"La muerte del comendador" Haruki Murakami


Hacía año y medio que no visitaba las letras de Murakami, desde que leí varios libros de relatos que metí juntos en una sola entrada que titulé Varios relatos de Murakami. Pero para explicar lo que me pasa con el autor, nada mejor que citar mis palabras en la reseña de 1Q84, la novela anterior que había leído a principios de 2018, «No soy muy de novela fantástica, pero esta me atrapó desde el principio; no soy muy de literatura japonesa, pero Haruki Murakami consigue siempre llevarme a su terreno y allí me convence de lo que quiere. No lo he leído mucho porque siempre me da pereza abordarlo, pero cada vez que me decido, me arrepiento de no haber caído antes en su trampa envolvente... y la siguiente novela se hace de nuevo esperar hasta que la curiosidad siempre latente por el autor vence a mi pereza». Exactamente, hay una pereza que me invade y casi me paraliza a la hora de abordar la literatura japonesa. Aunque sepa que la disfruto, sobre todo a Murakami, siempre tardo más de lo debido. 


"La muerte del comendador. Libro 1"
La muerte del comendador es un cuadro. Es un cuadro desconocido que su autor escondió en el desván de su casa custodiado por un búho. Un cuadro que el narrador de esta historia, pintor a su vez, rescata y saca a la luz, aunque solo para disfrute personal. La muerte del comendador es un cuadro mágico y es una novela mágica compendiada en dos volúmenes.

«Había alcanzado esa edad en la que ya no era joven y algo se perdía irremediablemente en mí, como si un fuego en mi pecho se extinguiera poco a poco, y me olvidara del calor que me había proporcionado.
Supongo que en algún momento tendría que haber reaccionado, haber tomado alguna medida, pero siempre lo dejaba para más adelante; y la que puso fin antes que yo fue mi mujer. Yo tenía treinta y seis años»

Esto nos cuenta el narrador a poco de empezar la novela. Antes nos ha hablado de cómo, a raíz de la declaración de su mujer de que quiere separarse, él ha viajado por el norte de Japón en su coche durante dos meses. Nos cuenta que se dedica al retrato por encargo, aunque no es algo que él haya decidido sino que le ha venido impuesto por las circunstancias, la necesidad de ganarse la vida y la falta de ganas de pintar para sí mismo. Nos cuenta que, tras los dos meses de vagabundeo, una amigo, también pintor, le ha prestado la casa de su padre en la que pasará unos meses.

Todo eso nos cuenta el inicio de La muerte del comendador, aunque el inicio sea antes, en un prólogo en el que aparece el hombre sin rostro pidiéndole un retrato, pero ¿cómo hacer el retrato de un hombre sin rostro? ¿Cómo pintar un no rostro formado por una nada como una niebla de color lechoso? No sabemos quién es ni por qué se niega a devolver la figurita del pingüino de plástico, pero mucho más adelante, volveremos a encontrarnos con el pingüino y con el hombre sin rostro.

De momento, nos quedamos con el narrador viviendo en la casa de las montañas que le ha prestado su amigo. La casa pertenece a Masahiko Amada y es la casa en la que vivió su padre, Tomohiko Amada, «un famoso pintor de estilo japonés y desde siempre había tenido su estudio en las montañas a las afueras de Odawara. Se instaló allí definitivamente tras la muerte de su mujer, y vivió solo y desconectado del mundo durante diez años. No hacía mucho le habían diagnosticado demencia senil y la enfermedad avanzaba de forma implacable. Decidieron ingresarle entonces en una residencia en la altiplanicie de Izu, y por eso la casa estaba vacía».  Un famoso pintor con un oscuro pasado en Viena.

A lo que el narrador se va a enfrentar en aquella casa es una de las historias más fascinantes que uno se puede encontrar. Y hasta el propio protagonista se pregunta qué fue lo que la desencadenó. Cuál fue la pieza de todas las posibles que inició la relación causal que lo puso todo en marcha; cuál fue la primera ficha que, al caer, fue la causa primera que dio lugar a la serie de causas que desembocaron en los acontecimientos que vendrían. «El proceso se cierra con la aceptación sin más de que las piezas han caído una tras otra. Lo que me propongo contar a partir de ahora tal vez siga un patrón similar. De todos modos, de lo que debo hablar en este momento, es decir, lo que considero las dos primeras piezas de este dominó, son mi enigmático vecino del valle y un cuadro titulado La muerte del comendador»

El cuadro y el vecino. En el desván de la casa, el narrador encuentra el búho y el cuadro, un cuadro de técnica japonesa, pero de motivo occidental. Se trata de la muerte del comendador, un motivo basado en la ópera Don Giovanni de Mozart. El enigmático vecino, el señor Menshiki, será el artífice de que conozca a otros dos personajes, dos mujeres también vecinas,  Marie Akikawa, una niña de doce años, y su tía, Shoko Akikawa. Y será también Menshiki quien sufrague los gastos para levantar las piedras bajo las cuales se oye una campana todas las madrugadas y será la retirada de esas piedras lo que libere al comendador... y cada una de esas fichas de dominó, como causa de la siguiente y efecto de la anterior, desencadenará  o mejor dicho irá conformando la historia.

«Cuando descubrí el cuadro de Tomohiko Amada titulado La muerte del comendador, ya llevaba varios meses viviendo en aquella casa. En ese momento no tenía forma de saberlo, pero el cuadro provocó un cambio radical en mi vida». Eso nos dice el narrador, pero ya hemos visto que ni él mismo sabe si fue eso lo que desencadenó todo lo demás. O tal vez el desencadenante fue aquel encuentro que tuvo durante sus dos meses de viaje, el hombre del Subaru Forester blanco con la pegatina del pez espada que volvería a encontrarse más adelante.

En este primer libro, la historia se plantea. Todo se mantiene en los límites inciertos de la realidad, poco hay que se pueda salir de lo posible; poco, solo el personaje que aparece sentado en el sofá del salón. «Su altura apenas superaba los sesenta centímetros. Vestía una ropa blanca muy extraña y se movía con incomodidad, como si no terminase de acostumbrarse a ella. Ya había visto esa ropa en otra ocasión. Era una prenda tradicional, propia de las clases altas en el Japón antiguo, pero había algo más. La cara de aquella persona también me sonaba.
"Es el comendador", pensé.».

Título del libro: La muerte del comendador. Libro 1
Autor: Haruki Murakami
Nacionalidad: Japón
Título original: Kishidancho Goroshi (
騎士団長殺し)
Traducción: Fernando Cordobés y Yoko Ogihara
Editorial: Tusquets
Año de publicación: 2018
Año de publicación original: 2018
Nº de páginas: 480


"La muerte del comendador. Libro 2"
El segundo libro no es más que la continuación del primero. Bien podría haberse escrito la historia en un solo volumen muy extenso. Aquí cobran protagonismo Shoko Akikawa y, sobre todo, Marie, su sobrina, que se convierte en personaje fundamental en torno al cual gira gran parte de la historia. También Tomohiko Amada, el pintor de La muerte del comendador, aparece aquí en persona y no solo como referencias de otros personajes. 

El oscuro pasado en Viena del pintor durante la época del Anschluss, la anexión de Austria a Alemania, parece expresarse a través del cuadro, una alegoría para contar lo que no se puede contar, para llevar a la práctica lo que no se pudo realizar. 

«Podía ser una alegoría que poco tenía que ver con la realidad, pero para él representaba un hecho muy vivo. ¿Es eso a lo que se refiere?
—Exactamente. Es una obra casi arrancada de su espíritu, y un buen día fuisteis vos quien la encontró.
—¿Quiere decir que sacarla a la luz del día es el origen de todo esto? ¿Fue eso, según usted, lo que abrió el círculo?
El comendador indicó con las manos que no lo sabía. Miró hacia arriba sin decir nada».

El comendador cobra mayor presencia, la presencia de una idea, porque eso es el comendador, una idea en la cabeza del narrador, pero una idea con cierta autonomía. Y de la mano del comendador la magia se desborda, la realidad se somete a la fantasía y los hechos irreales comienzan a sucederse. Irreales, sí, pero sin soltarse nunca de una cierta brida que los enlaza a la realidad. La magia de Murakami consiste en que es capaz de hacernos ver como real la más absoluta irrealidad. Sumerge la fantasía en los sucesos reales con tal pericia que nos confunde y es que en sus novelas los hechos sobrenaturales son tan solo los emisarios de la realidad. 

«Ese agujero había sido el comienzo de todo. Después de que Menshiki y yo lo abriéramos con la ayuda de la excavadora empezaron a ocurrir una serie de cosas inexplicables. O tal vez todo había comenzado antes, cuando encontré el cuadro oculto en el desván y lo desembalé. La secuencia cronológica era esa. Al menos, los dos hechos guardaban una estrecha relación. La muerte del comendador tal vez le abrió la puerta de la casa a la idea. Y es posible que, como recompensa por recuperar el cuadro, el comendador se hubiera presentado ante mis ojos»

¿Acaso no parece tremendamente real?

Haruki Murakami

Haruki Murakami rompe todos mis prejuicios. Me atrapa en la literatura japonesa, me enreda con la fantasía, es capaz de hacerme disfrutar con historias que, en principio, nada tienen que me atraiga. No sé muy bien cómo lo hace, pero cada una de sus novelas o de sus cuentos que he leído ha tenido la virtud de entusiasmarme. Lo único que no ha conseguido es vencer la pereza que hace que cada libro suyo espere un par de años (algunos mucho más) en mi lista dependientes. Voy a ver si desempolvo alguno en breve. Tal vez esa Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

Este libro participa en el Reto Escritores de la A a la Z que organiza el blog  Lecturápolis. Con él relleno la letra M.

Título del libro: La muerte del comendador. Libro 1
Autor: Haruki Murakami
Nacionalidad: Japón
Título original: Kishidancho Goroshi (
騎士団長殺し)
Traducción: Fernando Cordobés y Yoko Ogihara
Editorial: Tusquets
Año de publicación: 2019
Año de publicación original: 2019
Nº de páginas: 496

Comentarios

  1. Buenos días, Rosa:
    A mí me ocurre como a ti, no me atrae la narrativa japonesa. Pero en mi caso es peor porque me dejo llevar por mis instintos y no la leo. Este año por vez primera terminé un libro de relatos nipones, pero decimonónicos, nada de literatura contemporánea. Quizá haga caso de tu experiencia con Murakami y acercarme al Japón actual.

    Un abrazo y muchas gracias por tu interesante reseña!!

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    1. Yo leo mucho menos de lo que me recomiendan y de lo que tengo en lista. Y lo curioso es que siempre me gusta lo que leo, pero la siguiente pregunta vez me vuelve a pasar. Y no solo con Murakami,sino con lo japonés y, por extensión, con lo asiático. Hay que vencer los prejuicios.
      Un beso.

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  2. ¡Hola!
    no sabes lo que he disfrutado leyendo tu reseña. Supongo que sabes que soy Murakamiana hasta la médula. Yo caí rendida a los pies de Murakami desde la primera obra suya que leí, Kafka en la orilla, que por cierto es mi preferida de todas y te la recomiendo mucho. Qué más decirte..., que estoy de acuerdo en cada una de tus palabras y que me ha gustado en especial el último, el de que rompe todos tus prejuicios. No sabes como te entiendo... Me fascinan las salidas de olla de este escritor, porque hay que reconocer que a veces se la va la pinza escribiendo y eso es lo que le hace especial, tan peculiar y la enorme imaginación que desborda. Muchas veces pienso cómo se le puede haber ocurrido algunas ideas, es genial. Estas dos novelas, semisagas, las leí hace ya y las disfruté como tú. Tengo que volver a él ya mismo
    Besos

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    1. Empecé con Murakami hace varios años, en 2008. Un compañero de tertulia me recomendó Tokio blues y, en efecto, me gustó mucho. Meses después, leí Kafka en la orilla y también me gustó mucho, pero tuvieron que pasar 10 años para que me animara con 1Q84 en 2018. Espero que el autor no me tenga que esperar otros diez años.
      Tienes razón. Es curioso ver las historias que pergeña y por dónde se le escapa la imaginación. Sea como sea, su fantasía, con ser mucha, la veo muy pegada a la realidad y me fascina.
      Sé que es un autor que concita odios y amores en igual medida. A mí, con todo y la pereza, me tiene cautivada.
      Un beso.

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  3. Pues me pasa un poco lo mismo con Murakami, que sus libros no me atraen nada. De hecho, a pesar de todas las buena críticas y alabanzas que aúna, tardé mucho en estrenarme con él. Y fue un poco por casualidad, porque me salieron al encuentro varios relatos suyo editados de manera independiente y decidí aprovechar la oportunidad para probar. Me fliparon esos cuentos y llevo desde entonces queriendo leer alguna novela del autor por ver si me convence igual con la narrativa larga, pero, entre la pereza que me da y que no hay entre sus novelas ninguna que me llame más la atención que las otras, aún sigo haciéndole esperar. Me gustaría hacerle un hueco este año, pero me gustarían tantas cosas que no prometo nada. Eso sí, me voy con la idea clara de que si me decidiera por La muerte del comendador leería los dos libros seguidos, pues veo que forman una misma novela solo que publicada en dos volúmenes.
    Besos

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    1. Tanto los dos libros de La muerte del comendador como los tres (en dos volúmenes) de 1Q84 hay que leerlos seguidos porque son una sola historia cada uno. Aunque si el autor te da pereza como a mí, igual podías leer algo más corto como Tokio Blues o Kafka en la orilla.
      A mí sus obras largas me han gustado más que sus cuentos, aunque estos también me gustaron. Si esos relatos te gustaron, creo que sus novelas pueden gustarte más incluso.
      Yo también tengo tantos planes lectores para este año, que he empezado a apuntar para no olvidar, pero no sé en qué quedará todo. Tampoco me voy a agobiar. ya se verá.
      Un beso.

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  4. ¡Hola, Rosa! Apenas vi en Twitter que habías publicado una reseña de un libro de Haruki Murakami, vine corriendo a tu blog para leerla. Y es que Murakami es uno de mis escritores favoritos, pues la manera en que nos cuenta historias fantásticas, irreales y melancólicas, hacen que leer sus obras, sea una experiencia inolvidable. Estaba leyendo el comentario que te dejó Marian y coincido totalmente con ella. Me alegro que hayas disfrutado de esta lectura, te cuento que actualmente estoy leyendo un libro del autor que se llama "Primera persona del singular" y hasta ahora, lo estoy disfrutando mucho. Muchas gracias por la reseña. ¡Un beso!

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    1. Ya he visto que suele aparecer mucho en tu blog y que es uno de tus preferidos y constantes. Aunque no soy muy amiga de lo fantástico, Murakami sumerge su fantasía en la realidad de una manera que todo me convence y me parece verosímil, hasta el comendador.
      Estaré pendiente de tu reseña de Primera persona del singular. No me suena de nada y es que es una autor del que también descubro cosas nuevas a menudo.
      Un beso.

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  5. Para no ser reiterativo en mi apreciación de la obra (por lo menos de la que conozco) de este autor, he estado a punto de no dejar ningún comentario, especialmnete para no romper la magia de las opiniones tan entusiastas sobre Murakami y hacer de aguafiestas, je,je. Pero ante unas reseñas tan bien escritas (casi me dan ganas de leer estas dos obras que suman juntas más de 800 páginas) no me ha parecido de recibo hacer un mutis por el foro, pues leo todas tus entradas (quizá se me haya pasado alguna) y te mereces un comentario, aunque vaya en sentido contrario a la opinión de la gran mayoría. Para no alargarme, me remito a lo que ya dije de este escritor japonés en tus reseñas de Varios relatos de Murakami y 1Q84. En resumen, siento decir que la fantasía narrativa de este autor y yo no nos llevamos bien. En general, me gusta lo fantástico, pero no acabo de pillar la ficción "Murakamiana".
    Un beso.
    P.D.- Si en un futuro vuelves a reseñar una obra de Murakami, evitaré dar mi opinión para no provocar la ira de sus admiradores (la tuya ya sé que no) y tener un montón de haters en las redes sociales, ja,ja,ja.

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    1. Por favor, no dejes de comentar y de dar tu opinión. Soy consciente de que Murakami, como le digo a Marián, concita odios y amores y no deja a nadie indiferente. A mí me gusta y a ti no, pero eso es bueno y me encanta tener comentarios de todo tipo.
      Es curioso, pero a mí que la fantasía no me suele gustar y prefiero historias reales, o al menos verosímiles, la fantasía de Murakami me convence. Hace que me llegue a parecer verosímil todo lo que me cuenta.
      Espero no tardar demasiado en volver a traer a Murakami al blog y espero poder contar con tu comentario.
      Un beso.

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  6. Lo de Murakami es curioso, fuera de su país la mayoría lo consideran un autor de literatura japonesa, pero en el propio Japón muchos de sus compatriotas lo consideran un desertor de la misma, un escritor muy occidentalizada que les resulta chocante, esto lo he leído varias veces en diversos artículos, aunque yo no puedo juzgar esto, pues solo leí hace... ¿milenios? De que hablo cuando hablo de correr, y ya no volví más a él.
    Pero lo fundamental es que uno disfrute con su obra, ¿no?, más allá de parecer occidental o guardar la esencia japonesa... Poco importa eso cuando estás leyéndolo y disfrutando la experiencia.
    Beso, Rosa.

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    1. Ya había leído eso. Tal vez por eso me gusta tanto, porque al ser poco japonés supera ese pequeño rechazo que me causa la literatura nipona.
      Es curioso porque el personaje de Tomohiko Amada es un pintor que empezó pintando al estilo occidental en Viena y terminó volviendo a Japón y adoptando el estilo clásico japonés. Tal vez está hablando de sí mismo mediante Tomohiko.
      De qué hablamos cuando hablamos de correr es un libro que no se me ocurriría leer nunca. Sólo el título me agota, ja, ja.
      Un beso.

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  7. Hola Rosa, llevo tiempo con ganas de volver a Murakami y a este libro le tengo echado el ojo. Tuve una época en que devoré todo lo que publicaba el escritor japonés, que me encanta. Disfruté muchísimo con "Tokio blues" y con "Kafka en la orilla". Lo último que leí fue la doble "1Q84" que me pareció grandiosa.
    A ver si algún año de estos le cae el Nobel.
    Un abrazo.

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    1. Las tres novelas que mencionas son las que yo había leído, aparte de esos cuatro libros que cada uno es un cuento. Me han gustado todos, pero sobre todo las novelas.
      Te gustará La muerte del comendador.
      Un beso.

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  8. Hola, Rosa. Me encanta que haya abordado este autor y sobre todo este libro que está dentro de mi top ten, por decirlo de algún modo. Murakami tiene eso que hace que muchos le adoren y otros lo odien. Puede que sea su fantasía tan intrincada o, como dices, tan real a pesar de estar ante algo totalmente surrealista. Desde mi punto de vista, este autor es un maestro creando juegos narrativos al lector. Por un lado tenemos la trama en sí, algo un tanto superficial (y la parte que yo creo que proporciona tanto odio y tedio en los lectores que no gusta), y luego la historia que subyace bajo la trama, esa metáfora o doble sentido de las cosas. Un aspecto que, si se llega a percibir, propone un juego tan profundo como irresistible al lector, o por lo menos a mí sí me pasa en casi todas sus obras. En este libro, por ejemplo, creo que la clave está en el prólogo, en ese hombre sin rostro que le pide un retrato y el prota (hombre "sin nombre") no puede hacérselo, entonces entra en escena el pingüinito, amuleto que se quedará el hombre sin rostro hasta que el prota le pueda hacer el retrato. A partir de ahí, Murakami va dejando pistitas o símiles por la obra, casi siempre en sus personajes y con el trasfondo de esa separación de pareja, esa niña, ese vecino tan pintoresco, el comendador y el agujero; siempre un agujero para evadirse de toda realidad...
    He de decirte que me me estoy controlando para no contar nada, ja, ja, ja. Se nota que me gustó, por eso te animo a que no esperes otros dos años a Crónica de un pájaro..., yo no podría aguantar muchos días ese libro en mi repisa, je, je.
    Un abrazo!

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    1. Veo que eres un verdadero amante de Murakami y de este libro en particular. la verdad es que es una historia llena de detalles, de pistas como dices, y creo que esas pistas llevarán a los distintos lectores por caminos diferentes. El libro es lo suficientemente abierto como para que se le den interpretaciones distintas. Aunque a mí me gusta más dejarme llevar por las sensaciones que intentar intelectualizar le lectura. Creo que la literatura es un arte y, como tal, más dominio de los sensaciones que de la inteligencia, aunque también la inteligencia determina las sensaciones.
      A mí me pasa una cosa curiosa. Cuando un libro aguanta mucho tiempo en mi estantería es o porque me da pereza, como me pasa con Murakami, o porque me da pena leerlo y no tenerlo ya pendiente. Es como una ilusión que ya caducó. Espero que Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, salga pronto de mi estante de pendientes.
      Un beso.

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  9. Hola Rosa. He visto tu publicación en redes y se lo he comentado a mi marido. Es que él es un amante de todo lo que lleve el sello Murakami. Yo creo que le pasa como a ti. Sus historias lo atrapan sin que sepa muy bien por qué. De hecho, se compró el último libro el mismo día que salió y ya lo ha leído. Pero a mí sus libros es que no me atraen nada. La verdad es que me quedo en los títulos que tendrás que reconocerme que, algunos, son muy poco sugerentes jeje. Besos

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    1. Tiene títulos de todo tipo. A mí Sputnik, mi amor o Pintball 1973 no me gustan nada, pero Sauce ciego, mujer dormida; Al sur de la frontera, al oeste del sol o Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, me parecen títulos preciosos y muy poéticos.
      Es curioso que un escritor te atrape cuando todo en él coincide con cosas que no te atraen nada, pero me pasa con él y, por lo que veo en los comentarios, no soy la única. Sea como sea, seguiremos disfrutando de sus historias.
      Un beso.

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  10. A los escritores japoneses los tengo atravesados, y especialmente a Murakami. Puede que me falte la disciplina que tú tienes, pero no tengo suficiente ánimo para afrontar una de sus obras.
    Un besote.

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    1. Es que cada vez que loleo, me cautiva totalmente y disfruto muchísimo. Tampoco yo tengo fuerza de voluntad para cosas que no me gustan, pero este autor, a pesar de que me da muchísima pereza, cuando lo abordo siempre me arrepiento de no haberlo hecho antes. Aunque creo que si no fuera por mi hermana, que siempre me insiste en que me va a gustar, tal vez sus últimas novelas nunca las hubiera leído.
      Un beso.

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  11. ¡Hola Rosa!

    Jo, pues tiene mérito que este autor te atrape tanto, teniendo en cuenta que de primeras ni te llama la literatura japonesa, ni la fantasía.
    A mi Murakami ains, no me termina. Lo he intentado unas cuantas veces pero simplemente... no lo pillo. No me entero de lo que me quiere contar, no veo el propósito de sus historias, no conecto. Y es una pena porque me pasa al revés, que tiene elementos que me tendrían que gustar mucho, pero no.
    En fin, quien sabe, tal vez en el futuro me vuelva a animar y lo mismo la cosa cambia.

    ¡besotes!

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    1. Pues si no conectas ni ves el sentido es mejor dejarlo. Yo tampoco es que le busque el sentido o el significado. Me dejo llevar y encuentro sus historias buenas, entretenidas y muy originales. Cuando venzo la pereza lo disfruto muchísimo.
      Tal vez no has encontrado el momento adecuado y en una próxima ocasión, como dices, te atrape.
      Un beso.

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  12. Hola Rosa no hay manera que supere mi pereza como tú la llamas con Murakami, no lo consigo. Te leía y veo que tú sí la has superado y lo disfrutas pero no consigo animarme. De hecho tengo un par de libros de él por empezar y ahí estan en la estanteria (porque aún son en papel ) y me los miro pero no me animo. Supongo que un día de estos me tendré que "obligar" jajaja
    Un beso

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    1. Si no te gusta, tampoco es cuestión de forzar que hay mucho por leer y disfrutar. A mí lo que me pasa es que sé que cuando lo cojo me gusta mucho y por eso, venzo la pereza. También te digo que si un día cojo algo suyo que no me gusta, lo abandono y hasta otra. La verdad es que 1Q84 y la muerte del comendador, como le digo a Paloma, los he leído por insistencia de mi hermana, sabiendo que si le habían gustado seguramente a mí también me gustarían. Y así ha sido. Hay que leer sin sufrir.
      Un beso.

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  13. Para mí Murakami escribe en espiral, como yo lo llamo, porque empieza soltando un hilo que te envuelve y te mete en la trama casi sin que te des cuenta de ello. Yo tuve una época muy Murakamiana en la que me tuvo muy enamorada de su escritura durante la cual leí 19Q4, que me pareció brutal aunque tampoco sea muy amiga, como tú, de la fantasía. La historia de este autor es alucinante y la de cómo empezó a escribir ya ni te cuento. Normal que escriba como lo hace.
    En cuanto a este libro, o libros, todavía no los he leído aunque últimamente me bombardean con ellos por todos lados y acabaré cayendo seguro. ¿O era el último? Da igual, uno u otro, terminarán por caer de todos modos.
    Un beso.

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    1. Exactamente creo que es eso lo que pasa. te envuelve en una espiral de la que no puedes salir. Te atrapa entre sus letras y ni te das cuenta de que tienes entre manos una obra de más de ochocientas páginas.
      No sé mucho sobre la historia de Murakami, pero indagaré porque me has dejado con mucha curiosidad. Si te gusta Murakami no dejes de leer esta novela. La última obra que ha publicado, Primera persona de singular, es un libro de relatos por lo que creo que no me daré mucha prisa en leerlos. Me gustan sus relatos, pero prefiero sus novelas.
      Un beso.

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  14. Hola Rosa. Esta vez coincidimos en todo. En las virtudes, esa forma que tiene Murakami de meterte en mundos oníricos y surrealistas pero mezclados con escenas donde lo cotidiano tiene mucho peso y te lo crees todo. Además aquí hay arte de por medio y el proceso creativo que es algo que me gusta mucho.
    Lo que me dio rabia es que lo hicieran en dos libros, que además sacaron prácticamente juntos. Me parece un atraco. Crónica del pájaro...es muy gordito y no pasa nada.
    Ese lo tengo pendiente. Mi favorito es Sputnik, mi amor.
    Besos

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    1. Yo también he tenido la misma sensación, que era un poco atraco. Es cosa de las editoriales. Si pueden sacar el doble por dos libros para qué conformarse con sacar solo uno.
      No he leído Sputnik, mi amor, pero si dices que es tu favorito, lo tendré en cuenta. Aunque primero me apetece, y lo tengo comprado, Crónica del pájaro... Me atrae mucho el título y la sinopsis.
      Un beso.

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  15. Hola, Rosa. Pues me ocurre un poco como a ti. Hubo una época en que leí varias de sus novelas pero ahora lo tengo un poco abandonado. Son siempre historias algo extrañas pero tiene una forma de contar casi hipnótica, te atrapa enseguida en su mundo y el ambiente que recrea y no puedes parar de leer. Muy buena reseña. Besos y feliz semana.

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    1. Son novelas muy raras, en efecto, pero absorbentes, hipnóticas como dices. Su fantasía es de las que me atrapan aunque no me guste la fantasía y, tal vez por lo que dice Paco de que se le considera poco japonés, me gusta aunque no me atraiga la literatura japonesa. No sé, pero Murakami me gusta, a pesar de la pereza.
      Un beso.

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  16. Haruki Murakami puede ser uno de los pocos autores japoneses, chinos, coreanos, que despierte mi interés por la lectura oriental. Sacudirme la pereza para volver a este tipo de textos, después de haber leído con anterioridad otros parecidos, se me hace cuesta arriba.
    Tendré que probar con Murakami que parece que te atrae como imán y te conquista .
    Besos

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    1. A mí me han dado siempre mucha pereza los autores de esa zona del mundo y eso que últimamente he leído un par de cosas japonesas y otra china que me han gustado, pero está claro que no es mi literatura preferida.
      Murakami, no obstante, es un autor que siempre me ha gustado y no entiendo cómo me puede costar tanto abordarlo cada vez. Me atrae, me conquista, pero siempre tengo que vencer una desgana inexplicable.
      Un beso.

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  17. Pues me pasa lo que a ti, leí hace años "Tokyo blues", me encantó y es uno de los libros que más he prestado, es casi un milagro que lo conserve aunque está muy deteriorado le tengo cariño. Por extraño que parezca, no he vuelto a repetir con Murakami. Leyendo tu reseña y los comentarios se me están poniendo los dientes largos. Me llama la atención que se haya dividido una misma historia en dos volúmenes, supongo que es una mera estrategia comercial. Conecto bastante con la estética y el contar nipón, aunque como dice Paco a Murakami se le tiene por muy occidentalizado. El caso es disfrutar de las buenas lecturas.
    Un abrazo.

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    1. Imagino que sí es una estrategia comercial. Cierto que de haber sido un solo volumen hubiera sido muy extenso, pero ya se hace con otros y no pasa nada.
      Tokio Blues es lo primero que leí del autor. me lo recomendó muy insistentemente un compañero de tertulia diciendo que a mí me iba a gustar mucho y tuvo razón. Luego enseguida leí Kafka en la orilla y también me gustó y luego tuvieron que pasar diez años para que me volviera a ocupar de Murakami.
      Yo conecto menos con lo japonés y puede que, al ser Murakami un autor más occidentalizado, conecte más con su forma de narrar. Aunque tiene mucho de la magia y la fantasía de Oriente. Sea como sea, tienes razón, la cosa es disfrutar con buenas lecturas provengan de un sitio u otro.
      Un beso.

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  18. Hola Rosa, a mi la literatura japonesa me gusta, pero no se porque Murakami me da miedo, tal vez porque las opiniones que leo son o que te encanta o lo odias. La novela que traes hoy la verdad es que me llama por lo que cuentas, aunque no se si será la mejor para empezar. Besos.

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    1. Tal vez para empezar con Murakami sea mejor hacerlo con una novela menos extensa. Tokio Blues es con la que nos hemos estrenado la mayoría por lo que veo y creo que es más adecuada para hacerte una idea de cómo escribe el autor y para empezar a amarle u odiarle. Ojalá sea lo primero porque de ser así, te dará muchas alegrías.
      Un beso.

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  19. Sólo he leído un libro de Murakami, "Sputnik, mi amor" y al principio bastante bien pero luego empezó a desvariar y no me gustó nada. Decididamente, no es un autor para mí
    Besos

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    1. A mí me resulta curioso que me guste tanto reuniendo características que no van mucho conmigo, como es escribir historias con su punto de fantasía y ser japonés, pero no sé cómo lo hace que me termina convenciendo. Sputnik, mi amor es una de las que tengo entre las pendientes. No es la que más me llamaba la atención, en principio, pero tras la recomendación de Norah...
      Un beso.

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