Dos de... autoras estadounidenses
El segundo libro es una novela, pero también tiene mucho de libro de relatos, género que la autora cultiva maravillosamente. Dos libros, muchas historias magníficamente contadas, dos recomendaciones ¿imprescindibles? Sí para mí.
Como un espectro es la historia de Alyce Urquhart y de cómo un error, consecuencia de un engaño, cambió sus expectativas y terminó con su impecable trayectoria en la universidad. Tras una conferencia y la subsiguiente recepción, Alyce se ve embargada de emoción y de orgullo cuando su profesor favorito, Simon Meech, le presta más atención de la esperada. Para ella, tímida y poco hábil a la hora de socializar, fue todo un triunfo darse cuenta de aquello: «el joven profesor de Filosofía a su lado, que la había elegido a ella para prestarle toda su atención aquella noche».
Este es el tercer párrafo de este libro y basta con leerlo para darse cuenta de la maravillosa capacidad narrativa de la autora y de su prosa perfecta y hermosa. En Crosby, Maine, viven casi todos los personajes de esta novela que tiene mucho, como dije arriba de libro de relatos. En Crosby vive Olive Kitteridge, «en una residencia de mayores llamada Maple Tree Apartments», en la que tiene un apartamento para ella sola. También allí vive Isabelle, pero ella ha pasado a la clínica, la zona de las personas dependientes desde que tuvo una mala caída.
"Como un espectro/Miao Dao". Joyce Carol Oates.
«No fue una violación. No…
exactamente.
Aunque su cuerpo se tensó contra el suyo, de manera inconfundible. Se puso rígida, presa de puro pánico físico, de pavor. Otro hombre, un amante más verdadero, habría mostrado compasión y se habría retirado. Habría calmado a la joven asustada, la habría reconfortado y habría hablado con ella. Pero no este hombre, que no había dejado de sentir que Alyce no era más que un cuerpo físico, enfrentado a él, aunque más débil que él, incapaz de resistirse ante su mayor fuerza».
Aunque su cuerpo se tensó contra el suyo, de manera inconfundible. Se puso rígida, presa de puro pánico físico, de pavor. Otro hombre, un amante más verdadero, habría mostrado compasión y se habría retirado. Habría calmado a la joven asustada, la habría reconfortado y habría hablado con ella. Pero no este hombre, que no había dejado de sentir que Alyce no era más que un cuerpo físico, enfrentado a él, aunque más débil que él, incapaz de resistirse ante su mayor fuerza».
Lo que ella no sabe, lo que sólo sabe el lector porque la autora anticipa algo terrible como solo ella sabe hacerlo, es que aquella noche va a marcar el resto de su vida.
«Más tarde, se daría cuenta de con qué sutileza la guio: un leve roce en el brazo, una indicación. "Sí, por aquí. Vamos".
Después recordaría cómo, al anochecer, los antiguos edificios góticos del campus adquirían un aire sepulcral. Y cómo una velada niebla parecía irradiar de las farolas, como si el mismísimo aire se hubiera vuelto borroso».
Seguimos los pasos de Alyce aquella noche y terminamos preguntándonos ¿No fue una violación? ¿No exactamente? Fuera como fuese aquella noche terminó con el segundo curso universitario de la joven que con diecinueve años se ve ante un embarazo no deseado y del que sabe que no puede pedir cuentas a nadie.
Es entonces cuando Roland B_, un anciano poeta visitante de Boston que imparte la asignatura de escritura creativa, la contrata para poner al día sus archivos. Pero tampoco la ayuda que representa el viejo profesor es desinteresada. El viejo profesor no es tan viejo ni sus intereses tan espurios como los de Simon Meech, pero tenerlos, los tiene. No obstante, ya comenté que podrían ser dos novelas de terror y el terror aparecerá finalmente.
Miao Dao es una historia muy distinta y a la vez tan similar... Mia es una adolescente de doce años, pero muy madura para su edad al decir de todo el mundo. También es una de las estudiantes más brillantes de séptimo curso lo que no la hace exactamente popular entre sus compañeros, algunos de los cuales la acosan llamándola Tetas. A todo eso hay que añadir que ya no se fía de la que fue su mejor amiga, Janey, y para terminar de poner un toque negro a su vida, el padre se ha ido de casa y la madre empieza a salir y termina casándose con otro hombre que, si bien a sus hermanos les encanta, a Mia no termina de gustarle.
Mia consuela su soledad con los gatos ferales «que vivían en la espesa maleza de un solar que parecía no ser de nadie, y al que llamaban el callejón sin salida». Hasta que encuentra un gatito y decide llevárselo a casa.
«Esa noche le fue revelado a Mia en un sueño que el verdadero nombre del gatito blanco era Miao Dao. Y que no por casualidad Miao Dao se había ido a vivir con Mia y a dormir a su lado en la cama.
La promesa era que, a partir de esa noche, Mia ya no estaría sola. Incluso cuando estuviera lejos de casa y del gatito blanco, el espíritu de Miao Dao la acompañaría».
Poco después Mia cumple catorce años y desde el mismo día del cumpleaños, todo cambia y nuevos terrores vienen a sumarse a su vida.
No se puede contar mucho. Ambas novelas son muy cortas, menos de cien páginas. Ambas, como ya he dicho, se pueden considerar novelas de terror, más que de misterio, aunque puede haber mucho misterio en el terror. Y sabéis que no me entusiasma el género, pero esta autora sabe camelarme escriba lo que escriba y no estamos ante un terror efectista, del que pretende hacerte pegar un brinco cada veinte frases. No, todo se va presentando sutilmente, tan sutilmente que casi no te das cuenta hasta que... te das cuenta.
Estas dos novelas cortas de Joyce Carol Oates, junto con otras dos, se publicaron en Estados Unidos en 2020 en un sólo libro bajo el título Cardiff by the sea. Las otras dos las leí hace unos años y ya aparecieron en este blog, se trata de El legado de Maude Donegal y El hijo superviviente que Siruela publicó también en un solo volumen en 2022.
Las novelas que he leído de la autora en orden de lectura y con enlace las que aparecen en el blog son:
- "Puro fuego" (2008).
- "A media luz" (2009).
- "Las hermanas Zinn" (2009).
- "La hija del sepulturero" (2010).
- "Ave del paraíso" (2011).
- "Una hermosa doncella" (2012).
- "Mamá" (2013).
- "Bellefleur" (2013).
- "Un jardín de placeres terrenales" (2013).
- "Hermana mía, mi amor" (2014).
- "Mujer de barro" (2014).
- "Blonde" (2015).
- "Carthage" (2015).
- "Infiel" (2016).
- "Rey de picas" (2017).
- "Qué fue de los Mulvaney" (2017).
- "Un libro de mártires americanos" (2018).
- "Persecución" (2020).
- "Mágico, sombrío, impenetrable" (2020).
- "Niágara" (2021).
- "Delatora" (2021).
- "El legado de Maude Donegal/El hijo superviviente" (2022).
- "Marya" (2022).
- "Memorias de una viuda" (2022).
- "Babysitter" (2022).
- "Violación: una historia de amor" (2023).
- "Monstruo de ojos verdes" (2023).
- "Noche. Sueño. Muerte. Las estrellas" (2023).
- "48 pistas sobre la desaparición de mi hermana" (2024).
- "Carnicero" (2025).
- "El señor Fox" (2025).
- "Agua negra". (2026)
- "Misterios S. A.". (2026)
- "Como un espectro/Mao Dao". (2026)
"Cuéntamelo todo". Elizabeth Strout.
«En la segunda o tercera semana de agosto, cualquiera que vaya conduciendo un coche, al levantar la mirada verá a lo lejos la copa de un árbol que se ha puesto roja. En Crosby, Maine, al primero que le pasó este año fue al gran arce junto a la iglesia, y ni siquiera estábamos a mediados de agosto. Pero el árbol empezó a cambiar de color por el lado que da al este. A los que llevaban años viviendo allí les resultó curioso: no recordaban que ese fuera el primer árbol en cambiar de color. A finales de agosto se había convertido en algo entre anaranjado y amarillento, más que rojo, que se veía al doblar la esquina de la calle principal. Y después llegó septiembre, los veraneantes regresaron al sitio de donde habían venido, y muchos días solo pasaban unas cuantas personas por las calles de Crosby. En conjunto, las hojas no parecían brillantes, y la gente suponía que se debía a la falta de lluvias que había sufrido agosto, y también septiembre».
También Lucy Barton vive en Crosby, con su exmarido William, y Bob Burgess con su mujer Margaret, pastora de la Iglesia Unitaria. Lucy y Bob son amigos, pasean juntos y se cuentan todas sus cuitas y todas sus alegrías. Lucy también visita a Olive de tanto en tanto y se intercambian historias, porque Lucy es escritora y Olive es amante de las buenas historias. Esos son los momentos en los que la novela adquiere tintes de libro de relatos. Relatos sencillos de gente sencilla que vive cosas sencillas que a veces no lo son tanto.
Y mientras esas historias se van revelando a nuestros ojos, la novela sigue. A Bob le encargan defender a un hombre al que se acusa de haber matado a su madre anciana. En lo personal se enfrenta a un serio problema que surge en casa de su hermano Jim, en Nueva York; recibe la visita de su ex, Pam, que ha descubierto la infidelidad de su millonario marido y tiene una preocupante adicción con el alcohol; tiene problemas con su mujer que amenazan la estabilidad del matrimonio...
Una historia, muchas historias, que hablan de la realidad del ser humano, de la terrible soledad en que se vive por muy rodeado de gente que se esté y es que, como Bob ha descubierto, «a la gente le traían sin cuidado los demás, o a lo mejor le importaban durante unos minutos. Ellos no tenían la culpa; la mayoría no podía preocuparse realmente más que de su propia experiencia».
También Lucy es partidaria de esa idea.
«Lucy, eres una solitaria.
Lucy la miró vivamente.
—¿Y quién no está solo, Olive? Nómbrame una sola persona.
—Mucha gente. Todos los bobalicones que viven aquí y se reúnen a diario en el salón a tomarse su vasito de vino. No están solos.
—¿Cómo lo sabes? —Lucy se mordió el labio inferior y añadió—: ¿Cómo sabes qué piensa esa gente cuando se despiertan por la noche en medio de la oscuridad?».
Muchas son las citas que hablan de la soledad en esta preciosa novela. Y yo que estoy de acuerdo con esa idea desde hace mucho tiempo, no puedo dejar de sentirme maravillada cuando descubro esa sintonía con la autora. Pensándolo bien, en todos sus libros subyace esa soledad que embarga a sus personajes, personajes, por otra parte, con familia y amigos, nada que nos deje esa sensación de soledad, pero es en éste, en el que se hace explícita de manera más rotunda, con multitud de citas, como digo, que podrían traerse a colación, y que pueden resumirse en una sola, un pensamiento de Bob Burgess: «Dios, qué solos estamos todos».
Si no conocéis a Elizabeth Strout, os la recomiendo porque para mí fue todo un descubrimiento ya hace diez años cuando la conocí con Me llamo Lucy Barton. Fue tanto lo que me gustó esa novela, me vi tan identificada en muchas cosas con aquella Lucy joven, mucho más de lo que yo lo era, que me quedé prendada de la autora.
Los que hemos leído los libros de Elizabeth Strout ya conocemos a todos los personajes que pueblan estas páginas porque han sido protagonistas de diferentes novelas de la autora como se ve en la lista de más abajo. Y no os preocupéis. No hay necesidad de leer todos los libros o hacerlo en un orden determinado. Aunque los personajes pasen de un libro a otro, se pueden leer de forma independiente y en cualquier orden que se os ocurra.
Dejo aquí mis libros leídos de Elizabeth Strout en el orden de lectura y con el año de publicación original entre paréntesis:
- Me llamo Lucy Barton (2016)
- Amy e Isabelle (1998)
- Olive Kitteridge (2008)
- Luz de Febrero (2019)
- Todo es posible (2017)
- Los hermanos Burguess (2013)
- Ay, William (2023)
- Lucy y el mar (2023)
- Quédate conmigo (2023)
- Cuéntamelo todo (2026)


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¡Hola, Rosa!
ResponderEliminarNo cabe duda de que Oates tiene una gran habilidad para capturar los aspectos más tenebrosos de la naturaleza humana, dos novelas cortas muy recomendables y que no conocía. Como amante del género y muy especialmente de la narrativa brillante y provocadora de la autora, no puedo no tomar nota de tu sugerencia, especialmente viniendo de ti, lectora apasionada de sus obras ;)
También sé que eres gran seguidora de Strout y "Cuéntamelo todo" pinta ser una novela encantadora que, sin grandes giros de acción, brilla por su sensibilidad, toda una lectura tranquila y emocional. No he leído aún a la autora, pero seguro que en algún momento me acercaré a su prosa.
Me contenta saber que has disfrutado de estos dos maravillosos libros.
Un beso.
Yo creo que Elizabeth Strout te gustaría mucho. A mí me enamoró con Me llamo Lucy Barton. Ha creado todo un mundo por el que se mueven sus personajes solos o unos con otros, en Nueva York o en cualquiera de las localidades de Nueva Inglaterra, principalmente Maine, en las que se ubican las historias. La disfruto muchísimo.
EliminarLos dos libros de Joyce Carol Oates son historias de misterio que, junto a las otras dos que ella publicó en el mismo libro, Cardiff by the sea, forman una estupenda colección de relatos de misterio y algo de terror, pero es que domina tan bien la narración que es un terror que entra dentro de lo posible. Nunca te resulta increíble o fantasioso. Bueno, como es ella escribiendo, una maravilla.
Un beso.
Dos grandísimas autoras, Rosa, traes hoy. Me has atrapado con lo que cuentas sobre estos dos libros. Contagia entusiasmo tu reseña y ganas de seguir leyendo. Anotados ya. Un beso y gracias por la recomendación.
ResponderEliminarSi las has leído, sobra todo lo que yo diga. Son dos de las grandes a las que merece la pena seguir en todo lo que se publique y/o se traduzca. me alegro de contagiar entusiasmo porque es lo que yo siento.
EliminarUn beso.
De Joyce Carol Oates he leído varias novelas y todas me han gustado (aunque, como es normal, unas más que otras), por lo que la propuesta que hoy nos haces es sin duda muy interesante, y además el género de terror, aunque no sea el terror clásico, me gusta mucho. En cuanto a Elisabeth Strout, no tenía el gusto de conocerla y tras esta reseña me han entrado ganas de conocerla literariamente hablando. Todas las historias que nos has presentado aquí tienen su atractivo.
ResponderEliminarUn beso.
Son dos autoras muy diferentes. Joyce Carol Oates es capaz de hablar de temas muy escabrosos: violaciones, pederastia, asesinatos, aborto, delaciones entre hermanos... Elizabeth Strout es todo lo contrario. Sus historias rezuman sencillez en el contenido y en la forma. Es cierto que algunas tienen su buena carga de profundidad, pero hay que buscarla en el fondo, como es natural. Cuenta la vida tranquila de personajes y, aunque haya algún hecho escabroso, que alguna vez lo hay, te lo narra de forma que casi no lo parece. Te animo a conocerla.
EliminarUn beso.
¡Hola Rosa! yo no he leído ningún novela de la autora (aunque te reconozco que abandoné ahora mismo no recuerdo si fue la de Lucy Barton o la de Olive Kitteridge, no sé porque no me enganchó, pero soy consciente de que si la pillo ahora igual sí me engancharía, vete a saber, yo y mis misterios lectores...
ResponderEliminarPero por supuesto que conocía a ambos personajes de tanta reseña leída y lo que me comentan los usuarios en la biblioteca, por eso intuí nada mas comenzar a leerte que los personajes se pasaban de unas a otras novelas (era algo que desconocía)
Respecto a las de Joyce Carol Oates, pues me ha sorprendido cuando te he leído diciendo "terror" porque no me cuadraba con la autora ni con lo que he leído de ella, pero es cierto que hay muchos tipos de terror aunque no sea el terror puro y duro.
Esas, las de Oates seguro que me encantarían por lo que nos cuentas sobre ellas. No descarto leerlas en algún momento.
Un beso.
Sí, los personajes pasan de una obra a otra, pero es que en ésta están todos. He leído todas las novelas de Strout, aunque mi primer encuentro con ella, sin saberlo, fue la magnífica serie Olive Kitteridge. Yo empecé con Me llamo Lucy Barton y quedé encantada. Como le digo a Josep Mª, son muy diferentes Oates y Strout. Ésta es más sencilla, menos escabrosa. Sin que pasen grandes cosas cuenta mucho.
EliminarJoyce Carol Oates tiene algún libro más "de terror", pero no es un terror fantástico con monstruos o apariciones, es otro tipo de terror. Tiene una novela corta que se titula Monstruo de ojos verdes que es fantástica. tengo reseña por si quieres saber de qué va. Es que le ha dado a todos los géneros. Es maravillosísima nuestra Joyce.
Un beso.
Hola Rosa, las dos autoras son magníficas aunque hace tiempo que no frecuento a ninguna de las dos y me apetecen mucho después de leer tu reseña. Diría que por lo que cuentas me llama más en estos momentos Oates por " ese terror más que misterio, aunque hay mucho misterio en el terror", que me deja con mucha curiosidad. Me llevo ambas. Besos.
ResponderEliminarSon dos grandes autoras a las que sigo desde hace mucho. Con Strout he conseguido leer todo lo que tiene, pero con Oates es una labor ardua porque muchas cosas están sin traducir o descatalogadas. Poco a poco se van sacando cosas de las antiguas. Lo que sí hago es leer todo lo nuevo que publica.
EliminarUn beso.
Hola Rosa! con tu permiso me quedo por aquí "me gusta tu blog". te he descubierto a través del Blog de Ethan
ResponderEliminarUn abrazo.
Bienvenida a mi blog. Me alegro de que te guste. Sigo el blog de Ethan y sigo a Fernando Cea como escritor. Me gusta mucho.
EliminarUn abrazo.
Hola, Rosa.
ResponderEliminarCoincido contigo 100% en lo que dices de Oates. Es que esta mujer es genial y da igual lo que te ponga, aunque meta elementos que no son de tus favoritos. De los libros que he leído de ella el único que no me gustó, en realidad, es que lo abandoné fue el de los mártires. Pero todo lo demás, me ha gustado muchísimo, tanto relatos como novelas.
Estas novelas cortas ponen los pelos de punta y además siempre se nota lo que quiere contar.
De Strout no he leído nada y el que más me llamaba la atención es el de Olive Kitteridge. Es por el que tengo pensado empezar. Creo que es el tipo de historia.
Besotes
Pues fíjate que Un libro de mártires americanos es para mí de lo mejor de Oates. Pero coincidimos en que es una autora que siempre (casi, ja, ja) convence. Me gustan más sus novelas largas porque me permiten disfrutar más tiempo, pero hay que reconocer que las cortas son contundentes. En pocas páginas muestra mundos completos, complejos y bastante tenebrosos casi siempre.
EliminarTe recomiendo que leas a Strout y Olive Kitteridge es una buena idea para empezar. Ojalá te pille como me pilló a mí que ya llevo diez libros suyos leídos. Creo que no tiene más.
Un beso.
El primer libro lo leí el mes pasado y me encantó. Y totalmente de acuerdo, no es un terror efectista. Es ese terror que se te va metiendo poquito a poquito, porque te vas dando cuenta de lo que va a pasar. Y porque es tan real, por desgracia. De la segunda autora sólo he leído Olive Kitteridge, que me encantó, pero no he leído nada más suyo. A ver si me animo. Este que traes me llama mucho la atención.
ResponderEliminarBesotes!!!
Es un terror que, como dices, se te va metiendo dentro porque intuyes por donde va a ir la historia. He leído varias novelas de este pelaje, todas cortas, y son magníficas. Es que más que terror cuenta realidades, como dices, y te hace pensar que vivimos en un mundo terrible.
EliminarOlive Kitteridge es muy un libro muy bueno y presenta a un personaje inolvidable. Te recomiendo que conozcas a Lucy Barton, a los hermanos Burgess y a Amy e Isabelle en los libros con esos títulos. El resto son historias sobre ellos y sobre otras gentes, pero en todos salen unos u otros. Es todo un mundo.
Un beso.
Hola Rosa:
ResponderEliminarSi he leido algo de Oates, pero nada de la otra autora que nos has traido en tus reseñas, me lo anoto para los pendientes que tengo por leer, pero con tanto follón que llevo, no se cuando voy a poder leer con tranquilidad, uf, en fin, poco a poco, pero si tomo nota de ellos.
Un beso.
Si no lees porque tienes actividades que te gustan, no pasa nada. Ya recuperarás el hábito y disfrutarás de los libros que es para lo que son. Y con estas dos autoras se disfruta muchísimo.
EliminarUn beso.
¡Hola! Me llevo apuntado "Cuéntamelo todo" de Elizabeth Strout y es que, me llama particularmente la atención que la autora se refiera a la soledad, algo tan común en estas épocas dominadas por la tecnología. Creo que este libro sería un buen comienzo, para conocer la pluma de esta autora. Muchas gracias por tan buena recomendación. ¡Besos!
ResponderEliminarYo soy de la opinión, como la autora, en que todos, ahora y siempre, con familia y amigos o sin ellos, con tecnología o sin ella, estamos básicamente solos. Es una realidad que siempre se ha dicho que nacemos y morimos solos, y yo añado que también vivimos solos. A pesar de lo que decía el poeta John Donne, somos islas, aunque estemos cerca de oras islas. Huy qué rollo te he metido. No dejes de leer a Strout.
EliminarUn beso.
Buenos días, Rosa.
ResponderEliminarEn una de mis incursiones en la FLM2026 estuve hablando con una persona de la editorial Contraseña sobre Oates. Las dos coincidimos en que de esta escritora hay que leerlo todo. A veces te deja aterrada, otras con una huella de perturbación, pero siempre con un halo de asombro. En cuanto a Strout, aún sigo sin haberla leído, pero todo se andará. ¡Muchas gracias por tus interesantes impresiones sobre estos dos libros!
Besos.
Hola, Undine.
EliminarLa lástima es que tiene muchísima obra sin traducir, y no solo de la primera época. Tiene una, Breathe, de 2021 que no ha llegado a España. Eso y que tiene una obra tan extensa que es difícil abarcarla entera, aunque si estuviera publicada en España, se podría intentar.
Creo que Elizabeth Strout te gustaría mucho. Igual me equivoco, pero pienso que es una autora que te pega mucho, ja, ja.
Un beso.