginas: 480

Comentarios

  1. Parece que es una "novela" rompedora para su tiempo. Cuando leo novelas de otros siglos me cuesta adaptarme a la forma de narrar, no consigo desprenderme de mi forma de ver las cosas y de la pátina de mi siglo.
    Esos consejos para actuar correctamente por parte de la autora y que ella tilda de cuento moral, aunque denuncien hipocresía, no sé yo si estarán entre mis preferencias de lectura. Me la apunto por si acaso porque si a Jane Austen le gustó...
    Un beso.

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    1. Eso fue lo que me movió a mí a leer esta novela, el ver que a Jane Austen le gustaba y la verdad es que la he disfrutado. Sí que la forma de narrar se aleja mucho de lo que estamos acostumbrados a ver en la actualidad, pero eso también pasa con Galdós y cualquier escritor de hace más de cincuenta años (o menos incluso). Describe muy bien las relaciones y los sentimientos de las personas, la sociedad del momento en esa acomodada clase social y, en definitiva, me ha gustado conocer a esta autora y esta novela.
      Un beso.

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  2. ¡Hola, Rosa! Esa Advertencia me dice mucho de la autora, entre tanta propaganda subliminal de la que adolecen muchas novelas, es de agradecer la honradez de la autora con el lector sobre el fin de la novela. La trama, sin duda, daría para una serie de esas de Netflix ambientadas en esa época y de las que los ingleses son tan productivos. Estupenda reseña. Un abrazo!

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    1. Tienes razón en que parece ideal para una serie de época de esas que borda la BBC y, sin embargo, por lo que he visto, no hay ni una sola adaptación a la pantalla, ni en película ni en serie. Al menos no sale nada en Google. Una novela muy interesante, muy actual en el estilo a pesar de los más de dos siglos transcurridos desde su publicación. Muy recomendable.
      Un beso.

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  3. Hola, Rosa ¡Qué casualidad! Hemos ido a coincidir hoy con la reseña del mismo libro. También yo lo he leído a raíz del reto Serendipia y me ha gustado mucho. Coincido bastante con lo que tu comentas y, desde luego, para la época sí que fue una novela valiente. Un beso y buen fin de semana.

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    1. Sí que es casualidad. Nuestras reseñas, aunque muy distintas, coinciden en el interés del libro. Una crítica de la sociedad muy adelantada a su tiempo y que no me extraña que influyera en Jane Austen. Le tuvo que sorprender muchísimo.
      Un beso.

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  4. Tuvo que dar que hablar y mucho esta novela en su momento. Me has dejado con ganas de leerla. Tomo muy buena nota.
    Besotes!!!

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    1. Fue bastante polémica y de hecho en ediciones posteriores, se suprimieron algunos pasajes. Esta edición está basada en la primera edición, tal y como la escribió la autora, por lo que es aún más interesante. Ojalá te guste.
      Un beso.

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  5. ¡Hola!
    has leído todo un clásico. Ya me conoces y sabrás que este tipo de libros en principio no me llaman nada la atención (un poco como a ti), aunque la ambientación tan british y tan de esa época y todos esos teje manejes que los personajes se traen entre manos, los secretos, etc sí me suelen gustar mucho en las series (no sé porqué mientras te leía pensaba que el argumento iría fenomenal para una serie de tv). Aunque también es cierto que, si me decidiera a leerla muy probablemente me acabaría enganchando. Si es que tampoco soy nada fan de Jane Austen (leí solo Sentido y sensibilidad hace la torta de tiempo, de jovencita, y solo recuerdo que no estuvo mal, pero que tampoco me emocionó), aunque soy reconocedora del mérito de sus obras, pero no van conmigo.
    Pues nada, veo que te ha venido bien salir de tu zona de confort, y has disfrutado la lectura, yo debería de hacerlo más a menudo, pero me cuesta mucho
    Besos

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    1. Es cierto que son libros que, en principio, no me atraen; es cierto que leyendo a Jane Austen me he preguntado cómo puede atraparme una novela como Emma (por poner el ejemplo de la novela que prefiero de la autora) cuando no me interesan nada los romances, los picnics para tomar el té, las intrigas para unir a un hombre con una mujer o para separarlos... todo ello es cierto y sin embargo escribe tan bien, muestra un conocimiento tan profundo del ser humano, clama contra ciertos usos sociales con tanta fuerza que me acaba atrapando y me encanta leerla. Con Maria Edgeworth y Belinda me ha pasado lo mismo.
      Hace años leímos una novela de Jane Austen para la tertulia del instituto y varios tertulianos, entre ellos dos profesores de Lengua y Literatura, coincidieron conmigo en esta apreciación que te hacía antes cuando la planteé allí.
      Un beso.

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  6. Hola Rosa,
    Has traído un clásico auténtico, aunque hace tiempo que lo leí recuerdo las sensaciones que me produjo más que el propio argumento, el cual he recordado leyéndote.
    Soy amante de la novela inglesa, así como de las series British, y para colmo soy Austenita empedernida ¿Cómo no iba a gustarme Belinda? Toca relectura.uy buena reseña.

    Besos 💋💋💋

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    1. Si te gusta lo british y te gusta Jane Austen, no me extraña que te gustara Belinda. Se olvidan las tramas cuando pasan los años, pero lo que queda es el recuerdo de lo que gustó o no gustó.
      Me alegro de que hayas disfrutado de mi reseña y de los recuerdos que te ha traído.
      Un beso.

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  7. Pues me dejas con muchas ganas de leer Belinda. La verdad que tanto el título como la autora (también la editorial) eran completamente desconocidos para mí y si no fuese por tu reseña dudo mucho que me hubiera fijado en ellos. Iba pensando según te leía que parecía una novela muy 'austeniana', y al final ha resultado que fue Austen la que salió muy 'edgeworthiana'.
    Besos

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    1. Yo conocí autora y obra en el blog de Las lecturas de Undine, buscando libros para el reto Serendipia recomienda. Ha sido todo un acierto. Es una novela que te recomiendo.
      Y sí, es cierto que Jane Austen salió edgeworthiana total.
      Un beso.

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  8. Interesante propuesta. Lo cierto es que hace demasiado tiempo que no me acerco a un clásico y este puede ser una magnífica oportunidad. Como curiosidad te diré que conforme te iba leyendo iba pensando en la magnífica serie que saldría de aquí, yo sin duda la vería y es que no puedo evitar sentirme poderosamente atraída por las series de época.
    Besos.

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    1. Los clásicos dan pereza, pero yo procuro volver a ellos con relativa frecuencia y siempre compruebo que me gustan y los disfruto y la pereza es infundada.
      Tienes razón, la historia da para una serie que podría ser muy buena si cae en buenas manos.
      Un beso.

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  9. Hola. Tampoco es un tipo de novela que de mano me atraiga. Tuve una época que sí, que me entretenía mucho con los tejemanejes de este tipo, con Austen y otros más pero luego me cansé. Reconozco que son buenas para leer y distraerte de problemas sin sufrir con la lectura. No me apunto pero tampoco descarto, hace un par de años me lo pasé muy bien leyendo Belgravia.
    Besos

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    1. No son lecturas de lo más triste, pero algo sí que se sufre, aunque predomina lo amable. En Maria Edgeworth creo que hay más dureza, aunque no falta el punto de humor, pero tiene detalles que la hacen algo más truculenta que la mayoría de Austen. A mí me gusta de tanto en tanto, volver a este tipo de novela. Y no he leído Belgravia. Es del autor de Downton Abbey ¿verdad? Andaba pendiente de ver la serie, pero me apetece más leer la novela.
      Un beso.

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  10. Buenas tardes, Rosa:
    Primeramente, quiero agradecer la confianza que has puesto en mí siguiendo mi recomendación.
    Por otro lado, entiendo lo que comentas sobre Belinda, entiendo que no sea el tipo de narrativa que prefieres leer, está claro que Jane Austen utilizó un estilo más moderno, pese haberse inspirado en Edgeworth. No obstante, también sé que habrás disfrutado con muchos momentos de la lectura, identificando un montón de motivos que luegos utilizaría Jane Austen, como también alusiones a preocupaciones sociales de la época. Es una lectura que ofrece trabajo pero de la que se optiene recompensa, ¿verdad?

    Un abrazo grandísimo y, una vez más, millones de gracias !!

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    1. He disfrutado con todos los momentos de la lectura. Me ha parecido una novela muy completa y para nada la compararía en desventaja con Jane Austen. Si ha dado esa sensación es que no me he sabido explicar. A pesar de la pereza que me suele dar, nunca dejo de acercarme cada poco tiempo a una novela clásica porque no quiero perderle el pulso. La única que nunca me ha dado pereza es Jane Austen, pero Maria Edgeworth, aún sabiendo que me gustaría, me ha sorprendido porque me ha gustado aún más de lo que esperaba.
      Muchísimas gracias por la recomendación.
      Un beso.

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  11. Vaya coincidencia. Leía hace nada una reseña sobre la misma obra en los 'Cuentos vagabundos' de Marta Navarro. Esa definición de cuento moral encaja a la perfección con tantas intrigas matrimoniales o de noviazgos interesados que se llevaron a la televisión.
    Un beso, Rosa.

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    1. Sí ha sido una verdadera casualidad que Marta y yo hayamos publicado el mismo día la reseña de Belinda y que las dos lo hayamos hecho como parte del reto Serendipia recomienda.
      Coincido con la autora en que puede calificarse de cuento moral, pero a pesar de lo que ella dice, es también una novela, una gran novela.
      Un beso.

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  12. La tengo en mente, tiene que caer en algún momento sí o sí. Me gusta lo que cuentas sobre ella, se ve una obra interesante, y no eres la única que me confirma que así ha de ser (la reseña de Mónica también me gustó mucho), he leído más reseñas que me han confirmado que merece la pena darle la oportunidad, siento que la voy a disfrutar. El tema de que fuese una autora leída por Jane Austen también le da un plus para nosotras lectoras austenitas jeje.

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    1. Pues tú misma te has dado todas las razones y todos los ánimos suficientes. A mí me pasa que lo clásico de siglos pasados, anteriores sobre todo al XIX, me da pereza, pero siempre insisto y suelo leer algo cada poco tiempo porque sé que lo termino disfrutando. y con esta novela ha sido así. Además saber cómo fue esa inspiración que marcó en parte a Jane Austen es un aliciente muy a tener en cuenta.
      Un beso.

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  13. Me alegra que te haya gustado, es una novela que disfruté mucho y además tuve la suerte de poder charlar al respecto con su traductora, Noemí Furquet. Me sorprendió que fuese una novela tan moderna para su época, hasta que me di cuenta de que Maria Edgeworth era hija de los enciclopedistas y la razón, y eso se nota muchísimo en el comportamiento y las reflexiones de los personajes femeninos. La curiosidad es que la autora fue modificando esta novela a medida que pasaban los años para adaptarla a los nuevos gustos de sus lectores. Besos.

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    1. Es cierto que es muy moderna para estar escrita recién comenzado el siglo XIX. Lo es en la forma y en el contenido. Pero siempre ha habido escritores adelantados a su tiempo y en el caso de las escritoras es lógico que las más modernas criticasen la situación femenina y el matrimonio como única salida. Lo que me ha resultado más escandaloso, para le época se entiende, es esa boda entre el criado negro y la chica inglesa. Eso sí que tuvo que ser todo un revulsivo en aquellos momentos y en aquella sociedad.
      Imagino que tal vez la autora se hartó de luchar contra corriente e iría haciendo concesiones al gusto predominante. También querría que su novela se leyera y fuera conocida y eso le haría hacer esas modificaciones. Afortunadamente, Libros de seda ha rescatado la edición original.
      Por cierto, veo que en la traducción, en la ficha del final de la reseña, me he comido Noemí. Se ha debido borrar en alguna modificación, porque siempre pongo nombre y apellido. Subsano ahora mismo.
      Un beso.

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