"Delatora" Joyce Carol Oates

«Mi deseo es vivir una vida en la que las emociones lleguen despacio, como las nubes en un día tranquilo. Ves cómo la nube se acerca, reparas en su belleza, la contemplas mientras pasa y la dejas ir. No te obsesionas con lo que has visto, no lamentas su desaparición. Te conformas con entender que nunca aparecerá una nube idéntica a esa, por muy hermosa, por única que sea. Y no lloras por haberla perdido
». Pero en la vida de Violet Rue, Vi'let como la llamaban en su casa cuando aún era la pequeña, la más querida de su padre, antes del exilio y del bate de béisbol, ninguna emoción ha llegado despacio. Tenía doce años cuando las emociones se precipitaron sobre ella como una cascada desbordada, como esas cataratas que se desploman muy cerca de donde ella vive, a solo unos kilómetros al norte de South Niagara, el hogar de la familia Kerrigan.

Tenía doce años cuando asesinaron a Hadrian Johnson y ella vio y oyó algo que nunca debería haber visto ni oído y un tiempo después sufrió un accidente que puede que no fuera tal y entre el dolor y la angustia y la amabilidad de la enfermera del instituto y de la policía que acudió, «una mujer muy comprensiva de la edad de mi madre, que me tomó de la mano y me animó a que hablara, a que contase todo lo que sabía», habló más de lo que debería haber hablado y toda el agua de la catarata se desplomó sobre su vida que apenas empezaba. 

Violet Rue vivía en South Niagara con su familia, los Kerrigan. Eran muchos los Kerrigan que habitaban en el estado de Nueva York. Casi todos emparentados, casi todos inmigrados de Irlanda en el primer tercio del siglo XX o sus descendientes. Violet era la última de siete hermanos, cuatro chicos y tres chicas. Para Jerome Kerrigan, su padre, el mundo se dividía en varones y hembras. No era el mismo el trato que daba a unos y a otras. No es que prefiriera claramente a los chicos, sencillamente para él no eran iguales y no eran tratados de igual manera.  «Papá habría asegurado que nos quería a todos por igual. De hecho, se habría enfadado si alguien hubiera sugerido lo contrario. Por lo general, eso es lo que los padres sostienen. Hasta el día, la hora, en que dejan de sostenerlo». Se mostraba orgulloso de sus hijos, de las hazañas masculinas de sus hijos a los que trataba de enseñar a boxear y a derribarle, cosa que nunca consiguieron. No se sabe qué era lo que hacía que Jerome se sintiera orgulloso de sus hijas, lo que sí estaba claro es que las adoraba y, entre todas ellas, su favorita era Vi'let. Hasta que dejó de serlo. 

Para Violet, el último día feliz de su feliz infancia fue el 2 de noviembre de 1991. Luego asesinaron a Hadrian Johnson y ella vio a sus hermanos mayores limpiar un bate de béisbol y hablar de enterrarlo y supo que ellos habían estado involucrados. No destripo nada contando esto. Aparece en la sinopsis de la editorial y en cualquier lugar en que se hable de la novela. Tampoco tiene importancia desvelarlo. No es ese hecho lo que importa. Delatora no es una novela de intriga y suspense. Es una novela sobre la familia, la lealtad a la misma, la lealtad a la verdad de los hechos, el fin del amor, el exilio. «Mi padre me mandó al exilio. ¡Trece años exiliada! Puede que para un adulto no sea mucho tiempo; para una adolescente es toda una vida»

Hay secretos que son excesivos para una niña de doce años que adora a su familia y en especial a sus dos hermanos mayores. Está el miedo a que venga la policía y los detenga y está el peso de lo que oculta; está el ver la injusticia y el sufrimiento ajeno; está la familia de Hadrian Johnson y los intentos de la propia por desprestigiar la memoria de un joven, por lo demás ejemplar. Vi'let juró a sus hermanos que no diría nada de lo que había visto y oído aquella noche. Pero los días pasaban y fue viendo y oyendo otras cosas. Los Kerrigan cerrando filas ante dos de los suyos, acusados "injustificadamente". Ya se sabe, discriminación positiva, racismo contra los blancos. «Y están diciendo que ese tal Johnson, ese chico negro, andaba metido en asuntos de drogas. Lo están todos…,[...] No paran de matarse entre ellos y a nadie le importa, la policía mira a otro lado porque acepta sobornos. Viene de Colombia, en América del Sur, la droga; heroína, creo que es. Opio». Aunque en otras versiones lo había matado el novio de su madre. 

Cuando Violet Rue terminó hablando, estaba tan sobrepasada por todo aquel peso que soportaba, magullada y febril por el "accidente" sufrido en casa, rechazada hasta por el sacerdote con el que intentó descargar su enorme peso, que  no se dio cuenta de lo que estaba diciendo y de las consecuencias que aquello iba a tener en su vida. Y Vi'let, la preferida de su padre, la que recibía las confidencias y atesoraba los secretos de su madre, la que adoraba a sus hermanos y era adorada por ellos, se vio desterrada de su casa por delatora y viviendo en Port Oriskany, a ciento treinta kilómetros de South Niagara, en casa de su tía Irma, la hermana pequeña de su madre. 

Y es que «Piensas que tus padres te quieren, pero ¿es a ti a quien quieren, o a la criatura que es suya?». ¿Se quiere realmente a los hijos o a las expectativas que sobre ellos nos creamos? Cuando los hijos se revuelven contra los padres, cuando no responden a lo que se espera de ellos, muchas veces, se ven rechazados. No hay rechazo más cruel y definitivo que el de unos padres que se sienten traicionados por sus hijos y son incapaces de pensar en ellos como personas independientes, libres y con derecho a un criterio propio. Cuando los hijos son vistos como propiedades sus rebeldías se perciben como una doble traición, a la familia y a uno mismo como propietario de ellos. 

Los siguientes trece años Violet irá creciendo alejada del espacio familiar, pero siempre con la esperanza de ser perdonada, de volver a ser admitida. Toda su vida estará dedicada a su redención. Por una parte, al regreso al amor de sus padres y hermanos por otra, a buscar el cariño no siempre en los mejore sujetos. Será además víctima del pasado que la persigue. Un pasado de delatora que puede que esté más en su cabeza que en la de los que la rodean, pero no puede dejar de ver en la mirada de todos la acusación de rata delatora. «Si mi vida de delatora termina alguna vez, recordaré estos años como se recuerda una pesadilla provocada por la fiebre, en la que quien sueña se encuentra en un estado continuo de persecución, desesperada. Cumpliré mi condena hasta el final. ¡Nada de libertad condicional!».

Joyce Carol Oates

Como ya hiciera en Qué fue de los Mulvaney, Joyce Carol Oates vuelve a poner en el punto de mira el amor familiar. Si Los Mulvaney se encuentran ante algo que le sucedió a su hija sin que ella tuviera ninguna culpa, pero que ponía en entredicho el mundo perfecto y de cuento de hadas del que presumía la familia, en Delatora da un paso más. Ahora la hija es "culpable" de su delación. El problema es dilucidar qué lealtades deben ser priorizadas, las debidas a la familia, a la sangre, a la estirpe, a las expectativas que los padres, indefectiblemente, se hacen sobre los hijos o las que se deben a la propia conciencia, a la verdad, a la justicia a la memoria de un chico inocente que fue asesinado en una noche de borrachera, violencia, desprecio, racismo.

Sí, Delatora nos pone ante los enigmas de nuestro propio, posible, comportamiento y nos deja inermes frente a las respuestas que podemos encontrar. Narrada mayoritariamente en primera persona, alterna a lo largo del libro distintas voces narrativas. Violet Rue nos cuenta en primera persona sus sentimientos, sus miedos, sus anhelos y los sucesos, algunos terribles, que le van aconteciendo en el transcurrir de los trece años que se narran, pero en algunos momentos se aleja de sí misma para dar paso a una segunda persona, un narrador que le habla a ella y le va contando su propia historia. Puede que sea la propia Violet la que se narra a sí misma, hablándose en segunda persona, en un intento de engañarse, de imaginar que tanto abandono, tanto dolor y culpa son algo ajeno, algo que se le cuenta a otro y que tan solo como testigo le roza. La tercera persona aparece para relatar hechos de los que Violet no fue testigo, algunos de los que ocurrieron en su casa mientras ella estaba en el exilio.

Delatora es la historia de una familia destrozada. Las palabras de Vi'let no solo la afectaron a ella y a sus hermanos. Toda la familia sufrió las consecuencias y respondió a ellas cómo supo o pudo o quiso. Joyce Carol Oates, como es habitual en ella, no juzga, no valora los hechos ni da su opinión para bien o para mal. Será el lector el que tendrá que sacar sus propias conclusiones y huir de lo primario de los sentimientos para analizar un amplio espectro de posibilidades, de dolores, de culpas. «[..] la hija nunca había dicho que lo sintiera. Nunca había pedido que se la perdonara. Tan solo que se la quisiera como si no hubiera pasado nada entre ellos.
Su corazón había quedado herido, la traición de la hija seguía siendo una herida abierta incluso años después. Porque la había querido más que a nadie.
No fue porque hubiese hablado a la policía de sus hermanos, sino porque no había acudido primero a él, para contárselo. Juntos habrían resuelto qué era lo que había que hacer. Pero Violet había actuado a la ligera, sin consultarlo a él. Su padre.»


Título del libro: Delatora
Autora: Joyce Carol Oates
Nacionalidad: Estados Unidos
Título original: My life as a rat
Traducción: José Luis López Muñoz
Editorial: Alfaguara
Año de publicación: 2021
Año de publicación original: 2021
Nº de páginas: 416

Comentarios

  1. Hola,
    me la llevo sin dudarlo. Me encanta la autora y también lo que cuentas.
    Un beso

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    1. Si te gusta la autora, no puedes perderte esta novela. Está en la línea de sus novelas más duras e interesantes.
      Un beso.

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  2. Siempre he sostenido que los padres no quieren igual a todos sus hijos: tienen un hijo favorito. La idea de que las niñas pueden traer problemas y que los chicos deben disfrutar. Son temas que aún hoy siguen existiendo. Exiliar a una niña adolescente por lo que sea , no tiene nada de fácil asimilo. ¿Como puede sentirse Vi'let? Yo, sinceramente, arrastraría un odio visceral a mis padres difícil de sanar. Me ha gustado mucho la reseña. Por si decides pasar por mi blog... Ya sabes dónde estoy.

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    1. Yo creo que es normal que los padres tengan algún hijo por el que sienten especial predilección. Yo solo tengo un hijo por lo que no conozco cómo puede ser, pero veo difícil querer a todos por igual cuando son siete como en este caso. Lo malo no es eso. Lo malo es retirar tu cariño a un hijo y alejarlo de la familia porque ha defraudado las expectativas de los padres. Eso desde luego, yo tampoco podría perdonarlo.
      Tengo un problema con tu blog y es que no se me actualiza em la columna de blogs favoritos. Lo voy a borrar y lo vuelvo a poner a ver si así lo soluciono. me ha pasado con alguno más y se ha arreglado al cabo de unos días, pero con otros no hay manera. Me paso por tu blog cuando lo veo en Blogger, lo que pasa es que no siempre dejo comentario (aunque a veces lo dejo y me olvido de dar a publicar. me pasa con muchos blogs).
      Un beso.

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  3. Un dilema difícil el de delatar a tu propia familia. Hasta qué punto el amor filial está por encima de la ley? Cuando oigo historias de madres que encubren a sus hijos de delitos muy graves, yo me pregunto si es biología pura la que prevalece sobre la razón y la moral colectiva. En fin, no sé si me leeré este libro, de momento me quedo con tu reseña.
    Un besote.

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    1. Se trata de una novela que plantea reflexiones duras, como todas las de la autora. Ella no juzga, solo narra. En este caso la decisión, si es que se puede llamar así, entre delatar o dejar impune un delito, recae en una niña de doce años que ni siquiera elige y paga por ello el resto de su vida. Es muy buena.
      Un beso.

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  4. ¡Hola Rosa! Ya sabes que cómo tú disfruté mucho con esta historia y en general disfruto mucho con las novelas de esta genial autora. Me pasé toda la lectura sintiendo mucha pena de Violet Rue, no podía evitar ponerme en su piel y empatizar con ella. Tuvo mala suerte enterándose de lo que no se tenía que enterar y después era demasiado pequeña para darse cuenta de las consecuencias de sus palabras que tampoco tendría que haber dicho ¿o sí???
    Igual era inevitable que a la pobre la desterraran, me daba la sensación de que estaba perdiendo toda su vida, obsesionada con que su familia la perdonara, la volvieran a admitir, a querer.
    ´De todas formas, mi preferida de lo leído hasta ahora sigue siendo sin duda "Persecución" (quizás porque fue la primera en caer en mis manos y la primera en sorprenderme o
    Me alegra que la hayas disfrutado
    Besos

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    1. Es difícil juzgar a los personajes de esta novela. la "indiscreción" de Violet, alteró la vida de toda la familia, pero, por otra parte fueron los asesinos los culpables de esa alteración. Me daba mucha pena Violet, pero también sus padres y sus hermanos (no los dos mayores).
      Tuvo mala suerte viendo lo que vio aquella noche y era demasiado joven para cargar con ese peso. Tampoco es culpable del racismo de su familia, los Kerrigan en general. ´La novela tiene mucha tela y lo bueno es que la autora no juzga. Nos cuenta una historia y nos deja que nos las apañemos solos con todos los juicios de valor que queramos darle.
      Realmente, muy buena.
      Un beso.

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  5. Y aquí sigo yo sin leer nada de la autora porque lo intenté con La hija del sepulturero en un par de ocasiones y en ambas se me hizo bola total y abandoné. Desde entonces solo nombrar a la autora me trae ese recuerdo y no consigo animarme, aunque precisamente esta nueva publicación de Alfaguara me estuvo rondando la cabeza cuando la vi entre las novedades.
    Besos.

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    1. Leí con ganas La hija del sepulturero, aunque reconozco que no es de las novelas que más enganchan de la autora. Esta creo que te haría cambiar de opinión acerca de ella. Es muy buena, engancha y cuenta una historia de lo más interesante. Es de las que hacen pensar.
      Un beso.

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  6. Rosa me lo llevo y ya que tú has leído tantos suyos. ¿Me recomendarías alguno en especial? Uno por el que comenzar. La tengo apuntadísima siempre pero ahora no sé a cuál meterle mano primero.
    Besos

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    1. Siempre recomiendo, si te gustan los novelones de muchas páginas Qué fue de los Mulvaney y Un libro de mártires americanos. Si prefieres novelas más cortas, Persecución. Delatora es también muy recomendable y de extensión intermedia.
      Espero que disfrutes con esta autora.
      Un beso.

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  7. Hola, Rosa, Un estupendo resumen/comentario sobre la dura realidad de quien ve lo que no hubiera querido. Terrible la decisión de Joyce. Un abrazo.

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    1. Terrible decisión y terrible lo que supone para todo el mundo, aunque unos lo tuvieran más merecidos que otros.
      Un beso.

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  8. Ya la tenía apuntada pero después de leerte más todavía. Besos y gracias por la reseña te ha quedado genial.

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    1. Gracias por tus palabras. Espero que te guste la novela. Es muy buena, aunque todo en esta autora lo es.
      Un beso.

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  9. Ja, ja, Rosa, veo que has adoptado las recomendaciones que hace (jó, ya me fastidia, ahora mismo no recuerdo su nombre ni su blog) ?? sobre cómo se debe de citar en español. Incluso veo que has incorporado las comillas españolas «» que no aparecen en el teclado de los ordenadores . Yo también en mi última reseña he incorporado los consejos de esta amiga cuyo nombre ahora no recuerdo (mira a ver si tú me los recuerdas). Sobre las comillas, aunque a lo mejor ya lo has descubierto, te diré que la inicial se puede introducir con ALT+174 y la de cierre con ALT+175, fácil y se acostumbra uno enseguida.
    Veo que sigues haciendo crecer tu lista de leídos de Carol Oates. Yo tengo en perspectiva el de "Blonde", pero todavía no sé cuando le llegará su momento.
    Un beso

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    1. Se trata del blog Carmen en su tinta:
      https://carmenensutinta.blogspot.com/search?q=citas
      Sí, decidí seguir su consejo pues en esas cosas yo no estoy muy enterada.
      Por cierto con ALT+174 y ALT+175, no consigo poner las comillas. Ni con el ALT de la derecha ni con el de la izquierda.
      Joyce Carol Oates es una de mis autoras fijas. Cuando saca una novela allá estoy yo. También cuando descubro alguna antigua que no conocía, porque su obra es tan extensa que eso ocurre a veces.
      Un beso.

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    2. Tienes que pulsar Alt y, mientras lo mantienes pulsado, teclear 174. Lo mismo con 175 para cerrar las comillas. Igual ya habías probado así y por algún misterio informático no te funciona, pero por si acaso ;)

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    3. Eso he hecho y en cuanto pulso el 7 se me activa para hacer un comentario. Deduzco que ALT 17 es en mi ordenador para añadir comentario.
      Indagaré en Google. Igual depende de teclados u ordenadores.
      Muchas gracias.

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    4. Vale. Ya sé lo que hacía mal. Usaba los números de arriba, no los de la derecha. Además hay que tener activada la tecla de bloqueo numérico. ¡Ya sé hacerlo! Gracias a los dos.

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  10. Esta es una escritora maravillosa. Tiene un talento abrumador, no dudo de que trabaja muchísimo y seguro que le da mil vueltas a lo que escribe hasta que le queda así de perfecto, pero el talento tiene que estar para conseguir esos personajes complejos y estas historias alucinantes.
    Está en la lista para este año.
    Besos

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    1. Tenía idea de ponerlo en la reseña, pero luego se alargan demasiado y no cabe todo. Leyéndola da la sensación de que no sobra ni falta nada; de que hasta la última frase, la última coma, el último adjetivo, son plenamente conscientes y planeados y tienen una razón de ser.
      Es una de las mejores narradoras que he encontrado nunca. Sus historias son fantásticas y sus personajes tienen más vida que muchos seres de carne y hueso. No tiene desperdicio. Es maravillosa.
      Un beso.

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  11. Qué pedazo de reseña!!! Me dejas con muchas, con muchísimas ganas.
    Besotes!!!

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    1. Pues no la dejes porque es muy muy buena. Te gustará seguro.
      Un beso.

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  12. Pues ya me has creado otra necesidad. Menuda disyuntiva, porque yo no podría delatar a mi hermana, y menos con 12 años, pero no me veo capacitada para guardar el secreto, sé que no podría. Y lo s padres defraudados que rechazan a los hijos...hay muchos temas para reflexionar, todos relacionados con la familia.
    Gracias por la reseña y feliz jueves.

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    1. Es una novela para eso, para reflexionar mucho y acercarse a ella sin ideas preconcebidas. Muchas víctimas, mucho dolor. Malas actuaciones por parte de todos o casi todos. Casi todas las novelas de Joyce Carol Oates tienen la familia como protagonista y las relaciones que plantea son de todo menos sencillas. Es una autora que no se debe dejar pasar.
      Un beso.

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  13. Hasta cierto punto sí que le veo una dosis de suspense, por saber qué sucedió en realidad y cómo sucedió. Quiza en la novela este enigma se resuelve al poco de empezar, pero a mí me seduce esa cuestión, pues según cómo sucedió y por qué sucedió el asesinato del joven negro, la delación de Violeta, aun poniendo en un serio brete a su familia, puede resultar mucho más comprensible. Esa disyuntiva entre callar o descubrir todo lo que sabe, le da ciertamnete un aliciente a la historia, máxime cuando su decisión le acarrea un exilio familiar forzoso durante unos 13 largos años. Un tema sin duda muy interesante que da para pensar.
    Un beso.

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    1. Trece años es el periodo que se cuenta a partir del principio, pero no parece que después se vaya a solucionar mucho su relación con la familia y ¡termina la novela cuando ella tiene 26 años!
      En las novelas de esta autora el suspense, que muchas veces lo hay, queda en segundo plano ante la complejidad de las relaciones y las situaciones que plantea. Llegas a olvidarte de que hay un enigma por resolver porque te ocupan la cabeza otras cosas que te van enganchando. Creo que eso es un gran mérito del que pocos autores pueden presumir.
      Un beso.

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  14. ¡Hola, Rosa! Un argumento imponente el que nos detallas en tu reseña. Un dilema moral de primer orden ¿qué hacer cuando alguien de tu familia comete un asesinato? Para un adulto ya es un conflicto ético de primer orden, para un niño... puff. Una novela de alta tensión emocional en la que, además, los personajes se presentan complejos en ideas y sentimientos, como la vida misma. Sin duda uno de los títulos que me llevó para iniciarme con esta autora, tras todas las reseñas que te he leído de sus novelas Un abrazo!!

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    1. Una niña de doce años que además adora a sus dos hermanos mayores. Lo repite varias veces.
      Yo creo que el conflicto ara más bien inconsciente. Ella teme que venga la policía a detenerlos, pero el peso sobre su conciencia es excesivo y ni siquiera encuentra apoyo en el cura cuando va a confesarse.
      Si aún no has leído nada de esta autora, esta puede ser una buena novela para empezar con ella. Están representadas sus características más comunes y es de tamaño medio. Te animo a que empieces con Joyce Carol Oates.
      Un beso.

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  15. Es algo que me pregunto a menudo. Si los padres quieren a sus hijos por 'obligación', es decir, por eso que todos tenemos grabados de que no querer a los hijos va contra natura, o si son capaces de quererlos de verdad más allá de sus expectativas, aunque resulten convertirse en unos auténticos extraños que no tienen nada que ver con lo que los padres suponen que debería ser un hijo suyo.
    La premisa de partida de esta novela es muy apetecible. Cuando me enteré de que se había publicado nueva novela de Oates leí su sinopsis y tampoco pude evitar pensar en Qué fue de los Mulvaney. En fin, otro título, el de Delatora, de esta maravillosa autora que acrecienta mi lista de pendientes.
    Besos

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    1. Como tú ya sabes, las relaciones familiares en literatura dan para mucho y Oates en esta novela, como ya hizo en Qué fue de los Mulvaney indaga en el amor de los padres hacia los hijos y cómo cuando estos los avergüenzan, caso de los Mulvaney, o sienten que les traicionan, como en esta ocasión, no dudan en alejar la vergüenza o la frustración alejando a las hijas.
      Oates en todas sus novelas (o en casi todas) indaga en las relaciones familiares hasta hacer análisis profundos y que hacen reflexionar mucho. Es imposible resistirse a ella.
      Un beso.

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  16. Hola Rosa, me encanta esta autora pero en los últimos años la tengo algo olvidada, esta que traes hoy me llama especialmente desde que vi que se publicaba, creo que es una buena oportunidad para retomarla. Pero me estoy centrando demasiado en clásicos y novela negra y muchas otras lecturas se quedan por el camino. Besos.

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    1. Todos tenemos nuestras prioridades, lógicamente, porque a todo no se llega. Yo con Joyce Carol Oates tengo una debilidad que no puedo superar. En cuanto publica algo nuevo (o encuentro algo antiguo que no conocía o que costaba encontrar, me lanzo de cabeza.
      Un beso.

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  17. Hola Rosa!! Me descubres este libro, no sabía nada de él. Me alegro de que lo hayas disfrutado tanto, anotado queda. ¡Fantástica reseña y gracias por tu recomendación! Besos!!

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    1. Espero que, si te animas, te guste. Creo que es una autora que no tiene desperdicio. Yo me pierdo lo menos posible.
      Un beso.

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  18. Creo que te he comentado alguna vez que no leí nada de la autora. No sé cuándo voy a poner remedio a esto. Tengo anotado un par de libros para estrenarme con ella pero, a medida que pasa el tiempo, voy descubriendo más títulos a través de reseñas como la tuya y ya no sé por dónde empezar jejeje. Bueno, iré viendo, Rosa. Lamentablemente, no llego a todo pero la intención está ahí. Besos

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    1. Es una autora con una obra ingente. Ha tocado todos los géneros de novela, aparte de poesía teatro, ensayo... Ha escrito con su nombre y con seudónimo.
      Yo he leído mucho suyo y creo que no hay que dejarla pasar. En otros comentarios, recomiendo lo que más me ha gustado. Puedes empezar por alguna de esas novelas y me cuentas.
      Un beso.

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